CARLOS PARMA. Doctor en derecho. Doctor Honoris Causa Múltiple. Escritor. Investigador. Ex Juez y Profesor Universitario. Distinguido honoríficamente por varios Municipios de Mendoza y por el Excmo. Senado de la Provincia. Miembro de la junta de estudios históricos de Mendoza.



al Dr. Raúl Romero Day

Por el invalorable aporte a la cultura e historia de Mendoza agradezco a Orlando Gattás

Rufino Ortega Gobernador de Mendoza 1884-1887 El estudio de Carlos Parma contribuye a la historia de uno de los hombres más destacados de la provincia de Mendoza. Marca con notas claras y preci- sas la personalidad militar y política de Rufino Ortega. Analiza su espíritu liberal y progresista en el contexto histórico y político del 80, donde se consoli- do su labor como gobernador, objetivo y eje central de su estudio. El autor enriquece estas páginas con un sustento documental y bibliográfico, que nos llevan a reflexionar sobre el gobernador Ortega y su compromiso con el medio provincial y su historia. Rufino Ortega es presentado como un hombre de raigambre militar, pertene- ciente a familias tradicionales mendocinas que pondrá en práctica los princi- pios e ideas liberales que se anclaron en Mendoza, como en otras provincias, gracias al accionar de hombres ilustrados y hacedores que sustentaron el poder político y económico preocupados por el ideario sarmientino de “civili- zación “. En las primeras páginas se destaca su excelente carrera militar, hoja de ruta que le permitió llegar a la gobernación en los años 80. Como hombre de confianza de Julio Argentino Roca, y siguiendo sus lineamientos pondrá en marcha un programa gubernamental que reafirmó el fomento de la inmigra- ción como creadora de hábitos de trabajo, y en este caso particular, como hacedora de prosperidad y riquezas. La estructura del texto responde a la dinámica de la acción política como gobernador, el que es descripto como un hombre de “prestigio, valiente y decidido”. En palabras del autor “fue el hombre ideal para esta encrucijada del tiempo”. Pero, sin embargo, su vida militar “no estará exenta de elogios y críticas”. Palabras preliminares de la Dra. Liliana Ferraro 9

La Guerra del Paraguay, su correlato de levantamientos internos, así como la Campaña al Desierto pueden corroborarlo.Su posterior entrada a la vida política mendocina lo perfila como liberal con notas positivista, ideas cuyo anclaje serán la clave para interpretar supensamiento: “inmigración, vitivi- nicultura y ferrocarril”, sin olvidar en este caso particular, “la buena utiliza- ción y administración del agua”. Estas variables, propias de la expansión económica de Mendoza, son motivo de reflexiones univocas de su desempeño. El programa de gobierno que implementó tuvo el “acierto magistral,” como afirma el autor, de rodearse de hombres” notorios, útiles, prácticos y presti- giosos que quedaron inmersos en su gabinete”. Destacamos entre otros a Luis Lagomaggiore, preclaro higienista, y al doctor Manuel Bermejo que fue considerado el más notable jurista de la época. La amplia labor administra- tiva de Ortega se puede abordar desde diferentes miradas. Desde lo jurídico e institucional se revisó la Ley Orgánica de los Tribunales y de Procedimien- tos Judiciales. Se designo los conjueces del Superior Tribunal de Justicia que estuvo integrado por: Pedro Anzorena, Oseas Guiñazú, Nicasio Martin, Adolfo Calle, Pedro Serpez, Antonio Mayorga y Pedro Guevara a lo que se sumó la designación como juez federal de Mendoza al Dr. Juan del Campillo en 1885. Se unificaron los archivos públicos dispersos, que dieron como resultado la creación del Archivo General de la Provincia. De la mano de su ministro Lagomaggiore, posteriormente presidente de la Corporación Muni- cipal la provincia, Ortega se vinculó estrechamente al progreso y la moderni- dad. Se instalaron las aguas corrientes domiciliarias en la ciudad y se iniciaron obras en el “Barrio de las Ruinas” antiguo núcleo colonial. Se abococaron a resolver los problemas sanitarios de la ciudad que derivo en la regulación del transporte de la basura de los mataderos y tambos. No podemos dejar de mencionar el accionar firme del gobernador Rufino Ortega y de Luis Lagomaggiore frente a la amenaza de cólera que enfrento la provincia. Otras facetas de su administración respondieron a diversas líneas de inver- siones en el campo de la minería. Se conformo la Sociedad Minera del Para- millo de Uspallata y en materia petrolífera se puso en marcha un plan integral de producción. La Compañía Mendocina de Petróleo fue la primera explotación de tipo empresarial que se monta en el país teniendo a Carlos Fader como uno de sus hacederos sobresalientes. Insoslayable resulto enton- ces, la llegada del ferrocarril en 1885 que permitió la reactivación económi- ca-comercial cuyos resultados fueron promisorios. En el plano educativo se vieron reflejadas una serie de “contactos” que reforzó la calidad de la misma. Nos referimos a la labor pedagógica de educadores incansables y visionarios como Julio Leónidas Aguirre y Abel Biritos que serán la llave esencial en los tiempos por venir. 1010

Como observamos Rufino Ortega propone un cambio de paradigma; en palabras del gobernador: “No hay respiro para hacer crecer a Mendoza”. Carlos Parma se refiere a Rufino Ortega como una persona de: “fuerte mando y convicciones, (con) visión de futuro y un espíritu muy especial para elegir colaboradores de talla”. Su programa de gobierno necesitaba “… tener buenas tierras con agua, buena mano de obra para ellas, empresarios decidi- dos a trabajarla, (y) muy buenas construcciones y maquinarias…”. Endon- de el ferrocarril permitió la puesta en marcha de un plan de desarrollo. Su itinerario de vida, como se ha señalado, nos recuerda su accionar destacado como militar y su compromiso con el gobierno nacional, ejemplo de esto lo constituye su actuación en la campaña al desierto que devino, en este caso específico, en el posterior surgimiento del departamento de Malargüe. Su figura aparece entonces como un político preocupado por el desarrollo del sur mendocino y de otras regiones provinciales. Ortega marco no solo su compromiso militar, fogueado en el proceso histórico de la génesis y consoli- dación del Estado- Nación, sino también su accionar político cuyas líneas generales marcaron una labor constructiva como gobernador de Mendoza. Pero no podemos dejar de señalar que este actor social de la Argentina Moderna merece ser reconocido y valorado en forma integral. En palabra de Figueroa Alcorta – expresadas por Carlos Parma en su investigación- donde Rufino Ortega cuenta con notas personales destacadas: contextura moral y física, cierto sello de brusca altivez... de lealtad proverbial, rinde culto a la amistad. Dominio moral de sí mismo, temperamento combatiente y espíritu denodado. Representa el tipo criollo amante de su tierra, caballeresco y afectivo”. Estas páginas nos permiten verificar el papel singular de este mendocino que, adherido a la cosmovisión del programa liberal, dio inicio a una nueva época en el orden económico que conjugo la inmigración europea, las trasfor- maciones tecnológicas y la explotación de la tierra. Visión integradora que determina nuestra singularidad provincial. El escrito alienta a bucear en el quehacer de otros hombres de nuestra provincia, que planificaron y concretaron relevantes cambios políticos, institucionales y económicos que en la actualidad nos identifican. Dra. Liliana Ferraro Junta de Estudios Históricos de Mendoza 11

13 1Semblanza: el militar

Rufino Ortega nació el 22 de Agosto de 1847 en la Ciudad de Mendoza. Fallece a los 70 años de edad en la misma ciudad el día 20 de noviembre de 1917. Es bautizado el 20 de setiembre de 1847 en la iglesia matriz de Mendoza. Sus padrinos son Bernardo de Yrigoyen y Carmen Olascoaga1. Su padre fue el Coronel Rufino Ortega (de larga trayectoria militar fallece en Pavón) y su madre Teresa Molina (hija del ex gobernador Pedro Molina y doña Manuela Videla). Su abuelo fue Venancio Ortega (peleó en la invasiones inglesas) y su abuela fue Juana Berutti (hermana de Antonio Berutti procer argentino), éstos tuvieron dos hijos. Uno de ellos fue apresa- do el “El quebracho”y fusilado por ser seguidor de Lavalle. El otro fue Rufino quien se convirtió en un ferviente unitario2 Hay que adunar dentro de sus antepasados destacados a su bisabuela Rufina Ortega, heroína de la revolución de 1810. Su bisabuelo fue el capitán Bernardino Ortega. Por línea materna la conexión de Rufino Ortega se encuentra ligada a las familias: Molina, Godoy, Corvalán, Sotomayor, Videla y otras3. 1 Caballero, Luis; “Apuntes genealógicos de Gobernadores de Mendoza, 1810 - 2010; Ed. SSCC, Las Heras, Mendoza, Vol. I, nro 1, 2010. 2 Hay que decir que Rufino Ortega tenía orden de Rosas de ser fusilado y esta orden la debía cumplir el General Pacheco quien se negó en reiteradas oportunidades a hacerlo. 3 Morales Guiñazú, Fernando; “Genealogías de Cuyo”, Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, Tomo XV, 1940, ps. 257 y ss. 14

Los Ortega también fueron una familia muy arraigada no sólo en Mendoza sino también en la sociedad porteña, de hecho Teresa Ortega (hermana de Rufino) se casa con Pastor Servando Obligado, escritor, terrateniente, abogado y militar (hijo del gobernador de Buenos Aires). Con posterioridad, el 27 de mayo de 187, Rufino Ortega contrae nupcias con Elvira Ozamis. Este pequeño proemio sirve para demostrar la enorme conexión militar que nuestro protagonista tiene con su pasado familiar como así también su ascendencia o linaje social de notable alcurnia. La historia de vida militar de nuestro personaje no está exenta de elogios y críticas. En momentos pasa de estar cerca de la muerte a la gloria total. Esto sirve para dar una mínima síntesis que pone a Rufino Ortega en el centro del lugar de nuestro estudio: el de gobernador de la provincia de Mendoza. Su conocida prosapia de alto abolengo familiar, su calidad de militar, su imagen incorruptible, sus fuertes lazos de amistad con hombres del poder político nacional y sus ideas liberales (generación del 80) hicieron el hombre ideal para conducir la provincia de Mendoza. El derrotero de nuestro prócer es el siguiente: cursó la escuela primaria en Mendoza y a los 14 años de edad fallece su padre. Por esta razón abandona los estudios y en 1861, prácticamente siendo un niño, se incorpora al ejérci- to de línea destinándolo a la guerra de fronteras contra los indios en el Sur. En 1863 ingresa al servicio militar en la armada nacional en el vapor “Pam- pero”, comandado por por el Coronel Murature. Allí es ascendido a Guardia Marina. Por influencia de su tío Mariano Cordero se suma al buque de guerra “Guardia Nacional”. a los 16 años pasa a prestar servicios en el regimiento de guías al mando de Rufino Gómez en el fuerte Coronel Estom- ba en el sur de Buenos Aires. Como subteniente en 1865 tiene una notable actuación en la recuperación de la ciudad de Corrientes que estaba en manos de los paraguayos, esto lo lleva a recibir la medalla “a los vencedores de Corrientes”. Siguiendo esa línea pasa a estar bajo las órdenes del general Conesa asistiendo a la batalla de Pehuajó el 31 de enero de 1866 en Paso de la Patria. Entra en territorio Paraguayo en Itapú y luego vence con honores en la batalla del 24 de mayo donde obtiene los cordones correspondientes. Decidido y arrojado combate el 16, 17 y 18 de Julio con éxito. Así entonces lo suma Mitre a sus ejércitos y se lo destina a la isla Martin García para una misión más que delicada: manejar correspondencia para el general Venancio Flores quien operaba con Mitre. Su prematuro prestigio lo lleva al batallón nro. 55 de Guardias Nacionales de Buenos Aires comandado por el Coronel Carlos Keen y su ayudante mayor Dardo Rocha. Se transforma en un gran defensor de la mesopotamia 15

(se recuerda que en el año 1866 triunfa en Paso de la Patria y en Itapirú). Allí es ascendido y vuelve a pelear en Tuyutí4 y en el Boquerón, eso hace que sea reconocido y premiado por los gobiernos de Uruguay y Brasil. Ese mismo año pelea en el combate de Los Loros, Portezuelo y San Ignacio. Como las Montoneras habían vuelto de la mano de Elizondo y Felipe Varela, el General José Miguel. Arredondo lo convoca para la persecución de los mismos. Sofocado esto pasará a la defensa de Córdoba para combatir la sublevación del Luengo de Pacheco. Se encuentra entonces prestando servicios en el 7mo de línea a las órdenes del Coronel Elía en la frontera entre Santa Fé y Córdoba. En 1871 lo trasladan a la defensa de la frontera entre San Luis y Mendoza. En San Luis estaba convocado por el General Paunero combatiendo la revuelta del caudillo Saá. Venció luego en la rebelión de Los Loros y Río V. Ortega se iba convirtiendo en un hombre de armas con experiencia y con muy buenos resultados. En 1873 el Gobernador Arístides Villanueva, en Mendoza, sufre una revuel- ta comandada por el Coronel Ignacio Segovia. Rufino Ortega se une en defensa del Gobierno a las órdenes del Coronel Ivanowski. Al doblegar la sublevación, sin efusión de sangre, el Capitán Ortega fue distinguido en su propia tierra, es ascendido el 13 de Diciembre de ese año a Mayor graduado. En esta oportunidad recibió halagos de Villanueva, el Coronel Mohr y el Teniente Coronel Recabarren. En 1879 crean en el país cinco divisiones de soldados todos a cargo de Julio Argentino Roca para enfrentar los que dió en llamarse el problema de los indios en las fronteras. Sus saqueos, secuestros, robos, campos incendiados, etc.. El comandante Rufino Ortega realizó previamente una expedición de sondeo desde Malargüe hasta Neuquén. Con él fueron cinco oficiales, 80 soldados, 15 indígenas y paisanos voluntarios. El informe de su expedición sirvió para la marcha del resto de la 4ª División. La 4ª división, integrada por mil hombres, tenía su base de operaciones en San Rafael, Mendoza. Estaba al mando del teniente Coronel Napoleón Uriburu, lo seguía Rufino Ortega. Este compacto ejército de soldados cruzará el Rio Mendoza rumbo al sur, por el “viejo” camino, reagrupándose en un primer momento a la altura de Agrelo. Finalmente las fuerzas de frontera resultarán victoriosas y las inseguridades, violencias, desarreglos y malones cesarán. El ingeniero Coronel Manuel Olascoaga dirá: 4 Esta batalla ocurrió el 24 de mayo de 1866, el ataque del ejército paraguayo al campamento aliado fracasó. Fue una de las más sangrientas de la historia de América del Sur, entre 13 000 y 15 000 combatientes murieron ese día. 16

“Pacificación definitiva de los desiertos del sur de la Repú blica, habilitación de 20.000 leguas de ricos territorios al uso de la civilización, sometimiento y regeneración de poblaciones salvajes, libertad de centenares de cautivos, término de la guerra secular de los indios, inseguri- dad de las poblaciones, ahorro de dinero para pagar tributos para adquirir la amistad de los bárbaros, toma de posesión de todos aquellos ricos territo- rios”. Haciendo referencia puntual con la llamada “guerra de la frontera”, ésta generará una sempiterna discordia, sin solución, sobre las bondades o no de esa llamada “conquista”, que, a juicio personal, sólo fue una victoria de las fuerzas Argentinas sobre invasores que habían llegado a la Patagonia con el afán de apoderarse cada vez más de tierras que eran de la Nación Argentina. Los historiadores no lograrán un punto de convergencia, estarán quienes están de acuerdo con la acción de Roca y quienes estarán en contra. Con respecto al origen de los Mapuches, aunque se le atribuye origen en Amazo- nas, Perú, con cierto fundamento puede afirmarse que a la llegada del Conquistador Valdivia el epicentro de los Mapuches se ubicaba al sur de Bio Bio (Chile). En época de la independencia Argentina (1816) no estaban en este país, mucho tiempo después deciden ir sobre los Pehuenches, Puelches, etc. a quienes someten de forma muy hostil. Ortega por su parte sigue con sus triunfos y es llamado a combatir nueva- mente en Goya (Corrientes) al comando de sus batallones (el 3 y el 12) y de distintos barcos cañoneros5. A General es ascendido el 27 de Julio de 1890 y a General de División el 16 de Junio de 1906. El 1910 es promovido a Teniente General6. Es útil advertir que en este trabajo se aborda preferentemente al Teniente General Rufino Ortega en su carácter de Gobernador de la Provincia de Mendoza. 5 Oyarzú, Silvio Anselmo; “Biográficos: General Rufino Ortega, imprenta Luis Monteverde, Bs As, año 1906, ps. 16/23. 6 Ugarteche, Félix: “El teniente general Don Rufino Ortega”, Arturo López Editor, Bs As, año 1913, ps. 597 y ss. El año 1874 revive una Argentina con conflictos internos. Mitre al amparo de viejos militares pretende impedir que sea presidente Nicolás Avellaneda. Un golpe de Estado a la antigua. La primera batalla de Santa Rosa. Una tragedia evitable. Breve referencia de la segunda batalla de Santa Rosa. El destino de Rufino Ortega. Preliminares 17

El aún Presidente Sarmiento, duro e impiadoso, en el decreto del 11 de octubre de ese año declarará desertores y por tanto sujetos de sanciones que impusiesen los respectivos consejos de guerra a los jefes y oficiales que rebelándose hubiesen combatido contra las autoridades constituidas. Una nueva guerra fratricida sin sentido que cobrará muchas vidas Rufino Ortega, en 1873 (un año antes) militaba en el batallón “Mendoza” como sargento mayor graduado Ese año combatía en la frontera pero en 1874 tiene que dar un giro, por lo cual, siempre encaminado institucionalmente, queda bajo las órdenes de la legalidad, lo que implicará estar en contra del plan de Mitre7 que pretendía que Avellaneda no asuma la presidencia. Los revolucionarios mitristas aparentaban tener fuerza combativa, conta- ban con la marina y las fuerzas de tierra que en ese momento tenían más de 9000 hombres. Además contarán con el apoyo del general José Miguel Arredondo8 con más de 3000 hombres de Cuyo9, el general Ignacio Rivas con 4000 hombres de Buenos Aires10, las fuerzas ubicadas en Montevideo a cargo de Gelly y Obes. Erasmo Obligado que desde el sur traiciona a Sarmiento, se suma finalmente a los insurgentes. Muchas de las armas con que Mitre contaba eran obsoletas como se demostró en “La verde”11. Arias venció palmariamente. Es oportuno señalar que Mitre es sabedor de la tozudez de Sarmiento y la tibia ayuda que le brindan los militares que lo apoyan, luego de ser vencido, prontamente desiste de la revuelta a lo que se suma la defección de los Taboada en Santiago del Estero. En ese momento un conflicto de competencia judicial lo favorece a Mitre, pues se discute entre la jurisdicción militar o federal (de los Tribunales de Justicia). En prisión (4 meses), Mitre se enfoca en escribir y empezar a publicar en el Diario La Nación la historia de San Martín12. 7 Abonando la idea generalizada, José Hernández en noviembre de 1874 escribe un artículo desde Montevideo donde criticará en forma directa el movimiento revolucionario mitrista, comparando a Mitre con Rosas. 8 José Miguel del Corazón de Jesús Arredondo fue un militar uruguayo de larga carrera en las guerras civiles argentinas y en la Guerra del Paraguay. También luchó en la frontera con los indios, y dirigió una fracasada revolución contra el gobierno uruguayo en 1886 9 Aunque en sus cartas Roca dice que luego de las deserciones sólo contaba con 700 hombres. 10 Velasco Quiroga, H.; “Perfiles”, Ed. Best Hermanos, Mendoza, 1942, ps. 247/270. 11 La Batalla de La Verde (provincia de Buenos Aires, 26 de noviembre de 1874) fue un combate entre las fuerzas nacionales al mando del teniente coronel José Inocencio Arias y las revolucionarias, dirigidas por Bartolomé Mitre, que dio fin a la revolución de 1874 en la provincia de Buenos Aires. 12 Elissalde, Roberto; “Mitre y Mendoza”, Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, año 2020/2021, ps. 238. 18

Eran una notable mayoría que contarían en un momento con el aval de quien va a ser el más grande estratega de la época: Julio Argentino Roca. La agónica situación de los revolucionarios imponía un rendimiento total, cosa que ocurrió, menos en el frente que conducía el uruguayo Arredondo14, un militar veterano con decisión, arrojo y fuerte predicamento en la tropa. Éste, decide tomar el protagonismo y continuar con la revuelta. El Gobierno Nacional extiende el Estado de Sitio a todo el País15. Al seguir la sublevación, va en auxilio de Arredondo el Gobernador de San Luis Lindor Quiroga. Es así que subleva Villa Mercedes y se apropia de los regimientos 3 de infantería y 4 de caballería . En un error sin razón alguna uno de sus oficiales da muerte al general Teófilo Ivanowsky que despresti- gia notoriamente a Arredondo y lo condena al fracaso posterior. El gobierno nacional formó el 28 de septiembre al llamado Ejército del Norte16 que puso al mando del coronel Julio A. Roca para actuar en el interior contra los insurgentes. Roca con tan sólo 31 años y 600 hombres va en busca de Arredondo. Se ubica en Rio Cuarto momentáneamente pero sabe que necesita refuerzos entonces vuelve a Santa Fe. Es así que Arredon- do comienza un giro volviéndose a Río Cuarto invadiéndola con facilidad, lugar donde con la ayuda de su hermano, tenía controlado. 13 Allí estaban Manuel Olascoaga (39), Napoleón Uriburu (38), Leopoldo Nelson (38), Rufino Ortega (37), Luis María Campos (36), Hilario Lagos (34), Eduardo Racedo (31), Ignacio Fotheringham (31), Octavio Ruiz Moreno (31, Julio Argentino Roca (30). Solo los coroneles Amaro Catalán (42), Juan Ayala (42) y Julio Campos (40) superaban los cuarenta años. 14 Existían oficiales de un lado y del otro. Arredondo fue denunciado públicamente por Álvaro Barros entre 1870 y 1872. Figuraban varios testimonios en contra de éste que hacían referencia al mal desempeño de sus funciones y evidencias de corrupción en su desempeño como jefe de la Frontera de Córdoba. Entre otras cosas se lo acusaba de traficar con los sueldos de los soldados, recibir provisiones y dinero según listas de revista infladas con soldados inexistentes. 15 Es muy recomendable ver sobre el contexto político en la zona de Cuyo: Bragoni, Beatriz, Cuyo después de Pavón: Consenso, rebelión y orden político, 1861-1974, en B. Bragoni y E. Míguez (Compiladores.), Un nuevo orden político, Provincias y Estado Nacional, 1852-1880, Biblos, Buenos Aires, 2010, pp. 29-6016 Si bien a este texto le interesa conectar con la actuación de Rufino Ortega, es necesario aclarar que se crearon otras comandan- cias: formación del Ejército del Oeste a las órdenes de Luis María Campos y colocó al hermano de este, Julio Campos, al frente del Ejército del Sur. Estas dos últimas fuerzas actuarían en la provincia de Buenos Aires. Adolfo Alsina había sido nombrado Comandante en Jefe de toda la Guardia Nacional movilizada en la provincia de Buenos Aires, y el gobernador Álvaro Barros se dio a la tarea de movilizar toda la milicia provincial de la campaña y la capital. 16 Si bien a este texto le interesa conectar con la actuación de Rufino Ortega, es necesario aclarar que se crearon otras comandancias: formación del Ejército del Oeste a las órdenes de Luis María Campos y colocó al hermano de este, Julio Campos, al frente del Ejército del Sur. Estas dos últimas fuerzas actuarían en la provincia de Buenos Aires. Adolfo Alsina había sido nombrado Comandante en Jefe de toda la Guardia Nacional movilizada en la provincia de Buenos Aires, y el gobernador Álvaro Barros se dio a la tarea de movilizar toda la milicia provincial de la campaña y la capital. 19

En un error muy grave Arredondo manda un grupo de soldados a cargo de Frías para matar al General Ivanoski, héroe de mil batallas. En un asalto a su casa lo acribillan de diez balazos a través de la puerta de su habitación. Envalentonado Arredondo va sobre Córdoba y la ocupa sin resistencia, allí no suma prácticamente a nadie y debe abandonarla a los 4 días. La muerte de Ivanowsky ya tenía consecuencias negativas en su imagen. Arredondo busca hacerse fuerte en Cuyo e inicia su vuelta rumbo a Mendo- za. Este tránsito está poblado de motines, deserciones y con la moral baja. En San Luis se reagrupa y logra ya contar con 2500 hombres, aunque muchos puntanos se le resisten. Roca le envía una correspondencia -a través del Capitán Palavecino- el 25 de Octubre de 1874 al Gobernador Francisco Civit allí le dice textualmente “... es necesario que V. haga reconcentrar todos los elementos de movilidad de esa Provincia y ponga una fuerte vanguardia en la Villa de la Paz”. En reiteradas correspondencia le comenta que Arredondo no tiene una tropa bien alimentada, que su ánimo está bajo, los caballos enflaquecidos y que no son muchos. Lo cierto era que Mendoza estaba dividida y los “gonza- listas”, adherentes a la candidatura de Carlos González Pinto, estaban en contra de Civit y veían con simpatía a Arredondo Don Francisco Civit, que es el Gobernador de Mendoza, llama pronto a la resistencia. Dos decretos gubernamentales (del 25 de setiembre y del 3 de Octubre) logrando reunir 2000 hombres. Se obtiene el apoyo del heroico Defensor de la frontera, el Coronel Amaro Catalán. La tropa entonces llega a 2500 hombres en total. Allí está el valiente sargento mayor Rufino Ortega con su “apostura marcial y su ascendiente sobre la tropa, a la que electriza con su valor, bizarría y su reluciente uniforme de parada”17, Kepi, pasador dorado, charreteras relucientes, etc.18 El Gobernador manda la tropa rumbo a Santa Rosa para tomar posiciones allí. Arredondo apresura la marcha porque sabe que debe destruir las fuerzas mendocinas y pasar inmediatamente a San Juan para controlar Cuyo. Muy cerca al casco de la Ciudad de Santa Rosa en una hermosa finca de los González, parada obligada de viajeros, el ejército defensor logra tomar posición. Buenos potreros bien regados, casa amplia, hospitalaria y la casa convertida en un hospital de urgencia. Sin trepidaciones forman trincheras a casi 3 kilómetros al este. 17 Conferencia dada por Jorge Segura al inaugurar el monolito de las dos batallas de Santa Rosa en 1974. en el “Centenario de las dos batallas”, en la Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, nro. 8, año 1975, ps. 468. 18 En la sala de armas de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza pueden verse todos estos objetos donados por su esposa Leonor Solanilla de Ortega. 20

Presente estaba el valiente Coronel Amaro Catalán, quien conducirá las tropas leales lamentablemente al muere. Arredondo le pide la rendición ofreciéndole honores. Catalán rechaza la propuesta.El ejército defensor de la Constitución no tiene quiebres, pelea hasta el final.De pronto el enemigo en un flancoenfrente,es nada menos que el General la ofensiva de Arredondo era implacable. Eran las 6 de la mañana del día 29 de Octubre de 1874. Valiente como nadie el Capitán Irusta grita: “Los soldados de la ley no temen la muerte”. Su embestida es inútil, es prontamente muerto y atrás muere el reconocido jefe, el Coronel Amaro Catalán. Rufino Ortega, cuyo coraje en combate era por demás conocido, pelea hasta desvanecer, recibe un balazo, se lo da por muerto19. Cerca de la noche cuando recogían los cadáveres, se observa a Ortega aun con vida, al lavarle la cara Arredondo lo reconoce. Queda con vida. Como se señala, el Sargento mayor Rufino Ortega recibe un balazo en la cara y en el piso un feroz bayonetazo en el pecho lo que de suyo implica agonía en el lugar y mucho tiempo de rehabilitación. La batalla, que duró poco tiempo, tiene un saldo de 80 prisioneros, 138 muertos y 242 heridos para las tropas mendocinas. Ortega había sufrido graves heridas y es auxiliado por Daract20. es llevado a la entonces “Casa de Carlos Gonzalez” (gobernador de la provincia de Mendoza entre 1863 y 1866) que se había convertido practicamente en un hospital. Posteriormen- te será atendido por el cura Ramón Montagut tardando meses en recuperar- se, luego pasará a servir en la plana mayor en San Rafael hasta 1877. Un médico español, Ventura Gallegos, va a cumplir un destacado rol en la asistencia de los heridos mendocinos. La agresión de Arredondo luego de la primera batalla de Santa Rosa lo hace entrar victorioso a Mendoza el 1 de Noviembre de 1874. El Gobernador Civit se esconde en Tupungato junto a Joaquín Villanueva. Los invasores nombran un Gobernador interino con el apoyo de la legislatu- ra. Así Eliseo Marenco es Gobernador de Mendoza sólo por 37 días21 19 Raúl Romero Day, en su conferencia dada en la casa de los “González”, en Santa Rosa, el día 7 de Diciembre de 2024, por el 150 aniversario de la batalla dijo: “herido gravemente y a posteriori, fue pisoteado por soldados y caballada, quedando muy lesionado, con rigidez de muerte, en ropa interior y una sola media, porque también había sido despojado de su atavío y botas. Arredondo, ordena levantarlo, llevarlo hasta la casa de los González, previa inmersión en una zanja para limpiar y refrescar al militar escaldado durante horas bajo los fortísimos rayos del sol y soportando desmedidos dolores, donde fue atendido por los Dres. González y Muñiz. 20 Llevado de urgencia esa noche a la finca de los “González” hoy “Casa de los Larriqueta” al costado de la antigua ruta que unía Buenos Aires con Mendoza. 21 Páramo de Isleño; “La situación política durante la Gobernación de Francisco Civit”, en “Contribuciones para la historia de Mendoza”, Edición Universidad Nacional de Cuyo, 1969, ps. 268 y ss. 21

Una serie de militares se le unen y así aparecen personajes como Mario Frigolé, quien había dirigido la resistencia del gobierno legal en el departa- mento de Luján y luego desertó para sumarse a las filas de Arredondo, Ambrosio Videla, teniente del gobierno legal se cambió de bando luego de haber sido ascendido a capitán por los revolucionarios. Otro sargento, Tomás Maldonado se pasó a las filas rebeldes entregando además a los soldados de su compañía. Arredondo desde Mendoza se desplaza a San Juan el día 3 de Noviembre de 1874 y la ocupa con facilidad pero sus logros en el reclutamiento de tropas son casi nulos. Distinta situación le sucede a Roca que ya está en condicio- nes de vencer y sigue sumando tropas y avanzando. Al volver a Mendoza, Arredondo para ganar tiempo se parapeta en el mismo lugar en Santa Rosa donde resultó días antes victorioso a la orilla del río Tunuyán que estaba bastante crecido.Defendido por una posición fuerte, con una ancha zanja y un parapeto de tierra, rodeado de montes bajos, imposi- bles de cruzar para la caballería. Esta construcción estuvo a cargo del ingeniero Berghman. En sus memorias Fotheringham recuerda que el día 5 de Diciembre hay una propuesta de paz del Teniente Coronel Benjamín Sastre a Roca. Éste la rechaza y le impone la rendición total: está Ud. despachado le gritó Roca. El 6 de Diciembre de 1874, Roca lo cañonea de frente haciéndole creer que el combate será frontal. Deja fuegos encendidos en sus posiciones para enga- ñar al enemigo, en una negra noche, con un silencio sepulcral y siendo aproximadamente las 10 de la noche con las formaciones marciales listas inicia una marcha nocturna con una táctica envolvente. El comandante Funes lo alerta a Arredondo: “están pasando fuerzas por el flanco izquier- do”. Arredondo le contesta “no nos harán nada y a dormir”. El día 7 de Diciembre, poco antes del amanecer, en una maniobra inusual, Julio Argen- tino Roca (por atrás) ataca súbitamente al ejército de Arredondo, el ataque es muy violento, las muertes y el desbande de la tropa genera un clima apocalíptico. “El zorro”22 vence con facilidad. Arredondo es tomado prisione- ro de manos del capitán Pallavecino de manera inmediata. En las tropas leales el Coronel Carlos Paz, el capitán Vieyra y el teniente coronel Pedro Timote (jefe del 8 de caballería) mueren. 22 Como lo había bautizado su viejo amigo: Nicolás Avellaneda. 22

El saldo negativo de las tropas de Arredondo son 9 jefes, 11 oficiales y 100 soldados muertos, además hay más de 340 heridos.Arredondo logra huir, se le hace juicio y se lo condena a fusilamiento, nada de esto se consuma23. Curiosamente el 25 de mayo de 1875 el presidente Avellaneda redujo las penas e indultó a cinco de los condenados, entre los que estaba Mitre. El General José Miguel Arredondo, regresó y fue reincorporado al Ejército participando junto a Roca de la Conquista del Desierto. La última expedición al sur: Si bien Manuel Olascoaga estaba a cargo de la comandancia del fuerte de San Rafael a partir del año 1861, fue la campaña emprendida por Roca en 1879 la que definió la cuestión de la pacificación del sur a través de cinco divisiones. Los héroes fueron muchos: Olascoaga, Saturnino Torres, etc., nos interesa poner la lupa en la cuarta división a cargo del Teniente Coronel Napoleón Uriburu, con sus mil hombres a cargo, cuya base era San Rafael. Sostengo este criterio porque los indios Mapuches ya habían invadido y pulverizado los pueblos que allí vivían, me refiero a los pehuenches que a su vez habían practicamente devorado a los puelches que sí eran originarios de Mendoza sin dejar duda alguna, al igual que los huarpes. A tenor de la realidad Uriburu sale de Mendoza al cruzar el Río Mendoza, en el kilómetro 30, en tierras fértiles de Agrelo pone su ejército a descansar, las pasturas son muy buenas y puede alimentar muy bien sus huestes, hay caza y pesca en la zona, reagrupa el ejército para la larga tarea que lo lleva- rá a la joya del sur mendocino: San Rafael. Allí estaban entre los integran- tes de esta Luis Tejedor, Saturnino Torres Aguilar, Recabarren, Illescas, Host, Gomensoro, Taboada y nuestro protagonista Rufino Ortega24. Estanislao Salas (hijo del Coman- dante Salas) es quien define a esta expedición como el triunfo del mauser contra la lanza. 23 Los consejos de guerra cumplieron su misión y fijaron las condenas para los jefes rebeldes. José Miguel Arredondo, fue sentenciado a la pena de muerte y el ex Presidente Bartolomé Mitre entre otros implicados, a sufrir ocho años de destierro. Aunque el caso devino en abstracto y no llegó a ser revisado por la Corte Suprema, pues la cuestión de fondo, la determinación acerca de si el delito catalogado como rebelión, cometida por militares, era pasible de sanción por los tribunales federales o los militares no llegó a ser resuelta por la Corte en virtud de que los procesados fueron indultados por una ley de amnistía aprobada en julio de 1875. 24 Hay que destacar que Ortega conocía muy bien el sur. Habia ido muchas veces. Sobre todo a Malargüe. 23

2 25 Rufino Ortega Gobernador

Mendoza es una plaza de gran comercio Vitivinícola hacia Buenos Aires, el norte del País y Chile (Lacoste). En el orden nacional vende 7.646 bordele- sas de vino y la plantación de viñas crece exponencial mente, menos en la zona de San Martín y Junín debido a cultivos atacados por parásitos y hongos. Debe quedar en claro que este manejo productivo - económico sólo alcanza- ba para que pequeñas empresas, muchas de ellas familiares, tuviesen su correspondencia en el comercio con el interior del País y Chile. Pero la expansión llegaría precisamente con la llegada de Ortega como Gobernador como se expresará detalladamente a continuación. Los trabajos para cuidar el agua, había llevado al Gobernador antecesor José Miguel Segura a comenzar el reemplazo de las cañerías de barro cocido por las de hierro. Se potencia la educación comenzándose la construcción de la Escuela Normal (calle San Nicolás, hoy San Martín). Se robustecen los trabajos en vías férreas y terraplenes, anunciando lo que Ortega hará realidad: la llegada del ferrocarril. Una estadística oficial de 1882 indica que la ciudad ocupa una superficie de 334 hectáreas. Según esta misma fuente había entonces 125 cuadras empe- dradas y 221 faroles de Kerosén. La citada estadística de 1882 da cuenta también del número de árboles que hay en la ciudad: 6.591 en las calles; 3.506 en las plazas y 5.350 en el Zanjón. Total: 15.44725. 25 Guacochea de Onofri, Rosa; URBANISMO Y SALUBRIDAD EN LA CIUDAD DE MENDOZA (1880-1916). Biblioteca digital de la Universidad Nacional de Cuyo, ps. 175 26

Algunas calles sufren modificaciones y son dotadas de piedra bola para su correspondiente empedrado destacándose la calle San Nicolás (actual San Martín) hasta las monjas de la Compañía de María (final de la alameda). La curiosidad finca en que un tramo céntrico del tajamar es cubierto de madera. El 3 de Octubre de 1883 hay un giro de la legislatura de apoyo al juego. No sólo se otorga el terreno fiscal para hacer el hipódromo sino que se crea la lotería de la caridad, similar a la lotería nacional. Estos fondos obtenidos irán a apoyar a la construcción del Hospital San Antonio. El desti- no fue un acierto importante. El diario Los Andes nace el 20 de octubre de 1883, para apoyar la candida- tura a diputado de Rodolfo Zapata, competía en ese momento con el oficia- lista El Constitucional y el independiente El Ferrocarril. En ese mes Rufino Ortega es elegido Gobernador, cargo que materializará en el año 1884. Su asunción. El primer año de Rufino Ortega Gobernador (1884). El progreso. El entonces Coronel Rufino Ortega asume la Gobernación de Mendoza el 15 de febrero de 1884 con marcada responsabilidad26. Sucede al Gobernador José M. Segura. Dejará su mandato el 15 de Febrero de 1887.jj Ortega es un hombre de prestigio, su palmarés militar y social lo avala. Valiente, decidido y si se acepta el término de muy buen humor, es el hombre ideal para esta encrucijada del tiempo. No sólo forma parte de “los gobiernos de familia” (Cueto,Bragoni,Lacoste, etc.)27 que lo hacía de por sí candidato, sino que cuenta con el apoyo de Julio Argentino Roca para su nombramiento. En realidad a partir de 1873, los “liberales” se fracturaron en “civitistas” y “gonzalistas”. Ortega adhirió a los primeros, de la mano del poderoso Fran- cisco Civit, que conformaron el oficialismo junto con los Villanueva, los “otros” Civit y los Benegas. 26 En la Junta de Estudios Históricos de Mendoza (Museo) puede verse en la sala de armas una placa dorada que le entrega su amigo Alberto Costa por su asunción. 27 Ana María Mateu habla de la “vieja oligarquía mendocina” que era “el grupo de familias qye había retenido el poder practicamente desde la colonia...”. Véase: “Entre el orden y el progreso” (1880 -1920), ps. 248, en “Mendo- za a través de su historia”, Compiladores Arturo Roig, Pablo Lacoste y María Cristina Satiari, Editorial Caviar Bleu, Mendoza, 2004. 27

Sabedor de las necesidades de la Provincia convoca al más notable jurista de la época, el Doctor Manuel Bermejo, para que sea Ministro General. Bermejo será la llave que abre todas las puertas a la Mendoza nueva. Como auténtico miembro de lo que ha venido en llamarse la generación del 80 trae ideas innovadoras que prontamente plasmará en obras reales, concretas. A pesar de los gravísimos inconvenientes de la peste de cólera le dará a Mendoza años de notable progreso. La educación primaria y secun- daria será una de sus obsesiones y el desarrollo en toda la Provincia el otro, especialmente centro, sur y este. Poseía una visión sociológica muy adecuada a las necesidades inmigrato- rias de la época que supo combinar con una posición ecologista. El primer decreto que firma Ortega como Gobernador, basado en el artículo 42 inc. 3 de la Constitución de Mendoza, es la designación del Ministro General de Gobierno Manuel Bermejo (15/2/84). No podía ser de otra manera. El día posterior firmará su segundo decreto reorganizando el Consejo de Gobierno de conformidad con el artículo 47 de la Constitución Provincial llevando al ex gobernador Domingo Bombal para vestir de gala esta institu- ción. Domingo Bombal Ugarte fue -curiosamente- 11 veces Gobernador interino de Mendoza, conciliador y de muy buena relación con todos los grupos políticos. Tiburcio Benegas y Joaquín Villanueva irán a cumplirán funcio- nes políticas y municipales, Liborio Molina será Jefe de Hacienda, también ese cargo será ocupado por Héctor Quesada y posteriormente Exequiel Tabanera. Es notoria la mano magistral de Ortega donde los hombres notorios, útiles, prácticos y prestigiosos quedan inmersos en su gabinete. Una pausa inteligente nos obliga a anticipar que Tiburcio Benegas, es un hombre clave en el sistema bancario nacional, conoce profundamente la materia, generará créditos que favorecen la industria vitivinícola, también se convertirá en un todo poderoso empresario vitivinícola, será el próximo gobernador. Benegas viaja a Chile con Civit, traen de allí destacadas estacas para plantar, éstas terminarán en San Francisco del Monte y otras en lo que actualmente es la zona de Benegas y Barrio Trapiche, las menos van a Las Heras. La calidad de las vides es de notable calidad mostrando así Benegas su visión futurista28 28 Velasco Quiroga, Hilario; “Perfiles”, ed. D’accurzio, Mendoza, 1943, p. 47. 28

El teniente coronel Carlos O’Donnel estará a cargo de la seguridad siendo Jefe de Policía y Don Sebastián Samper será el subsecretario de la Goberna- ción. Esta clara visión de la seguridad, el orden y la paz pública hará que Ortega también tenga en cuenta los notables estudios que en la materia tenía el Dr. Agustín Enrique Álvarez (abogado - periodista - filósofo) quien en la Universidad de Buenos Aires se había doctorado con su tesis: “La policía: contravenciones y penas en Mendoza”. Sus aportes teóricos tendrán relevancia en la seguridad Provincial. El Departamento de San Vicente quedará a cargo de Vicente Díaz como subdelegado. Al dejar el cargo de defensor de pobres y ausentes el Dr. Bermejo asume esa función el Dr. Pedro Serpez. El 29 de febrero de 1884 envía a la legislatura la ley de inmigración. El 4 de Marzo de 1884 por Decreto Mendoza adhiere a la ley de Educación Común y compone una comisión educativa quedando como Presidente para el Consejo Escolar de la Provincia: Daniel Videla Correa. Véase el alto impacto que significa en la población adquirir este valor invaluable que es la educación pública sin lugar a dudas un bien apreciable en cualquier contexto económico positivo para el País. Si bien el sistema bimetalista ya estaba claro desde 1881 en el país (oro y peso argentino), la casa de la moneda incorpora a su actividad la acuñación de medallas. Una curiosa forma de incorporar fondos a las arcas públicas. Cinco Bancos quedaron autorizados a emitir moneda. El 17 de Marzo autoriza a invertir 1 peso moneda nacional por cada inmigrante. El día 26 de Marzo desde el Ejecutivo se le concede a Silveiro Gordillo un derecho por 20 años para fabricar asfalto para construcciones. La designación y la cantidad de años traerán aparejada críticas de la prensa, no obstante se observa la mano de querer progresar y hacer una Mendoza nueva y moderna. En base a esto el día 31 de Marzo se ordena la prolongación de calle San Martín hacia el sur buscando el embellecimiento hacia Luján de Cuyo. La zona de San Vicente empezaría a cobrar status y ser un polo de atracción empresarial donde la puerta grande de entrada estaría -a mi juicio- al emporio que Arizu construiría añaniéndole a la Bodega zonas urbanizadas (esto se vería claramente un año más tarde). En la búsqueda de atraer nuevas inversiones el 18 de abril de 1884 Ortega dicta una resolución donde otorga beneficios a quienes (premios) abran pozos artesianos. Éstos eran pozos que captaban agua de un acuífero confi- nado entre dos capas impermeables, donde el agua está sometida a una fuerte presión. El “desierto” necesitaba agua y ortega iba a ir por todo lo lícito que se pudiera. 29

Ortega asume el compromiso formal de fortalecer las instituciones. Así el poder judicial se estructura a través de una ley orgánica que data del año 1872. En ese año forman parte del Superior Tribunal de Justicia: Pedro Anzorena, José Leal y Agustín Videla. Crea en la Provincia la Justicia de Paz, resolviendo asi las causas menores y estar más cerca de zonas rurales. La Suprema Corte de Justicia es el Tribunal máximo y está constituido por tres jueces. Existe un procurador general (fiscal) que duraba 5 años y el Ministerio de menores y pobre estaría ejercido por un defensor. Obviamente existían tribunales inferiores en lo civil, comercial y penal. Entre los desta- cados camaristas de apelaciones estarían Raymundo Wilmart, Pedro Ignacio Anzorena y Agustín Videla. Juan Eugenio Serú asumirá como diputado nacional llegando a ser presidente de dicho órgano legislativo, todo un honor. Hay que recordar que el 25 de febrero se hace cargo de la Dirección de la Escuela Nacional de Agricultura el ingeniero Aron Pavlovsky cuya función fue por demás beneficiosa para el progreso de la vitivinicultura29. Pavlovsky había nacido en Crimea en 1856, pero su formación educativa era francesa. Sus especialidades eran el cultivo de la viña y la fabricación de vinos, indus- trias que debían fomentarse en la Provincia. El espíritu de Ortega desde el comienzo rechaza el monopolio y busca la libre competencia. Su gobierno tiene una impronta que está basado en una triada progresista que no se puede escindir: la inmigración, la vitivinicultura y el ferrocarril. Esto solo puede estar basado en un punto de apoyo político y gubernamental: la buena utilización y administración del agua30. Se trata de otra Mendoza, mucho más pujante de lo que se había visto: Mucha inversión, abundante mano de obra entre la cual se destaca la especializada y comunicación efectiva para proveer insumos, realizar trasla- dos, exportaciones, etc. Pero siempre hay algo más y para ello tomarélas sabias y justas palabras del Profesor Adolfo Cueto:“La vitivinicultura es una actividad económica y productiva que por su propia naturaleza trasciende los meros límites de estos campos para transformarse en generadora y motor de la matriz e identidad social, política y cultural de Mendoza. La vitivinicultura es generadora de un sentimiento de pertenencia a la región”. El 31 de Marzo firma un decreto para ampliar la calle San Martín y llevarla hasta Chacras de Coria. 29 Funes, Lucio; “Gobernadores de Mendoza”, Primera parte, Editorial Best, año 1942, Mendoza, ps. 321. 30 Es que en un desierto como es Mendoza nada puede existir sin el buen uso de la poca agua que hay. 30

Este lugar ya se destacaba como uno de los más bellos de Mendoza y los viajeros así lo veían (por ej. Vicuña Makena). El 15 de abril una ley autoriza la explotación de las minas de Uspallata (Paramillos, agua de la zorra) a Hipólito Raimond por 60 años. Éste deberá formar una Sociedad Anónima con sede en Mendoza y cumplir una serie de requisitos de inversión. Aquí aparece fuertemente otra faceta inversionista de este gobierno: la minería. Hay una noticia convulsiona a la Argentina y trae tranquilidad a Ortega. El 21 de marzo de 1884, en Ñorquín, cerca de Bahía Blanca, el lonco mapuche Manuel Namuncurá31 se rinde definitivamente. La historia le otorgará a ese hecho el punto final de la lucha en la frontera. Una importante personalidad popular deslumbra a Mendoza. Domingo Faustino Sarmiento visita la Provincia a fines de Abril, hospedándose en la casa de Francisco Civit (hoy la Junta de Estudios Históricos de la Provincia de Mendoza)32. Una verdadera marea de gente lo recibe y su presencia es un guiño positivo para Rufino Ortega. Manuel Lemos recuerda haber vivido los dos hechos populares mas significativos de la época cuando iba a la Escuela: la visita de Sarmiento y la llegada del ferrocarril33. Sarmiento va a San Juan por última vez, se cuenta que desde Media Agua hasta la capital, el carruaje de Sarmiento fue recibido por una doble fila de escolares y comprovincianos que le ofrecían flores y muestras de simpatía. Esa era la magnitud de una personalidad popular. Hay que poner una pausa inteligente. La figura en cuerpo presente de Sarmiento es un aval a quien ya es un prócer con alcance nacional. Sarmien- to, hombre inteligente si los hubo en la historia Argentina, tiene ganada la confianza del pueblo y su poder político siempre se siente. Claro que Ortega se encuentra muy sustentado por quien es su jefe, su amigo y su ejemplo: Julio Argentino Roca. Roca es un estadista de lujo, pensante, gran estratega. Nada lo improvisa. Si Ortega -su amigo- está allí en Mendoza, zona fronteriza por excelencia, no es una ocurrencia ni una casualidad. 31 El sacerdote Domingo Melanesio (Salesiano) para evitar más derrame de sangre lo convenció que debía rendirse. El Gobierno Nacional le concedió tierras para vivir a él y su tribu. En 1886, con la cautiva chilena Rosario Burgos, tuvo a su hijo Ceferino Namuncurá. Estudió en Buenos Aires donde fue compañero de Carlos Gardel. Falleció en 1905 mientras estudiaba para ser sacerdote católico (Salesiano) en Roma. Fue proclamado beato por la Iglesia católica el 11 de noviembre de 2007. 32 Cutolo, Vicente; “Nuevo diccionario biográfico Argentino”, tomo V, N-Q, Ed. Elche, Buenos Aires, 1978, ps. 200. 33 Romero Day, Raúl; “Manuel Lemos”, Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, 2009 - 2010, nro. 8 y 9, ps. 192 y 193. 31

Ortega es un guerrero de los mejores y tiene mucho prestigio militar, su reconocimiento en Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile es marcado. La cuestión limítrofe con Chile no se encontraba del todo resuelta y que Ortega esté de Gobernador garantizaba una cierta buena relación con Chile, cuya guerra del Pacífico recién terminaba34.Si estos argumentos fueran escasos véase que otros líderes lo distinguen. Juarez Celman también lo ve como hombre propio- Derqui lo llenará de halagos, entre otros conceptos dirá “ soldado de una sola pieza”. Figueroa Alcorta hace de él una curiosa pero bastante exacta descripción: “Ortega tiene contextura moral y física, cierto sello de brusca altivez... de lealtad proverbial, rinde culto a la amistad. Dominio moral de sí mismo, temperamento combatiente y espíritu denoda- do. Representa el tipo criollo.amante de su tierra, caballerescoy afectivo”. Esto es apenas una síntesis de la elevada imagen positiva que Rufino Ortega tenía no solo en su Provincia sino a nivel nacional. Otra noticia nacional va a poner de manifiesto la visión de futuro del Gobierno de la Nación Argentina: El 8 de julio de 1884 se promulgó la Ley 1420 que establece la educación primaria común, gratuita y obligatoria. Esta será la piedra basal de la Educación Argentina. Pero tanto para Roca y Ortega le acarreará algunos problemas personales y familiares. Ortega, va a imponer una estricta moral tomando entre sus primeras medi- das de gobierno la venta de la imprenta de “El Constitucional”, órgano oficialista de difusión que se había impuesto en 1852. Sus propios redacto- res el 8 de Abril de 1884 en su última publicación verán como ejemplar esta medida de cierre empezando su editorial diciendo “nos felicitamos de la desaparición de “El Constitucional” . Con esta medida Ortega renuncia a tener un órgano mediático identificado con su política, se muestra objetivo. La oposición no se acalla y cuestiona duramente al Ministro Bermejo y sostiene que Ortega tiene ideas correctas, patrióticas, de allí que no debe cederle el poder a nadie35. Lo que aquí importa es que Bermejo es un hombre muy culto, sabe lo que hace, es de acción, tiene visión de futuro, un Mendocino de pura cepa, que conoce el desierto en que vive, en el sentido de captar las necesidades de una tierra que necesita que el agua esté muy bien administrada. Darle poder a Bermejo habla muy bien de Ortega. No tarda mucho el Gobernador en mantener una pésima relación con la prensa. 34 Prueba de lo que se expresa es el reconocimiento: medalla de oro, que el Presidente de Chile Don Pedro Montt le concede a Rufino Ortega, el 4 de Junio de 1910. Diploma que se encuentra en la sala de Armas del museo de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza. 35 Scalvini, Jorge; “Historia de Mendoza”, Ed. Spadoni, Mendoza, 1965, ps. 331 y ss. 32

En su mandato tenía gran aceptación pública el periódico “El ferrocarril” y sobre todo el “diario Los Andes”. Ambos -reitero- criticaron con ahínco a Ortega36. “La palabra” se mantuvo cerca del Gobernador. El año 1884 será muy intenso para el poder Ejecutivo. En su afán de Gober- nar para todos, dirige sus fuerzas hacia el sur. Entre tantos aciertos de colaboradores de Ortega en materia de designaciones -que en oportunida des pasa desapercibido- una persona es sustancial, es el nombramiento del que será luego gobernador: Deoclecio García. García era un reconocido comerciante de San Rafael que el 21 de mayo de 1884 es nombrado subdelegado con asiento en la Villa 25 de Mayo (cabecera del Departamento). De ésta Municipalidad será su primer presidente o intendente37. Allí súbitamente traza amplias calles arboledas, cierra baldíos, crea dos escuelas para niños y varones. Los esbeltos y rumorosos follajes de álamos, las tradicionales acequias, el agua pura que baja de los nevados serán imágenes inspiradoras de la un hijo de la Villa que en opinión de mayoritaria será la pluma poética más excelsa de todo Mendoza: Alfredo Bufano. Luego proyecta la iglesia y el carril nacional que terminará uniendo a la Villa con punto de producción38. El sur será una zona en la cual Rufino Ortega pondrá mucha energía siem- pre con la visión de la generación del 80: el privado debe invertir, el Estado solo fomentar. No puede uno soslayar a un grande de la zona, me refiero a Balloffet. El ingeniero Julio Jerónimo Balloffet había nacido en Saint Etienne, Francia, en 1831. En 1861 se traslada de Paraná a Mendoza siendo el verdadero héroe de la reconstrucción de Mendoza luego del terremoto. En 1871 había creado, a sólo 3 kilómetros de la Ciudad de San Rafael, Cuadro Nacional, una rica zona por donde se terminó instalando una estación enológica. Cuando Ortega llega al poder Balloffet le vende a su compatriota y amigo Rodolfo Iselín tierras de su esposa, dando origen el propio Iselín a la Colonia Francesa donde en definitiva llegará un tiempo después el ferrocarril. Este notable emprendedor había construido la Bodega “la abeja”en 1883. Iselín se transformará en un verdadero filántropo y prócer de San Rafael: donó terrenos para la municipalidad, la iglesia y una escuela entre tantas obras de bien. 37 El 14 de enero de 1884 se había nombredo -por elecciones- Secretario Municipal a Marcos Quiroga. Para el historiador Raúl Marcó del Pont ésta será la primer municipalidad. 38 Bustos Dávila, Nicolás; “Homenaje al ex Gobernador de Mendoza Don Deoclecio García”, Rev. De la J.E.H.M , NRO. 10, 1984, PS. 471. 33

El día 6 de mayo se le concede por ley a José Vicente Zapata la posibilidad de desviar aguas del Río Diamante para regadíos sobre tierras que posee en La Paz lo que resulta de máxima utilidad para el desarrollo del este mendo- cino. La vieja ciudad del Cacique “Corocorto” tendrá por fin un oasis. En 1876 la legislatura había autorizado una comisión de tres abogados para proyectar la ley orgánica de Tribunales. Esto no se había materializado aún, así que Ortega propone en el 6 de mayo de 1884 que sea un solo abogado el hacedor, el legislativo cumple. Así por decreto de fecha 2 de junio se designa al Dr. Calisto S. de la Torre para revisar la ley orgánica de los tribunales y Procedimientos Judiciales. En este año, conforme la concesión otorgada para la explotación de minas, el Perito Francisco Pascasio Moreno, de altísimo prestigio científico y perso- nal, hace trabajos de exploración en Paramillos. Estas minas databan de la época colonial y fue una verdadera Ciudad. La Sociedad Minera del Parami- llo de Uspallata lo contrata y así se pone en marcha el plan integral de producción y progreso económico que Ortega tenía en mente. Al otro año a partir de 1885, Moreno fue miembro de la "Sociedad Exploradora de Para- millos de Uspallata”, que contrató para un mayor proyecto aún al ingeniero Germán Ave Lallemant, quien además del notable aporte a la industria hizo un libro clásico “El paramillo de Uspallata”. Este fue quien se encargó de supervisar técnicamente la instalación de grandes plantas de laboreo minero en la precordillera, a 3000 m s. n. m.. En la sociedad minera estaban -entre otros- Ramos Mejía, Bemberg, Lezica, Bunge, etc.39. La explotación de enorme calidad técnica se realizaba mediante laboreos subterráneos, principalmente en las minas denominadas "Vallejo", "San Bartolo", "Santa Rita", "San Romualdo", "La Chilena", "El Sauce", etc., de un total de más de 40 vetas descubiertas en el yacimiento. Siguiendo con el fomento del interior de la Provincia, con parte de las pobla- ciones de San Martín y de Junín se constituirá un nuevo Departamento que se llamará Rivadavia. Esta fue la forma con que comenzaba el Artículo 3º de la Ley Provincial, que con fecha 18 de abril de 1884, daba lectura el secreta- rio legislativo Félix Suárez al resto de la Cámara de Mendoza. 39 Parma, Norberto; “Una historia del departamento de Las Heras”, Editorial Acercándonos, Buenos Aires, 2014, ps. 76. 40 La familia Cano venía de “La libertad” un hermoso lugar muy cerca de Rivadavia. Su abuelo había combatido en 34

41 Puede consultarse digitalmente un extenso trabajo documental del notable historiador Pablo Lacoste. En su libro "La Generación del '80 en Mendoza (1880-1905)", editado por Ediunc en la UNCUYO en 1995. Éste también habla -entre tantos temas- sobre las 35 familias que dominaban todo en Mendoza 42 La firma de los Ortega serpa un icono en Rivadavia con esa Bodega. 43 Parque con lago, pérgola, espacios hermosos, se realizaban todo tipo de reuniones, actos religiosos. Allí fue coronada la imagen de la Virgen María Auxiliadora de Rodeo del Medio y destaca que en el mismo predio se hacía la fiesta de la Vendimia distrital. Si bien la iniciativa tenía tratamiento legislativo a través de un proyecto de Ley, enviado con mensaje del 22 de setiembre de 1883, referente a la creación de un nuevo departamento con el nombre de San Isidro, Pedro Serpes propone un cambio de nombre al de Rivadavia que fue votada unáni- memente, ante el beneplácito de Tiburcio Benegas (Presidente de la cámara) y del Gobernador Ortega. Ese nombre, San Isidro, quedará reser- vado para la calle principal del Departamento. Guillermo Cano 40 fue el primer intendente de Rivadavia (también fue intendente en Junín). Manuel Corvalán lo fue en 1887 41. La primer comisión municipal de Rivadavia se aprobó por decreto de fecha 18 de junio y fue formada por: Bernardino Prado, Belisario Gil, Ricardo Galigniana y Pedro Olguín, que se encontraban antes a cargo del Departa- mento de Junín. Con el tiempo “los Ortega” tendrán allí en Rivadavia la Bodega “la libertad” 42, inclusive la zona de los Campamentos donde traba- jarán varios indios traídos de la “frontera”. El Este será una clara obsesión de Ortega por darle a ese lugar de Mendoza un nivel nunca visto. De hecho era el “gran camino” que llevaba a Buenos Aires y había muchas postas. Rodeo del Medio era tal vez el lugar más preciado, no en vano lo había elegido San Martín mucho tiempo antes para hacer su victoriosa despedida para liberar América del Sur. Luego de su Gobernación Ortega hará allí uno de los parque más bellos de Mendoza (diseño de Rutini) esto se menciona para destacar -una vez más- la cercanía de Ortega con la ecología43. Retomando la notable producción de este Gobernador en materia institucio- nal, para unificar los archivos públicos dispersos en la Provincia, Ortega llama al orden y crea el archivo general de la Provincia, que se dividirá en dos secciones: el archivo judicial y el archivo administrativo. Nicolás Villa- nueva será su primer jefe. Tal archivo aun se conserva. Aprovechando la donación de terrenos por parte de Angelino Arenas, el gobernador Rufino Ortega crea también el departamento de Santa Rosa. Si bien la villa cabecera ya existía su reordenamiento y diseño se hará en 1885. Las Catitas y la dormida (del negro) eran sólo postas en ese tiempo. 35

El Este recibe con notable esperanza la propuesta productiva de Ortega inescindiblemente ligada a la mano de obra especializada de la inmigración. Valen las bellas palabras de Lacoste: “...la épica de los inmigrantes que, alrededor de 1884, comenzaron a instalarse en el territorio para hacer, de los campos incultos, un vergel de labradores y viticultores” 44. El Gobierno reglamenta los préstamos y empeños a través de “el monte de Piedad”45 lo que de por sí permite el flujo de dinero para inversión. En Octu- bre sacará una ley para ordenar el caos que existía con los pesos y las medi- das de las cosas que se comercializaban. Un logro que mejora ostensiblemen- te el intercambio de mercadería y la compra y venta de bienes. Es necesario recalcar muy expresamente a Luis Lagomaggiore como estre- cho colaborador de Ortega. Lagomaggiore debió financiar su AMBICIOSO plan de limpieza de escombros de la ciudad antigua con un empréstito nacio- nal. El “Barrio de las ruinas” fue llamado popularmente así porque durante 23 años permanecieron los escombros en calles y lotes. También se debió costear la instalación de las aguas corrientes domiciliarias en la ciudad. Lagomaggiore estuvo al frente de la Presidencia de la Corporación municipal (cargo que lo puso directamente Ortega) 46. Durante su gestión frente al municipio de Mendoza (1884-1888), se mejoró la calidad de los servicios para los habitantes de la Ciudad Nueva y se iniciaron obras sobre el relegado Barrio de las Ruinas (donde había tenido mayor destrucción el terremoto de 1861), sector de la ciudad donde se alojaban las actividades periféricas (asilos, basurales, etc.). La imagen de zona «peligrosa y degradada» se intensificaba sobre la Ciudad Vieja, sobre todo al aumentar la cantidad de inquilinatos y conventillos. Esto tría aparejado el incremento de prostíbulos y bares. Toda esa zona que en otrora fue el centro de la Ciudad pasaría a denominarse con el tiempo “la cuarta sección” pesando sobre ella un estigma de ser un lugar menoscabado inmobiliariamente. Nadie como Manuel Lemos evoca nítidamente la Mendoza de 1884 como bien enseña la extraordinaria historiadora y profesora Rosa Guaycochea de Onofri, al decir: “... un cuarto de siglo después , aún se notaban huellas bien visibles del brutal estremecimiento. Aparte de las ruinas de los templos (aún visible el de San Francisco) 44 Lacoste, Pablo; “Mendoza Este, lugar para revivir experiencias de los pioneros migrantes de 1884”, Diario digital Memo, 12 de junio de 2024. 45 Esta organización financiera de espíritu social y filantrópico constituía una de las más antiguas casas de préstamos avaladas por la iglesia y de enorme difusión en México. En Buenos Aires había abierto sus puertas en 1878. Fue el antecedente del Banco Ciudad (Buenos Aires). 46 Ponte, Jorge; “Mendoza, aquella ciudad de barro”, Ed. Municipalidad de Mendoza, 1987, ps. 237. 36

existían muchos terrenos baldíos conservando los escombros de casas que fueron”, obviamente gurdaban aun cadáveres enterrados. Se había levanta- do “otro” barrio que sin ser construcciones de cemento se amparaban en la técnica de la llamada “quincha” que eran esqueletos de paredes hechos con maderas y alambres entrecruzados, rellenos con ramas de jarilla y barro, completado por un reboque también de barro y paja pintada con cal. El nombre que se le dió, tal vez exagerado, fue casa “contra temblores” y así fue que con cierta presencia se conservaron siempre de pie. El esfuerzo descomunal por tener un arbolado notable era casi una cuestión de estado por varias razones, sin embargo no había uniformidad, por las distancias y las variedades. Los árboles más comunes eran los carolinos y los pimientos (aguaribay). Completaban las moreras y acacias. Aunque como se anticipó Lagomaggiore no descansará hasta unificar lo más que se pueda hasta formar esos famosos “túneles” de árboles que identifican la bella ciudad de Mendoza. El alumbrado público era a Kerosen. Lamentablemente ante los aluviones la calle San Martín se tornaba en un gran río 47. Volviendo a la época, se propagaban como diversión en los suburbios las riñas de gallos y las canchas de carreras de caballos en una famosa calle ancha de La Chimba. Lagomaggiore, que fue uno de los más brillantes intendentes municipales de la Capital de todos los tiempos, conocía bien el problema,fue el primer funcionario interesado en mejorar la calidad del ambiente mendocino. Como los problemas de higiene apremiaban en Mendoza, particularmente a la antigua ciudad, el funcionario debió orientar sus acciones de gobierno no solo sobre la Ciudad Nueva, sino también sobre el antiguo núcleo colonial, ya que ese sector en condiciones francamente desastrosas no hacía más que constituirse en un verdadero peligro para la zona civilizada de la ciudad. Mendoza solo contaba desde la época colonial con el "Hospital San Antonio", quien "quedó al cuidado de la Orden Hospitalaria de los Betlemitas. Estos se habían trasladado desde Lima para cumplir esa misión. Lagomaggiore48 que no poseía título de Doctor en Medicina, había arribado mucho tiempo atrás a Mendoza, pero su tarea educadora y social fue tan importante que en tiempos de Ortega, éste lo propone como intendente en 1884. 47 Guaycochea de Onofri, Rosa; “historia de Ciuedades: Mendoza”, Centro Editor de América Latina, nro. 4, Buenos Aires, 1983, ps. 70 y ss. 48 Este ilustre peruano ocupó en Mendoza diversos cargos públicos de importancia, fue jefe de Policía, director general de Escuelas, profesor del colegio Agustín Álvarez, presidente del Consejo de Irrigación, director de la Administración Sanitaria y Asistencia Pública. Entre 1884 y 1888, se hizo cargo de la Intendencia de la Capital, entre otras funciones.. 37

Porqué detenerse en Lagomaggiore?. La respuesta es simple: En el cargo generó "una red de agua potable para viviendas y canillas públicas, con la introducción por primera vez del uso de filtros. También creó la Oficina Municipal de Química para el manejo seguro de los alimentos y mejoró la infraestructura del hospital San Antonio". Dictó la regulación del transpor- te de la basura, de los mataderos y tambos. Su plan de urbanización todavía sigue vigente en algunas secciones de la ciudad. Fue un pionero en el control de viviendas antisísmicas; niveló calles y reestructuró el cementerio y zonas aledañas. Creó la estación meteorológica; las oficinas de contraste de pesas y medidas; la oficina de estadística y la Contaduría de la Municipa- lidad. Introdujo el tranvía de tracción a sangre. Construyó los primeros baños públicos; incrementó la cantidad de farolas en cada cuadra y organizó las calles con nombres y numeración domiciliaria. Era una obsesión que tenía con mejorar el agua de las acequias ya que venía de Luján a través del Río Mendoza. Al pasar por fundos privados era muy difícil evitar la conta- minación, allí el Estado no intervenía. Ortega impulsaba la instalación de cañerías pero muy poca población podía acceder a semejante costo. Los surtidores públicos no daban abasto y eran conflicto de agresiones vecina- les. El problema de las acequias se transformó con la llegada del cólera en un asesino callejero. Dentro del campo político, este dirigente anticipó la acción de los gobernan- tes que sobre finales del siglo 19 y principios del 20 en interacción con higie- nistas, se interesaron y se ocuparon de los problemas sanitarios de la ciudad. Sus obras lo vincularon estrechamente al progreso y la modernidad. Este año será la fundación de la librería “El siglo ilustrado”, sita en calle San Martín 1477 de Ciudad. Sus dueños serán notables hombres de la cultura: José Sidjar Corominas y Juan Verdaguer Corominas. Este sagrado lugar se constituirá por años, en el centro de los intelectuales mendocinos que podían leer y adquirir revistas y libros extranjeros. En esa época los libros más vendidos eran “La isla del tesoro” (Stevenson); “Germinal” (Zola); “Los miserables” (V. Hugo) y entre los nacionales “El Martín Fierro” (Hernández) y el “Facundo” (Sarmiento) llevaban desde años la delantera. En Mendoza las obras de Juan Cornelio Moyano era un autor muy requeri- do y el mecenas más notorio de apoyo a los autores era Tiburcio Benegas. Mendoza iba a lucirse también por ser una ciudad culta por otra razón y de esto mucho tenía que ver el Colegio Nacional (calle Belgrano). Ya a fines de 1884 Ortega inicia una serie de contactos para reforzar en calidad el plano educativo mendocino. Julio Leónidas Aguirre, educador incansable, regresa a Mendoza en 1885 y es designado vicerrector del Colegio Nacional. 38

Una pausa inteligente en este relato nos lleva a Abel Biritos notable profe- sor de esa institución. Inteligente, visionario, Biritos con material de punta traído de Alemania instala un equipamiento para el departamento de Química y Minería del Colegio. Hay que ponerse de pie en estos dos concep- tos porque significan una destacada visión de futuro para el desarrollo de Mendoza: mano de obra especializada, de excelencia, para aportar a la industria de la vitivinicultura y la mineria. Abel Biritos será nombrado Rector de esa Institución Educativa en 1887. Entre su legado pueden verse su trabajo discipular que se extiende al notable historiador Lucio Funes 49. Este Claustro educativo (hoy Colegio Nacional Agustín Alvarez) tuvo como primer rector a Manuel Zapata y al Maestro José Vicente Zapata como alumno, dicho sea de paso éste fue Sena- dor en la época de Ortega (desde 1883) y luego Ministro de Roca. En el Diario La palabra se anunciaba que el cólera estaba haciendo estragos en Europa, especialmente en París. El fantasma macabro se había puesto de pie. Ortega seguía haciendo una y más gestiones por Mendoza. Labor notable: en sólo 10 meses del año 1884 por su despacho pasaron 335 asuntos y se resolvieron 25 leyes que en su mayoría extrema pertenecían a las propues- tas del Poder Ejecutivo. Todo un ejemplo de gestión 49 Creador de la primera escuela de Dibujo y Pintura, bajo la dirección de Lahir Estrella. 39

3El primer año de Rufino Ortega Gobernador 41

Inmediatamente Ortega hace un levantamiento minucioso del plano de la Ciudad para poder hacer en debida forma el relevamiento catastral que se había intentado el año anterior. Según Ponte (ob.cit.) éste es un verdadero hito, pues es el último plano a escala grande del siglo. Mediante decreto de fecha 8 de enero de 1885 Ortega nombra los conjueces del Superior Tribunal de Justicia: Pedro Anzorena, Oseas Guiñazú, Nicasio Martin, Adolfo Calle, Pedro Serpez, Antonio Mayorga y Pedro Guevara. Al poco tiempo modifica este criterio para ahorrarle dinero al erario público y nombra (3/3) Presidente a Pedro Anzorena y las sustituciones serían a cargo de los Camaristas. El 9 de febrero se designa juez federal de Mendoza al Dr. Juan del Campillo. Éste era un hombre socialmente muy conocido por sus actividades artísticas e intelectuales. Su consolidación. El año 1885 y uno de los acontecimientos más destacados de la historia de Mendoza 42

Una de las marcadas preocupaciones del Gobernador era la educación, así por decreto de fecha 21 de Marzo se acoge la Provincia a la ley de Educación Común. El Diario La palabra va a tener términos elogiosos para Ortega en todas las columnas editoriales. Una editorial que se titulaba “Non faciamo Confusione” entre otros conceptos decía: “gobierno ejemplar”, “firmeza de carácter y de recto criterio” (16/2/85). En la misma editorial elogian a Manuel Bermejo. La idea central era defenderlo de las críticas que los diarios de Rocha (La Plata) lo denostaban como bárbaro. El 21 de febrero redactores de “La palabra” agreden físicamente a Adolfo Calle (Diario Los Andes). Tiempo después será el propio jefe de Policía que tiene la misma actitud. A pesar de ser víctima Calle fue multado y luego su Diario censurado. Los trabajos que se efectúan por parte de la Municipalidad de la Capital son cuantiosos y apuntan a construir la “ciudad Nueva”. Empieza de una manera muy fuerte y marcada la era pos terremoto de construcción edilicia50. Si bien había una corriente de opinión que deseaba reestructurar la ciudad en ruinas (el Gobernador Nazar), Lagomaggiore y otros tantos sanitaristas la proyectaron lejos de allí porque consideraban esa zona donde murió mucha gente de alta insalubridad. En época de Ortega la cuestión había decantado en favor de la ciudad nueva, más específicamente hacia el oeste, Rufino Ortega seguía con un desarrollo exponencial de lo que será una potencia: la industria vitivinícola. Hay muy buenas zonas por Agrelo, Barrancas, etc. Que los Huarpes bien conocían. Esta Ciudad de Mendoza “ampliada” va a tener su correspondencia evolutiva en el sur. Pero Ortega propone un giro, para ello el este de la Provincia sería crucial y su ordena- miento institucional también. Si cupiera hacer una figura geométrica, la Provincia sería en la mentalidad Orteguina un triángulo perfecto donde cada ángulo irradia luz y energía formando una sinergia. En esta inteligencia nace institucionalmente Santa Rosa. El 25 de febrero de 1885, el gobernador de Mendoza, Rufino Ortega, promulgó la ley que aprobaba lo establecido en el decreto ley del 17 de abril de 1884, de la Legis- latura mendocina. 50 Ponte, Jorge; Mendoza, “Aquella Ciudad de Barro. Ilustrado. Historia de una ciudad andina, desde el siglo XVI hasta nuestros días”. 1ª Ed. Buenos Aires. Editado por el Conicet, 2008. Imprenta Unión, 656 Págs. 43

51 Pasada la mitad del siglo XVI el Capitán Antonio Chacón fue más allá del primer colonizador del este (Capitán Pedro Moyano Cornejo) y llega hasta las tierras que los indígenas llamaban Machaonta las cuales eran gobernadas por los caciques Azevin y Yamquepi, fundando sobre las costas del Río Tunuyán su encomienda que pasó a llamarse “Los rodeos de Chacón”, lo que hoy corresponde al Departamento de Santa Rosa. Ver: Maza, Juan Isidro,“Mendoza y los pueblos del este”, Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza,1975, ps. 71. 52 Marcó del Pont, Raúl; “Historia del Sur Mendocino”, Edición del autor, 1947, página 180, disponible en la biblioteca Manuel Belgrano, Godoy Cruz. 53 El francés Julio Balloffet está ligado a la colonización del sur mendocino.En 1871, por iniciativa propia, decidió construir un fortín, que denominó “Aurora”, emplazado a tres leguas del fuerte de San Rafael, siendo de efímera duración. En 1885 junto a Rodolfo Iselín, formaron la Colonia Francesa, antecedente directo de la actual ciudad cabecera del departamento. El artículo 1º establecía lo siguiente: “Eríjase en el departamento Santa Rosa51 al norte de la estación del Ferrocarril Andino, en el terreno cedido al efecto por don Angelino Arenas, una villa que se denominará Santa Rosa”. El terreno cedido por Arenas se va a dividir en manzanas, éstas tendrán 100 metros de cada costado , donde los lotes de cada una tendrá 25 metros de ancho por 50 metros de fondo. La anchura de las calles será de 18 metros y 4 manzanas quedarán para la plaza mayor. Esta nueva jurisdicción llamada Santa Rosa se desmembraba del departa- mento de Junín. En tanto en el sur, San Rafael venía mostrando un progre- so notorio y al gobierno de Rufino Ortega se le debe reconocer el valioso aporte de la ley del Registro Civil que pone en manos del Estado, el control de los actos más importantes de la vida ciudadana: la filiación personal, el registro de nacimientos, el matrimonio, defunciones y demás circunstancias relacionadas con el estado civil de las personas52. La registración de personas en el sur será muy importante pues era de por si protagonista de conflicto con indios naturales y otros invasores. Es dable también apuntalar que San Rafael tendrá en esa época una generación de oro en materia productiva. Cabe nombrar a Rodolfo Iselín (con grandes terrenos en El Toledano), Isidro Araujo y Julio Ballofet, entre otros53. Sus trabajos hacen que San Rafael tenga un rol clave en la provin- cia. El mes de Abril traería noticias muy importantes para el progreso de la Ciudad de Mendoza. Precisamente el 6 de abril de 1885 arriba el primer tranvía –o tranway– de madera. Este medio de transporte que era utilizado en todas las capitales avanzadas del mundo fue una noticia de color para una Gobernación que producía un hecho atrás del otro. El “coche" (vagón) construido en su mayor parte con madera estaba impulsado por dos caballos y circulaba por una sola vía. 44

54 Entre sus dichos anunció: su deseo de extender la vía férrea, pasando por varios departamentos hasta llegar a San Rafael, pero eso no ocurrió hasta 1900, cuando se empieza a trabajar un nuevo proyecto que aprueba la Cámara de Diputados de la Nación. Se da comienzo a los trabajos de las vías férreas y se pone en marcha la locomotora Nº 315. Y por fin, en agosto de 1903, después de muchos entretelones, el tren llega a Cuadro Nacional. 55 Véase que esta calle ya tenía un desarrollo comercial importante, prueba de ello es el Mercado Central (1883) creado por Luis Lavoisier y fue la primera galería comercial de Mendoza. Logra un marcado apogeo después de la llegada del ferrocarril (1885). 56 Rovira, Alberto; “Historia de la Avenida San Martín”, Talleres D’accurzio, Mendoza, 1957, p.44. Sin lugar a dudas el dato más trascendente del año ocurrió un día después: el 7 de abril de 1885. El hombre de mayor poder en Argentina Julio Argenti- no Roca arribaba a Mendoza en un tren especial, que continuo hasta San Juan. El país de las arenas: Cuyo, quedaba a partir de entonces, enlazado con la capital nacional. El tiempo de viaje que durante 300 años había demandado entre uno y dos meses en carreta, disminuyo a 48 horas en esta novedosa movilidad: el ferrocarril, aunque hay referencias ciertas que duraba 37 hs (Capone). El derrotero temporal sería: En 1883 el ferrocarril llega a La Paz, en 1884 a Gutiérrez para finalmente arribar a Mendoza en 1885. Si bien el tema del ferrocarril se tratará en un acápite especial, diremos que Julio Argentino Roca encabezó la comitiva en la inauguración del servicio y dio un discurso histórico54. De pie y con lágrimas en los ojos, Roca estaba en un carruaje que desfilaba por calle San Martín desde Las Heras55 hasta Colón. El Presidente Roca gozaba de un prestigio y aval político especial. Era muy joven y un notable visionario, sin embargo en su gestión tuvo innumerables inconvenientes de orden económico. Volviendo al momento en que la locomotora arriba a la estación central. Día de gloria para Mendoza, tal vez el acto festivo más notable de toda su histo- ria. Era imposible avanzar por la multitud y el fervor que despertaba tal evento, realmente indescriptible. Horas más tarde salía un despacho telegrá- fico de Roca al ministro Eduardo Wilde que decía: “Imposible es encontrar palabras con qué expresarle lo grandioso de esta fiesta, la alegría intensa de este pueblo, y las impresiones que conmueven todas las fibras del alma. Bastaría decirle para que se formara una idea de la escena, que he visto llorar a la gente y yo mismo no pude contener mi emoción al pronunciar un discurso que ha sido bondadosamente acogido. Es uno de los días más felices de mi vida. Adiós” 56. Hay que aclarar que Juarez Celman y Wilde fueron los grandes sostenes para que Roca llegue a la Presidencia. Roca le devolvió el gesto a su cuñado cuando termina siendo su sucesor. 45

57 Ver diario “El ferrocarril” del 10 de enero de 1885. 58 Este desarrollo agrario puede darse también debido a la extinción de los malones. Los festejos y acontecimientos fueron muchos, más como adelanto diré que la “fiesta se fue a Las Heras”, a Panquehua, donde la finca de los González Videla se ufanaba de sus visitantes que firmaban el libro de oficial de la Bodega. Roca, Rocha, Ortega, Irigoyen, entre tantos. Véase que el progreso trajo un nuevo comercio: las ferreterías. Estas enriquecieron a conocidas familias mendocinas en cabeza de Carlos Alurralde. Agustín Vaquié, Baldé y Miret, etc. El propio mercado impone en el año 1885 el diario “La palabra” que según la oposición (que había apoyado en principio el cierre de El Constitucional) es el órgano de propaganda del propio Gobernador57 Este año puede considerarse el más brillante del Gobernador Ortega y uno de los más progresistas de la historia. Lo avalan no solo la llegada del ferro- carril sino también la línea de tranvía urbano, la iluminación eléctrica, derechos de agua para riego, ampliación agraria en general con especial fomento a la plantación de vid58, etc. El 20 de Abril de 1885 se constituye una sociedad para explotar una empre- sa de tranvías. La integran Francisco y Emilio Civit, Tiburcio Benegas (suegro de Emilio; Consejero de Gobierno), Angel Ceretti, Guillermo Villa- nueva (Ing. Nac., Administrador del F.C.Andino) y el Ing. Guillermo White (de Bs. Aires). Según dice la escritura, E. Civit logró que el Ing. Kuffre le vendiera a la sociedad el privilegio acordado por ley del año 1883. El departamento general de aguas es regenteado por Laureano Galigniana con su cargo de super intendente. Aparecen los “surtidores” populares que serán decisivos a la hora de adquirir agua potable. En distintos recipientes las colas se hacían notar, por lo que fue un éxito del Gobierno poner el bienestar y la salud a disposición de la gente sencilla. En la esquina de Lavalle y Rioja y San Martín y Córdoba la gente se apiña para obtener agua pura. El día 6 de Abril una curiosidad aparece en el centro de la Ciudad: el tranvía a caballos. Hay vías en la calle Las Heras y San Martín (hasta Colón). En los primeros seis meses viajaron 71.235 pasajeros. La metalurgia queda emparentada a la vitivinicultura. Tendrá en esto un notable protagonisto el ingeniero Aarón Pawlovski desde la Escuela Nacio- nal de Agricultura. Así el ingeniero Aarón Pawlovski lleva adelante un plan de impulso a la vitivinicultura con métodos modernos de cultivos y elabora- ción, se comisiona a Santiago Saglieri para contratar a 500 inmigrantes especializados en el cultivo de la vid. 46

Ortega activa la ciudad y las instituciones: se crea el Registro Civil de las Personas; las familias cuentan con botes de remo para dar vueltas sobre el lago artificial de la plaza Independencia, al noreste se habilita una gruta y un cerrillo hechas con la tierra extraída durante la realización de la obra del lago, los domingos la gente concurre a disfrutar de los juegos y escuchar las retretas de la banda. (Fuente, Centenario diario Los Andes 1882-1982). El diario “La palabra” del día 13 de Mayo de 1885 dice; ayer llegó a Mendoza Julio Leónidas Aguirre para ocupar el cargo de Inspector Nacional de Escuelas. Para un gobierno como el de Ortega cuyo uno de los puntos sensi- bles de su gestión era la educación,el aporte de Aguirre es una llave esencial. Sus disputas públicas con Adolfo Calle (Diario Los Andes) iban en la misma línea de Ortega. La oposición de Calle dificultaba la tarea de gobierno. Muchos años después cuando fallece Ortega (1917) el diario Los Andes vierte una serie de loas y halagos. Lo coloca a ortega como de los más grandes próceres argentinos. Toda una paradoja del tiempo. El impacto de una mejor distribución de aguas hizo que muchas zonas de la Provincia se vean beneficiadas. La economía de la “nueva Mendoza” en la de la generación de los 80: hacer, hacer y hacer. La cuestión es más que sencilla, si se podía administrar el agua nacería una agricultura de excelencia y de mejor comercialización. Nacería la industria vitivinícola y en esto las viejas y muy reconocidas tierras de Agrelo allende el Río Mendoza tendrían mucho que ver. Allí estaba el origen de todo, la cultura de Agrelo es muy anterior a los Huarpes, su nombre es un epónimo que deriva del agro, su labor principal pues sólo eventualmente cazaban. Los rastros de poblamientos más antiguos en esta zona se remontan a 9000 años antes de Cristo. Ubicamos esta cultura al sur del río Mendoza sobre la mítica ruta 40. Los yacimientos antiquísimos de Agrelo son dos. Se encuentran hacia el borde inferior de un amplio conoide que esta adosado a las últimas estriba- ciones de la Cordillera. Son Agrelo - Patronato y Agrelo-Barranca (Canals Frau y Semper). El sur a través de un trascendente y antiguo camino (hoy ruta 40) con más la sumatoria en momentos posteriores de ramales de tren empezó a estar cada vez más cerca. San Carlos se convirtió en un lugar apetecible para la agricultura. En la época de la disputa por la frontera del sur, Ortega (militar) había otorgado a muchos colonos tierra y agua para cultivo. Pareditas y Chilecito tenían grandes plantaciones de chacras de trigo, maíz, zapallo, avena y otros cereales. 47

59 Chilecito, toma ese nombre a partir de un grupo de chilenos afincados tempranamente en el paraje. Pareditas se refiere a las construcciones que resguardaban los cultivos. Estas localidades pasaron a tener mayor cantidad de habitantes (especial- mente Chilecito59) por la presencia indígena y la formación de familias allí, motivo -tal vez- de la rendición del último cacique mapuche Purrán (1882) precisamente de manos de R. Ortega. Esta rica zona regada por los ríos Yaucha y Aguanda, poseen cuencas más grandes e ingresan al valle desde el sur. Volviendo a la Ciudad de Mendoza, la cuestión de la salubridad urbana no sólo se aborda dando respuesta a: que hacer con la ciudad vieja?. Se trataba de ver que se hacía con aquella urbe que destrozó el terremoto y la convirtió en una epidemia a cielo abierto. El plano de la Ciudad de Mendoza de 1885 (que aun puede encontrarse en perfectas condiciones) fue levantado durante la administración del Gober- nador Rufino Ortega y se cree que estuvo vinculado al relevamiento catas- tral realizado en 1884 por el Departamento Topográfico de la Provincia. Se observa una curiosidad: Los barrios de San José y Dorrego, ambos hoy en Guaymallén, y La Chimba en las Heras, fueron entendidos y representados como pertenecientes a la Ciudad de Mendoza. Se realza una figura muy especial: Lagomaggiore. Éste prócer trabajó incansablemente en muchos frentes: acequias, agua pura y que ésta corra y no se estanque, espacios verdes, epidemias, árboles, saneamiento de la ciudad en ruinas (vieja), etc. Ortega, con la venia de Lagomaggiore, comienza una suerte de reclutamien- to de sanitaristas y médicos especializados. Julio Lemos que había egresado del Colegio Nacional en 1883 vuelve de Buenos Aires en este año (1885) para sumarse a esta epopeya. Es nombrado Médico de la Asistencia Pública de Guaymallén. Lagomaggiore estaba en todos los frentes de profilaxis pública. Así abordó una temática especial: estableció un Reglamento para las Casas de Toleran- cia, en octubre de 1885. Según la ordenanza, los burdeles debían inscribirse en la Secretaría municipal, constando el nombre de las trabajadoras sexua- les y la ubicación del local, además de un certificado médico. Al igual que en la Capital Federal, dichos establecimientos llamados peyorativamente “burdeles”debían estar ubicados al menos a dos cuadras de instituciones educativas, templos o teatros. Y -además de carecer de todo distintivo- debían tener constantemente cerradas tanto puertas como ventanas. En nuestra provincia se prohibió la prostitución de menores y también se tuvo en cuenta a los a clientes, éstos últimos debían ser mayores de 15 años. 48

Las mujeres que practicaban la prostitución fuera de la Ley eran arrestadas y cumplían su pena en el hospital municipal. Entre los meses de octubre y noviembre del año 85, Ortega le hace un “guiño” positivo a Rivadavia y le concede 200 pesos a la intendencia, esto será nada más y mada menos para la apertura de la calle del centro del distrito La Libertad. Al mejorar éste Departamento todo el este siente el beneficio. A finales del año Mendoza era una Provincia que atraía a la inmigración. Véase que era la tercer Provincia que más extranjeros tenía en Argentina. En este año la población de la Provincia oscilaba en las 100.000 personas, solo la capital superaba los 22.000 individuos. Rufino Ortega: piloto de tormenta. Año 1886. El cólera. Con la llegada del año 1886 Mendoza seguía creciendo de la mano del Gobernador Ortega. Su actitud a veces sorprendía: “las cosas deben hacer- se”, entre sus íntimos cuando la abulia arreciaba, Ortega levantaba el ánimo y mandaba a hacer obras. Sin duda había muchas cosas por hacer, máxime cuando el fantasma de la peste estaba golpeando la Capital Federal y se pronosticaba lo peor: entra- ría en la Provincia de Mendoza. En Mendoza capital los sanitaristas no daban abasto dando recomendacio- nes, pedían que el agua corra por las acequias y que la población no tomara agua contaminada de las acequias. Mandaban a plantar árboles con urgen- cia, que en parte moderaría la sequedad del clima haciendo más saludable la atmósfera60, además pueden servir de defensas aluvionales cuando son plantados en los terrenos incultos del oeste. Ortega sigue sin buscando recursos económicos. Mendoza comienza un año con cierta preocupación por la seguridad urbana. La prensa consignaba que entre el 17 y el 19 de enero de 1886 se habían realizado las siguientes detenciones: 31 hombres por ebriedad, 1 hombre y tres mujeres por falta de papeleta de conchabo, 3 por desórdenes y 1 por ratera La Penitenciaría estaba en muy malas condiciones de higiene, insectos, ratas, mala comida y malos tratos, quizá por eso se estimula la construcción de la nueva cárcel. 60 Coni, Emilio; “Higiene aplicada. Saneamiento de la Provincia de Mendoza”, Bs. As., 1897, ps. 318 y ss. 49

En esa época era muy conocido “el rey de los mineros”, un hombre que había ganado mucha fama popular por “ayudar a los pobres”, me refiero al Gaucho Cubillos, muerto en el complejo minero de Los Paramillos (año 1895). Aún se le rinde culto a su figura no sólo allí sino en el cementerio central de Mendo- za. Cubillos (nacido en Chile en 1868) robaba en la zona de Uspallata a los viajeros o transportistas y repartía el botín en las minas de la zona. Hay datos que fue visto -obviamente después de muerto- en la procesión de la virgen de la Merced en Maipú repartiendo patacones entre los promesan- tes61. Todos están advertidos que la salubridad tiene prioridad. Así las cosas 300 casas ya tienen agua potable corriente y 400 esperan la colocación. Un decreto de fecha 13 de Febrero de 1886 le aceptará la renuncia al Minis- tro “estrella”: Manuel Bermejo. El nuevo Ministro de Gobierno será Adolfo Puebla. No es nada que no se pueda prever pues Bermejo seguirá siendo el gran motor pero ahora desde otro lugar. Hay una explicación plausible, Puebla era un notorio médico graduado en la UBA que había ocupado también funciones públicas como diputado constitu- yente en 1877. Puebla, Ventura Gallegos y Lagomaggiore formaron una tríada clave en el enfrentamiento contra la epidemia del cólera. No hay respiro para hacer crecer a Mendoza -dirá Ortega- y en esta dirección va a nacer la Compañía de Petróleo, se expanden las redes de agua potable dado el crecimiento notorio que va a tener la industria madre: la construc- ción. La Compañía Mendocina de Petróleo será la primera explotación de tipo empresarial que se monta en el país. Es Carlos Fader62 el encargado de esta empresa que contrata al ingeniero y geólogo alemán Rodolfo Zuber para las tareas de exploración y dirección de los trabajos correspondientes. Así se trae una máquina perforadora de avanzada para hacer pozos de petróleo, llegándose a explotar unos treinta pozos en la zona de Cacheuta y espacios aledaños. También construyó el primer oleoducto de la Argentina que unía el yacimiento con la capital mendocina. A instancia de Emilio Civit, Fader se comprometió en el tema de inversión en una empresa petrolera, para ello había contratado al gran estudioso alemán Engler (Profesor del Politécnico de Karisrube) quien lo asesoraría ratificándole la calidad del petróleo de Cacheuta. Creada a fines de abril de 1886, la Compañía Mendocina de Petróleo inició la explotación comercial en el paraje de Agua del Corral (actual Yacimiento Cacheuta) para ello Fader se asoció con Guillermo White y Peña. 61 Mateu, Ana - Dussel, Patricia; “La gran Aldea Mendocina”, ed. Aguirre, Mendoza, 2005, ps. 105. 62 Carlos Fader fue el padre del famoso pintor argentino Fernando Fader 50

La Compañía Mendocina de Petróleo tendría como integrante clave al ingeniero Guillermo Villanueva (hijo de Arístides Villanueva y de Vicenta Docel). Lo acompañaría no sólo Fader y White como se adelantó sino también Francisco Civit y José Vicente Zapata.La Compañía obtuvo la personería jurídica el 12 de Abril de 188663. No se puede soslayar que éstos hombres no vivían en la comodidad del confort que dan los sillones y una vida pasiva, arriesgaban, soñaban y apostaban por su tierra. Como se mencionó, la empresa, llegó a perforar 30 pozos y logró una produc- ción acumulada de 8000 metros cúbicos. También participó el ingeniero alemán Engler para determinar las densidad del petróleo, a quien Fader contactó y le llevó muestras para Alemania. Subsistió hasta 1909. Solo en 1886 se completó la perforación de 22 pozos de hasta de 80 a casi 300 metros de profundidad y obteniendo una producción estabilizada de unos 40 metros cúbicos diarios. Los pozos 2,3 y 4 fueron los más productivos. Luego de múltiples factores desfavorables Fader sólo siguió explotando su empresa de gas. El prestigio de Ortega a nivel nacional es alto, tal vez por ello sea que uno de los inversores, empresario, banquero y promotor de la industria a quien la historia Argentina más le debe sea Ernesto Tornquist. Éste notorio personaje optó por invertir en materia petrolera en Mendoza. Hay una idea visionaria en Ortega y sus colaboradores; convertir a Mendo- za en un vergel. En el vivero municipal se implantan 10.000 estacas. Otros 7.668 ejemplares se sumará al arbolado público. El empuje de la construcción hace que falte mano de obra y materiales. La demanda es altísima, en los últimos 5 años se ha duplicado el número de casas en Mendoza. Sigue Ortega promoviendo el arbolado público constituyéndose el carolino como el árbol de excelencia para el diseño urbanístico. Este año mostraba una cierta preocupación en los hombres que manejaban la sanidad pública. El cólera morbus amenazaba a Mendoza y empezaba silenciosamente su crudo y mortífero derrotero por todo el territorio provin- cial. Solamente en diciembre de 1886, desde el 8 de diciembre (registro del primer caso mendocino), hasta el 31 del mismo mes se registraron en la provincia: 738 muertes por la epidemia. Dicha "peste" será la consecuencia de la gran epidemia de cólera que azotó Buenos Aires extendiéndose a otras regiones nacionales. "La epidemia india" (originada en poblados sobre el Ganges) 63 Diaz Araujo, Enrique; “Los Fader, empresarios del infortunio”, Rev. De la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, 2da. Época, nro. 6 publicado en la revista de la Universidad Nacional de Cuyo, año 1969, “La explotación de la Compañía Mendocina de Petróleo”, ps. 307. 51

llegó al puerto de Buenos Aires por barcos con extranjeros, trasladándose a Mendoza a través de pasajeros del ferrocarril recientemente inaugura- do.Los diarios de la época ya anticipaban el peligro de esta enfermedad y como se estaba propagando en Europa. Un periodista local para destacar por su compromiso social e intelectual fue Antonio Gigli. Si bien había nacido y trabajado en Italia, Gigli trabajó también en la Comisión Popular que se había creado parea enfrentar este flagelo, su perfil educativo lo llevó a ser director de escuelas. En este marco, en la Argentina se implementó una serie de medidas preven- tivas para combatir la epidemia. Una de ellas, fue retener en las zonas limítrofes los trenes procedentes de otras jurisdicciones. Allí, los pasajeros eran aislados y colocados bajo observación durante siete días (La cuarente- na…, 27 dic. 1886). Esto coincidía con las medidas profilácticas emanadas desde los países centrales, tal como lo pautó la Conferencia Internacional de París (1894). Inclusive en Buenos Aires la cuestión fue más restrictiva aun. Momentos previos a la epidemia64. El cólera había desembarcado en Buenos Aires. Los barcos que llegaban de distintos lugares eran los portadores de esta enfermedad letal. En Mendoza se decía que al brote lo justificaba la vida malsana de los bonaerenses, por el aire y los alimentos que consumían, entre otros motivos, y como contraste el periódico “ El ferrocarril” argumentaba: “En Mendoza estamos casi exentos de esa epidemia. El aire es más puro y más fino; las casas y habitaciones de ella son más ventiladas, los alimentos no son tan adulterados…”. En esta errada y simple creencia jugaba la experiencia de la anterior epidemia de 1867, fecha en que los extensos caminos habían frena- do la contaminación y si hubo algunos casos locales habían sido esporádicos. En cambio en 1886, la velocidad del movimiento comunicacional era otro, pues la reciente llegada del ferrocarril había acortado las distancias tempo- rales, especialmente con Buenos Aires. Con la convicción de la proximidad del mal, diario Los Andes aconsejaba a los poderes públicos un cordón sanitario con el objeto de detener a quienes prácticamente huían de las zonas infectadas hacia la cordillera, y con sagacidad anticipaba: “Las consecuencias pueden ser fatales para este pueblo, si la autoridad se doblega ante la influencia de los que están intere- sados en que el cordón no se establezca”. 64 Seghesso de López, Cristina; “El cólera en Mendoza. 1886”. Academia Nacional de Historia. Publicado en diario Los Andes el 5 de abril de 2020 52

Las autoridades mendocinas dudaban sobre las medidas a tomar ante un panorama confuso dado la escasez de datos, por estar dividida la opinión de los médicos locales y nacionales, más la posición negacionista sobre la gravedad del flagelo sostenida por el doctor Eduardo Wilde, médico y minis- tro del Interior. Se sumaba también, la acusación a los bolsistas de especu- lar con el cólera para hacer subir o bajar el oro. Esto quiere decir que todo tenía que ver con todo, en el caso que nos ocupa la economía estaba también atada a este drama en la salud pública. Pese a las vacilaciones, desde el 9 de noviembre se sabía que Córdoba había interrumpido sus comunicaciones con Rosario y Buenos Aires, igualmente habían cerrado su entrada a buques de estos lugares los puertos de Brasil, Montevideo, Concordia y Victoria, en tanto que San Luis también detenía la circulación en la estación central, toda vez que los trenes arribaran de territorios infectados por el cólera. En este contexto, el gobernador Rufino Ortega dio los primeros pasos dirigiéndose al gobierno puntano y expresándole su confianza en que ese “gobierno mantendrá siempre estricta incomunicación con Buenos Aires y Rosario, en tal convicción -acotaba- se ha ordenado cordones sanitarios en los límites de la Provincia”. Contaba en esta tarea con la eficiente colabora- ción sanitaria del intendente de Capital Luis C. Lagomaggiore, quien además administraba en alto nivel el hospital San Antonio. Hay que honrar este funcionario de calidad extrema, intendente de la Ciudad de Mendoza 1884/1888: Luis Lagomaggiore. Este ilustre hombre público fue el iniciador del plan urbanístico sanitario que convirtió el ambiente urbano en objeto de atención y de estudio. Utilizó la higiene social para legitimar las políticas propuestas desde la esfera gubernamental. También permitió hacer realidad las políticas gubernamentales sobre el espacio urbano (surtidores, plazas, etc.), montando también dispositivos de control sanitario sobre la ciudad que con el tiempo elaboraron normas de disciplinamiento social vinculadas sobre todo a la salud y enfermedad, vivienda, usos del espacio público, al mismo tiempo la Ciudad se embellecía y cobraba valor. Mientras todo esto ocurría la situación en Mendoza no dejaba de ser extre- madamente preocupante. La oposición se hacía sentir y presionaba las medidas necesarias y urgente para enfrentar la peste. El Cuerpo Médico vivía prácticamente reunido en la Casa de Gobierno. Apoyado por la prensa local, dio un comunicado considerando que era indis- pensable aislar la provincia. En este primer momento, el ministro del Interior aceptó las decisiones locales y convalidó una cuarentena de siete días. En consecuencia, se comenzó a acondicionar un hospital preventivo en Desaguadero. 53

Pero, dos días después, cuando se estaba en plena actividad operativa llegó una contradictoria nota del mismo ministro, que tomó por sorpresa ocasio- nando perplejidad e ira. Este comunicado, en oposición al anterior y en defensa de la libre circulación en la república, ordenaba al gobernador que en la provincia de su mando ningún tren sea detenido por pretexto alguno en su tránsito, ni obligados los pasajeros que conduzca a bajar o detenerse en su estación o sitio que no fuere su destino pudiendo en cada localidad que los trenes arriben hacerse objeto a los pasajeros, la correspondencia, encomiendas y cargas de las medidas sanitarias que su estado requiera…”. Esto significaba que en Desaguadero no se podía detener a todos los pasaje- ros del tren, sino sólo a los que allí tenían su punto de llegada final, mien- tras que los que deseaban seguir a otras zonas se les debía permitir conti- nuar. En cable del 23 de noviembre y en abierta resistencia, Ortega le respondió: “Establecer observación en cada una de las estaciones de la Provincia sería impracticable e inconducente, puesto que toda la policía de ésta sería insufi- ciente para vigilar que los pasajeros penetraran juntamente a ellas, pudien- do uno desprenderse del tren antes de su llegada a la estación, e incondu- cente porque el personal de la estación estaría en contacto con los viajeros”. La situación es tan grave y tensa que hubo un altercado entre Mendoza y el gobierno nacional. El gobernador Ortega dispuso, aconsejado por el Consejo Provincial de Higiene, un aislamiento absoluto de la provincia ("el cierre de las fronteras") y la creación inmediata de un lazareto en Desaguadero para contener a los enfermos contagiados que ingresaran a la provincia. Dicha resolución fue rechazada por el ejecutivo nacional, que amenazó con enviar a la Gendarmería en caso que el cierre de frontera mendocina se hiciera efectivo, viéndose obligado el gobierno provincial a ceder en su medida con la triste consecuencia de la propagación de la enfermedad. La coyuntura hizo que el gobierno mendocino promoviera el Consejo Provin- cial de Higiene precedido por el Dr. Josué Berutti, constituyéndose en paralelo una comisión de vecinos para contribuir con las autoridades. Al frente de la organización ciudadana estará Luís Laggomagiore, y entre las primeras medidas que tomó, ante la carencia de agua potable, fue cortar la circulación por las acequias provinciales, pues será el agua el principal vehículo de contagio. Se exigirá desparramar cal viva en las acequias y consumir agua hervida que se distribuyó a domicilio. En las puertas de las casas de enfermos se colocaron banderines rojos como señal de precaución, pues era la morada de algún infectado y se restringió al máximo la circulación de carruajes. 54

La epidemia se extendía y el gobierno de Rufino Ortega dispuso comisionar médicos a los departamentos con el fin de paliar la crisis en los pueblos mendocinos creando cuerpos sanitarios. El Profesor Rayner Gusberti, en su texto "Rivadavia, Antecedentes para una historia", extrae de las crónicas del historiador Juan Ramón Gutiérrez Gallardo, lo siguiente: "Se nombra en Rivadavia al médico Dr. Juan B. Vidal o Bidart con un sueldo de 100 pesos mensuales para atender la enfermedad. Mientras tanto, y en paralelo, se construye en Rivadavia un ‘lazareto', cerca del río Tunuyán y al costado este del matadero municipal. Hacia allí condu- cían en un carro tirado por mulas a los enfermos. En otro carro similar se llevaban los muertos que eran arrojados a una zanja y cubiertos con tierra y cal. Las tareas más riesgosas eran realizadas por seis gendarmes con que contaba la policía de la villa (Gabino Córdoba, José González, Manuel Barzola, Gregorio Gutiérrez y Félix Gutiérrez), más la labor del presbítero Olguín y el cura Lencioni. Solamente ellos conseguían convencer a los mora- dores de aislarse de los enfermos". Según una estadística del Gobierno de la Provincia, en Rivadavia se regis- traron un número aproximado a mil casos de cólera, con la muerte de 112 personas, entre las que se encuentra el Presbítero Olguín contagiado también de la enfermedad65. En Maipú hay pánico, se acude a que muchos de los internados pasen a estar en una escuela en tanto se preparaba rápidamente el Hospital San Antonio para recogerlos Algo más sobre el Cólera Morbus: Sin obedecer, el gobernador siguió organizando el lazareto y afianzado en su derecho constitucional le telegrafió al ministro Wilde informándole: “Este gobierno en ejercicio de las facultades privativas de la provincia no delega- das al Gobierno General y autorizado por una ley especial de la Legislatura de esta Provincia ha establecido una cuarentena de siete días para los pasajeros, sin impedirles el tránsito ni la facultad, de modo alguno, al comercio. Creo -continuaba- que en el terreno de facultades constituciona- les, no puede negarse a los Estados la de proveer a su existencia y conserva- ción, ni reconocer al Ejecutivo Nacional la de impedir su ejercicio. Usted lo ha creído también así cuando manifestó en su telegrama del diez y ocho del corriente que podían establecerse cuarentenas…”. 65 Capone, Gustavo; “Epidemia en Rivadavia, 1886. El amor en tiempos de Colera”, Diario Memo Digital, 22/4/24. 55

Y acorde con su decisión, de inmediato ordenó: “En el tren que se espera deben venir senadores y diputados nacionales, quienes deben ser sometidos a la cuarentena como todos los demás pasajeros, pues no hay preferencia para nadie”. Por cierto, la excepción era el uso de la fuerza, de ahí que también indicó: “Si el tren de pasajeros que debe llegar hoy a ese punto quiere pasar, usted lo impedirá terminantemente, oponiéndole que siga adelante con los pasajeros. Solo en caso que ese tren traiga fuerza para seguir adelante su marcha, usted entonces protestará y dejará pasar el tren…”. La última indicación tendría su razón pues la réplica del ministro Wilde no demoró, ya que decidió actuar, pero no por vía del entendimiento. El 29 de noviembre, en telegrama al teniente coronel Taboada, jefe de las fuerzas acantonadas en Mendoza, le ordenó: “Dispondrá usted que con la fuerza del Batallón de su mando se preste los auxilios necesarios al Director del Ferro- carril a fin de mantener la circulación de los trenes que corren de Río Cuarto a San Juan impidiendo que nadie ponga obstáculos a su libre tránsito, haciendo respetar esta orden por la fuerza si fuera necesario, a cuyo efecto puede establecer retenes a lo largo de la vía, acantonados en las estaciones o embarcándolos en los mismos trenes”. Con esta decisión y una “cuasi intervención militar”, el 30 de noviembre se levantó la cuarentena y el tren ingresó con sus pasajeros. El impiadoso y poco empático poder del centralismo porteño pudo más. El 8 de diciembre apareció en una finca de El Plumerillo el primer caso mortal de cólera y de ahí su imparable multiplicación. Un testigo presen- cial, el Dr. Lucio Funes, recordaba los cuadros calamitosos: “No había cuadra en que no flameasen varias banderas rojas en las puertas de calle, como anuncio de peligro de contagio”. Sólo se sentía -dicen otros- el trajinar de carretas trasportando cadáveres. El miedo era tal que “todas las aguas debían declararse sospechosas … y todos los individuos también”, la suciedad, el contacto con la gente y el hacinamiento eran tres ideas que debían desecharse. El cálculo estadístico de 4.000 muertos aproximadamente en el territorio de la provincia, lo trae el Dr. Emilio Coni una década después, en ocasión de haber sido contratado por el gobierno de Mendoza para hacer estudios de higienización. Luján será uno de los departamentos más afectados. La palabra peligroso se usaba en Mendoza en materia de seguridad pública y venía de la mano del derecho penal. Lombroso luego Ferri, fueron notables propulsores del derecho penal de autor, haciendo de esto una escuela que se transformó muy rápido en una especie de religión a culplir, esto hacía que algunos sujetos con características físicas en la cabeza fueran considerados . 56

peligrosos y se los encerrara. Ahora nacería el peligroso por el posible conta- gio. Las políticas estatales sanitarias y de salud, establecieron normas que permitieron el control y disciplinamiento de la población. Además, este discurso “recorrió el entramado social inaugurando una nueva manera de concebir lo ‘peligroso’ (peligro biológico), resignificando objetivos de la defensa social (por lo que bajo una concepción biológica cobraba fuerza el imperativo del individuo como único custodio del plasma germinativo) ”Como colofón las palabras hipócritas del ministro Wilde quien, enterado de lo sucedido, en cable a Rufino Ortega expresaba: “Deploro la aparición del cólera: nadie tiene culpa en eso sino la Divina Providencia…”. Cinismo político, intereses económicos por encima de la salud de la pobla- ción, avasallamiento a la provincia, los comentario huelgan ante la magni- tud de la catástrofe, desde entonces los resguarda un capítulo trágico de la memoria social. La gente se moría en las calles y así Mendoza se convertía en una gran necrópolis. Se sumaban las enfermedades gastrointestinales y otras y la muerte -como suele hacer- no distinguía ricos de pobres. Un mérito más que reconocido fue la labor del médico Juan B. Gil -entre tantos- a quien se le concedió la medalla de oro por su notable esfuerzo en favor de la salud de la población. A pesar de la gravísima situación, Mendoza seguía buscando espacios verdes que eran ni más ni menos lugares de salubridad. Se hacía correr el agua dentro de las posibilidades. Aparecían médicos que valientemente volvían a Mendoza (Ponce, Pompeyo Lemos66, etc.). Jardines que brillaban por el uso correcto del agua, los amplios espacios de césped, la incorporación de elementos arquitectónicos, los monumentos y obras de arte, las fuentes y los quioscos, la ampliación de las calles67 y veredas, se contrapusieron fuertemente a la fisonomía que se observaba en la “ciudad en ruinas” (ciudad vieja). Se convocaba a la población a airearse, recrearse en los nuevos y modernos paseos. Nada se hacía sin pensar, hasta se valoraba la estética68. El sol mendocino, tan típico y amado, daba una ayuda invalorable para atemperar la depresión. 66 Pompeyo Lemos cuya enseñanza la había recibido del Colegio Nacional de Mendoza viaja y estudia medicina en Buenos Aires. En 1885 en obrar valiente viene a Mendoza para actuar en la epidemia del cólera, siendo designado médico de la Asistencia Pública de Guaymallén. Mucho tiempo después será designado en Mendoza médico de la polícía y de tribunales (1890) cuyos méritos en ese espacio han sido muy reconocidos.Fue especialista en Bactereología. 67 Prueba de esta diversificación es que también la calle San Nicolás se había convertido en lugar de esparcimien- to. En ella se veía a los expertos jinetes de las familias pudientes amanzando potros y redomones. 68 Esta idea visionaria tendrá muchisimo efecto en la Mendoza futura. 57

Esta puesta en marcha del objetivo “salubridad” se materializó no sólo en la remodelación de las plazas principales y secundarias de las ciudades, sino que se logró la concientización de la problemática epidémica y de las medi- das preventivas necesarias. Ese año 1886 estuvo marcado por el Cólera como se expresó en todo este acápite, aunque hay que sumar algo más al análisis político. Roca dejaría de ser Presidente y en un sortilegio poarental cederá el Gobierno a su concuñado. Si bien Ortega mantiene buenas relaciones con Juarez Celman (el nuevo Presidente) la cuestión no es igual. Roca estaba ya en la historia grande. En la editorial del día 12 de Octubre de 1886, el diario más influyente de la época: La Prensa decía sobre los logros de la administración Roca: “Bajo su administración ha llegado el País al grado máximo de su robustez económi- ca”. Del cordobés Juarez Celman comparandolo con Roca la prensa dirá: carece del brillo de la espadadel renombre de los tribunos, de la fama de los estadistas envejecidos en los manejos de los negocios públicos. La ceremonia en casa de gobierno que imponía al nuevo Presidente era un simple inter- cambio del mando entre concuñados, aparentemente todo quedaba en casa. Para Ortega la cosa no era así, sabía que el poder le iba a ser esquivo. Final de mandato. Año 1887. Síntesis. Ya con un Rufino Ortega con una imagen social deteriorada por la tragedia del cólera que tantas muertes había acarreado y de muy mala relación con la prensa, antes de finalizar el año 1886, la asamblea legislativa elige el nuevo gobernador que será Tiburcio Benegas, un hombre muy poderoso, quien asumirá el 15 de febrero de 1887. Ortega acepta ese nombramiento de mala gana69. La cuestión es más que sencilla serán practicamente enemigos en el futuro. Roca intercede y se le otorga a Ortega la jefatura del Batallón 12 de Infante- ría de Línea en Mendoza lo que le daba un poder militar especial, luego pasará a ser senador nacional. Aunque eran sus últimos días de Gobernador Ortega persiste en que Mendoza progrese, así el 3 de Enero de 1887 se inicia la construcción del tramo Mendoza - Uspallata del Ferrocarril Trasandino. 69 Santos Martínez, Pedro; “Ensayo de interpretación socio política”, en Contribuciones para la historia de Mendoza, Universidad Nacional de Cuyo, 1969, p. 138 y ss. 58

Síntesis de sus años en el Gobierno. Habíamos adelantado, con cierta prudencia, que Ortega fue un típico exponente de la generación del 80: un hacedor nato. Pensó una Ciudad moderna con una muy buena infraestructura, impulsó la construcción y mejora de caminos y puentes que facilitaran el comercio y la movilidad en la región. Ortega alentó y materializó la construcción de edificios públicos y la mejora de los servicios básicos, como el abastecimiento de agua potable y el alum- brado público, que eran esenciales para el bienestar de la creciente población urbana en la llamada “ciudad nueva”.. De esta manera convirtió a la Ciudad de Mendoza en el referente del oeste Argentino, con muy buena calidad de vida y muy bella. Calles y veredas amplias. Con agua que baja de las altas cumbres y corre por las acequias y parques verdes inusuales en un desierto. En materia educativa se notó su admiración en este aspecto a Sarmiento y el viento a favor que significó la ley de educación pública. Así las cosas se implementaron reformas en el sistema educativo que buscaban ampliar el acceso a la educación básica y mejorar la calidad de la enseñanza. Ortega comprendió que la educación era importante si los conocimientos se podían llevar a la práctica y lograr una sociedad más equitativa y progresista. Había escuelas de formación de maestros y maestras. La educación necesaria fue un imperativo moral para las familias, pero la visión de futuro de Ortega pudo más y dirigió todos los esfuerzos posibles a la “educación técnica” y profesional. Mendoza, además de la educación básica, tendría ahora educación técnica y profesional. La gran producción vitivinícola de excelencia así lo exigía. En este punto de inflexión Ortega redobla la apuesta y pone la proa no sólo en el agro, lo hace -además- promo- viendo técnicos en petróleo, en ingeniería civil para la construcción de puen- tes y caminos, en expertos en iluminación, en el manejo del agua, en trans- porte, etc. La industrialización es vital, especialmente con máquinas que ayudarán a la vitivinicultura y al campo en general. La salud pública fue muy afectada en general, la tragedia fue enorme, a pesar de ello fue bien conducida por su adalid sanitario: Luis Lagomaggiore. Debe finalmente decirse que las arcas de la Provincia respondían a pesar de la epidemia. Los opositores en el periodo gubernamental de Ortega y los que vendrán, con más su enfrentamiento con la prensa, dañaron en parte su imagen, pero su legado fue recordado en forma positiva y muy respetado, prueba de ello fue su funeral donde “toda Mendoza” salió a despedirlo, pero esto fue en 1917. 59

Es cierto que el nuevo Gobernador Benegas se encontrará con una Provincia muy golpeada por una fuerte epidemia. A pesar de este drama Mendoza estaba de pie y era una Provincia prospera. Sabía gestionar y administrar al máximo los recursos. Fue un hombre de acción, con temperamento, notable trabajador y visionario.Se supo rodear de los mejores y más capaces funcionarios a quienes escuchaba a diario. Tuvo la fortuna de tener a su lado al invalorable Manuel Bermejo y con él la nueva “ley de aguas” Contó con el apoyo de empresarios del vino y del petroleo. Éstos sumaron mucho en materia de maquinarias. Hizo la ley de pesas y medidas sepultando la idea del “ojo de buen cubero”. Hizo acequias, plazas, espacios verdes ordenando y embelleciendo la Ciudad. Contó con el aporte incondicional de los mejores médicos de Argentina. Con Coni a la cabeza se formó una importantísima escuela de sanitaristas. Lagomaggiore fue más que un colaborador, entre tantos llevó con mucha lucidez y templanza el drama social de la malaria del cólera. Notable y muy productivo fue su aporte en el sur de la Provincia que creció como nunca. Ordenó el este: Creo departamentos e hizo sembrar cultivos por doquier. Creo el archivo histórico de la Provincia. Creó el registro civil de la Provincia. Fomentó la minería. Inició -de la mano de Fader- la explotación petrolera en el País (Cacheuta). Fue un importante filántropo en lo personal. Vendió el diario oficialista lo que fue visto como algo muy positivo,ya que evitó la auto propaganda oficial. Como notable militar que era controló como nadie la frontera con Chile ante cualquier posible amenaza70 Entregó tierras a los colonos que supieron sembrarla. Así se formaron notables y conocidas colonias en el este, en el sur, que aun subsisten. Tal vez la zona más resonante fue Alvear71. 70 Hay que recordar que Chile tuvo la Guerra del Pacífico entre los años 1879 y 1883. Venció palmariamente a Peruanos y Bolivianos y fue para ese Estado el logro de una identidad nacional. La relación con Argentina era tensa y sólo se resolvió a través de una negociación. 71 Don Diego de Alvear, hijo de Carlos Maria de Alvear, compra a Balástegui y Taboada las tierras situadas entre los ríos Atuel, Salado y Diamante, para fundar una colonia agrícola. Don Diego fallece ese año y los descendientes deciden formar una una colonia agrícola. Desde 1827 el Cacique Goico había vendido las tierras de Alvear.un dato de color Rovira cuenta en su libro que se “emite un bono de San Rafael “ en época de Ortega el mismo lleva el aval de COLONIA ALVEAR la imagen puede verse en el libro citado “ut supra” como “La historia de la calle SAN Martín”. 60

Puso más de 1000 casas con posibilidad directa a agua potable. Fomentó la creación de pozos para extraer agua potable. Mantuvo buenas relaciones con autoridades nacionales y extranjeras. Mendoza se transformó en un espacio de cultura y educación pues se vio favorecida por la ley de educación común. Además hubo un “aluvión”de profesionales de toda índole apoyando la industria en general minera, agropecuaria, viñatera, petrolera,etc,) El ferrocarril unió los centros productivos más importantes. Todo fluía, dinamismo, conexiones. Ahora Mendoza era una ciudad cosmopolita. 61

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63 4Irrigación El arte de administrar el agua en el desierto Inmigración La nueva Mendoza La fuerza de la vid

Irrigación. El arte de administrar el agua en el desierto. Sólo dos Gobernadores antes de Ortega se habían animado a hablar del uso del agua e instrumentar medidas útiles y concretas a tal fin: José de San Martín y Félix Aldao. Rufino Ortega va a ir mucho más lejos, va por todo, se convertirá en el “tomero” de esta nueva Mendoza y sabe que cuenta para ello con el mejor “ad later”: Manuel Bermejo. Bermejo es el elegido, el distinto, el que se atreve. Hay datos que empiezan a mostrar que Mendoza es una Ciudad importante. Una estadística oficial de 1882 indica que la ciudad ocupa una superficie de 334 hectáreas. Según esta misma fuente había entonces 125 cuadras empe- dradas y 221 faroles a Kerosen los que oportunamente en 1889 (Época pos Ortega) se los reemplazará por faroles de gas. El 3 de febrero de 1876 se había inaugurado el agua potable. La instalación de agua corriente consistía en un acueducto que tomaba el agua del Challao y la conducía al extremo oeste de la ciudad. Desde allí una cañería de hierro bifurcada en otras de barro cocido la distribuía a la pobla- ción mediante surtidores públicos. 64

Esta información es relevante pues la llegada de Ortega al poder en 1884 hace que se construyan los primeros filtros.Pronto habrá muchas casas con agua potable, eso será toda una revolución. A los pocos meses de asumir, Ortega había enviado a través de su brazo derecho, Manuel Bermejo, el 5 de Agosto de 1884, un proyecto que será la futura Ley General de Aguas de la Provincia y que el propio gobierno la mejorará en 188872. En el discurso Ortega señala el estudio acabado que se hizo desde la ciencia, la experiencia de quienes viven en Mendoza, las propias necesidades, el sistema económico y las obras más adelantadas en administración y aprove- chamiento del agua. Será ley en los primeros días del mes de Diciembre de 1884. Es así que el Gobernador Ortega deja las bases de una Mendoza próspera. Se toma un empréstito en 1887 que será aplicado, entre otras, a las obras de irrigación. La contratación del ingeniero César Cipolletti para construir diques sobre los ríos Mendoza y Tunuyán constituye el comienzo de una más completa red de abastecimiento de agua potable domiciliaria. La toma se hará sobre el río Mendoza a la altura de Luján de Cuyo donde hoy lleva el nombre de su ilustre hacedor. Cesare Cipolletti (1843-1908) había nacido en Italia y estudiado en Roma donde se recibió de ingeniero hidráulico, se establece definitivamente en Mendoza en 1889. En el sur, en 1887 el perito von Kunowsky realizó los planos y estudios para el Diamante. Por otra parte se aprobaron los estudios y presupuestos para tomas en las márgenes izquierdas del Tunuyán En 1888 el ingeniero Nistrofner realiza un proyecto de obras de agua corriente y cloacas. Mendoza es una Ciudad moderna reconocida por la higiene, salubridad y ambiente. Una estimación oficial indica que en 1887 tiene 100.000 habitan- tes. La palabra progreso es la que mejor definirá esa época que en 1888 cuando Ortega se va definitivamente alcanza a tener 6412 hectáreas de viña plantadas, cifra que se llega gracias al fomento del Estado en la exención impositiva. 72 Dos datos históricos fuertes preceden a tan loable propuesta: la ley de aguas del Gobernador Aldao y el bando del Gobernador San Martín: El Bando del 25 de octubre de 1815 firmado por el General San Martín constituye la primera iniciativa de catastro de Mendoza y es un histórico paso hacia el orden necesario para lograr una justa distribución del recurso hídrico. Ordena lo que sigue siendo la base del actual sistema recaudatorio: contribuir al sostenimiento de toda la red de canales, proporcionalmente al tamaño de la tierra beneficiada. Con este criterio de equidad además, promueve el bienestar, el orden y la paz y la conciencia social con respecto al uso de un recurso 65

Este oasis vive gracias a la buena administración del agua. Curiosamente se abrirá una lucha por el agua y otra contra el agua, como bien sostiene Ana María Mateu (para evitar aluviones).La historia de Mendoza no la escribirán sólo los ríos, estarán también los zanjones, cana- les, hijuelas y acequias. Eso es muy curioso parece copiado de la distribu- ción del sistema sanguíneo en el cuerpo humano. Si alguien quiere hacer una revolución, un verdadero cambio de paradigma, el Gobernador Rufino Ortega era la persona elegida. Hombre sin fisuras y titubeos si los hubo. Fuerte mando y convicciones, visión de futuro y un espíritu muy especial para elegir colaboradores de talla. Si el cambio favorable venía tenía que tener buenas tierras con agua, buena mano de obra para ellas, empresarios decididos a trabajarla, muy buenas construcciones y maquinarias, el telégrafo y el tren que les permitiera que los insumos se conozcan y lleguen a la Provincia para poder luego de producido distribuirlos: Ortega era todo eso. Y lo sabía. La inmigración en la Argentina antes de Ortega era prácticamente Chile- na73. Esto se va a modificar sustancialmente entre 1869 y 1914 con los venidos de ultramar. El tema de la inmigración europea se torna una política de Estado muy fuerte, básica en el desarrollo futuro de Mendoza y -de suyo- en el país. En un ejemplar decreto del 26 de Marzo de 1884 otorga primas y facilidades a los inmigrantes que tengan “moralidad y buena salud. Prácticos en toda labor agrícola con especial en el cultivo de la vid y en la elaboración del vino” (art. 1). Se le imponía al Jefe de la oficina -que cobrarían 1 peso de estipen- dio por inmigrante remitido- que tomase hombres de 14 a 45 años y mujeres de 13 a 40 años. Ortega toma esto como una política de Estado y lo hace -al decir de Marianetti- con “suavidad militar”74. 73 En el año 1869 de 3.859 inmigrantes 3.,774 eran Chilenos. Roig-Lacoste- Satlari; “Mendoza a traves de su histosria”, Ed.Bleu, 2004, ps. 214. 74 Marianetti, Benito; “Mendoza. La bien plantada”, Ed. Silaba, Buenos Aires, 1973, p. 64. 75 Ésta es una enfermedad de la vid donde las cepas europeas son más susceptibles de daño que las americanas. Inmigración La nueva Mendoza La fuerza de la vid 66

los riesgos de esa empresa. En realidad nacía una nueva Mendoza y Rufino Ortega era el conductor de ese próspero cambio76, que se apoyaba en una alta calidad educativa y de fomento (Ley de promoción agrícola de 1874 y subsidios otorgados con posibilidades de crédito por el Gobernador Francis- co Civit). Si bien en 1883 el padrón de superficie cultivada era de 2.788 hectáreas paso a ser luego de 17 años a 26.618 hectáres, un dato que habla por sí solo. El gran historiador mendocino Adolfo Cueto cuenta: “La maquinización aparecía como una aparente solución para la etapa de la cosecha. Pero se desvanecía ante el costo de las máauinarias para el agricultor individual; razón por la cual se intentaron formar asociaciones agrícolas de tipo coope- rativista para reducir los costos de producción. Para otros la solución podía buscarse en un medio más económico y de consecuencias más profundas: promover y provocar un flujo inmigratorio más abundante y con predisposi- ción para tareas del agro”77. Centralmente sería el vino y en otro plano el olivo y los nogales. Cueto entiende que la presencia del ferrocarril derribó la idea de una Mendoza cerealera y fortaleció una Provincia vitivinícola. Esta oportunidad de cambio hace que -entre otros hechos- llegue del Piamonte a Mendoza una figura relevante en lo que será el futuro vitiviní- cola: Don Pascual Toso. Este hombre, muy joven, será un pilar y ejemplo de hacedor. Elegirá varias zonas para desarrollarse, aunque intuitivamente entendió que en la zona de Barrancas - Agrelo podría estar un cultivo de alta calidad. Su expansión industrial fue en Guaymallén. Más precisamente en San José, lo que hará que poco tiempo después con López de Gomara creara allí “buena nueva”. Máquinas llenadoras y embotelladoras de botellas de vino laman la atención del rubro78. Toso era esencialmente un hacedor que lleno de proyectos y de ilusiones, llega a la Argentina en 1884. Años más tarde se asociará con Don Bautista Gargantini bajo la razón social “Toso y Gargantini79” (1890) creando la bodega que se instala en San José, Guaymallén y aún persiste. 76 Una vez finalizada la Campaña del Desierto hay un interés por centralizar el manejo del agua, quitándole incumbencia a los municipios. Para afirmar la base de la propiedad privada. 77 Cueto, Adolfo; “LA INMIGRACION Y LA ECONOMIA EN MENDOZA (1880-1900). EL ITALIANO”, Digital, Biblioteca UNCuyo, 04-2018. Cueto 78 Pueden observarse en el patio interior del museo de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza. 79 Ambas figuras fueron destacados mecenas en Mendoza. Gargantini construyó un imperio en Rivadavia comprandole inclusive tierras a Ortega. Hizo muchas obras de beneficencia como empresario, ocupó también funciones políticas y fue un verdadero visionario en apoyar el deporte en Mendoza. Pascual Toso fundó su bodega en Guaymallén en 1884. Fue un hombre benefactor que recibió muchos reconocimientos públicos e institucionales en Mendoza e Italia. 67

Todo está concatenado en la era Ortega: vino, inmigración, ferrocarril, producción, empresarios, orden en la distribución de agua, vitivinicultura, embellecimiento de la ciudad, medio ambiente, etc. Véase que a esta altura el porcentaje de viticultores extranjeros llegaba prácticamente al 30 por ciento (Girini). Hay que resaltar que los cultivos de vid europeos habían sido atacados por graves plagas, en especial por la peronóspora75 y filoxera, esto provocó una emigración especializada que buscaba un porvenir auspicioso y que conocía Voy a poner foco en el año 1884 donde Mendoza - al decir de la Profesora Micale- tiene una marcada “italianización”. Esta especie de “Tsunami” inmigratorio, especialmente italiano, modificará inclusive la estructura conservadora y esquemática de la sociedad de Mendoza. La “italianiza- ción”impone usos, orden, costumbres, comidas, ideas, lenguaje, música y modismos”, pero lo que más le interesa al Gobierno es la calidad de este agente étnico en cuanto tiene tiene un enorme y desconocido empuje, volun- tad de hacer cosas, de triunfar, riqueza imaginativa, espíritu de empresa, deseo de dominio y ambición80. Este año 1884, con Ortega en el poder el negocio del vino logra exportar de manera prospera e inusual81. Empieza a existir un cambio de paisaje rural, la gran historiadora mendoci- na Guaycochea de Onofri dirá en un verdadero todo poético: “Orden en el suelo nivelado orden en las rectas hileras de viña que van midiendo , dividiendo, controlando todo el espacio agrícola”82 Arriba a Mendoza un ex combatiente de Garibaldi: Don Antonio Tomba. Éste “futurista”, natural de Valdagno, contraerá nupcias con Doña Olaya Pescara. Con sus hermanos construye una Bodega (San Martín y Rivadavia, de Godoy Cruz) y crece exponencialmente en producción y viñedos. Tomba será “la puerta del departamento de Godoy Cruz” y su bodega de gran escala todo un hito con más la casa patronal de referencia83. Otro nuevo paisaje próspero para Mendoza. Aunque “el barrio de las bodegas” viajaría pronto a Maipú. 80 Ver Diario Los Andes, suplemento único del cincuentenario del mismo, año 1932, página 14. 81 Año 1884. Ha reaparecido el vino como bien exportable y es notoria la expansión del mercado interior. La composición de las exportaciones en ese año es indicativa de la tendencia hacia la especialización económica de Mendoza. Fuentes: elaboración propia con datos tomados de Acevedo, E.O., Investigaciones sobre...cit., pp.56-57 y177; Masini Calderón, J.L., Mendoza hace... cit., pp. 66, 69,70, 73, 75 y 84; Informe del Ministro de Gobierno y Hacienda de Mendoza al Dpto.Nac. de Agricultura, agosto de 1872; AHM-Carpeta Nº 40-Estadísticas 1825-1878, Doc. 21 y La Provincia de Mendoza en su exposición interprovincial de 1885, Mendoza, public. oficial, 1885. 82 Citada por Girini, , Liliana; “La revolución vitivinicola en Mendoza, Ed. Zeta, Mendoza, 2008, p. 98. 83 Impresionante construcción: 17000 metros cuadrados de superficie cubierta. 68

En Godoy Cruz, Don José Díaz Valentín inicia su actividad vitivinícola y se asociará a Miguel Escorihuela Gazcón. Don Balbino Arizu, de Navarra, España, trae progreso a Godoy Cruz y Maipú. Arizu pone su hermosa vivienda en la actual calle San Martín frente a la icónica bodega que aún subsiste. Se urbaniza todo hacia el oeste. La zona se vió muy fortalecida por la presencia de muy buen agua que distribuye un poco más al oeste el llamado “tapón de sevilla” que dará inclusive nombre a una pequeña zona de antaño.Juan Giol - cuñado de Gargantini- y decenas de pioneros se suman a esta “revolución del vino”. Hay que detenerse el algunos sujetos que ocuparán un destacado rol en el Gobierno de Ortega. Tiburcio Benegas fue tal vez un ad later necesario de Ortega y además quien lo sucedió. Benegas se destacó también en la industria vitivinícola, fundando en 1883 la bodega El Trapiche en Godoy Cruz, la que fue pionera en la elaboración de vinos finos al traer las primeras cepas francesas que llegaron al país además de incorporar tecnología de avanzada. Junto a Silvestre Ochagavía en Chile y Agoston Haraszthy en California, son considerados los impulso- res de la industria vitivinícola en América. Otra figura relevante nacido de la época de Ortega fue Miguel Escorihuela Gascón (Tronchón, Teruel, Aragón 1861- Mendoza 1933). En 1884 reciente- mente casado, forma sociedad con su concuñado José Díaz Valentín y juntos construirán una bodega en las 17 hectáreas que compraron en San Vicente, las que posteriormente se incrementaron con 1.200 hectáreas más en Guay- mallén, Rivadavia y Junín. A partir de allí Escorihuela desarrollará una fructífera actividad junto a sus sobrinos que hizo venir de España, siendo ya el único dueño de la empresa luego de que su socio le vendiera su parte. Ortega deja su sello indeleble y la vitivinicultura abandona lo colonial y se torna moderna. Si cupiera hacer una síntesis y reducirla a los años que ocupó Ortega gober- nando advertimos una lluvia de emprendedores extranjeros vitivinícolas: Gargantini y Arizu en 1883; Toso, Rutini y Vicchi en 1884; Escorihuela, Izuel y Tomba en 1885; López Rivas en 1886; Giol y Aarón Pavlovsky en 1887, Filippini y Gabrielli en 1888, Gargiulo, César Cipolleti y Flichman en 188984. Un dato teórico académico que no se debe soslayar es una publica- ción que aparece el el periódico “el Censor” en Buenos Aires en 1886, escrito por el erudito francés De Marquette sobre la peste de la filoxera poniendo de relieve que la única salvación sería desplazar cualquier cultivo de vid a la zona de la Cordillera de Los Andes, especialmente Cuyo (Lacoste). 84 Capone, Gustavo; Diario digital Memo. “Carlos Fader y la Botellita de Emilio Civit”. 69

Mendoza antes de Ortega contaba con importantes aportes teóricos en favor del cultivo de la vid: La quinta normal de Agricultura (1853), El manual del viñatero de Eusebio Blanco (1870) por nombrar algunas referencias, no era más que una muestra de una Ciudad que conocía la materia, precisamente porque desde épocas coloniales las bodegas tenían un perfil “doméstico” que producía conocimiento (ejemplo: casa bodega de Manuel Ignacio Molina (1824). Pablo Lacoste -fuente obligada en la materia- hace esta síntesis que sirve para explicar -con su ya conocida claridad- las razones del éxito de la políti- ca de Ortega: “en 1880 se puso en marcha un proceso sin precedentes de y transformación de la economía local, que será revolucionario. La fuerza de este concepto permite representar con claridad el cambio de paradigma que significó el boom vitivinícola”85. Agrega Lacoste -en otro de sus libros- algo que no debe soslayarse “Argenti- na se aproximó más al modelo industrial y al paradigma francés; el rápido crecimiento se apoyó en plantaciones con criterios industriales , con largas hileras de plantas, conducidas por alambres. Los terrenos se nivelaban y captaban con mayor facilidad el flujo de los ríos y favorecían el riego a manto a través de canales e hijuelas en pos de una mayor productividad86 Formulado este proemio de la vid, toca hablar de uno de sus alimentos vitales: el agua. Previo a entrar en el tema de la ley del agua, se torna un imperativo citar a Pascualotto y su investigación al respecto: “Señala Chambouleyron, que en esta época, el uso del agua había llegado a un nivel de gran intensidad, y el modelo comercial que se había iniciado en la época de la colonia había arribado a su fin. El nuevo molde económico generará una gran demanda de tierras con fines de riego. Lentamente, el modelo de desarrollo colonial o de autosuficiencia se transforma en un modelo agrícola mediterráneo bajo riego. Por dichos motivos, gran cantidad de usuarios comienzan a derivar el agua de cualquier lugar para cultivar su fracción de tierra, situación de caos que se mantiene hasta 1884, año en que el Gobernador Rufino Ortega le encarga al Dr. Manuel Bermejo la redacción de una ley de aguas para poner orden en el uso del recurso”87 85 Lacoste, Pablo; del prólogo al libro: “La revolución vitivinícola en Mendoza” de Liliana Grini, Zeta Editores, Mendoza, 2008. 86 Lacoste, Pablo; “La vid y el vino”, Editorial Inca, Mendoza, 2019, ps. 61. 87 Pascualotto, Matías Edgardo; “Las políticas hídricas y el proceso constitucional de Mendoza: área metropolitana 1561-1916”, Mendoza, Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo, 2016, ps. 133 y ss. 70

Como se anticipó, este binomio Ortega - Bermejo88 va a ser el gestor de una de las leyes más notables de la historia de Mendoza: la ley de aguas. Esta ley ha tomado diversas fuentes, como la ley española, el Proyecto de Julián Barraquero de 1881, el Reglamento de Aguas de dado en la goberna- ción de José Félix Aldao en 1844, y el Proyecto de Reglamento General de Aguas para la Provincia de Mendoza de 1860, este cuerpo normativo trae distintas disposiciones de gran valía y utilidad práctica. También es dable señalar que el Art. 189 de la Ley General de Aguas, crea el Departamento General de Aguas que en 189 cambia a Departamento de Irrigación, siendo modificado nuevamente en 1916 (Secc.VI), donde recibe la denominación con que hoy lo conocemos. Es el órgano de mayor antigüedad y jerarquía en la administración del recurso hídrico de Mendoza. Señalo el Departamento General de Irrigación -aun en vigencia- como algo muy importante en la Provincia ya que por mandato constitucional tiene como misión gestionar junto a la comunidad de usuarios el recurso hídrico para el abastecimiento poblacional y productivo de la provincia; asegurando así, sostenibilidad, transparencia, equidad y eficiencia en la distribución del agua. Los usuarios participan a través de las Inspecciones de Cauce que se encar- gan de administrar la red secundaria de riego, con facultades de monitoreo y sanción. Tiene autarquía y es considerado en la Provincia un “super minis- terio”. A través del trabajo en conjunto entre el organismo del agua, las Inspeccio- nes de Cauce, Asociaciones de usuarios y actores sociales involucrados en el crecimiento productivo de la provincia, se realizó y se realiza la administra- ción de tan vital recurso para los mendocinos. Casi al final de su mandato esta epopeya del agua y el Gobernador hubo un hecho llamativo. Motivo de los servicios prestados en lo que mal se llamó la “campaña del desierto” Rufino Ortega recibió derechos de agua para 10.000 hectáreas en Malargüe, a esta “recompensa política” se limitó prontamente a que una sola persona no podía recibir graciosamente más de 500 hectáreas de las aguas de los ríos Diamante y Atuel. Económicamente la campaña referente a las tierras del sur hizo que miles y miles de hectáreas pasen a ser tierras fiscales lo que después sirvió como garantía a distintos présta- mos89. 88 Bermejo fue político y jurista destacado, agrimensor y hombre de vasta experiencia en problemas hidráulicos. En 1873 fue designado por su amigo y correligionario, el Gobernador Arístides Villanueva, perito auxiliar de los ingenieros Stegman y Husberg, los cuales habían sido encargados de proyectar obras de riego sobre los ríos 89 La casa Cahen D’Anvers otorgó un préstamo de 5.000.000 pesos 71

5La llegada del “caballo de hierro”. El Ferrocarril Andino 73

Debe tenerse en cuenta el notable impacto que va a tener el ferrocarril en el Gobierno de Rufino Ortega. Ante todo basta imaginar que desde Mendoza al puerto de Buenos Aires las caravanas de carretas tardaban entre 45 días y 90 días para llegar a desti- no, supeditado todo a las oscilantes inclemencias del tiempo, los riesgos de los malones nativos, los robos de "bandoleros", las crecidas de los ríos, los grandes médanos de arena que cambiaban según los vientos, la necesidad de buscar parajes con agua potable, las manadas de pumas que atacaban por las noches, y tanto ayer como hoy, los vaivenes del mercado para conse- guir mejores precios o buenos alojamientos en las 46 postas registradas que se extendían en esos 1.100 arriesgados kilómetros. A la par, el negocio era chiquito. O se trasladaba algo de ganado en los tradicionales arreos; o vinos y aguardiente en vasijas o en bordalesas a través de los carretones rectan- gulares ("catangos") de cuatro ruedas tirados por tres yuntas de bueyes, contando además que, con suerte, solo la mitad no se romperían. Toda esta contingencia estaba sepultada, llegaba el ferrocarril que daba seguridad, eficiencia y progreso. El 11 de Noviembre de 1884 se inaugura la Estación Maipú punta de rieles, es decir el fin de un ramal. Arriba la primer locomotora que estará a un paso de Mendoza, hecho que se impone asociarlo con lo que se llamó luego la Bodega más grande del mundo: Giol. 74

90 Correas, Edmundo: “Biografía de una Provincia Argentina”, Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, 2da. Época nro. 8, tomo 1, año 1975, ps. 443. Este salto impuesto por la ciencia y la tecnología del momento va a ser un cambio de paradigma. Edmundo Correas dice que a partir de 1885 en Mendoza “nace otra socie- dad, otra conciencia social”... “ferrocarril, alumbrado eléctrico, teléfono y tranvía”90. Para poner en valor el momento de la llegada del ferrocarril a Mendoza apelaré a un excelente libro de Rubén Lloveras que transcribiré textual- mente en su parte pertinente: El “proteccionismo” gubernamental posibilita el crecimiento del futuro ramal de trenes, los estudios comienzan en 1870, atravesando la inmensi- dad de nuestro suelo, abriendo caminos donde no los hay, cruzando cauda- losos ríos y rodeando sierras. Las tareas se inician con la salida de los primeros rayos de febo y terminan cuando la “lámpara” natural se apaga. Se para solo para comer algo, reponer fuerzas y seguir, el impetuoso avance no tiene obstáculo alguno, los ingenieros miden al milímetro la topografía del terreno, dejan mojones referenciales y avanzaban hacia el oeste. Mientras, la diplomacia inglesa pone cada vez más obstáculos a las apeten- cias del Ferrocarril del Oeste, que hasta ingenuamente bautiza una locomo- tora con el nombre de “voy a Chile”, los incansables cónsules logran la exclusividad del tráfico de correspondencia, pasajeros y cargas, usando como base el Ferrocarril Central Argentino, trasbordando en Villa Nueva, tiempo después bautizada como Villa María, en la provincia de Córdoba, lugar donde partirá el primer tren de la nueva línea ferroviaria y como corresponde a todo emprendimiento extranjero de aquellos años mante- niendo la consigna de “hacer plata sin gastar un solo céntimo”, el erario público costea en su totalidad la construcción de la estación terminal de la localidad antes mencionada. El decreto del gobierno nacional del 15 de noviembre de 1867 declara: “Que es de urgente necesidad acercar las provincias de Cuyo a los mercados del Litoral, en el más breve tiempo y en la manera más eficaz posible. El gobier- no del presidente Sarmiento cree en la necesidad de llevar los rieles a esas valiosas provincias y conectar sus mercancías al mundo”. Los estudios de terrenos y traza de planos los realiza el ingeniero Pompeyo Moneta, designando como auxiliar al ingeniero nacional Julio Lacroze y ayudantes a los alumnos de la Escuela de Ingenieros, Matías G. Sánchez y Carlos Olivera. 75

La comisión trabaja incansablemente para finalizar en pocos meses el proyecto solicitado por el gobierno nacional, demostrando la alta calidad de la mano de obra técnico - intelectual de nuestro país que por ese entonces está a la altura de los mejores ingenieros ingleses y franceses. Mientras, la Nación se desangra en la terrible “Guerra de la Triple Alian- za”, no dispone de fondos suficientes para el comienzo de las obras en su totalidad. Los diputados logran promulgar la ley 280 el 14 de octubre de 1868, autorizando al Ejecutivo Nacional a destinar en su totalidad el produ- cido por derechos de importación y exportación para la construcción de los ferrocarriles. En 1870 se inician las obras de 131 kilómetros desde Villa María hasta Río IV, el objetivo es muy claro “… estimular el desarrollo de cada región y elevar su nivel de vida…”. Sobre los planos trazados por Pompeyo Moneta se llama a licitación pública para la construcción de los próximos 122 kilómetros, uniendo las ciudades de Río IV y Villa Mercedes San Luis, presentándose varios empresarios argentinos, aunque la obra la realiza la firma Rogers y Compañía, quedan- do postergadas nuevamente las iniciativas de empresarios argentinos como Benítez, Montravel, Adolfo E. Carranza y Juan Fiori. En octubre de 1875 el presidente Avellaneda inaugura el nuevo ramal. Los 253 kilómetros entre Villa María y Villa Mercedes de San Luis, especialmente construidos para interceptar el tráfico de carretas de Cuyo a Buenos Aires y hacer confluir la carga a la línea del Central Argentino, que aprieta mucho más el torniquete sobre el Ferrocarril del Oeste. Técnicos argentinos estudiarán, administrarán y construirán los últimos 511 kilómetros que van de Villa Mercedes San Luis hasta San Juan, demos- trando la alta capacidad de los empresarios de nuestra patria, el presidente Roca en su mensaje al congreso de 1881 dice: “… En octubre de este año, habrá llegado la locomotora a San Luis y en abril del ’83 podremos inaugu- rarla hasta San Juan. Será la vía mejor construida, la más barata y la primera que se realiza íntegramente en la Argentina por ingenieros argen- tinos…”.Las perspectivas del presidente, se retrasan dos años, el sueño de ver llegar el tren con su valiosa carga se hace realidad a principios de abril de 1885, por fin “el venturoso futuro” se había realizado. El tren lleva progreso a muchas localidades, para algunos comerciantes llega el bienestar económico, mientras que para otros, la marginalidad al perder su fuente de sustento. Lamentablemente los troperos que durante siglos transportaron los produc- tos regionales, serían los primeros desocupados del “progreso ferroviario”, a medida que los años avanzaron, ese rudo trabajo dejó de ser rentable ante la abrumadora competencia y tristemente quedó en el olvido. 76

91 Nacido en Lima, se radica en Mendoza en el año 1880. Uno de los médicos sanitarista más destacado en la historia Mendocina. Fue vital en el Gobierno de Ortega. Como él falleció en el año 1917. El día esperado, martes 7 de abril de 1885 El tren corría desde hacía algún tiempo en suelo mendocino, aunque oficial- mente todavía no estaba inaugurado; imagino al ciudadano común parado cerca de las vías contemplando el ruidoso paso; la humeante locomotora arrastraba vagones llenos de pertrechos para la construcción de vías, puen- tes y estaciones. Por la Mendoza de aquellos años circulaban algunos diarios que ilustrarían esa “grandiosa epopeya”, el diario “oficialista” La Palabra, El Ferrocarril y Los Andes, según consta del valioso trabajo sobre la historia del periodismo de Mendoza realizado por el profesor Enrique Oviedo, texto tomado de Internet. En dicho trabajo Oviedo escribe “… En agosto de 1884, el gobierno de Rufino Ortega, con Manuel Bermejo como ministro de Gobierno, nombra una comisión encargada de organizar y realizar la Exposición Interprovin- cial, que se hará en Mendoza en 1885 con motivo de la llegada del ferrocarril y del presidente de la Nación, teniente general Roca. La comisión es presidi- da por Tiburcio Benegas y la integran, entre otros, Luis Carlos Lagomaggio- re91, Joaquín Villanueva, Emilio Civit, Elías Villanueva, Melitón González, Ezequiel Tabanera, Salvador Civit, etc…La comisión antes de dar cima a sus trabajos, ha creído conveniente redactar la Memoria que tiene el honor de adjuntar, para que, a la vez que sirva de recuerdo de la Exposición, dé a conocer la Provincia en el interior y fuera de ella. Esa Memoria, como su señoría lo verá, contiene datos minuciosos de todos los ramos de la industria y especialmente de su agricultura, que es su principal y más valiosa produc- ción al presente y de mayores expectativas aún para el porvenir…”. El gobierno reparte invitaciones oficiales a todas las personalidades y vecinos destacados de nuestra provincia; la fecha de la llegada es el martes 7 de abril a las 7:00 horas, el lugar de concentración, Casa de Gobierno, ubicada en el costado sur de la plaza Independencia. La excitación popular es grande, la gente común desde hora temprana sale a la calle, los frentes de los locales comerciales, casas particulares y calles de la ciudad muestran miles de banderitas, que se mueven al viento, la ansiedad es muy grande. A eso de las 13:30 horas se divisa el tren tirado por las locomotoras bautiza- das con el nombre de “Maipú” y “Paraguay”, a su paso los pobladores agitan banderas argentinas y pañuelos blancos vivando al presidente Roca, mien- tras el tren ingresa despacio en las nuevas y relucientes instalaciones del ferrocarril Andino. 77

El general Roca desciende del vagón presidencial vestido de gala, de otros vagones bajan las autoridades que acompañan la comitiva. Se divisa la figura del apreciado político que en ese momento ocupa la cartera del Interior, Bernardo de Irigoyen es saludado efusivamente, también bajan Miguel Angel Juárez Celman, Luis y Roque Saenz Peña, que son parte de los 300 selectos invitados, por primera vez en la historia el suelo mendocino recibe cuatro personalidades que en algún momento ocuparon u ocuparán el “sillón de Rivadavia”. Bombas de estruendo y salvas de cañones dan inicio a los festejos, la banda militar entona las estrofas del Himno Nacional, que todos cantan con efusi- vo patriotismo; dieciséis escuadrones de la Guardia Nacional, al mando del General Ayala, desfilan marcialmente por calle Belgrano, bajando por av. Las Heras tomando luego por San Martín hasta Colón, “… formando la cabeza los cadetes del Colegio Militar de la Nación, siguiendo los Guardias Marinas, seguido por el 12 de Infantería de línea mandados por el bizarro Teniente Coronel Taboada, una brigada de artillería y cuerpos de Guardia Nacional de la provincia mandados por sus respectivos gefes, los Señores Adolfo Videla, Francisco Gómez, Sebastián Samper, Lino Aguilar, Martínez Anzorena y otros cuyos nombres no recordamos. Estos guardias nacionales divididos en dos brigadas eran comandados por el Mayor O’ Donell la primera y la segunda por el simpático y valiente Coro- nel Saturnino Torres, que se ha distinguido muchas veces en las fronteras de Mendoza, combatiendo contra los indios…”. (Textual de diario Los Andes sábado 11 de abril de 1885) Los futuros presidentes, Miguel Juárez Celman (1886-1890), Luis Saenz Peña (1892-1895) y Roque Saenz Peña (1910-1914) visitaron Mendoza el día de la inauguración del Ferroca- rril Andino. El General Roca sube al coche de la gobernación junto al Coronel Rufino Ortega, los demás visitantes viajan en distintos coches alquilados hasta la Escuela Normal de Maestras, (donde hoy se encuentra construida la galería Piazza), ahí se improvisan discursos, mientras elegan- tes mozos sirven las grandes mesas colocadas, “como para 700 personas”, ubicadas en un salón muy adornado, los invitados consumen empana- das,pasteles, vinos y licores, que se degustan con apetencias, obviamente como corresponde por aquellos años, el pueblo, la gente común es ajena a los festejos. “… Mendoza festeja alborozada el fin de un profundo aislamiento que la vinculaba más fácilmente a Chile que al litoral argentino, en arrias de mulas o a través de la llanura con tropas de carros, carretas o mensaje- rías…”. (Centenario diario Los Andes 1882-1982, Cien años de vida mendo- cina) 78

La Exposición Industrial La “Exposición Industrial Interprovincial” es otro de los grandes eventos preparados para los festejos, por primera vez el mendocino común verá con asombro el funcionamiento de la luz eléctrica. El remozado edificio bautizado como el de la “Exposición”ubicado en av. San Martín y Colón, vereda sur (actualmente en ese lugar se levanta el monu- mental edificio del Correo Central de Mendoza, inaugurado por el presiden- te Perón a principios de los años ‘50), encenderá por primera vez alrededor de 2.000 bombillas eléctricas “Edison”. También la av. San Martín lucirá un brillo único al inaugurarse el alumbra- do público desde Colón hasta la calle Unión (actual peatonal Sarmiento). Cuando el presidente Roca sube la palanca de activación del comando central, el resplandor es recibido con aplausos y vivas a los autores materia- les de tremendo espectáculo, es como si el refulgente sol mostrara sus rayos. Emilio Civit se adelanta tomando la palabra, ensalzando la gran obra en un extenso discurso, finalizando dice “… agradeciendo en nombre del pueblo de Mendoza la decidida protección que el Gobierno de la Nación ha prestado a la provincia, construyendo el ferroca- rril que será en adelante el elemento más poderoso del progreso de un pueblo… Terminada la ceremonia oficial, la concurrencia invadió los salones de la exposición y salió enseguida a recorrer en carruaje el boule- vard San Martín. Hasta muy entrada la noche, la calle presentaba un aspecto agradable, iluminada con luz eléctrica y llena de elegantes carrua- jes ocupados en su mayor parte por los paseantes de Buenos Aires y otras provincias…”. (Diario Los Andes sábado 11 de abril de 1885) Todo era fiesta cuando se produce el arribo del ferrocarril, luego de esa vivencia aquellos lejanos días de abril de 1885, el ferrocarril Andino comien- za a circular en forma oficial, los servicios de correspondencia, cargas y pasajeros corren a partir del primero de mayo, después de ese día nada será igual. Todo se mueve por tren, la dura competencia que reciben los troperos los obliga a agudizar el ingenio, se establecen en las zonas aledañas de la estación del ferrocarril para ganarse “la diaria” y así alimentar a sus familias, con la lluvia de inmigrantes se ven en parte beneficiados, trasla- dan baúles llenos de cachivaches, otros que también sacan sus tajadas son los cocheros. La municipalidad ante las quejas recibidas se ve obligada a regular las tarifas, pero siempre hay algún deshonesto que se aprovecha de los “tanos o turcos” recién llegados, que limitados en su castellano son facilmente embaucados. 79

Las zonas cercanas a la estación sufren una repentina alza en su precio, algunos caserones se transforman en improvisados alojamientos, otros apunta a construir hoteles de lujo que nunca llegarán, proyectos que tal vez por el alto costo no se realizan. La Ciudad tiene un impacto comercial favorable, nacen peluquerías, bares, farmacias, almacenes de ramos generales y los famosos conventillos al oeste de avenida Las Heras. Se establecen bancos extranjeros, haciendo que Mendoza crezca a paso agigantado. Mientras las abusivas tarifas del Andino son criticadas por los medios escritos, en 1886 el chileno descendiente de ingleses Juan E. Clark, recibe “un regalo del cielo”, la mala situación económica en la Nación, obliga al estado a desprenderse de este ferrocarril y Clark ni lerdo ni perezoso “hace su veranito” sin inversión alguna, a su vez éste cede sus derechos a la empresa Great Western, el Andino desaparece para transformarse en el ferrocarril Gran Oeste Argentino y para 1907 es absorbido por la empresa Buenos Aires Al Pacífico”. A poco de llegar el ferrocarril, la prensa daba a conocer el movimiento comercial generado. Así pueden seguirse los circuitos con Rosario y Buenos Aires como proveedores de importaciones y productos nacionales, la gradual formación de un mercado interno que demandaba vinos mendocinos y, también, la función de la ciudad de Mendoza como centro redistribuidor de mercancías hacia el interior provincial y hacia el ámbito regional cuyano. Junto a productos tradicionales de la provincia (cueros, lana, semilla de alfalfa, frutas secas...), el vino era enviado con frecuencia creciente a Rosa- rio, San Luis, Río IV, Córdoba, Tucumán, Santiago del Estero y Buenos Aires. De idéntico modo influyó el ferrocarril en la modernización de la bodega. El equipamiento técnico comenzó a arribar a la provincia luego de 1885, y estaba compuesto inicialmente por filtros, prensas, destila- dores continuos, bombas manuales, moledoras y los primeros motores a vapor. Las ideas Civitistas a las que adhería Ortega verán en el ferrocarril una oportunidad única para el desarrollo de la vitivinicultura (Rodolfo A. Richard Jorba). 80

6El hacedor de Malargüe 81

La historia del departamento de Malargüe92 tal cual la conocemos está intimamente ligada a Rufino Ortega. Prueba de ello son el casco de la estan- cia y el molino hoy forman parte del patrimonio cultural de la Provincia93. En sus orígenes era territorio de los pueblos puelches en tanto los pehuen- ches los fueron anulando en tiempos de la conquista española, sobre todo desde el año 1552 en adelante, hasta quedarse con el territorio. Los pehuenches cada vez se extendían más hacia Mendoza sobrepasando el fuerte de San Carlos y llegando facilmente al Carrizal en el año 178494 No existen datos ciertos o serios que los Mapuches hayan habitado allí, si se sabe que tanto araucanos, como pampas, circunstancialmente en pequeños grupos han llegado a esa zona, insisto zona de Puelches. Malalhue se conocía en tiempos de Francisco Villagra (1558) es decir que es una zona prehispánica. 92 Voz indígena. Malal - hué que significa lugar donde hay bardas. 93 El Complejo Orteguino abarca: la casa patronal de la familia Ortega; el molino harinero; la capilla “Nuestra Señora del Rosario”; los grandes corrales, el sistema de canales que propició la instalación del pequeño oasis y cuya energía hidráulica proveyó de movimiento al molino; las canteras de arcilla, caliza y toba de las que se obtuvo la materia prima para las construcciones edilicias; los puestos antiguos que rodean La Orteguina y fueron funciona- les al sistema; el Fortín “Gral. San Martín” o “El Alamito”, ubicado 8 km. hacia el norte de la estancia. 94 Marianetti, Benito; “Mendoza. La bien plantada”, Ediciones Silaba, Buenos Aires, 1973, p. 25. 82

El padre jesuíta Havestadt95 fue tal vez quien estudió más acabadamente el lugar. Coincide con él Rusconi que la palabra Malalhue provendría de “la existencia de corrales”no de los que allí existían sino de las cerranías96 Viniendo más aquí en los tiempos, se cuenta cuenta que allí en 1846 el capitán Juan Troncoso fundó el fortín Malal - hué97. Al año siguiente el Comandante Juan Antonio Rodríguez que comandó el fuerte de San Rafael se desplazó allí y fundó la Villa de los milagros donde hoy radica Malar- güe98. En ese momento (1847) los pobladores de la villa ascendían a 216 personas. Siguiendo esta línea histórica es oportuno indicar que la Constitución de Mendoza de 1854 señalaba sólo cinco departamentos: Ciudad, San Vicente, San Martín, La Paz y San Carlos. Luego se crearía el Departamento de San Rafael que controlaría lo que hoy es General Alvear y Malargüe. Lo cierto era que Malargüe tenía más cercanía con Chile que con San Rafael. Había varios pazos que unían la Ciudad con el país trasandino. Luego de su participación heroica en la primer batalla de Santa Rosa y la defensa de la frontera sur, la Cámara Legislativa de Mendoza le otorga a Rufino Ortega en usufructo por 15 años algunas tierras fiscales. Estos terrenos limitan: por el sur con el río Malargüe prolongándose al poniente con una línea imaginaria hasta llegar al Río Grande. Por el norte el Río Salado, Por el naciente la laguna de Llancanelo y ciénagas de Malargüe. Por el poniente el río Grande99. El territorio de Malargüe, fue parte de esa distribución de tierras luego de las extensas batallas en las fronteras. Lo que hoy es el radio Urbano de Malargüe, forma parte del casco de una estancia: El establecimiento perte- neciente al Coronel Rufino Ortega, funcionó como un típico modelo agro ganadero de finales del Siglo XIX e inicios del XX, se dedicó especialmente a la ganadera ovina, equina y bovina, funcionando por un breve lapso en el mismo, un molino harinero de grandes dimensiones. 95 Sobre la cultura mapuche en el siglo XVIII, este notable autor ubicó a los mapuches en el sur de Chile, especial- mente entre el río Biobío y el sur de la Araucanía. Su obra más conocida, Chilidúgú sive Res Chilensis (1777), es un tratado lingüístico y cultural en el que describe a los mapuches como un pueblo con una presencia consolidada en esa región, sin referencias a la Patagonia oriental o al territorio argentino actual. 96 Rusconi, Carlos; “Poblaciones pre y posthipánicas de Mendoza”, volumen IV, Ed. Imprenta Oficial de Mendoza, 1962, p. 392.97 Morales Guiñazú, Fernando; “El fortín de Malahue”, Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, Tomo XII, nro. 27/28, p.293. 98 Garcés Delgado, “Cincuentenario del ferrocarril a Malargüe”, Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, nro 1, año 1997, pág. 285 99 Archivo Histórico de la Provincia de Mendoza, Registro oficial, año 1884, página 513. 83

Al casco de la estancia, más las instalaciones se lo ha denominado “Comple- jo Orteguino” y está constituido, por: La Casa patronal de la estancia de la Familia Ortega, El Molino, La Capilla Nuestra Señora del Rosario, Los Corrales, El parque que separa el Molino de la Casa patronal, y que actual mente son Monumento Histórico Nacional. En esta disposición se lo autori- za a comprar, poder tener un número de personas empleadas y fundar pueblos. Es decir colonizar con el debido control del Poder Ejecutivo Provin- cial. Fecha de sanción de la ley: 14 de Setiembre de 1876100. Aqui están los orígenes del casco de la estancia “La Orteguina” y la primera actividad que se pone en marcha: la cría de ganado. Como Ortega alterna su actividad empresarial con la militar y política la Estancia será administrada por distintos encargados: Mayor Justo López, Francisco Bratón, Saturnino Fa, José María Díaz entre otros. El 30 de Abril de 1877 se le otorga una zona a lo que será el departamento de Malargüe desprendiéndose así de San Rafael101. Martín Zapata es declarado en 1882 subdelegado de Malargüe. En 1884 (Gobernación de Ortega) Martín Zapata será Intendente finalmente. El amor que sentía Ortega por Malargüe lo hizo que el 20 de febrero de 1886 creara en el paraje Cañada Colorada la villa de Malargüe. Un decreto de fecha 22 de Febrero de 1886 manda a construir la casa departamental. Ortega logrará el 17 de Junio de 1887 tener la concesión de derecho de aguas sobre el río Atuel por 10.000 hectáreas. Se realiza un estudio profun- do en manos del perito agrimensor von Kounosky que es objetado por el ingeniero Barrera. Tal discordancia es sobre la cantidad de hectáreas producidas, la tasación, etc. Ortega debe reintegrar la suma de 3000 pesos y la Provincia finalmente le otorga el título de propiedad. Ortega deja de tener el dominio de la Gobernación a fines de 1887 lo que hace que quien lo suceda se convierta en un contrincante (Benegas) y Malargüe pase a no tener respaldo gubernamental102 que naturalmente tenía con Ortega. 100 La carta que envía Rufino Ortega el día 23 de octubre de 1878 de otorgamiento efectivo por 15 años es aceptada por el entonces Gobrenador Joaquín Villanueva. Archivo Histórico de la Provincia de Mendoza carpeta 405 documento 43. 101 Gattas, Orlando; “Historia y Geografía de Malargüe, D10 producciones, General Alvear, 2024, ps. 95/97. 102 Bianchi de Porras, Rosa; “Memorias de medio siglo” Malargüe, Ed. Municipalidad de Malargüe. 84

Cuando Rufino Ortega pasa a vivir en Mendoza la administración de estas frondosas tierras quedarán en manos de su hijo y vendrá el declive, las deudas serán enormes y empieza a ceder terrenos en favor del Banco Nación. El 7 de enero de 1901, con tan solo 48 años, fallece su esposa Elvira Ozamis de Ortega, mujer de temple, hacedora y de gran fortuna que aportó a su esposo. Esta muerte agudiza las distancias existentes entre sus tres hijos y Rufino Ortega. Rufino hijo (Rufinito) tiene una situación muy compli- cada con el manejo de estas tierras que obviamente van de mal en peor y abandona Malargüe. Roberto y Julio, los otros dos hijos pasan momentos económicos no buenos y hasta temen de su padre. La cuestión se hace más tensa cuando se tramita judicialmente la herencia de Elvira, terminando en un juicio por partición de herencia y nulidad del juicio sucesorio. A Ortega lo defiende su viejo amigo Manuel Bermejo. Finalmente los campos que quedan en Malargüe son cedidos por el General en el año 1909 a sus hijos. No podrán usar el agua del río Malargüe. Roberto, Julio y Rufino Ortega recibirán el 1 de noviembre de 1909 la posesión de los campos de El Chacay103. Es justo decir que el Gobernador Teniente General Rufino Ortega merece gratitud, sobre las extensas tierras que vinieron a sus manos en calidad de patrimonio, surgieron centros urbanos de positiva trascendencia no sólo en Malargüe, en Rivadavia, Santa Rosa, Rodeo del Medio, Fray Luis Beltrán y también para la vida edilicia de la provincia de Mendoza, fraccionando sus campos, donando terrenos y volcando generosamente de su peculio propio, importantes sumas de dinero en pro de la cultura intelectual y perfecciona- miento estético de las nuevas poblaciones. Fue -si se acepta- el arquetipo del gobernante pundonoroso y brillante, atento a las responsabilidades del cargo y consecuente a las exigencias de una Provincia que le pedía a este “espíritu elevado” ser mejor, ser más digna. Jorge Julio Anmar le dedicó un hermoso poema que en un pasaje final reza así: “... Bajo el monte supo ver; frios valles fue sembrando con ganado: su provecho de los soles del estío; puso flores en el campo desolado”. 103 Datos extraídos del libro “Rufino Ortega: sus tierras en Malargüe” de la Profesora Marta Elvira Vera de Grasso, Ediciones Culturales Mendoza, año 1993. Gobierno de Mendoza. 85

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El teniente general Rufino Ortega fue un hombre entregado a sus ideas, a sus pasiones. Vivió intensamente portando una marcada personalidad. Militar104, político y emprendedor. Tuvo -como los grandes próceres- lados virtuosos y otros criticables. Su espíritu y actitud de benefactor y filántropo no fue tan conocida como debió haberlo sido105.Fue considerado por los historiadores de la época como “un político austero y mejor templado. Fuerte, noble, honra y prez del país”106. estaba acostumbrado a mandar y ser obedecido”107 De ideas claras supo rodearse de excelentes colaboradores para su gestión gubernamental. Concreto, preciso y de objetivos claros, con sus obras dio muestras de eficienciaadministrativa y de gestión. Puso su aporte a la llamada generación del 80, liberal en lo económico y conservador en lo político. Falleció el 20 de Noviembre de 1917 en la Ciudad de Mendoza108. Sus restos fueron velados cumpliendo el protocolo provincial en la Casa de Gobierno con pompa de héroe. Su familia publicó en el aviso fúnebre que “el general había fallecido confortado con los auxilios de la santa religión, de acuerdo con los principios del “buen morir” establecidos por la Iglesia Católica”. Ante una multitud, el gobierno de entonces demostraba su apego a las ideas de Ortega y reconocía su larga lucha por el progreso de Mendoza.En ese momento una tormenta negra de rencores y luchas intestinas vuelve sobre la difícil Mendoza. En los días que sobrevinieron el poder Ejecutivo de la provincia fue intervenido por el radical Eufrasio Loza hasta febrero de 1918, bajo la orden del entonces presidente de la nación Hipólito Yrigoyen (Coinci- den: Persello, Bragoni, Aguerregaray y Mellado)109. En la Junta de Estu- dios Históricos de Mendoza se encuentra un cuadro de “la procesión fúnebre del General Rufino Ortega” (donación de Jorge Patroni). Finalmente los restos de Ortega fueron trasladados en el año 1925 a la Capilla de Sufragio, adjunta a la Parroquia Santuario "María Auxiliadora", Rodeo del Medio, Maipú, Mendoza. El Decreto N° 3.068 del año 1979 lo instituyó monumento histórico nacional. El Gobernador de Mendoza, el Teniente General y el ciudadano respetuoso y cultor de nuestra tradición republicana fue un hombre que supo “sembrar en Mendoza para que su tierra florezca”. Dr. Carlos Parma Corolario 87

104 Este perfil ha sido uno de los más cuestionados de Rufino Ortega, especialmente por la mal llamada “conquis- ta del desierto”. Pueden verse al respecto los trabajos de Jorba, Mases, Rusconi, Escolar, Santos Martínez, Nicolás Bustos Davila, Carmona, Saldi, Delrío, Balazote, etc. Insisto en que este texto no se aborda específicamente esta temática. 105 Diario digital Memo, Mendoza, “La casa de Rufino Ortega”, Domingo, 25 de diciembre de 2022,106 Ugarteche, Félix, ob. Cit107 Diaz Araujo, Enrique; “Historia institucional de Mendoza”, Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, nro. 4, año 1967, ps. 221/222. 108 Falleció en el Grand Hotel ubicado en calle Gutierrez 176 de Ciudad, aunque su domicilio era en Rodeo del Medio. Esa estancia donde vivía era ejemplar y muy admirada en la zonase la vendió otro procer mendocino hijo de Juan Cornelio Moyano: Lisandro Moyano. Esta posta famosa se cree que perteneció a Gregorio y Martín Moyano. 109 Aguerregaray Castiglione, Rosana. «Muerte y política: los funerales de Rufino Ortega y José Néstor Lencinas (Mendoza, principios del siglo XX)». Anuario de Historia Virtual: 44. 88

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Indice: Palabras preliminares de la Dra. Liliana Ferraro CAPITULO 1: a. Semblanza: el militar; b. La primera batalla de Santa Rosa. Una tragedia evitable. Breve referencia de la segunda batalla de Santa Rosa. El destino de Rufino Ortega; c. La última expedición al sur: CAPITULO 2: a. Rufino Ortega Gobernador. Como se encuentra Mendoza cuando Ortega llega al poder; b. Su asunción. CAPITULO 3: a. El primer año de Rufino Ortega Gobernador (1884). El progreso; c. Su consolidación. El año 1885 y uno de los acontecimientos más destacados de la historia de Mendoza; d. Rufino Ortega: piloto de tormenta. Año 1886; e. Final de mandato. Año 1887. Síntesis. CAPITULO 4: a. Irrigación. El arte de administrar el agua en el desierto; b. Inmigración. La nueva Mendoza. La fuerza de la vid. c. CAPITULO 5:La llegada del “caballo de hierro”. El Ferrocarril Andino. CAPITULO 6: a. El hacedor de Malargüe: Rufino Ortega. e. Corolario.