TESISINSTITUTO UNIVERSITARIO DEL ESTADO DE MÉXICO LICENCIATURA EN ARQUITECTURA CENTRO DE DESARROLLO COMUNITARIO PARA EL PUEBLO HÑÄHÑÚ, EN EL MUNICIPIO DE IXMIQUILPAN, HIDALGO PROYECTO INTEGRAL DE ARQUITECTURA 1 PRESENTA: MARY ANN NAVARRETE FLORES TOLUCA, ESTADO DE MÉXICO, AGOSTO 2026

0103CAPITULO I: FUNDAMENTACIONINTRODUCCION ANTECEDENTES JUSTIFICACION OBJETIVOS ALCANCE HIPÓTESIS CRONOGRAMA0204 CAPITULO II : MARCO CONTEXTUALONTENIDO CAPITULO II : MARCO TEORICO CONCEPTUAL CAPITULO II : MARCO HISTORICO 1.1DESARROLLO COMUNITARIO 1.2 COMUNIDAD 1.3 ORGANIZACIÓN POLÍTICA INDÍGENA 1.4 CIUDADANÍA INDÍGENA 1.5 MIGRACIÓN Y REMESAS INDÍGENAS 1.6 OTOMÍES 1.7 CENTRO COMUNITARIO

050708CAPITULO IV: GEOGRAFICO CAPITULO VI : MARCO REFERENCIAL CAPITULO VI : PLANTEAMIENTO ARQUITECTONICO

01CAPITULO IFUNDAMENTACION

INTRODUCCIÓN FUNDAMENTACION 01 El municipio de Ixmiquilpan, ubicado en el Valle del Mezquital, constituye un espacio de gran relevancia cultural y social por la presencia del pueblo hñähñú, cuya organización comunitaria se sostiene en usos y costumbres que han garantizado la cohesión social y la continuidad de sus tradiciones. Sin embargo, esta fortaleza identitaria se desarrolla en un escenario marcado por desigualdad territorial, rezago educativo y migración juvenil, factores que han debilitado progresivamente la estructura comunitaria. La concentración de servicios en la cabecera municipal contrasta con la carencia de infraestructura en las comunidades rurales, donde las asambleas y actividades colectivas se realizan en espacios improvisados, limitando su proyección institucional y la transmisión de saberes locales. En este contexto, la arquitectura se plantea como una herramienta estratégica para fortalecer la vida comunitaria y preservar la identidad cultural. El diseño de un centro de desarrollo comunitario sostenible en Ixmiquilpan busca responder a las necesidades de reunión, capacitación, cultura, educación y recreación, ofreciendo espacios multifuncionales que acompañen las prácticas colectivas y potencien la gobernanza comunitaria. La propuesta se concibe como un modelo replicable, capaz de atender a diversas comunidades rurales y contribuir a la cohesión social, la preservación de la lengua otomí y la proyección de las tradiciones hñähñú hacia nuevas generaciones. IMAGEN 1: MAPA DEL MUNICIPIO DE IXMIQUILPAN HIDALGO

El nombre otomí de Ixmiquilpan es Zutkani, que significa “verdolaga” o “lugar de las verdolagas”. Los otomíes fueron los primeros habitantes de esta zona estratégica, al ser paso natural entre las áridas llanuras del norte de México y los valles fértiles del centro. El municipio también se ha consolidado como un corredor turístico de aguas termales, con numerosos balnearios que atraen visitantes de toda la región. Este fenómeno ha generado una dualidad en su dinámica: mientras la cabecera municipal se orienta hacia el turismo y los servicios, las comunidades rurales continúan sosteniéndose en la agricultura, la ganadería y la producción artesanal. Esta tensión entre lo urbano y lo rural se refleja en la vida cotidiana, donde las comunidades defienden sus tierras comunales y formas de organización frente al avance de la urbanización y el mercado inmobiliario.3 FUNDAMENTACION02 ANTECEDENTES Ixmiquilpan es un municipio ubicado en el estado de Hidalgo, dentro de la región del Valle del Mezquital. Se localiza en la zona centro-sur del estado y se caracteriza por ser una zona árida, con clima cálido y semiárido que condiciona las actividades productivas y la vida cotidiana de sus habitantes. Cuenta con una población cercana a los cien mil habitantes distribuidos en 119 comunidades, de las cuales más de 100 están catalogadas con presencia y reconocimiento de pueblos indígenas., lo que ha generado una dinámica territorial en la que la infraestructura y los servicios se concentran en el núcleo urbano, mientras que las comunidades rurales mantienen formas de vida vinculadas a la agricultura, la cultura y la organización comunitaria. (Secretaría de Economía, Gobierno de México, 2020) El paisaje del Valle del Mezquital está marcado por la presencia de magueyes y nopales, plantas que no solo definen la imagen del territorio, sino que han sido parte esencial de la economía y la cultura local. El maguey, en particular, se convirtió en un recurso multifuncional: alimento a través del pulque, fibras para textiles y artesanías, materiales para vivienda y utensilios. Esta planta simboliza la capacidad de las comunidades para adaptarse y sostener su vida en condiciones adversas, y aún hoy se mantiene como un referente cultural y productivo. Posteriormente, durante la época colonial, los frailes agustinos españoles fundaron entre 1550 y 1560 el Templo y Ex Convento de San Miguel Arcángel, a un costado de la actual plaza principal, marcando el inicio de la ciudad como núcleo religioso y social. La escultura de La Diana Cazadora llegó a Ixmiquilpan, Hidalgo en 1970, cuando el político Alfonso Corona del Rosal, originario de ese municipio, decidió donar la pieza. Desde entonces permanece en la plaza principal como símbolo cultural y patrimonial de la comunidad. En el siglo XX. El reparto agrario consolida la autonomía de comunidades indígenas, que prefieren mantener sus sistemas internos de organización antes que integrarse plenamente al modelo estatal.143 DATOS HISTORICOS

La presencia del pueblo hñähñú (otomí) constituye un rasgo identitario fundamental de Ixmiquilpan. Más del 30% de la población habla la lengua otomí y mantiene prácticas comunitarias basadas en usos y costumbres, como las asambleas, la rotación de cargos y la cooperación en actividades agrícolas y festivas. La educación muestra un panorama complejo. Aunque existe cobertura en los niveles básicos, la continuidad escolar se debilita conforme se avanza hacia la secundaria y el bachillerato. Muchos jóvenes abandonan sus estudios antes de concluir la educación media superior, lo que limita sus posibilidades de acceder a empleos formales y mejor remunerados. Esta situación genera desmotivación y refuerza la percepción de que estudiar más allá de la secundaria no ofrece beneficios inmediatos. La consecuencia directa de estas condiciones es la migración. Los jóvenes, al no encontrar oportunidades educativas ni laborales en su comunidad, optan por partir hacia Estados Unidos o la Ciudad de México. La migración se convierte en una estrategia de supervivencia y movilidad social, pero también provoca un debilitamiento de la estructura comunitaria: las familias se fragmentan, los pueblos se vacían y los usos y costumbres pierden continuidad. Al mismo tiempo, las remesas enviadas por los migrantes sostienen la economía familiar y permiten financiar proyectos locales, generando una paradoja entre dependencia económica y pérdida de cohesión social. FUNDAMENTACION 03 En cuanto a la infraestructura, la cabecera municipal concentra la mayor parte de los servicios y equipamientos, como unidades médicas, espacios deportivos, parques y centros comunitarios. Esta centralización ha generado una marcada desigualdad territorial, pues las comunidades rurales dependen de sus delegaciones, las cuales cumplen funciones administrativas básicas y sirven como lugares de encuentro vecinal, pero carecen de espacios multifuncionales que permitan desarrollar actividades educativas, culturales y recreativas. Respecto a los equipamientos comunitarios, Ixmiquilpan cuenta con cuatro centros urbanos conocidos como CEDECOM, localizados en la cabecera municipal. Estos espacios han sido utilizados para actividades de reunión y organización, pero su cobertura se limita al núcleo urbano. En contraste, las comunidades rurales, que mantienen prácticas colectivas y una fuerte vida comunitaria, enfrentan limitaciones para acceder a servicios de calidad y carecen de infraestructura adecuada que acompañe y potencie sus dinámicas sociales.

Ixmiquilpan, municipio del Valle del Mezquital, se caracteriza por una población mayoritariamente rural y por la presencia significativa del pueblo hñähñú, cuya identidad cultural y formas de organización comunitaria han sido históricamente sólidas. Las comunidades se rigen por un sistema de gobernanza basado en usos y costumbres, donde las asambleas generales constituyen la máxima autoridad y las decisiones se toman colectivamente. La rotación de cargos, la cooperación agrícola y las celebraciones comunitarias han permitido sostener la cohesión social y garantizar la participación de todos los miembros en la vida pública. Este modelo de autogobierno ha sido clave para mantener la continuidad cultural y la autonomía frente a cambios externos. (Garcia C. , 2015) Sin embargo, esta fortaleza organizativa se desarrolla en un escenario marcado por desigualdad territorial y rezago social. La cabecera municipal concentra la mayor parte de los servicios y equipamientos, mientras que las comunidades rurales enfrentan carencias en educación, cultura, salud y recreación. Los espacios comunitarios disponibles resultan insuficientes: los cuatro CEDECOM existentes se ubican únicamente en la zona urbana y, además, no son suficientes para atender la demanda de la población, pues su escala y cobertura se limitan al núcleo urbano, dejando sin acceso a la mayoría de las comunidades rurales. En contraste, las delegaciones comunitarias cumplen funciones administrativas básicas y sirven como lugares de reunión vecinal, pero carecen de áreas multifuncionales que acompañen la vida colectiva. (SEDESOL, 2012). En consecuencia, las asambleas y reuniones suelen realizarse en patios, explanadas o viviendas particulares, lo que restringe la capacidad de organización y la proyección institucional de los acuerdos comunitarios. Las condiciones sociales reflejan una vulnerabilidad persistente. El 50.2% de la población vive en situación de pobreza, con un 6.2% en pobreza extrema y apenas un 8.3% fuera de la vulnerabilidad social (Santillán, 2007). En el ámbito educativo, la eficiencia terminal muestra una caída progresiva: mientras la primaria alcanza un 91.2%, en secundaria se reduce al 76% y en bachillerato apenas llega al 34.2%, lo que significa que dos de cada tres jóvenes no concluyen la educación media superior. A ello se suma una tasa de analfabetismo del 6.27% en la población mayor de 15 años, que afecta principalmente a mujeres y limita su acceso a servicios, empleo y participación ciudadana. (Secretaría de Economía, Gobierno de México, 2020) FUNDAMENTACION04 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMAMapa de grado de rezago social de las localidades en el municipio de Ixmiquilpan

FUNDAMENTACION 05 Los servicios básicos también presentan deficiencias. Aunque la cobertura de agua potable supera el 90%, el suministro llega de manera controlada y en días específicos, lo que significa que no siempre está disponible ni en condiciones seguras para todas las comunidades. (CONAPO, 2019)La infraestructura social es insuficiente, pues la falta de espacios recreativos, culturales y deportivos restringe el desarrollo integral de niños y jóvenes. En lo económico, gran parte de la población depende de actividades agrícolas de subsistencia y de las remesas, lo que genera dependencia y poca diversificación productiva (SISGE, 2020) La migración, por su parte, constituye un fenómeno constante. Más de 1,900 personas nacidas en el extranjero, principalmente en Estados Unidos, evidencian que la migración juvenil se ha convertido en alternativa de subsistencia para las familias locales (SISGE, 2023). En este sentido, la migración es un fenómeno ambivalente: refleja la falta de oportunidades locales, pero al mismo tiempo constituye un soporte económico que ha permitido la supervivencia de muchas familias (Comunidad, migración y desarrollo en los pueblos indígenas: la experiencia de dos localidades de origen otomí en el Valle del Mezquital, Hidalgo., 2021). El INEGI reporta que para el año 2011 la emigración ascendió a casi 70,000 personas en el estado de Hidalgo; aunque esta cifra representa apenas un poco más del 2% de los emigrantes a nivel nacional, su impacto se magnifica en las comunidades de origen, de donde surge la mayoría de ellos. En Ixmiquilpan, muchas comunidades dependen prácticamente del capital de las remesas, lo que conlleva a que el imaginario de éxito de los adolescentes se construya a partir del “sueño americano”. El problema arquitectónico radica en la contradicción entre la solidez cultural y organizativa de las comunidades basada en un sistema de gobernanza propio y altamente participativo y la insuficiencia de espacios adecuados para sostener sus prácticas colectivas. Sin infraestructura que acompañe y potencie la vida comunitaria, la continuidad cultural y social de Ixmiquilpan corre el riesgo de debilitarse frente al rezago educativo, la pobreza persistente y la migración juvenil.

FUNDAMENTACION06 JUSTIFICACION “La arquitectura comunitaria no es únicamente construcción material, sino la expresión de la vida colectiva que se organiza en torno a la asamblea y al trabajo compartido.” Quezada (2018)

FUNDAMENTACION 07 Los indicadores refuerzan la urgencia del problema: el 30.4% de la población aún habla otomí (INEGI, 2020), el 50.2% vive en pobreza y dos de cada tres jóvenes no concluyen la educación media superior. A ello se suma la migración juvenil constante desde los años ochenta, que ha acelerado el envejecimiento comunitario; aunque las remesas representan un apoyo económico importante, la estructura social y agrícola se ha visto debilitada. En este escenario, la infraestructura insuficiente se convierte en un factor crítico: menos jóvenes, más adultos mayores y una adaptación progresiva a dinámicas. (Iñiguez, 2024) La propuesta busca atender las necesidades inmediatas de la población rural mediante el diseño arquitectónico de un centro comunitario sostenible, capaz de ofrecer espacios multifuncionales para reunión, capacitación, talleres productivos, actividades culturales y de convivencia. Se plantea como una solución práctica y pertinente que fortalezca la gobernanza comunitaria, preserve la lengua otomí y proyecte la identidad cultural hñähñu hacia nuevas generaciones. A partir del análisis del contexto urbano y social de Ixmiquilpan, el enfoque debe dirigirse a las comunidades rurales, alejadas de la zona centro, donde la infraestructura existente resulta insuficiente para sostener las prácticas colectivas y culturales. En este sentido, el proyecto no solo busca responder a las demandas locales de una sola comunidad, sino también de varias comunidades rurales, ampliando su impacto y el número de beneficiarios potenciales. De este modo, se concibe como un referente regional, capaz de alimentar y fortalecer la vida social y cultural de distintas localidades, constituyéndose en un modelo replicable dentro del municipio y contribuyendo a la cohesión social y al desarrollo comunitario regional. Las comunidades rurales de Ixmiquilpan mantienen una organización comunitaria sólida, basada en usos y costumbres, donde las asambleas y los cargos rotativos garantizan la participación colectiva y la validez de las decisiones. Este modelo de gobernanza, profundamente arraigado en la tradición otomí, ha permitido sostener la cohesión social y la identidad cultural, incluso frente a la desigualdad territorial y el rezago en servicios básicos. Sin embargo, las prácticas comunitarias como la enseñanza de la lengua otomí, el bordado, la música y las celebraciones colectivas se encuentran en proceso de debilitamiento por la falta de espacios formales que permitan su transmisión y difusión. Actualmente, las reuniones y asambleas suelen realizarse en patios, explanadas o viviendas particulares, lo que limita la capacidad de organización y la proyección de acuerdos hacia el ámbito institucional. (Islas, 2021) Los cuatro CEDECOM existentes, concentrados en la cabecera municipal, resultan insuficientes para atender a la población rural, mientras que las delegaciones cumplen funciones administrativas, pero carecen de áreas multifuncionales. JUSTIFICACION

FUNDAMENTACION08Objetivo General Diseñar un centro de desarrollo comunitario sostenible en Ixmiquilpan que fortalezca la identidad cultural mediante la preservación de la lengua otomí y las tradiciones locales, a través de espacios multifuncionales que funcionen como punto de reunión, integren cultura, educación, salud y recreación, y contribuyan a asegurar la permanencia comunitaria como motor de desarrollo local. Objetivos Específicos 1. Analizar y evaluar el emplazamiento adecuado tomando en cuenta el contexto socioeconómico, cultural e histórico de Ixmiquilpan, para determinar la ubicación óptima del centro comunitario. 2. Estudiar la evolución histórica de la organización comunitaria en Ixmiquilpan, desde la época colonial hasta la actualidad, para comprender cómo los sistemas de asamblea, cargos y pertenencia influyen en la vida social y deben reflejarse en el diseño arquitectónico. 3. Entender las necesidades de la comunidad a través de diagnósticos participativos, identificando prioridades en educación, preservación de la lengua otomí, salud preventiva, recreación y cultura, para que el proyecto responda a demandas reales. 4. Definir los espacios arquitectónicos de manera que sean mixtos y funcionales, capaces de albergar diversas actividades, adaptarse a distintos perfiles de usuarios y responder a diferentes escalas de uso, funcionando tanto para grupos pequeños como para concentraciones comunitarias de mayor tamaño. 5. Incorporar principios de diseño sustentable, sin dejar de lado elementos visuales y simbólicos de la tradición otomí que conviertan al edificio en un referente de pertenencia.

El enfoque del proyecto estará dirigido a las comunidades rurales de Ixmiquilpan, tomando como núcleo principal a Orizabita y extendiendo su área de influencia hacia localidades cercanas como San Andrés Orizabita, Villa de la Paz, La Palma Orizabita, El Olivo, El Espíritu, Granaditas y Remedios. La población beneficiaria directa se estima entre 566 y 1,230 habitantes de Orizabita (INEGI, 2020), mientras que los beneficiarios indirectos de las comunidades vecinas suman entre 1,500 y 3,000 personas adicionales, alcanzando un total aproximado de 2,000 a 5,000 beneficiarios potenciales. (Pueblos de México, 2017) El alcance contempla el diseño arquitectónico integral de un centro comunitario sostenible, con espacios multifuncionales adaptables mediante sistemas modulares que respondan a las necesidades de reunión, capacitación, cultura, educación, salud preventiva y recreación. Se busca fortalecer la gobernanza comunitaria, ofreciendo infraestructura adecuada para las asambleas y la participación ciudadana, así como preservar y proyectar la identidad cultural hñähñu, mediante áreas destinadas a la enseñanza y difusión de la lengua otomí y las tradiciones locales. El proyecto se concibe como un motor de cohesión social y desarrollo local, capaz de atender las necesidades inmediatas de Orizabita y, al mismo tiempo, constituirse en un modelo replicable en otras comunidades rurales del municipio. Sus delimitaciones establecen que el alcance se limita al diseño arquitectónico y urbano, sin incluir la ejecución material de la obra ni la gestión administrativa de recursos, y que no pretende resolver problemas estructurales como la pobreza o la migración, aunque puede contribuir indirectamente a mitigar sus efectos mediante espacios de capacitación y convivencia. FUNDAMENTACION 09 ALNCANCES

02CAPITULO IIMARCO TEORICO

MARCO TEORICO 111.1 Desarrollo Comunitario La ONU define el desarrollo comunitario como el “progreso destinado a crear condiciones de progreso económico y social para la comunidad, con la participación de esta, y la mayor confianza posible en su iniciativa” (ONU, s/f) “El desarrollo comunitario es un proceso donde los miembros de una comunidad se unen para realizar acción colectiva y generar soluciones a problemas comunes.” (Erdozain, 1992) Este término aplica en práctica para mejorar diversos aspectos de las comunidades, con el objetivo de fortalecerlas. Para promover el desarrollo comunitario debe existir participación por parte de los individuos y la comunidad. Esta práctica es una intervención social puesto que cumple con las siguientes características: 1.Se realiza de manera organizada y formal. 2.Responde a necesidades sociales y no a respuestas del mercado. 3.Su propósito es prevenir, paliar o corregir procesos de exclusión social y promover la participación. 4.Son legitimadas por la sociedad y una financiación parcial o totalmente pública. La intervención social incluye cooperación al desarrollo, actividades de animación sociocultural realizadas en tiempo libre, propuestas de inserción laboral o procesos de educación. Este concepto está ligado a la necesidad social; la clasificación de Bradshaw distingue cuatro tipos de necesidad; la Normativa, Percibida o experimentada, expresada y comparativa En el presente caso, la necesidad social fue identificada a través de investigaciones y de la vivencia propia, ya que al tener familia en la comunidad me doy cuenta directamente de las carencias y problemáticas cotidianas. Esta percepción se complementa con lo expresado en documentos municipales y en índices nacionales, que refuerzan la dimensión normativa y comparativa de la necesidad. Los beneficios son múltiples y vale la pena reconocerlos: Rompe barreras dentro de la comunidad al promover y mejorar la comunicación entre las diferentes personas y grupos de la población; fomenta la empatía y el respeto. Puede sentar una base sólida para el apoyo de la comunidad al activismo sobre cuestiones de importancia. Cuando los miembros de la comunidad consideren los planes como propios, trabajarán duro para realizarlos. Incremento en la velocidad con la que la comunidad puede responder a los problemas y movilizar los recursos. Otorga a todas las personas voz y voto, haciendo de la democracia participativa el método habitual para la toma de decisiones en la comunidad. Propicia procesos de desarrollo comunitario local continuos, que no solo conducen a crear comunidades más sanas, sino que también, contribuye al desarrollo de comunidades capaces de enfrentar malos tiempos, e incluso, a prepararse ante adversidades. Además, coadyuva a aprovechar los buenos tiempos para mejorar, aún más, las condiciones comunitarias. Por esos motivos, el desarrollo local es adecuado para toda comunidad y en cualquier tiempo. (Rothman, 2001) El medio para lograr la intervención social es la participación social. “La forma para prevenir, paliar o revertir procesos de exclusión social, es posibilitando espacios y momentos de participación social, es decir, espacios y momentos en los que se producen relaciones sociales que reestructuran las estructuras de relación excluyentes en un entorno dado. Solo la relación y participación producen relación y participación”. (Azcoaga, 2001)

MARCO TEORICO12 La participación comunitaria es un pilar fundamental en el desarrollo local. La activa participación de los miembros de la comunidad es crucial para identificar problemas, tomar decisiones y llevar a cabo acciones concretas. Reuniones comunitarias, grupos de trabajo y consultas públicas son algunas de las herramientas utilizadas para garantizar que todas las voces sean escuchadas y tengan la oportunidad de contribuir. La evaluación de necesidades es otro componente vital en el proceso de desarrollo comunitario. Mediante evaluaciones exhaustivas, se pueden comprender las necesidades, recursos, fortalezas y debilidades de la comunidad. Encuestas, entrevistas y análisis de datos demográficos y socioeconómicos son algunas de las técnicas utilizadas para recopilar información valiosa. La esencia de la gestión es la coordinación de la organización y la articulación con el entorno. No se puede hablar de organización sin hablar del entorno en vista de que la construcción de esta se basa en el contexto. Existen dos tipos de contexto: Es el conjunto de la realidad social que afecta de alguna manera la organización y se puede ver afectada por ella: política, economía, clima, cultura, geografía, urbanismo, entre otras. MACROSOCIAL Es necesario que las comunidades accedan a un espacio idóneo en donde interactúen y establezcan lazos comunitarios para el fortalecimiento de la organización y la participación individual y social. Existen diferentes programas y servicios dentro del desarrollo comunitario, pero el proyecto propuesto se concibe como un Centro Comunitario Multifuncional, capaz de integrar áreas educativas, culturales, de salud y recreativas en un mismo espacio. Este modelo busca ser integral y flexible, respondiendo a las necesidades de la infancia, juventud, adultos y personas mayores. Se implementarán actividades de alfabetización, capacitación laboral, talleres culturales, programas de salud preventiva y espacios deportivos, con el propósito de fomentar la inclusión social y el desarrollo comunitario. El centro se fundamenta en la idea de que la comunidad requiere un espacio que no solo atienda necesidades inmediatas, sino que también proyecte soluciones sostenibles a largo plazo. Por ello, se plantea un diseño arquitectónico adaptable, con áreas que puedan transformarse según la actividad, y una gestión participativa que involucre tanto a instituciones como a los propios habitantes. Lo conforman las personas o grupos de personas que poseen interés en la organización y expresan una necesidad que influye en la visión y objetivos que cumplirá la organización. MICROSOCIAL El principal recurso de la gestión comunitaria es el recurso humano, las características cualitativas y cuantitativas varían dependiendo de la relación entre las personas. Para que exista una gestión comunitaria efectiva deben cumplirse ciertas características fundamentales: la intangibilidad de los servicios, la interacción y participación de los usuarios con su entorno, y la simultaneidad en la prestación de las actividades. Estas condiciones reflejan que la gestión comunitaria no se limita a ofrecer servicios, sino que se construye en la relación directa entre las personas y el espacio social que habitan. La gestión comunitaria, en este sentido, busca involucrar a la población para que participe de manera efectiva en la identificación y resolución de los problemas que afectan su vida cotidiana, fortaleciendo así la capacidad de organización local.Asamblea comunitaria en Isla Espíritu Santo Fuente: ACICAFOC (2026)

MARCO TEORICO 13 1.2 Comunidad Una comunidad puede entenderse como un conjunto de individuos que comparten diversos elementos, tales como el territorio que habitan, las tareas que realizan, los valores, los roles, el idioma o la religión. En muchos casos, las personas también se agrupan de manera voluntaria o espontánea al perseguir un objetivo común, lo que fortalece la cohesión social y la identidad colectiva. El concepto clásico fue desarrollado por el sociólogo e historiador Max Weber, quien define la comunidad como “una relación social cuando y en la medida en que se inspira en el sentimiento subjetivo (afectivo o tradicional) de los participantes de constituir un todo” (Metodología de las Ciencias Sociales, 1949). Desde esta perspectiva, los lazos comunitarios se fundamentan en sentimientos afectivos y en el respeto por las tradiciones, lo que permite a los individuos reconocerse como parte de una unidad mayor. Complementando esta visión, Theodor Shanin (1983) señala que la comunidad es un grupo humano asentado en un territorio específico, unido por lazos de interacción social e interdependencia, sostenido por un sistema integrado de normas y valores aceptados, y por la percepción de sus diferencias respecto a otros grupos. En el caso de las comunidades campesinas tradicionales, Shanin destaca un rasgo esencial: su alto grado de autosuficiencia, que les permite sostener la vida colectiva en condiciones adversas y mantener prácticas de resistencia frente a procesos externos de dominación. De este modo, la comunidad no se reduce únicamente a un espacio físico compartido, sino que constituye un sistema de relaciones sociales, culturales y económicas que aseguran la reproducción de la vida colectiva. Los vínculos afectivos, la cooperación mutua y el respeto por las tradiciones se convierten en pilares que explican la continuidad de las comunidades y su capacidad de adaptación frente a los cambios históricos y territoriales.Asamblea comunitaria indígena en Oxchuc Fuente: IEPC Chiapas (2024)

MARCO TEORICO14 Existen diversos tipos de comunidades que se conforman en torno a elementos compartidos como el territorio, la cultura, la religión o los intereses comunes. Sin embargo, dentro de este marco general, en el caso de las comunidades rurales, algunos enfoques han tendido a asociarlas con atraso y simplicidad. Sin embargo, lo que realmente se destaca es su alto grado de autosuficiencia, entendido como la capacidad de organizar la vida económica y social a partir de recursos propios y del trabajo colectivo. Warman destaca su término localidad rural, caracterizada por su reducido tamaño, la presencia de relaciones interpersonales directas y una forma integral de vida y cultura; y por otro, como figura legal de tenencia de la tierra, asociada a la propiedad social, en la que se incluyen tanto la comunidad como el ejido. (López, 2020) A partir de esta definición el ejido constituye una modalidad de propiedad social en México, creada a partir de la reforma agraria para garantizar el acceso colectivo a la tierra y la subsistencia campesina. Se caracteriza por su inalienabilidad, ya que las parcelas no pueden venderse ni transferirse libremente, y por su organización interna mediante la asamblea de ejidatarios, que regula el uso de parcelas, solares y áreas comunes. Más allá de su dimensión jurídica, el ejido representa una forma de vida comunitaria que refuerza la cooperación y la identidad rural. La relación entre comunalidad e identidad tiene una larga historia no exclusiva de los pueblos indígenas en América Latina. Todorov (2001) plantea que la vida en común no es una opción sino un destino de la humanidad, en orden de luchar contra su condición original de incompletitud. Pero, sin duda, la discusión de la comunalidad indígena tiene como referente la violencia de la conquista y la subordinación colonial de la que son sujetos hasta nuestros días los pueblos indígenas, aun cuando hoy día oprime un indigenismo crítico y de lucha por los derechos jurídicos (López y Espinoza, 2017). De esta forma, la comunalidad incluye la aceptación y obediencia a la jerarquización que deviene de los términos de la ciudanía comunitaria, entonces el reconocimiento comunitario no sólo deviene de la rebeldía sino de la obediencia a las reglas de la vida en común.Ilustración 3:Vecinos de Granaditas en reunión comunitaria Fuente: El Sol de Hidalgo (2024)

MARCO TEORICO 15 El concepto de comunidad rural en México ha sido objeto de estudio desde la antropología y la sociología, particularmente en relación con la organización campesina y la lucha por la tierra. Uno de los aportes más significativos proviene de Warman, quien desarrolla la noción de comunidad agraria como una forma específica de organización social vinculada directamente a la defensa de la tierra y a la reproducción de la vida campesina. (Weber, 1944) En este marco, la comunidad agraria se constituye como un instrumento de lucha y supervivencia, mediante el cual los campesinos legitiman sus demandas y gestionan colectivamente sus intereses de clase. Tal como afirma Warman, “la comunidad agraria es un instrumento de lucha, una herramienta para la supervivencia y para la reproducción” (Arturo, 1985). De esta manera, la comunidad no se reduce a un espacio físico, sino que representa un sistema de relaciones sociales que condiciona la actuación respecto a la tierra y articula la negociación colectiva frente al Estado y la sociedad mayor. Desde las organizaciones campesinas mexicanas se ha reivindicado la comunidad agraria como algo propio, ligado al origen, carácter y objetivo de su lucha. La comunidad representa una forma específica en la organización de las relaciones sociales y no un lazo genérico entre las cosas y la gente. Es el sistema de relaciones sociales que se comparten y se refieren mutuamente para condicionar su actuación respecto a la tierra (Warman, 1,985). La comunidad agraria, es un instrumento de lucha, una herramienta para la supervivencia y para la reproducción. Los campesinos hablan de constituir una comunidad agraria, para legitimar sus demandas sobre la tierra y formular sus proyectos para una redistribución de los recursos de manera justa y productiva. El concepto de comunidad agraria se ha formado a partir de las demandas y luchas de los campesinos. Para ellos, una comunidad agraria es básicamente un grupo de personas que están en la misma situación social y que comparten el derecho sobre un mismo territorio. Es una forma de organización del campesinado que les permite negociar colectivamente con otros sectores de la sociedad para asegurar las condiciones necesarias de subsistencia y reproducción, tanto de la colectividad como de cada familia que la integra. La comunidad es la organización en la que se gestionan los intereses de clase del campesinado, podría compararse con un sindicato de empresa en el caso del proletariado. (Ibidem) A partir de lo anterior, podemos enfocar la atención en la comunalidad indígena, la cual se distingue por su forma particular de organización social, sustentada en una estructura de jerarquías, relaciones y principios morales que regulan la vida colectiva. Por un lado, se encuentra la dimensión organizativa, que otorga cohesión y estructura a la comunidad; por otro, se ubican la conciencia y la epistemología étnica, expresadas en la lengua y en los saberes indígenas, que constituyen la base cultural y simbólica de la vida comunal. En este sentido, se reconoce que cualquier comunidad indígena se compone de cinco elementos fundamentales:UN ESPACIO TERRITORIAL DEMARCADO Y DEFINIDO POR LA POSESIÓNUNA HISTORIA COMÚNUNA VARIANTE DE LA LENGUAUNA ORGANIZACIÓN QUE DEFINE LO POLÍTICO, CULTURAL, SOCIAL, CIVIL, ECONÓMICO Y RELIGIOSOUN SISTEMA COMUNITARIO DE PROCURACIÓN Y ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA.Reunión comunitaria sobre participación social en salud Fuente: Organización Panamericana de la Salud (2022)

MARCO TEORICO16 En este mismo sentido, el proceso de etnodesarrollo se refiere al fortalecimiento y expansión de la propia cultura de un grupo social. Esto significa que la comunidad incrementa su capacidad de decidir sobre sus propios recursos y, en algunos casos, también sobre recursos externos que puede llegar a aprovechar. En otras palabras, el etnodesarrollo implica que los pueblos no solo preservan su identidad cultural, sino que también consolidan su autonomía y control sobre los medios que garantizan su vida colectiva. Sin embargo, desde la perspectiva de Weber, la comunidad étnica no es reconocida como tal. Para él, el grupo étnico no constituye una comunidad efectiva, sino únicamente una “colectividad”, distinta de formas más intensas de acción comunitaria como el clan. Weber sostiene que la creencia en la pertenencia a un grupo étnico surge de manera artificiosa, como una trasposición de socializaciones racionales en relaciones personales. En ese contexto, afirma que cuando la acción comunitaria es poco intensa, cualquier forma de socialización puede despertar una conciencia de comunidad en forma de hermandad personal, basada en la creencia en la existencia del grupo étnico. Floriberto Díaz (2003) identificaba a la comunalidad con varios elementos centrales: la tierra entendida como madre y territorio; el consenso en asamblea como forma de tomar decisiones; el servicio gratuito como ejercicio de autoridad; el trabajo colectivo como una práctica que no solo produce, sino que también recrea la vida comunitaria; y los ritos y ceremonias como expresiones del “don comunal”, que refuerzan la identidad y la cohesión social. En mi opinión, la comunidad representa mucho más que un grupo de personas reunidas en un mismo espacio; es un entramado de relaciones, costumbres y valores que dan sentido a la vida colectiva. Su fuerza radica en la cooperación, en la identidad compartida y en la capacidad de adaptarse a los cambios sin perder sus raíces.

Para poder comprender mejor esta forma de vida, reconocemos que la organización es el entramado de normas, prácticas y estructuras que permiten a la comunidad mantener su cohesión, tomar decisiones colectivas y garantizar la reproducción de la vida comunal. No se trata únicamente de un conjunto de reglas, sino de un sistema dinámico que articula la vida social, económica, cultural y política de la colectividad. La organización asegura la distribución de responsabilidades, la resolución de conflictos y la continuidad de los valores compartidos, convirtiéndose en el eje que sostiene la identidad y la autonomía comunitaria. En el caso de los pueblos indígenas, esta organización adquiere una dimensión política específica: se expresa en formas propias de gobierno y en instituciones basadas en usos y costumbres, donde la autoridad se legitima a través del servicio comunitario y el consenso en asamblea. La organización política indígena no se limita a reproducir estructuras jerárquicas, sino que se fundamenta en principios de reciprocidad, rotación de cargos y participación colectiva. De este modo, la asamblea, el sistema de cargos cívico-religiosos y el trabajo colectivo o faena constituyen los pilares de la comunalidad, al mismo tiempo que sostienen proyectos de desarrollo y fortalecen la capacidad de autogobierno frente a las dinámicas externas del Estado y del mercado. MARCO TEORICO 17 1.3 Organización Política Indígena La asamblea es el principal órgano de gobierno de una jurisdicción política territorial que se auto adscribe como indígena, su presencia o ausencia de acuerdo con Burguete (2008) refleja las transformaciones en un colectivo. Cuando asamblea, consenso, acuerdo y revocación desaparecen de una jurisdicción, es probable que se esté presenciando un proceso de desindianización al diluirse las principales instituciones, base de su permanencia y continuidad histórica. Dichas instituciones pueden también ser reactivadas y generar un proceso de reindianización y reconstitución de las identidades colectivas. La asamblea comunitaria es el espacio donde se toman las decisiones más importantes de la comunidad. Allí, el pueblo revisa y controla lo que hacen sus autoridades, además de establecer o modificar las reglas que deben cumplirse. También es el lugar donde se eligen a las autoridades, tomando en cuenta si han cumplido con sus obligaciones y cargos anteriores.La autoridad debe actuar conforme a los acuerdos tomados por el colectivo, de ahí que se convierta en sinónimo de servicio y tenga un buen desempeño público, pues se encuentra sujeta a mecanismos regulados por la asamblea. En la asamblea comunitaria se pueden tratar varios temas importantes. Ahí se hacen visibles los conflictos locales y se renuevan los derechos y obligaciones de los miembros. También se discuten las cooperaciones, las faenas y otros asuntos relacionados con la organización del pueblo. Además, la asamblea permite expresar las posiciones de poder y las diferencias sociales que existen dentro de la comunidad, y abre un espacio para la toma de decisiones colectivas, evitando que un solo punto de vista se imponga de manera unilateral.

Por eso, la asamblea es el lugar donde se busca el consenso, y este carácter colectivo de las decisiones es lo que les da legitimidad. Las normas acordadas en la asamblea deben respetarse incluso por quienes no asistieron. Sin embargo, también pueden surgir contradicciones: a veces las opiniones de personas con mayor influencia social manipulan el resultado, y quienes no están de acuerdo pueden mostrar su rechazo al no participar en las faenas o al no cooperar. Mientras tanto el trabajo comunitario es un elemento común en las estructuras de usos y costumbres, donde el ciudadano tiene derecho de participar siempre y cuando contribuya en las actividades comunales. El trabajo comunitario puede adquirir diferentes modalidades. En el país encontramos varias figuras parecidas a las faenas como el tequio o los jornales (Singer, 2016). Estas figuras implican una idea de lo común antes de lo individual, lo cual es reflejo también del pensamiento indígena sobre la idea lo público, lo político y la política. Conforme con la región indígena, el trabajo colectivo adquiere varias connotaciones (tequio, gozona, faena, fajina, tequil, guelaguetza, el trabajo de en medio, la mano vuelta y servicio al pueblo entre otros). Arturo Warman define el trabajo colectivo como una de las instituciones más fuertes que ayudan a mantener unida y viva a la comunidad. Está basado en un discurso de igualdad y justicia, lo cual es muy importante, pero aclara que por sí mismo no funciona como un medio de pago o recompensa. Entre los comunalitas existe un acuerdo de que el trabajo en las comunidades indígenas opera principalmente en dos ámbitos: familiar y comunitario. MARCO TEORICO18 En el primero, sobresale la mano vuelta o la gozona que se practica entre parientes, compadres, vecinos. Esta reciprocidad se expresa en actividades como limpiar los cultivos, recoger la cosecha, construir o reparar una casa, organizar una fiesta o cumplir con una mayordomía (Rendón, 2003). En el segundo ámbito se refiere al trabajo aportado hacia la comunidad para la realización y mantenimiento de obras de infraestructura y servicios (escuelas, caminos, agua potable, energía eléctrica, drenaje y panteón). Este tipo de trabajo es creativo, formativo y no esclavizante” (Díaz, 2003). Es el trabajo para el bienestar común, sin remuneración económica y de riguroso cumplimiento que opera bajo la pauta de la reciprocidad (Guerrero, 2016). En mi perspectiva la red de intercambios mutuos (bienes y ayudas materiales e inmateriales) son parte esencial para las relaciones que sostienen la vida comunitaria. Si lo vemos desde una perspectiva de la ética, el don es voluntario, pero implica la obligación de corresponder, sustentada en factores económicos, sociales y cultural que incluye valores como la palabra empeñada, el prestigio, el compromiso y la buena vecindad. Esta ética se refleja de manera clara en el sistema de cargos, también conocido como “sistema de fiestas” o “sistema de vara”. Según Mendoza (2007) el sistema de cargos es la institución en la que se “fundamenta el sistema de organización comunitaria”, porque es el espacio donde se define la participación de los miembros de la comunidad para el trabajo colectivo y sirve como cimiento de un entramado de relaciones de cooperación entre familias, con asentamiento disperso.Asamblea campesina en San Jacinto, municipio Cocorote Fuente: Kenia, Instagram (2025)

MARCO TEORICO 19 Como señala Leif Korsbaek (1996), el sistema de cargos se compone de oficios claramente definidos que se rotan entre los miembros de la comunidad. Cada persona asume un cargo por un periodo corto y luego regresa a su vida cotidiana, lo que asegura la participación colectiva y evita la concentración del poder. Los cargos están ordenados jerárquicamente y abarcan tanto autoridades como comisiones y comités civiles y religiosos. Este sistema comprende a todos o casi todos los miembros de la comunidad, quienes tienen el derecho de participar en la elección de las autoridades y la obligación de cumplir cuando se les asigna un cargo. El incumplimiento puede derivar en sanciones, ya que el servicio se entiende como un deber colectivo. Además, el cumplimiento de los cargos requiere inversión de excedentes, aportados no solo por la persona que los ocupa, sino también por sus familiares y redes de parientes. Aunque no existe remuneración económica y con frecuencia implica gastos considerables, el cargo otorga prestigio y legitimidad dentro de la comunidad, reforzando la cohesión social y la identidad cultural. Los cargos son rotativos y se eligen anualmente en una asamblea general o comunitaria. Entre los cargos civiles más importantes se encuentran el juzgado auxiliar, las autoridades ligadas a la tierra (como el comisariado ejidal y de bienes comunales), así como los derivados de comités y cooperativas. La participación en la asamblea, el sistema de cargos, la faena y el ejercicio de la ciudadanía generan relaciones de intercambio mutuo que sostienen la vida comunitaria. En gran parte de la población indígena, la reciprocidad desempeña un papel clave en los procesos de identificación étnica, en la construcción de la vida colectiva y simbólica, así como en las formas de participación y acción social. Esta dinámica no solo fortalece la cohesión interna, sino que también legitima las prácticas comunitarias y abre el camino para comprender el sentido de la ciudadanía en estos contextos.Asamblea comunitaria en Tepoztlán, Morelos Fuente: La Jornada (2025)

MARCO TEORICO20 1.4 Ciudadanía Indígena La ciudadanía comunitaria se entiende como una membresía que otorga derechos y deberes vinculados a la asamblea, la faena y el sistema de cargos. No todos los habitantes acceden formalmente a estos espacios, sino únicamente quienes son reconocidos como ciudadanos de la comunidad. A diferencia de la ciudadanía estatal, esta forma de pertenencia se negocia en el ámbito local y se sitúa por debajo de los niveles de gobernabilidad del Estado-nación, pero al mismo tiempo está ligada a expectativas cívicas que exigen la participación activa en las tareas comunales. Su carácter es coercitivo, pues implica tanto beneficios como obligaciones, y el cumplimiento se verifica mediante listas de asistencia y participación que funcionan como prueba del compromiso colectivo. Se trata de un sentido de membresía socialmente construido, presente en comunidades indígenas y rurales de México, y constituye la principal lealtad social de cada individuo, reflejando la socialización primaria en el marco de la comunidad de nacimiento (Bartolomé, 2008). Entre los criterios que delimitan esta ciudadanía destacan el lugar de origen, la propiedad de la tierra, las relaciones de parentesco, la mayoría de edad, en promedio 18 años, el género y la formación de una nueva familia (Kearney y Besserer, 2004). Estos elementos configuran un modelo de pertenencia que legitima la participación en los espacios colectivos y marcan la diferencia entre quienes son reconocidos como ciudadanos comunitarios y quienes permanecen fuera de esta categoría. Por ello, la ciudadanía comunitaria tiene como fundamento el cumplimiento de las obligaciones antes que el reconocimiento de los derechos individuales. Como señala Juan Martínez, los ciudadanos concurren al espacio público como miembros de una comunidad política regida por criterios de identidad y por mecanismos de legitimación basados en lo colectivo, aclarando que el cumplimiento de las obligaciones antecede al ejercicio de los derechos. La selección de los ciudadanos es producto de la discusión y el consenso en asamblea. Con frecuencia se generan debates para incorporar como ciudadanos a quienes no cumplen plenamente con los criterios establecidos, especialmente aquellos que han llegado a residir en la comunidad por razones como la compra de tierras. En estos casos, se considera como criterio fundamental la disposición de comprometerse con la vida comunitaria y sus instituciones (Aquino, 2013). Una vez aceptados por la asamblea, los nombres de los nuevos ciudadanos pasan a formar parte de la lista comunitaria. Castro (2006) concibe esta lista como una formalización normativa construida por la propia comunidad, que atiende tanto a preocupaciones locales como a las necesidades de aquellos miembros que residen fuera de los límites territoriales.Asamblea informativa en Tamaulipas Fuente: Ariadna Montiel Reyes, Facebook (2025)

MARCO TEORICO 21 La migración es el cambio de residencia que implica el traspaso de algún límite geográfico u administrativo debidamente definido”. Si el límite que se cruza es de carácter internacional (frontera entre países), la migración pasa a denominarse “migración internacional”. Si el límite que se atraviesa corresponde a algún tipo de demarcación debidamente reconocida dentro de un país (entre divisiones administrativas, entre área urbana y rural, etc.), la migración pasa denominarse “migración interna”. (ONU, s.f.) La migración ha sido estudiada desde distintas disciplinas, cada una enfocada en aspectos específicos del proceso, lo que ha permitido esclarecer diversos factores que intervienen en el fenómeno. Se trata de un proceso amplio que involucra una dimensión temporal y espacial: el tiempo de permanencia en el lugar de destino y la distancia recorrida desde el origen. Existen movimientos cotidianos como ir al trabajo, realizar compras o visitas, que forman parte de la movilidad diaria, pero que no constituyen migración en sentido estricto. La migración, en cambio, implica un traslado continuo o permanente de residencia hacia otro lugar (Naciones Unidas, 1983). Desde la perspectiva demográfica, la migración se define como el desplazamiento de individuos que cambian su residencia, atravesando los límites de una división geográfica. En este proceso intervienen dos áreas fundamentales: la región de origen, donde inicia el desplazamiento, y la región de destino, donde culmina (Welti, 1997:124). A partir de las características principales de la migración, algunos autores señalan varios criterios de clasificación, tales como: Desde una perspectiva sociodemográfica, cada uno de estos tipos tiene distintas particularidades y características, por lo cual reducir el análisis migratorio según el carácter urbano o rural de los lugares de origen y destino sólo a la migración desde zonas rurales a otras urbanas, es una simplificación que debe de evitarse. Según el tipo de división administrativa La calidad urbana o rural de las áreas de origen y destino La migración entre continentes, en este caso se hablará de migración intercontinental. La migración interna y la migración internacional: Ocurre migración interna toda vez que ocurre algún traslado de residencia entre divisiones administrativas de un mismo país, mientras que migración internacional es la que se produce al cambiar la residencia de un país a otro. Por su parte la migración interna puede subdividirse en distintos niveles, por ejemplo entre regiones, entre provincias o entre comunas. Si luego de una migración anterior el individuo regresa a su lugar de nacimiento, se denomina migración de retorno. Según la relación del lugar de destino con el migrante Según el carácter reiterado de la migración (Migración en cadena y migración gradual). Se entiende por migración en cadena el traslado sucesivo de individuos que siguen a uno que inicio el movimiento. Por migración gradual se entiende el traslado de una zona a otra mediante desplazamientos sucesivos, en general de acercamiento hacia el destino final. Esto se refiere a la de origen rural con destino urbano, donde el sujeto comienza su movimiento en una localidad rural pequeña y cambia su residencia hacia ciudades cada vez más grandes, hasta llegar finalmente a la metrópoli. (Oberai,1989). Según la Unidad que migra Es importante conocer si el movimiento migratorio involucra un desplazamiento individual o, por el contrario, se da conjuntamente con el resto de la familia u hogar. 1.5 Migración y remesas Indígenas

En este sentido, la migración humana se reconoce como un fenómeno socio-espacial por excelencia (Garrocho, 1995), que es causa y consecuencia de diversos cambios que ocurren en ámbitos interdependientes, como las estructuras sociales y las relaciones espaciales. Su estudio revela que la movilidad no solo transforma la composición demográfica, sino también las dinámicas sociales y territoriales, convirtiéndose en un motor de reorganización comunitaria y de redefinición de los vínculos entre individuos y espacios. Los enfoques teoricos, como la economía neoclásica supone que existe un equilibrio pleno en el sistema económico. En el caso del mercado de trabajo sostiene que existe una plena información, de tal manera que las personas que buscan trabajo, prefieren aquellos empleos que les proporcionan una mayor utilidad, es decir, eligen las ocupaciones mejor pagadas. En este sentido, la economía neoclásica a nivel macro plantea que la migración internacional es causada por las diferencias salariales que hay entre los países, es decir, los trabajadores de los países de bajos salarios tienden a migrar hacia los países donde hay salarios relativamente más elevados. Mientras tanto, a nivel micro, esta teoría sostiene que la migración es vista como una forma de inversión en capital humano, pues la gente decide ir a aquellos lugares donde puede ser más productiva, entonces, cada individuo toma la decisión de migrar cuando evalúa el costo-beneficio que puede alcanzar a través de la movilidad espacial (Durand, et al., 2000). La comprensión de la migración laboral entre dos países como México y los Estados Unidos se ve reflejada tras la existencia ilimitada de mano de obra en los países menos avanzados, misma que puede ser absorbida en un país más desarrollado, que cuenta con un sector moderno y dinámico que acumula capital y ahorro. (Lewis, 1954) En este proceso, la migración es el canal a través del cual la mano de obra se desplaza de un sector tradicional a uno moderno, haciendo que con el tiempo, la situación de subdesarrollo termina con la movilidad de la población, entonces, cuando el sector industrial-urbano alcanza su plenitud, despuebla en su totalidad al sector rural, el de baja productividad. MARCO TEORICO22 La migración se diferencia de otros fenómenos demográficos porque no está determinada directamente por factores biológicos como la mortalidad o la fecundidad. Aunque suele reconocerse que quienes migran son, en general, individuos en mejores condiciones de salud, las verdaderas causas del desplazamiento se encuentran en las influencias socioeconómicas, culturales y psicológicas que operan tanto a nivel individual como colectivo. Desde la perspectiva de la región de origen, un emigrante es aquella persona que se retira, mientras que desde la región de destino un inmigrante es quien llega. La contribución neta de la migración al crecimiento demográfico se denomina saldo neto migratorio o migración neta, calculada restando los emigrantes de los inmigrantes; un saldo positivo implica ganancia poblacional y uno negativo pérdida (Partida, 1995). En términos generales, las personas emigran en busca de mejores condiciones de vida, trasladándose de regiones con escasas oportunidades económicas hacia otras con mayores expectativas. Este movimiento genera corrientes migratorias entre territorios con características demográficas, sociales y económicas distintas, como los niveles de urbanización, educación, salud, empleo, mortalidad, fecundidad y esparcimiento. A nivel individual, la migración suele entenderse como una decisión racional basada en un cálculo costo-beneficio: el individuo opta por migrar cuando percibe que los beneficios monetarios obtenidos en el destino superarán a los que tendría en su lugar de origen. Al mismo tiempo, la partida también se asocia con la posibilidad de mejorar el estatus social dentro de la comunidad de origen, lo que refuerza la idea de que migrar constituye una estrategia para alcanzar mejores condiciones de vida y movilidad social.Migrantes en camino por zona rural Fuente: Ayuda en Acción (2024)

Debido a los cambios que hay en la composición demográfica de la población Rigidez de los salarios que hacen más dificil que la economía incremente de forma inmediata los salarios de los trabajadores de acuerdo a sus necesidades. Debido a los cambios que hay en la composición demográfica de la población, se incrementan las dificultades para encontrar empleo Las migraciones relacionadas con el proceso de desarrollo socioeconómico se ubican en la existencia de una interrelación entre los cambios en el volumen, ritmo de crecimiento y distribución territorial de la población, y la evolución del proceso de desarrollo; es decir entre la dinámica poblacional y las transformaciones tanto de la estructura productiva como de la distribución de los recursos. De acuerdo con Michael Piore ( 1980), la migración internacional ocurre principalmente por la existencia de tres principales factores: MARCO TEORICO 23 Para Todaro (1985), la existencia de salarios más elevados en un país respecto a otro, se debe a que el trabajo es relativamente más abundante en el país más rico. En este caso, ocurre un movimiento libre del factor trabajo desde el país con salarios bajos hacia el país con salarios elevados. El país exportador de trabajo obtiene los siguientes beneficios: se reduce el desempleo interno, con las remesas aumentan la productividad, el consumo, el ahorro interno, los migrantes de retomo obtienen mayor capacitación y también mejoran la distribución del ingreso. Al respecto, según Obed Stark (1993) en su estudio de las diferencias salariales que hay entre México y los Estados Unidos comprueba su hipotesis sobre la carencia relativa. Este concepto se refiere a la necesidad que tienen las personas de un bien o un servicio que observan que un migrante posee, en consecuencia, los no migrantes, es decir, los más pobres consideran que a través de la migración pueden satisfacer esta carencia. Así pues, una vez que la migración laboral internacional empieza, las familias receptoras de remesas al elevar sus niveles de consumo provocan que los que se quedan se sientan cada vez más pobres, pues suponen que tienen las pruebas del éxito en sus manos, al observar que las familias de los migrantes tienen mayores niveles de consumo, aumentando con ello el deseo de migrar. Entonces, este referente social resulta importante para la reproducción social de la migración. Asimismo, los autores demuestran que la propensión a migrar se debe a factores como: La búsqueda del aumento del ingreso, las redes sociales, tener mayor escolaridad y una menor edad. Por último, se destaca que a través .de la migración internacional los trabajadores mexicanos acceden a los salarios más bajos que hay en los lugares de destino, los cuales, son a su vez, los ingresos laborales más elevados en México. Por otra parte y de forma complementaria, según la "nueva economía", las decisiones de migrar no las toman los individuos sino que las decisiones son familiares, porque mediante esta organización se busca mejorar el ingreso en términos relativos respecto a otros hogares mejor acomodados. Esta teoria sugiere que la migración es un incentivo importante para las familias relativamente pobres, porque es la opción que les permite mejorar sus condiciones económicas y su bienestar.

Es normal que los emigrantes mantengan fuertes vínculos de dependencia mutua con sus hogares de origen, porque en muchos casos, estos hogares costean la migración y apoyan a los emigrantes hasta que logran establecerse en los lugares de destino. En este sentido, la teoría de la Nueva Economía de la Migración Laboral es un modelo económico sumamente adecuado, porque considera como unidad de análisis a los hogares, en vez de usar un modelo a escala individual (Stark y Bloom, 1985). Así pues, las familias al financiar el viaje y cruce fronterizo de alguno de sus miembros explican la ocurrencia de la migración de los grupos más pobres. Posteriormente, los emigrantes tienen el papel de intermediarios financieros para sus hogares de origen. Por ejemplo, si un hogar rural en un país menos avanzado desea invertir o cambiar de actividad económica, el hogar accede a los recursos financieros por medio de las remesas. En este sentido, la ayuda monetaria procedente del extranjero refuerza el apoyo recíproco entre el migrante y su hogar. La simultaneidad se hace posible gracias a las tecnologías de comunicación y transporte que permiten a los migrantes participar de manera activa en ambos países a la vez y reducir la distancia social pese a la distancia geográfica (Hirai, 2009). MARCO TEORICO24 Es decir, las comunidades pueden fragmentarse, pero también se vuelven a rearticular pese a la movilidad geográfica y la dispersión. En cuanto a los principales hallazgos empíricos de dichos estudios que vinculan el desarrollo, las formas de organización comunal y la migración se destacan tres. El primero es que los proyectos de desarrollo comunitario que se emprenden no sólo responden a los intereses de los residentes locales sino también de los migrantes. Esto significa que las necesidades y el bienestar no se acotan para una comunidad territorializada sino transnacional. El segundo resultado evidencia que los migrantes y quienes permanecen en el terruño participan de modo activo en la definición e implementación de los proyectos de desarrollo comunitario. La intervención de los migrantes se debe a que siguen perteneciendo a la comunidad de origen a pesar de su movilidad internacional. Concerniente a la tercera derivación se indica que las comunidades poseen recursos culturales que les otorgan una fuerza organizativa para promover la participación y la toma de decisiones en sus proyectos, entre ellos sobresale la asamblea y el tequio (Quezada, 2018).

MARCO TEORICO 25 La migración y las remesas familiares se han consolidado como un tema central en los estudios sobre desarrollo y comunidad, debido al impacto económico y social que generan en los lugares de origen. Las remesas, entendidas como transferencias financieras o en especie que los migrantes envían a sus familiares y amigos, abarcan tanto dinero como bienes que sostienen la vida cotidiana de los hogares. La evidencia muestra que mientras más fuerte es el vínculo del migrante con su familia y comunidad de origen, mayor es el monto y la frecuencia de los envíos, convirtiéndose en ingresos permanentes que se destinan principalmente a cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda, educación y salud (Mejía, 2009). De acuerdo con datos del Banco de México, en el año 2000 alrededor de 1,039,851 hogares (4.6% del total) recibieron remesas; en 2010 la cifra descendió a 1,038,000 hogares (3.6%); y para 2020 repuntó a 1,768,651 hogares (5.1%). En años recientes, el crecimiento ha sido aún más notable: en 2025 México recibió 62,471 millones de dólares en remesas, con un promedio de 394 dólares por envío, lo que representa un flujo histórico que ha sostenido la economía de millones de familias. En el caso de Ixmiquilpan, Hidalgo, la migración y las remesas superan ampliamente los niveles estatal y nacional: el 20.81% de los hogares tenían al menos un emigrante, migrante circular o migrante de retorno, y el 19.35% eran receptores de remesas, proporciones que triplican y cuadruplican respectivamente los promedios estatales y nacionales. Estos datos evidencian que la migración no es solo un fenómeno económico, sino una estrategia de vida profundamente arraigada en la región. Desde una perspectiva teórica, algunos autores sostienen que la migración deprime la producción agrícola al reducir la mano de obra disponible (Lewis, 1968; Reichert, 1981). Sin embargo, otros plantean que las remesas generan efectos multiplicadores en la economía local y regional, al incrementar la demanda de bienes y servicios, incluidos algunos de producción local (Canales, 2004). En consecuencia, los beneficios de las remesas se transmiten incluso a hogares que no participan directamente en la migración. No obstante, se ha señalado que los principales beneficiarios suelen ser los sectores productivos y comerciales, mientras que los hogares más pobres continúan enfrentando limitaciones estructurales (Binford, 2002). Para mi la migración no es únicamente un movimiento de personas de un lugar a otro, sino una estrategia de vida que busca mejores oportunidades y que transforma tanto a quienes parten como a quienes se quedan. Detrás de cada decisión de migrar existe un esfuerzo por mejorar las condiciones económicas, pero también un deseo de mantener el vínculo con la comunidad de origen. Así, las remesas no solo representan ingresos monetarios, sino también un puente social y cultural que sostiene la reproducción de la vida comunitaria y fortalece la cohesión social en contextos de movilidad internacional.Migrantes en albergues de la Ciudad de México Fuente: José Luis González / Reuters, Milenio (2024)

1.6 Otomíes MARCO TEORICO26 Los pueblos indígenas constituyen una categoría social reconocida a nivel internacional como sujetos colectivos con identidad cultural propia, vinculados a un territorio y a una lengua que los distingue de la sociedad mayoritaria. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) han señalado que los pueblos indígenas son portadores de derechos colectivos, entre los que destacan la preservación de sus formas de vida, la autodeterminación y el acceso a sus recursos naturales (ONU, 2007) Dentro de la diversidad de pueblos indígenas en México, el pueblo otomí ocupa un lugar relevante por su extensión territorial y por la riqueza de sus variantes lingüísticas y culturales. El término “otomí” proviene del náhuatl otomitl, traducido como “quien camina con flechas”, aunque los propios integrantes de esta etnia prefieren autodenominarse hñähñú, “el que habla con la nariz”, nombre que refleja su identidad real. Esta etnia es de origen muy antiguo, se cree que emigraron del oriente o sur de las costas del golfo de México y fueron los primeros pobladores del Valle de Tula, en el estado de Hidalgo, hace por lo menos cinco milenios, mucho antes que los toltecas. En la actualidad, los otomíes se encuentran dispersos en varios estados del centro del país, principalmente en Hidalgo y el Estado de México, pero también en Querétaro, Veracruz, Puebla, Ciudad de México y Tamaulipas, sumando poco más de 350 mil personas. (México Desconocido, 2018). En consecuencia, fueron parte del florecimiento de las primeras urbes mesoamericanas; ocupando un área muy extensa del centro de México. Ilustracion 12. Extensión actual de las variedades del otomíMujeres otomíes preparando tortillas en comal tradicional Fuente: Milenio (2024)

En el ámbito cultural, los otomíes mantienen una religión sincrética que combina elementos católicos y prehispánicos, expresada en ceremonias agrícolas, culto a los muertos y fiestas patronales organizadas mediante el sistema de mayordomías. Asimismo, conservan prácticas de medicina tradicional basadas en plantas y en el uso del temazcal, y destacan como artesanos en la producción de textiles elaborados en telar de cintura, bordados, tapetes de lana, sombreros de palma y utensilios de piedra negra. Sin embargo, la lengua otomí enfrenta un proceso de debilitamiento acelerado. La migración, la urbanización y la castellanización han reducido el número de hablantes, imponiendo la necesidad de convivir con poblaciones mayoritariamente hispanohablantes. La castellanización, entendida como un proceso sustractivo, ha implicado la renuncia al uso de la lengua materna para obtener competencia en español, lo que ha derivado en la pérdida de la lengua nativa sin mejorar sustancialmente la calidad de vida de las comunidades indígenas. (Lastra, 2004) MARCO TEORICO 27 El otomí es, en realidad, un complejo de lenguas, cuyo número varía de acuerdo con las fuentes consultadas. De acuerdo con el Ethnologue del Instituto Lingüístico de Verano, y con el Catálogo de lenguas indígenas del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) de México, son nueve las variedades de otomí. De las variedades más habladas son los otomíes en Hidalgo que se hacen llamar hñänñu, “los que hablan otomí”, aunque dependiendo de la zona geográfica, estos apelativos cambian: en Toluca se hacen llamar ñätho; en Querétaro, ñäñho y en Puebla, ñꞌyühü. Estos son algunos de los gentilicios que los otomíes emplean para llamarse a sí mismos en sus propias lenguas, aunque es frecuente que, cuando hablan en español, empleen el etnónimo otomí, de origen náhuatl. Esto obedece a que hay un alto grado de diversificación hablantes de una variedad e incluso suelen tener dificultades para comprender a quienes hablan otra lengua aunque todas pertenecen a la familia lingüística oto-mangue. La mayor concentración de hablantes se encuentra en el Valle del Mezquital, en Hidalgo, donde algunos municipios registran porcentajes de uso del otomí superiores al 60%. En esta región, la vida comunitaria se organiza en torno a la familia como unidad básica, con roles tradicionales en la división del trabajo, y se sostiene mediante actividades productivas como la agricultura del maíz, frijol y chile, así como el cultivo del maguey para la elaboración de pulque. La migración internacional, especialmente hacia Estados Unidos, ha introducido nuevas dinámicas económicas y sociales, pues las remesas representan un ingreso fundamental para las familias y generan procesos de resignificación cultural en contextos transnacionales.Cocina tradicional otomí en Hidalgo Fuente: Rosario Arguello, ArchDaily (2021)

Estos espacios se adaptan a las características de cada entorno, diferenciándose entre centros comunitarios rurales, que funcionan como eje central de la vida local al suplir carencias del Estado mediante talleres de agricultura, puntos de acopio, atención médica itinerante y espacios de reunión; y centros comunitarios urbanos, que actúan como nodos de integración en contextos de alta densidad poblacional, ofreciendo cursos especializados, atención psicológica y actividades recreativas para mitigar la marginación, la violencia y el desempleo. Asimismo, se distinguen tres grandes tipologías según su función principal; los centros de asistencia: orientados a brindar apoyo social urgente y servicios básicos de salud, atención psicológica y jurídica, además de protección a grupos vulnerables; los centros de desarrollo: enfocados en la capacitación para el autoempleo, talleres de oficios, programas de nutrición y educación comunitaria que fomentan la autonomía económica; y los centros comunitarios de encuentro vecinal, concebidos como espacios de convivencia, participación ciudadana, deporte y actividades culturales, que fortalecen la cohesión social y la identidad colectiva. En este contexto la clasificación de los centros comunitarios permite comprender la diversidad de funciones que cumplen en la sociedad: Centros de Servicios Sociales:1Estos centros se enfocan en ofrecer apoyo a personas en situación de vulnerabilidad, como familias, personas mayores, inmigrantes, o personas con discapacidades. Pueden ofrecer servicios como asistencia psicológica, asesoría legal, y programas de apoyo a la familia. Centros Culturales:2Enfocados en la promoción y difusión de actividades culturales, como talleres de arte, música, danza, teatro, y cine. También pueden albergar exposiciones o eventos culturales, proporcionando un espacio para que los residentes puedan expresar su creatividad y aprender sobre diversas tradiciones. Centros de Educación y Capacitación3Estos centros se dedican a ofrecer programas de formación y capacitación para la comunidad, como cursos de alfabetización, idiomas, habilidades profesionales, y educación para adultos. A menudo, son utilizados para mejorar las oportunidades laborales de los residentes. Centros Juveniles4Son espacios dedicados a la juventud, donde se organizan actividades recreativas, deportivas, educativas y culturales, para promover el desarrollo personal y social de los jóvenes. Estos centros pueden ser puntos de encuentro y apoyo para adolescentes y jóvenes adultos. Centros Deportivos5Promueven la actividad física y la salud mediante instalaciones deportivas y eventos comunitarios. Centros de Salud Comunitaria6Ofrecen servicios médicos básicos, educación en salud y prevención de enfermedades. Centros de Apoyo a la Mujer7 Centros para Personas Mayores8 Centros Comunitarios Religiosos9 Centros de Día10Espacios enfocados en la promoción de los derechos de las mujeres, donde se pueden ofrecer servicios de apoyo emocional, asesoría legal, programas educativos y actividades para empoderar a las mujeres.Diseñados para la población adulta mayor, con actividades recreativas, programas de salud y espacios de socialización.Se vinculan con el apoyo espiritual, además de actividades sociales y de ayuda comunitaria. Pueden organizar eventos de caridad, servicios religiosos, y programas educativos.Promueven la convivencia en barrios o poblaciones, con servicios asistenciales, educativos y recreativos. Albergues11Espacios de acogida temporal para personas en situación de emergencia, desplazamiento o vulnerabilidad extrema. Proporcionan alojamiento, alimentación y servicios básicos, siendo clave en contextos de crisis o exclusión social. Centros de Ocupación y Empleo12Proporcionan terapia ocupacional y empleo inclusivo para personas con discapacidad. Centros Residenciales13Ofrecen atención integral y permanente mediante alojamiento, manutención y servicios complementarios. MARCO TEORICO28 1.7 CENTRO COMUNITARIO

Los centros comunitarios en México han surgido como una respuesta a problemáticas sociales como la pobreza y la inseguridad, impulsados en gran medida por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU). Ejemplos como el Centro Comunitario Los Mangos y el Centro Comunitario Ruiz muestran cómo estos espacios cumplen una función social esencial, al mismo tiempo que ofrecen flexibilidad ante emergencias y generan un impacto positivo en la economía local. Además de atender necesidades inmediatas, se han convertido en referentes de organización comunitaria, lo que abre paso a nuevas formas de gestión y participación ciudadana. El Centro Comunitario Ruiz, diseñado por BGP Arquitectura, actúa como proveedor de alimentos y servicios básicos, además de funcionar como refugio en casos de violencia. Este enfoque no solo beneficia a la comunidad en términos sociales, sino que también estimula la economía local al involucrar a la población en el proceso constructivo, generando pertenencia y sostenibilidad. (Communita,2024)Centro Comunitario Ruiz de bgp arquitectura, Communita En la Ciudad de México, la iniciativa PILARES, lanzada en 2018, busca consolidar centros comunitarios en barrios vulnerables. Este programa ofrece una amplia gama de actividades: clases, talleres, espacios de ocio y aprendizaje, vinculando cada proyecto con las condiciones específicas de su contexto social y promoviendo la participación de la comunidad. Un ejemplo destacado es el Centro Comunitario Pilares Valentín Gómez Farías, que se enfoca en jóvenes que han abandonado la educación formal y en mujeres que buscan fortalecer su autonomía económica, contribuyendo significativamente a la infraestructura social y cultural de la capital. Por su parte, en el Estado de México, el DIFEM, en apego a la Estrategia Integral de Asistencia Social, Alimentación y Desarrollo Comunitario 2026, creó el programa Centros de Desarrollo Comunitario DIF PILARES. Su propósito es fomentar la convivencia familiar y comunitaria mediante servicios sociales que garantizan derechos fundamentales como la educación, el descanso y el esparcimiento de personas en condiciones de vulnerabilidad, fortaleciendo así el tejido social. Un ejemplo reciente que sintetiza esta evolución es el PILARES Cuicuilco, inaugurado en 2022 en Tlalpan, Ciudad de México. Este centro comunitario, diseñado con criterios de sostenibilidad y flexibilidad espacial, forma parte del programa PILARES, cuyo objetivo es reducir desigualdades y fortalecer el tejido social en zonas vulnerables. En Cuicuilco se ofrecen talleres culturales, educativos y deportivos, además de actividades de capacitación laboral, mientras que su arquitectura incorpora sistemas de captación de agua de lluvia y materiales renovables.Centro comunitario del programa PILARES, Ciudad de México Fuente: ArchDaily (s.f.) MARCO TEORICO 29

En esa transición histórica, durante el siglo XX los espacios comunes evolucionaron hacia modelos administrados por universidades, organizaciones no gubernamentales y comunidades organizadas, consolidando su papel como infraestructura cultural y social. Esta transformación se refleja también en el ámbito internacional, como en el pabellón de México en la Bienal de Venecia, donde se presentaron proyectos representativos de esta diversidad: la Granja Transfronteriza en Tijuana, el Centro Ejidal Margaritas en San Luis Potosí y las infraestructuras comunitarias en Altos de San Pablo en Querétaro. De manera complementaria, el Centro Ejidal Las Margaritas constituye un proyecto promovido BioArquitectura, Colectivo Patas Verdes, Dellekamp Arquitectos y los propios habitantes de la región. Este espacio se ha consolidado como punto de encuentro para mestizos y wixáritari, así como para migrantes, turistas, comerciantes y activistas que transitan por la zona. Desde aquí se realizan actividades que buscan reformular las relaciones sociales en un contexto donde las estructuras administrativas y de tenencia de la tierra implementadas en los años treinta han perdido vigencia, dando paso a nuevas dinámicas comunitarias. MARCO TEORICO30Centro comunitario en Altos de San Pablo Fuente: Alfonso Garduño, ArchDaily (2013)Centro comunitario en entorno desértico Fuente: TOA, ArchDaily

Por su parte, las infraestructuras comunitarias en los Altos de San Pablo fueron desarrolladas mediante una metodología que combina análisis territorial y social. Tras mapear índices de marginación y participación, el equipo encabezado por Alfonso Garduño identificó los sitios con mayor necesidad y aquellos en los que ya existían procesos de trabajo colaborativo. Con ello, se logró articular un modelo de intervención que responde a las condiciones locales y fortalece las prácticas colectivas, consolidando la infraestructura como herramienta de integración social. (Comité Técnico del Pabellón de México,2016) En conjunto, estos ejemplos muestran cómo los centros comunitarios han dejado de ser únicamente espacios de asistencia para convertirse en plataformas de innovación social, cultural y económica. Su capacidad de adaptación y su vínculo con la comunidad fortalecen el tejido social y promueven nuevas formas de convivencia, consolidando su relevancia tanto en el ámbito nacional como en escenarios internacionales. MARCO TEORICO 31 En las áreas marginadas, donde las comunidades se encuentran en proceso de formalizar la tenencia de la tierra, obtener títulos de propiedad y acceder a servicios básicos como el agua, las personas suelen organizarse y trabajar de manera conjunta. Sin embargo, una vez que alcanzan sus objetivos inmediatos, muchas veces la organización se disuelve. En contraste, existen casos en los que la cohesión comunitaria perdura, y es precisamente ahí donde comienza lo más significativo: a partir de ese punto se abre un potencial enorme, pues las comunidades descubren los beneficios de mantenerse organizadas y amplían sus metas hacia nuevas formas de colaboración y desarrollo.

SEDESOL destaca sobre “la creación de centros comunitarios de aprendizaje en los 31 estados de la República Mexicana. Considerando que actualmente se han construido 2 mil 866 obras que facilitan el acceso a las herramientas tecnológicas, capacitación en informática básica, carpintería, cerámica, entre otros” En el contexto de nuestro estudio en Ixmiquilpan, la construcción física y el equipamiento inicial de la red de Centros de Desarrollo Comunitario (CEDECOM) en zonas urbanas y rurales de Hidalgo se logró principalmente gracias al impulso de las políticas públicas federales. La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), junto con la Secretaría de Bienestar, destinó recursos a través del antiguo Programa Hábitat para edificar estos espacios en polígonos de alta vulnerabilidad. Delegados federales como Víctor Velasco Orozco y Onésimo Serrano participaron directamente en la gestión y entrega de varios centros, consolidando así la infraestructura comunitaria en distintos municipios. A nivel estatal, el funcionamiento y la activación de los CEDECOM han sido encabezados por el Sistema DIF Hidalgo, que coordina la red de capacitación comunitaria y la integración de proyectos de infraestructura social. Bajo la actual gestión del gobernador Julio Menchaca y de Edda Vite, presidenta del Patronato del DIF Estatal, se ha impulsado la modernización de estos espacios mediante la incorporación al modelo nacional de desarrollo social PILARES, lo que ha permitido actualizar su operación con un enfoque de derechos humanos y pacificación social.Centro de Desarrollo Comunitario El Fithzi Fuente: Peña Sánchez, Google Maps (2024)Centro de Desarrollo Comunitario El Maye Fuente: Israel Castorena Lemus, Google Maps (2018)En Ixmiquilpan, esta red de Centros de Desarrollo Comunitario (CEDECOM) se ha convertido en un referente de apoyo comunitario indígena. Sin embargo, enfrentan una problemática significativa: muchos de estos centros no cuentan con las dimensiones físicas, la infraestructura ni el equipamiento suficiente para responder de manera adecuada a las necesidades crecientes de los habitantes. En consecuencia, aunque los CEDECOM representan un avance en la infraestructura social de Ixmiquilpan no se encuentra uno que articule de manera integral, su limitación espacial y funcional evidencia la necesidad de replantear un modelo de centro comunitario multifuncional y de mayor escala, capaz de integrar educación, salud, cultura y economía en un mismo espacio, y de responder de manera integral a las demandas de la población indígena ñähñu. MARCO TEORICO32

Ser integral se entiende como la visión holística de la persona, que reconoce la interdependencia entre sus dimensiones internas y externas. En el plano interno, se consideran tres ámbitos fundamentales: los hábitos saludables que garantizan el bienestar físico, la virtud como guía ética y moral en la toma de decisiones, y la trascendencia, entendida como la búsqueda de sentido en la vida. En el plano externo, se incluyen el trabajo, la familia y la sociedad, que representan los espacios de interacción y participación donde el individuo se desarrolla y proyecta. El desarrollo humano integral requiere atender de manera equilibrada todos estos aspectos, pues la omisión de alguno genera desequilibrios que afectan tanto al individuo como a la comunidad. Este enfoque integral es el que justifica la propuesta de un centro comunitario multifuncional en Ixmiquilpan, capaz de responder de manera completa a las demandas de la población indígena ñähñu y de consolidarse como un espacio de cohesión y desarrollo sostenible. De acuerdo con Rothman (1968), el desarrollo comunitario puede abordarse desde tres enfoques: el desarrollo local, que promueve la participación activa de los habitantes; la planificación social, que diseña soluciones técnicas a problemas específicos; y la acción social, que busca transformar desigualdades estructurales. Estos enfoques permiten definir al centro comunitario como un espacio de intervención social donde se articulan servicios diversos para fortalecer el tejido comunitario. En la dimensión educativa, se retoma la definición de la UNESCO (2005), que entiende la educación comunitaria como un proceso de aprendizaje permanente orientado a la inclusión y al desarrollo humano. Bajo este concepto, el centro ofrecerá programas de alfabetización, espacios de estudio y talleres de capacitación laboral, ampliando las oportunidades de jóvenes y adultos. En el área de salud, la OMS (1946), establece a la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad. Por ello, el centro incluirá un consultorio comunitario, campañas de prevención y actividades deportivas que promuevan hábitos saludables. En cuanto a la cultura y economía local, se retoman aportes de la teoría latinoamericana de autogestión comunitaria (Montero, 2003), que subraya la importancia de preservar los saberes tradicionales y fomentar la autonomía económica. Los espacios para la producción y comercialización de artesanías se conciben como mecanismos de fortalecimiento identitario y de generación de ingresos para las familias indígenas. La implementación se proyecta mediante un diseño arquitectónico flexible, con áreas destinadas a la reunión comunitaria, respetando los usos y costumbres de la población ñähñu. Sus características principales serán la integralidad (al reunir educación, salud, cultura y economía), la adaptabilidad (espacios que se transforman según las necesidades) y la sostenibilidad (soluciones duraderas que consolidan cohesión social). En síntesis, el centro comunitario propuesto se diferencia de los existentes porque no se limita a una sola función, sino que se define como un núcleo multifuncional de cohesión social y desarrollo integral, capaz de elevar la autoestima de los participantes, consolidar la convivencia comunitaria y convertirse en un referente de transformación social en Ixmiquilpan. MARCO TEORICO 33Sentido de la vidaSociedadFamiliaTrabajoHabitos SaludablesVirtudDesarrollo Humano Integral

MARCO TEORICO34 CONCLUSIONES El estudio del desarrollo comunitario, la noción de comunidad, la organización política indígena, la ciudadanía y la migración muestra que todos estos elementos forman parte de un mismo tejido que sostiene la vida colectiva y la autonomía local. El desarrollo comunitario, concebido como un proceso participativo y organizado, se apoya en la comunidad como sujeto histórico y cultural, y encuentra en la comunalidad el principio que articula la reproducción social y la capacidad de respuesta frente a los desafíos. En este sentido, la organización indígena otomí, con sus sistemas de cargos, asambleas y trabajo colectivo, confirma que la gobernanza basada en usos y costumbres constituye una alternativa legítima frente a modelos externos, reforzando la identidad y el autogobierno. La ciudadanía comunitaria y la migración evidencian que las comunidades están en constante transformación, y por ello requieren infraestructuras flexibles que respondan tanto a las obligaciones colectivas como a los aprendizajes transnacionales. En este marco, el centro comunitario replicable se plantea como una respuesta arquitectónica pertinente: un espacio multifuncional capaz de integrar educación, cultura, salud y recreación, adaptándose específicamente a las costumbres, formas de organización y tipos de gobierno de la comunidad indígena otomí. En conclusión, la arquitectura se convierte en puente entre teoría y práctica, pues traduce la participación social, la comunalidad y la organización indígena en un espacio tangible que sostiene la vida comunitaria. Concebir un centro comunitario replicable para la comunidad otomí significa proyectar soluciones sostenibles e inclusivas, capaces de consolidar su identidad cultural y su capacidad de autogobierno, reafirmando que la comunidad es el núcleo indispensable de cualquier proyecto de desarrollo.

MARCO TEORICO 35 Arango, J. (2003). La explicación teórica de las migraciones: luz y sombra. Migraciones, (13), 1–26. Arturo, W. (1985). Notas para una redefinición de la comunidad agraria. Revista Mexicana de Sociología No. 47, México, Universidad Autónoma. Azcoaga, F. (2001). La gestión de organizaciones no lucrativas: Herramientas para la intervención social. Obtenido de Madrid. Banco de México. (2025). Informe anual sobre remesas familiares. Banco de México. Cabrera, G. (1976). Migración y desarrollo en países subdesarrollados. Revista de la CEPAL, 241–288. Comité Técnico del Pabellón de México. (2016, noviembre 30). Centros comunitarios en México: una tipología para entender lo colectivo y su relación con el espacio. ArchDaily en Español. https://www.archdaily.com/es/800378/centros-comunitarios- en-mexico-una-tipologia-para-entender-lo-colectivo-y-su-relacion-con-el-espacio Communita. (2024, octubre 21). Centros comunitarios en México. Communita. https://communita.com.mx/noticias/centros-comunitarios-en-mexico/ Díaz, F. (2003). Comunalidad y autonomía. Oaxaca: Coalición de Maestros y Promotores Indígenas de Oaxaca (COMPI). Durand, J., & Massey, D. (2003). Causa y consecuencias de la migración. México: Universidad Autónoma de Zacatecas. Erdozain, I. (1992). Los valores básicos de una sociedad y el desarrollo comunitario. Revista Interuniversitaria, págs. 99–128. Obtenido de Pedagogía Social. Garrocho, C. (1995). Migración interna en México: tendencias y perspectivas. El Colegio Mexiquense. Gregory, D., & Urry, J. (1985). Social relations and spatial structures. Macmillan. Hirai, S. (2009). Migración transnacional y comunidades. Universidad Autónoma Metropolitana. Iñiguez, A. (octubre de 2024). ArchDaily. Arquitectura para el Bienestar Social: 10 centros comunitarios en México. https://www.archdaily.com/es/1022187/arquitectura- para-el-bienestar-social-10-centros-comunitarios-en-mexico Lastra, Y. (2004). Apuntes sobre la dialectología del otomí. Lastra, Y. (2004). Los otomíes: su lengua y su historia. UNAM. López, O. (2020). La comunidad y su significado conceptual. Revista de Investigación Proyección. México Desconocido. (2018). Los pueblos otomíes en México. México Desconocido. México Desconocido. (2018). Pueblo otomí o hñähñu, origen, historia y tradiciones. México Desconocido. Micolta, A., & Escobar, M. (2011). Impacto social de las remesas en comunidades de origen. Universidad del Valle. Naciones Unidas. (1978). Migración y desarrollo. Naciones Unidas. Naciones Unidas. (1983). Definición de migración internacional. Naciones Unidas. Oberai, A. (1989). Migration, remittances and rural development. International Labour Organization. ONU. (2007). Los pueblos indígenas. Obtenido de Naciones Unidas. ONU. (s.f.). Migración económica para América y el Caribe. CEPAL. https://www.cepal.org/es/temas/migracion ONU. (s/f). Objetivos de Desarrollo Sostenible. https://www.un.org/es/impacto- acad%C3%A9mico/page/objetivos-de-desarrollo-sostenible Organización de las Naciones Unidas. (2007). Declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas. ONU. Organización Internacional del Trabajo. (2007). Convenio sobre pueblos indígenas y tribales. OIT. Partida, V. (1995). Migración y crecimiento demográfico en México. CONAPO. Quezada, S. (2018a). Migración y desarrollo comunitario en México. Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Quezada, S., & Medellín, H. (2015). Transnacionalismo y comunidades migrantes. Revista de Estudios Sociales. Ravenstein, E. (1885). The laws of migration. Journal of the Statistical Society of London, 48(2), 167–235. Roa, J. (2010). Remesas y economía familiar en México. Fondo de Cultura Económica. Rothman, J. E. (2001). Approaches to community intervention. Obtenido de Strategies of Community Intervention (6th edition). Shanin, T. (1983). La definición de comunidad campesina tradicional. [Referencia académica]. Smith, R. (2006). Mexican New York: Transnational lives of new immigrants. University of California Press. Stark, O., & Bloom, D. (1985). The new economics of labor migration. American Economic Review, 75(2), 173–178. Weber, M. (1944). Economía y sociedad. Fondo de Cultura. Weber, M. (1949). Metodología de las ciencias sociales. New York: The Free Press. Welti, C. (1997). Demografía de la migración en México. UNAM. Welti, C. (2000). Migración y desarrollo en México. UNAM. Welti, C. (2001). La nueva economía de la migración. Revista Mexicana de Sociología, 63(2), 45–67. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

ACICAFOC. (2026, septiembre 11). Gobernanza, participación comunitaria y conservación para construir un futuro sostenible en Isla Espíritu Santo [Fotografía]. ACICAFOC. https://www.acicafoc.org/2026/09/11/gobernanza- participacion-comunitaria-y-conservacion-para-construir-un-futuro- sostenible-en-isla-espiritu-santo/ ArchDaily. (s.f.). Centro Comunitario Ruiz de bgp arquitectura, Communita [Fotografía]. ArchDaily. https://www.archdaily.com/ ArchDaily. (s.f.). Centro comunitario del programa PILARES, Ciudad de México [Fotografía]. ArchDaily. https://www.archdaily.com/ ArchDaily / TOA. (s.f.). Centro comunitario en entorno desértico [Fotografía]. ArchDaily. https://www.archdaily.com/ Arguello, R. (2021, junio 15). Restauración y conservación de la cocina tradicional otomí en Hidalgo, México [Fotografía]. ArchDaily. https://www.archdaily.com/es/958349/restauracion-y-conservacion-de-la- cocina-tradicional-otomi-en-hidalgo-mexico Ayuda en Acción. (2024, noviembre 26). Tipos de migración humana [Fotografía]. Ayuda en Acción. https://ayudaenaccion.org/blog/ayuda- humanitaria/tipos-de-migracion-humana/ Castorena Lemus, I. (2018). Centro de Desarrollo Comunitario El Maye [Fotografía]. Google Maps. Garduño, A. (2013). Centro comunitario en Altos de San Pablo [Fotografía]. ArchDaily. https://www.archdaily.com/ González, J. L. (2024, noviembre 6). Migrantes saturan albergues, estancias y terminales en México [Fotografía]. Milenio. https://www.milenio.com/politica/comunidad/migrantes-saturan- albergues-estancias-terminales-mexico ANEXOS MARCO TEORICO36 Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana de Chiapas. (2024, abril 9). Autoridades comunitarias realizan asamblea de consulta indígena en la cabecera municipal de Oxchuc [Fotografía]. IEPC Chiapas. https://www.iepc-chiapas.org.mx/comunicados/1409-autoridades- comunitarias-realizan-asamblea-de-consulta-indigena-en-la-cabecera- municipal-de-oxchuc La Jornada. (2025, noviembre 6). Asamblea comunitaria desconoce elección del comité de bienes comunales en Tepoztlán, Morelos [Fotografía]. La Jornada. https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/11/06/estados/asamblea- comunitaria-desconoce-eleccion-del-comite-de-bienes-comunales-en- tepoztlan-morelos Milenio. (2024, noviembre 6). Hidalgo: lanzan revista Expresiones Otomíes [Fotografía]. Milenio. https://www.milenio.com/politica/comunidad/hidalgo-lanzan-revista- expresiones-otomies Montiel Reyes, A. (2025, julio 5). Asamblea informativa en Tamaulipas [Fotografía]. Facebook. https://www.facebook.com/ Organización Panamericana de la Salud. (2022, noviembre 15). Countries of the Americas exchange experiences on social participation mechanisms in health [Fotografía]. PAHO. https://www.paho.org/en/news/15-11-2022-countries-americas-exchange- experiences-social-participation-mechanisms-health Peña Sánchez. (2024). Centro de Desarrollo Comunitario El Fithzi [Fotografía]. Google Maps. World Refugee & Migration Council. (2022, mayo 19). Grupo de trabajo Centro-Norteamérica sobre migración [Fotografía]. WRM Council. https://wrmcouncil.org/es/grupo-de-trabajo-centro-norteamerica-sobre- migracion/mayo