30 Desayunos del Reino

D E S A Y U N O S B Í B L I C O S 30 Desayunos del Reino Un desayuno bíblico para cada día del mes — para empezar cada mañana honrando a Dios desde la mesa P O R E S T H E R R A M Í R E Z 1 / 48

Contenido 01 La mañana en la Biblia: por qué el desayuno es un acto espiritual 02 Semana 1 — Desayunos de la Creación: Días 1 al 7 03 Semana 2 — Desayunos del Desierto: Días 8 al 14 04 Semana 3 — Desayunos del Mar de Galilea: Días 15 al 21 05 Semana 4 — Desayunos de la Mesa de Pablo: Días 22 al 28 06 Días 29, 30 y 31 — Desayunos de Celebración y Extras de Temporada 07 Guía de ingredientes y sustituciones colombianas 2 / 48

C A P Í T U L O 01 La mañana en la Biblia: por qué el desayuno es un acto espiritual 3 / 48

La mañana en la Biblia: por qué el desayuno es un acto espiritual Hay una imagen en la Biblia que me detuvo en seco cuando la leí por primera vez de verdad — no de carrera, sino con calma. Es Éxodo 16, los versículos 13 al 15. El pueblo de Israel está en el desierto, con hambre, desesperado. Y dice la Escritura: "Por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando el rocío se evaporó, sobre la superficie del desierto quedaron unos copos finos, semejantes a la escarcha. Al verlos, los israelitas se preguntaron unos a otros: '¿Qué es esto?' porque no sabían lo que era. Moisés les respon- dió: 'Es el pan que el Señor les da para comer.'" Cada mañana. Sin falta. Dios ponía el desayuno antes de que ellos se levantaran. Cuando llegué a ese pasaje siendo nutricionista, con dieciséis años de carrera encima, me dieron ganas de reírme de mí misma. Yo había pasado años enseñándoles a mis pacientes que el desayuno es la comida más importante del día — porque "activa el metabolismo", "da energía para el trabajo", "ayuda a la concentración". Todo técnico, todo funcional. Y aquí es- taba la Biblia, miles de años antes, diciéndome lo mismo desde un ángulo completamente distinto: el desayuno es el primer acto de confianza en Dios que hacés cada día. Es el mo- mento en que reconocés que el pan viene de Él. Después encontré otro pasaje. Primera de Reyes, capítulo 19, versículos 5 y 6. Elías está en el desierto, agotado, pidiéndole a Dios que lo deje morir. "Se acostó y se quedó dormido bajo el arbusto. De repente, un ángel lo tocó y le dijo: 'Levántate y come.' Elías miró a su alrededor, y vio que junto a su cabecera había una torta de pan recién hecha sobre unas brasas, y un jarro de agua." Un ángel preparó el desayuno de Elías. No lo mandó a buscar comida. No le dio instrucciones de qué preparar. Le preparó la co- mida. Le dijo: levantate y comé. Porque el camino que te espera es muy largo. Eso es lo que quiero que sientas cada mañana cuando abrís este devocionalito y preparás uno de estos 30 desayunos. Que no estás sola en la cocina. Que lo primero que ponés en el cuerpo este templo que Dios te confió — importa. No porque tengas que ser perfecta, ni por- que vayas a "limpiar" o "desintoxicar" nada. Sino porque es un acto consciente de honrar lo que recibiste. 4 / 48

La mañana como tiempo consagrado en la Biblia La Biblia tiene un patrón que se repite a lo largo de toda la narrativa: los grandes momentos espirituales suceden en la mañana. Abraham se levantó de madrugada para ir al monte Mo- riah (Génesis 22:3). Jacob se levantó temprano para consagrar la piedra en Betel (Génesis 28:18). Moisés se levantó de madrugada para encontrarse con Dios en el Sinaí (Éxodo 34:4). El mismo Jesús, dice Marcos 1:35, "muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Je- sús se levantó, salió de la casa y fue a un lugar solitario, donde se puso a orar." La mañana, en el lenguaje bíblico, es el tiempo de la orientación. De preguntarle a Dios: ¿hacia dónde voy hoy? ¿Con qué propósito camino hoy? Y dentro de esa orientación matutina, el primer alimento tiene un lugar. El Padre Nuestro no dice "danos el pan semanal" ni "danos el pan del mes". Dice "danos hoy nuestro pan de cada día." Diario. Fresco. El pan de mañana lo pedís mañana. Por eso este devocional de desayunos tiene una receta por día. No para que lo hagás todo de corrido. Sino para que cada mañana tengas una intención, un versículo, y un desayunito que preparás con las manos y que le ofrecés al Señor antes de dárselo al cuerpo. Por qué lo primero que ponés en el cuerpo importa Voy a decirte algo que aprendí a los 42 años, a pesar de ser nutricionista desde los 26: yo desayunaba mal. No lo que ponía en el plato necesariamente — a veces era nutritivo. Sino la forma en que lo hacía. De pie frente a la nevera. Con el celular en la mano. Pensando en los correos del trabajo, en lo que les iba a preparar a los niños, en la reunión de la tarde. El cuerpo recibe la comida, pero también recibe el estado en que se la dás. Eso no es misti- cismo — tiene explicación fisiológica. Cuando comés con estrés, el sistema nervioso está en modo "amenaza" y la digestión se compromete. Cuando comés con calma, el cuerpo absorbe mejor. Pero más allá de la fisiología, hay algo espiritual en ese primer momento del día. Si lo pri- mero que hacés al abrir los ojos es angustiarte, revisar el teléfono, correr — ese ritmo lo lle- varás todo el día. Si lo primero es un momento de silencio, un versículo, el aroma del café o del pan caliente, una oración breve de gratitud — ese ritmo también lo llevarás. "Por la mañana, Señor, escuchas mi voz; por la mañana te presento mis ruegos, y quedo a la espera." — Salmo 5:3 NVI Estos 30 desayunos están diseñados para ser ese ancla matutina. Algunos toman 5 minutos. Otros, 20. Todos incluyen una opción express para los días de prisa porque la vida real no siempre da tiempo, y eso está bien. Lo que importa es la intención, no la perfección. Cómo usar este devocional matutino integrado Cada uno de los 30 desayunos tiene la misma estructura: El versículo del día — léelo antes de preparar. Puede ser mientras esperás que hierva el agua o que se caliente la sartén. No tenés que estudiarlo ni analizarlo. Solo dejalo entrar. 5 / 48

La nota de Esther — dos o tres párrafos donde comparto por qué elegí ese desayuno para ese día, qué me enseñó prepararlo, o alguna historia de las mujeres con quienes he compar- tido este material. Los ingredientes — en medidas colombianas. Tazas, cucharadas, gramos de mercado. Si algún ingrediente no lo encontrás en tu ciudad, al final del PDF hay una tabla de sustituciones. La preparación — paso a paso, clara, sin dar por sentado que sabés cocinar. Incluso si lle- vás treinta años cocinando, a veces un paso que parece obvio no lo es. La opción express — para cuando no tenés el tiempo completo. Nunca te quedés sin desa- yunar por falta de tiempo. La pregunta del día — una sola pregunta para llevar en el corazón mientras desayunás o mientras vas a tu trabajo o a la rutina de la mañana. No tenés que escribirla, a menos que tengas un diario personal. Pero dejá que te acompañe. 6 / 48

C A P Í T U L O 02 Semana 1 — Desayunos de la Creación: Días 1 al 7 7 / 48

Semana 1 — Desayunos de la Creación: Días 1 al 7 "Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera." — Génesis 1:31 RV60 Los primeros siete días de este devocional están anclados en el relato de la creación. No por- que sea un ejercicio intelectual sobre el Génesis, sino porque hay algo liberador en volver al principio y recordar que el cuerpo fue creado bueno. No como consecuencia del pecado. No como carga. Como regalo. Cuando Dios terminó de crear y miró todo lo que había hecho, dijo que era muy bueno. Eso incluía el cuerpo. Eso te incluía a vos. Empezar la semana recordando eso cambia la forma en que te parás frente al espejo, frente a la cocina, frente al plato. Día 1 — Pan integral con aceite de oliva y sal del mar "Toda planta que produce semilla y que está sobre la faz de toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que produce semilla, os serán para comer." — Génesis 1:29 RV60 Nota de Esther: El primer desayuno del mes tiene que ser el más simple posible. No para que sea aburrido — sino para que te conectés con el principio. Pan, aceite, sal. Tres ingre- dientes. Los mismos tres que se usaban en los hogares del Mediterráneo hace tres mil años. Cuando le preparé este desayuno a Valentina, mi hija, por primera vez, ella me miró y me dijo: "Mamá, esto sabe a algo antiguo." Y yo pensé: exactamente, mi amor. 8 / 48

Ingredientes (1 porción): 2 rebanadas de pan integral de grano entero (idealmente artesano, o del que hacés vos con la receta del bono de panes) 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen Sal marina en escamas al gusto Opcional: 1 diente de ajo para frotar en el pan Preparación: 1. Calentá el pan en una sartén sin aceite a fuego medio-bajo por 2 minutos por lado, hasta que esté dorado y crujiente en los bordes. 2. Si usás ajo, frotá el diente directamente sobre el pan caliente — el calor lo suaviza y el sabor queda suave. 3. Poné el pan en el plato y vertí el aceite de oliva por encima con movimiento circular, como si estuvieras dibujando. 4. Añadí unas escamitas de sal marina por encima. 5. Antes de comer, poné las manos sobre el plato y decí el versículo en voz baja. Opción express: Pan tostado en la tostadora, aceite de oliva encima. Listo en 3 minutos. Pregunta del día: ¿Qué significa para mí que Dios creó el cuerpo y lo llamó bueno? Día 2 — Ensalada de frutas con miel y granada "Tierra que fluye leche y miel." — Éxodo 3:8 NVI Nota de Esther: La miel aparece en la Biblia como símbolo de la abundancia de Dios, de la tierra prometida, del regalo que espera después del desierto. Este desayuno es un poco eso: colorido, dulce, generoso. La granada no siempre es fácil de conseguir en todos los mercados de Colombia, pero cuando la encontrés, vale la pena. En Medellín la consigo en las plazas de mercado grandes. Si no la encontrás, las brevas o las ciruelas de temporada van perfectas también. Ingredientes (1 porción): 1 taza de frutas mixtas picadas (banano, mango, papaya, uvas — las de la temporada) 2 cucharadas de semillas de granada (o brevas en cuartos si no hay granada) 1 cucharada de miel pura (de abeja, sin mezclas) 1 cucharada de almendras laminadas o troceadas Jugo de media naranja Hojitas de menta fresca (opcional, pero hermoso) Preparación: 9 / 48

1. Lavá y picá las frutas en trozos del tamaño de un bocado. No muy pequeños — querés sentir la fruta, no un puré. 2. Poné las frutas en un tazón bonito. (El tazón importa, hermana — te lo digo en serio. Comer en algo lindo es un acto de respeto hacia el cuerpo.) 3. Exprimí la naranja por encima y mezclá suavemente. 4. Añadí las almendras y las semillas de granada. 5. Finalizá con la miel en hilo fino y las hojitas de menta si las tenés. Opción express: Banano en rodajas + una cucharada de miel + un puñado de nueces. 2 minutos. Pregunta del día: ¿Qué tierra prometida me está esperando si doy el primer paso hoy? Día 3 — Avena con dátiles y canela "Con miel de peña te saciaré." — Salmo 81:16 RV60 Nota de Esther: Los dátiles eran el dulce del mundo bíblico. Antes del azúcar refinado, an- tes de los dulces industriales, la gente endulzaba con dátiles, higos, miel y frutas secas. Los dátiles Medjool que conseguís en tiendas naturistas o en algunos supermercados grandes son casi idénticos a los que se cultivaban en el Valle del Jordán. Cuando los meto en la avena caliente y se deshacen un poquito con el calor, siento que estoy comiendo algo muy antiguo y muy sabio. Ingredientes (1 porción): ½ taza de avena en hojuelas (no instantánea — la de hojuelas enteras) 1 taza de agua o leche de almendras sin azúcar 3-4 dátiles Medjool sin semilla, picados en trozos ½ cucharadita de canela en polvo 1 pizca de sal marina 1 cucharada de miel al servir (opcional) Nueces o almendras al gusto para el topping Preparación: 1. En una olla pequeña a fuego medio, calentar el agua o la leche de almendras con la pizca de sal. 2. Cuando esté caliente (sin hervir todavía), añadí la avena y la canela. Revolvé constantemente. 3. A los 2 minutos, añadí los dátiles picados. Seguí revolviendo — los dátiles van a soltar su dulzor natural y te van a perfumar toda la cocina. 4. A los 4-5 minutos, cuando la avena esté cremosa y haya absorbido el líquido, apagá el fuego. 10 / 48

5. Serví en tazón, añadí las nueces o almendras encima, y si querés un hilo de miel, ponelo ahora que todo está caliente. Opción express: Avena instantánea con 1 dátil picado y canela. 3 minutos en microondas. Pregunta del día: ¿En qué área de mi vida necesito recordar que Dios provee suficiencia? Día 4 — Yogur natural con higos frescos y almendras "Una tierra de trigo y cebada, de vides e higueras, de granados; tierra de aceite de oliva y de miel." — Deuteronomio 8:8 NVI Nota de Esther: El higo es uno de los árboles más mencionados en la Biblia. Jesús lo usa en parábolas. Natanael estaba bajo una higuera cuando Felipe lo llamó. La higuera sin fruto es el símbolo del templo que no da lo que promete. Pero el higo con fruto es abundancia, sombra, dulzura. En Colombia tenemos las brevas, que son exactamente la misma fruta — solo que así se llaman acá. Y son hermosas. Cuando están maduras y las partís por la mitad, el interior rosado con todas esas semillitas pequeñitas es una de las cosas más bonitas que le puso Dios a la naturaleza. Ingredientes (1 porción): ¾ taza de yogur natural sin azúcar (griego si conseguís, o el natural de cualquier marca) 2-3 higos frescos o brevas maduras, partidos en cuartos 1 cucharada de almendras laminadas o enteras 1 cucharadita de miel pura 11 / 48

1 pizca de canela o cardamomo (el cardamomo es bíblico — estaba en el Cantar de los Cantares) Preparación: 1. Poné el yogur en un tazón. Si es yogur griego, va a estar muy espeso — eso es perfecto. 2. Acomodá los cuartos de higo o breva encima, con la parte cortada hacia arriba para que se vea ese interior rosado. 3. Esparcí las almendras. 4. Finalizá con el hilo de miel y la pizca de canela o cardamomo. 5. Tomá un momento antes de comer — el tazón tiene que verse bonito. No porque sea para Instagram sino porque la belleza es también un acto de gratitud. Opción express: Yogur + una breva partida + miel. 1 minuto. Pregunta del día: ¿Qué fruto está floreciendo en mi vida que quizás no estoy viendo todavía? Día 5 — Tostadas de trigo integral con almendras molidas y miel "El hombre no solo vive de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." — Mateo 4:4 NVI Nota de Esther: Este versículo siempre me hace pensar que Jesús no dijo "el hombre no vive de pan" — dijo "no solo vive de pan." El pan sigue siendo parte del plan. Solo que no es suficiente solo. Necesitás las dos cosas: el pan y la Palabra. Y qué hermoso que en este desa- yuno podés hacer las dos al mismo tiempo — preparar el pan con las manos, leer el ver- sículo, y empezar el día con las dos fuentes de sustento. Ingredientes (1 porción): 2 rebanadas de pan integral 3 cucharadas de almendras molidas (podés molerlas vos en la licuadora) 1 cucharada de miel Opcional: unas pasas o arándanos secos encima Preparación: 1. Tostá el pan hasta que esté dorado y crujiente. 2. En un tazoncito pequeño, mezclá las almendras molidas con la miel hasta formar una pasta suave. Si queda muy espesa, añadí una cucharadita de agua caliente. 3. Untá esa pasta de almendras y miel sobre el pan caliente. 4. Finalizá con las pasas o arándanos secos. 12 / 48

5. Comé despacio — las almendras con miel sobre pan tostado tienen una textura que vale la pena saborear. Opción express: Pan tostado + mantequilla de almendras comercial + miel. 2 minutos. Pregunta del día: ¿Cuál es la Palabra que necesito llevar conmigo hoy? Día 6 — Smoothie bíblico de leche de almendras con miel y canela "Manantial de aguas vivas, corrientes del Líbano." — Cantar de los Cantares 4:15 RV60 Nota de Esther: Hay días que no hay tiempo para cocinar ni para tostadas. Días en que la mañana empieza a las 5 porque uno de los niños amaneció con algo, o porque tenés turno temprano, o porque simplemente el cuerpo aún no está listo para comer sólido. Para esos días existe este smoothie. Rápido, suave, nutritivo. Y el Cantar de los Cantares me encanta para este desayuno porque es el libro de la Biblia que más habla de aromas, sabores y cuerpo sin vergüenza. El cuerpo bien amado que se describe con miel, con vino, con frutos. Cuerpo que merece cuidado, no castigo. Ingredientes (1 porción): 1 taza de leche de almendras sin azúcar (de tienda o hecha en casa) 2 dátiles Medjool sin semilla 1 cucharada de miel ½ cucharadita de canela 1 pizca de cardamomo (opcional) 4-5 cubos de hielo Preparación: 1. Ponés todos los ingredientes en la licuadora. 2. Licuás a alta velocidad por 45 segundos. 3. Probás y ajustás la miel a tu gusto. 4. Servís en vaso alto. Opción express: Esta ya es express — 2 minutos contando el lavado de la licuadora. Pregunta del día: ¿Qué significa para mí cuidar el cuerpo sin vergüenza? Día 7 — Arepas de maíz con quesito campesino y aceite de oliva "Comerás pan con el sudor de tu frente." — Génesis 3:19 RV60 13 / 48

Nota de Esther: Este versículo se suele leer como castigo. Pero yo lo he aprendido a leer también como dignidad. El trabajo de las manos, la harina mezclada con agua, la arepa for- mada con las palmas — hay algo sagrado en eso. En Colombia el maíz tiene historia, tiene raíz, tiene significado cultural que es también espiritual. La arepa no es "adaptación" de la cocina bíblica — es cocina nativa que tiene el mismo espíritu: granos, agua, sal, las manos. Grano entero, hecho en casa, sin conservantes. Eso es lo que comía la gente que aparece en la Biblia, solo con harinas distintas. Ingredientes (2 arepas medianas): 1 taza de harina de maíz blanco precocida (PAN o similar) 1 taza de agua tibia ½ cucharadita de sal 1 cucharada de aceite de oliva para la masa 100g de quesito campesino fresco en rodajas Aceite de oliva extra al servir Preparación: 1. En un tazón grande, mezclá la harina con la sal. Hacé un hueco en el centro. 2. Añadí el agua tibia de a poco, mezclando con las manos. La masa tiene que quedar suave, que no se pegue a los dedos, pero tampoco seca. Si te pasa seca, añadí más agua de a cucharadas. 3. Añadí la cucharada de aceite de oliva y amasá un minutito más. 4. Formá 2 bolas y apanálas con las palmas hasta que queden de 1.5 cm de grosor. 5. En una budare o plancha a fuego medio, poné las arepas sin aceite. 6. Dejálas 5 minutos por lado hasta que estén doradas. 7. Abrilas por la mitad con cuidado, ponés el quesito adentro, y un chorrito de aceite de oliva por encima. Opción express: Arepa de paquete comercial + quesito + aceite de oliva. 4 minutos. Pregunta del día: ¿Qué trabajo de mis manos puedo ofrecerle a Dios hoy? 14 / 48

C A P Í T U L O 03 Semana 2 — Desayunos del Desierto: Días 8 al 14 15 / 48

Semana 2 — Desayunos del Desierto: Días 8 al 14 "Él les mandó la lluvia, y con agua del cielo sació su tierra. Les abrió las puertas de los cie- los y llovió sobre ellos maná comestible." — Salmo 78:23-24 NVI La segunda semana nos lleva al desierto. No como castigo, sino como escuela. El pueblo de Israel pasó cuarenta años en el desierto y Dios nunca dejó de alimentarlos. Cada mañana, el maná. Cada tarde, las codornices. No en abundancia excesiva — lo justo para el día. El que guardaba más del que necesitaba, se le pudrías. Era un entrenamiento diario en confianza: lo de mañana, mañana. Los desayunos de esta semana son simples, nutritivos, fáciles de preparar incluso cuando los días están difíciles. El desierto no es el tiempo de los festines — es el tiempo de la suficiencia agradecida. Día 8 — Pan de trigo con aceite y hierbas del desierto "Se levantó, comió y bebió; y fortalecido con aquella comida, caminó cuarenta días y cua- renta noches." — 1 Reyes 19:8 NVI 16 / 48

Nota de Esther: Este versículo es el de Elías, el mismo del principio, cuando el ángel le prepara el desayuno. Lo que me fascina es que después de ese desayuno simple — pan y agua — Elías tuvo fuerza para caminar cuarenta días. No un festín. No una comida elabo- rada. Pan y agua, preparados con cuidado, dados en el momento exacto. Eso es lo que quiero que seás hoy: el ángel que se cuida a sí mismo, que se alimenta con lo simple y lo suficiente, para poder caminar el trecho que tiene por delante. Ingredientes (1 porción): 2 rebanadas de pan integral 3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen 1 cucharadita de orégano seco (o fresco si tenés) 1 cucharadita de tomillo seco 1 pizca de sal marina Opcional: 1 tomate pequeño en rodajas Preparación: 1. Mezclá el aceite de oliva con el orégano, tomillo y la pizca de sal en un platito pequeño. 2. Tostá el pan hasta dorado. 3. Untá o rociá la mezcla de aceite y hierbas sobre el pan caliente. 4. Si tenés tomate, poné las rodajas encima con un chorrito más de aceite. 5. Comé con calma. Masticá despacio. Este es el pan del camino largo. Opción express: Pan + aceite de oliva + orégano. 3 minutos. Pregunta del día: ¿Para qué jornada me está preparando Dios con lo que me da hoy? Día 9 — Porridge de trigo con miel y nueces "Te hará amar, te bendecirá y te multiplicará. Bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra — el grano, el vino nuevo y el aceite." — Deuteronomio 7:13 NVI Nota de Esther: El trigo partido, cocido lentamente con agua y miel, es probablemente el desayuno más antiguo del mundo. El bulgur, que es trigo partido precocido, era el grano de la cocina del Cercano Oriente. En Colombia lo conseguís en tiendas naturistas o en secciones de productos importados de algunos supermercados. Si no lo encontrás, la avena en hojue- las gruesas hace casi el mismo efecto. Lo importante es el concepto: un grano entero, coci- nado con paciencia, endulzado con miel. Simple, bíblico, delicioso. Ingredientes (1 porción): ½ taza de bulgur de trigo (o avena en hojuelas gruesas como sustituto) 1½ tazas de agua 1 cucharada de miel 17 / 48

1 puñado de nueces troceadas ½ cucharadita de canela Pasas al gusto Preparación: 1. En una olla pequeña, hervís el agua con la pizca de sal. 2. Añadís el bulgur, bajás el fuego a mínimo y tapás. Si es bulgur fino, 10 minutos. Si es avena, 5 minutos. 3. Destapás, añadís la canela y mezclás. 4. Servís en tazón, ponés las nueces y las pasas encima. 5. Finalizás con el hilo de miel. Opción express: Avena instantánea + nueces + miel + canela. 3 minutos. Pregunta del día: ¿Qué abundancia está bendiciendo Dios en mi vida que a veces doy por sentada? Día 10 — Huevos revueltos con hierbas y pan bíblico "¿Quién de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?" — Mateo 7:9-10 RV60 Nota de Esther: Este pasaje de Jesús siempre me da ternura. Él usa el desayuno para ha- blar del amor de Dios. "Si vos, siendo humano, sabes darle pan a tu hijo, cuánto más Dios." El pan y el huevo aparecen en el mismo discurso como símbolo de lo que un padre da a sus hijos. Comida real, nutritiva, preparada con amor. Los huevos son el ingrediente proteico más democrático de la cocina colombiana — están en todas partes, los consigue todo el mundo, y bien preparados con hierbas frescas son una gloria. Ingredientes (1 porción): 2 huevos 1 cucharada de aceite de oliva 2 cucharadas de cebolla larga picada finamente Sal marina y pimienta al gusto Perejil fresco picado al gusto 1 rebanada de pan integral para acompañar Preparación: 1. Batís los huevos en un tazón con sal, pimienta y el perejil picado. 2. En una sartén pequeña a fuego medio-bajo, calentar el aceite de oliva. 3. Añadís la cebolla larga y sofreís 1 minuto hasta que ablande un poco. 18 / 48

4. Vertís los huevos batidos. Con una espátula de silicona, movés despacio desde los bordes hacia el centro, con movimiento suave. 5. Antes de que estén completamente secos, apagás el fuego. El calor residual terminará la cocción — huevos jugosos, no secos. 6. Servís sobre el pan tostado o al lado. Opción express: Huevo frito en aceite de oliva con sal y pan tostado. 4 minutos. Pregunta del día: ¿Cómo puedo ser hoy el "buen padre" que da pan a alguien que lo necesita? Día 11 — Leche de almendras con miel y pan de queso "¿Por qué gastan su dinero en lo que no alimenta? ¿Por qué trabajan por lo que no les sa- tisface? Escúchenme bien y comerán lo que es bueno." — Isaías 55:2 NVI Nota de Esther: Este versículo de Isaías me habla directo al corazón de nutricionista. Cuántas veces gastamos en cosas que no alimentan — no solo en comida chatarra, sino en ansiedad, en culpa, en restricciones que no duran. "Comerán lo que es bueno" — no lo que es caro, no lo que está de moda, no lo que dicen las dietas. Lo que es bueno. La leche de al- mendras hecha en casa es una de esas cosas buenas que parecen difíciles y no lo son. Ingredientes (leche de almendras para 1 litro): 1 taza de almendras crudas (remojadas en agua fría por 8 horas o toda la noche) 4 tazas de agua fría 1 dátil sin semilla (para endulzar suavemente, opcional) 1 pizca de sal marina Para el desayuno completo: 1 taza de leche de almendras (hecha o comprada sin azúcar) 1 cucharada de miel 1 pizca de canela 2 roscas o panecillos de queso Preparación de la leche: 1. Escurrís y enjuagás las almendras remojadas. 2. Las ponés en la licuadora con las 4 tazas de agua fría, el dátil y la sal. 3. Licuás a velocidad alta por 1 minuto. 4. Colás con un paño limpio de algodón, exprimiendo bien el bagazo. (El bagazo podés secarlo en el horno y usarlo como harina de almendras en otras preparaciones.) 5. Guardás en frasco de vidrio en la nevera — dura hasta 4 días. 19 / 48

Para el desayuno: calentás la leche de almendras sin hervir, añadís la miel y la canela, servís con las roscas de queso. Opción express: Leche de almendras de caja + miel + canela calentada. 3 minutos. Pregunta del día: ¿Qué cosa que "no alimenta" me está costando energía y puedo soltar hoy? Día 12 — Tazón de granos con frutas y miel (el tazón del maná) "Esta es la cosa que el Señor ha mandado: Recoge de él cada uno según lo que pueda co- mer." — Éxodo 16:16 RV60 Nota de Esther: La regla del maná era simple: recogé lo que podés comer hoy. No más. No menos. No hay que acumular porque mañana habrá más. Eso es lo que me enseñó a perder la ansiedad frente a la comida — el maná como metáfora de la suficiencia cotidiana. Este ta- zón tiene esa filosofía: granos remojados la noche anterior, frutas frescas de lo que haya en casa, miel. Nada en exceso, todo suficiente. Ingredientes (1 porción): ½ taza de avena en hojuelas remojada desde la noche anterior en ½ taza de leche de almendras ½ plátano maduro en rodajas 1 cucharada de semillas de chía 1 cucharada de miel 2 cucharadas de frutos rojos (fresas, moras, arándanos — lo que haya de temporada) Granola bíblica al gusto (si tienes hecha — receta en el Día 28) Preparación: Esto es casi todo preparación de la noche anterior: 1. La noche antes, ponés la avena con la leche de almendras y las semillas de chía en un frasquito con tapa. Nevera. Listo. 2. En la mañana, sacás el frasquito (ya está cremoso y esponjoso), añadís el plátano, las fresas, la miel. 3. Servís directo del frasco o en tazón. Opción express: Si no preparaste la noche anterior, avena instantánea con fruta picada y miel. 3 minutos. Pregunta del día: ¿En qué área de mi vida necesito aprender a confiar en la suficiencia de hoy? 20 / 48

Día 13 — Tortillas de maíz con aguacate y tomate "Así que no se preocupen por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas." — Mateo 6:34 NVI Nota de Esther: El aguacate es uno de los regalos más generosos que tiene Colombia. Graso en el buen sentido — el mismo tipo de grasa que tiene el aceite de oliva, que es tan bí- blico. El aguacate no aparece en la Biblia porque es americano, pero el aceite de oliva sí, y tienen propiedades similares. Así que las tortillas de maíz con aguacate son una especie de traducción colombiana de los panes con aceite de oliva del Mediterráneo bíblico. Y el ver- sículo de Mateo encaja perfecto: este desayuno se prepara en el momento, con lo que hay en la cocina esta mañana. Ingredientes (2 tortillas): 2 tortillas de maíz (pueden ser comerciales de paquete o arepas pequeñas) 1 aguacate maduro 1 tomate chonto en rodajas Sal marina y limón al gusto Aceite de oliva en hilo fino Cilantro fresco picado (opcional) Preparación: 1. Calentás las tortillas en budare o sartén sin aceite, 1 minuto por lado. 2. Aplastás el aguacate con un tenedor. No tiene que quedar liso — lo rústico tiene su gracia. Añadís sal, jugo de limón. 3. Untás el aguacate sobre las tortillas calientes. 4. Poné las rodajas de tomate encima, un chorrito de aceite de oliva, y el cilantro si querés. Opción express: Arepa + aguacate en rodajas + sal + limón. 3 minutos. Pregunta del día: ¿Qué preocupación por el futuro me está robando la paz del presente? Día 14 — Granola casera bíblica con leche de almendras "Mejor es el pobre que camina en su integridad que el de perversos labios y fatuo." — Pro- verbios 19:1 RV60 Nota de Esther: La granola no es bíblica en su forma moderna. Pero los ingredientes sí: avena, nueces, miel, semillas, pasas. Cada componente aparece en algún lugar de la Escri- tura. Hacer la granola en casa, una vez a la semana, es uno de esos actos de integridad ali- mentaria que parece pequeño y transforma todo el mes. El aroma mientras se hornea es una de las cosas más acogedoras que puede haber en una cocina. Ingredientes (6-8 porciones para la semana): 21 / 48

2 tazas de avena en hojuelas ½ taza de nueces troceadas ½ taza de almendras laminadas ¼ taza de semillas de girasol ¼ taza de semillas de ajonjolí (sésamo) 3 cucharadas de miel 2 cucharadas de aceite de oliva o de coco 1 cucharadita de canela ½ taza de pasas o arándanos secos (se añaden después del horneado) Preparación: 1. Precalentás el horno a 160°C. 2. En un tazón grande, mezclás la avena, nueces, almendras, semillas y canela. 3. En una taza pequeña, derretís juntos la miel y el aceite (10 segundos en microondas o en olla pequeña). 4. Vertís la mezcla líquida sobre los secos y revolvés bien hasta que todo quede impregnado. 5. Extendés en bandeja para horno cubierta con papel parchment. 6. Horneás 20-25 minutos, revolviendo a la mitad para que dore parejo. 7. Sacás del horno, dejás enfriar completamente — ahí es cuando se pone crujiente. 8. Añadís las pasas o arándanos. Guardás en frasco de vidrio hermético. 9. Para el desayuno: tazón con granola + leche de almendras + fruta fresca. Opción express: La granola ya está lista — solo servís con leche. 1 minuto. Pregunta del día: ¿Qué hábito sencillo puedo construir esta semana que me sirva todo el mes? 22 / 48

C A P Í T U L O 04 Semana 3 — Desayunos del Mar de Galilea: Días 15 al 21 23 / 48

Semana 3 — Desayunos del Mar de Galilea: Días 15 al 21 "Cuando desembarcaron, vieron una brasa de carbón con un pescado encima, y pan." — Juan 21:9 NVI La tercera semana lleva el evangelio a la mañana. Jesús preparó el desayuno a sus discípulos junto al mar, después de la resurrección. No llegó con visiones ni con discursos. Llegó con un fuego encendido, pescado asado y pan. Lo más simple. Lo más real. Lo más generoso. Estos desayunos tienen algo más de proteína — huevos, pescado, legumbres — porque la se- mana que viene después del desierto es la semana del servicio, del camino activo. El cuerpo que sirve necesita proteína buena. Día 15 — Pescado a la plancha con pan y limón (el desayuno de Juan 21) "Jesús les dijo: Venid, comed." — Juan 21:12 RV60 24 / 48

Nota de Esther: Este es el pasaje más específico de la Biblia sobre un desayuno concreto. Jesús resucitado, a la orilla del lago, con un fuego encendido, pescado asado y pan. No dijo nada teológico en ese momento. Solo: "venid, comed." Que alguien te prepare el desayuno después de una noche difícil — los discípulos habían pescado toda la noche sin resultados — es uno de los actos de amor más concretos que existe. Hoy, con este desayuno, vos te lo estás haciendo a vos misma. Ingredientes (1 porción): 1 filete de tilapia, trucha o mojarra (150-200g) 1 cucharada de aceite de oliva Sal marina, pimienta, orégano Jugo de 1 limón 1-2 rebanadas de pan integral Hojitas de perejil fresco Preparación: 1. Sazonás el filete con sal, pimienta y orégano. Dejás marinar 5 minutitos con el jugo de limón. 2. En sartén a fuego medio-alto, calentar el aceite de oliva. 3. Ponés el filete — sin moverlo — 3-4 minutos por lado hasta que esté dorado y se desprenda fácil. 4. Servís con el pan tostado y el perejil fresco encima. 5. Antes de comer, leés Juan 21:9-13. Todo el pasaje. Es corto y hermoso. Opción express: Atún en lata (al natural, escurrido) + limón + aceite de oliva + pan tos- tado. 2 minutos. Pregunta del día: ¿Quién en mi vida necesita que yo le diga "venid, comed" hoy? Día 16 — Huevos pochés con vegetales y aceite de oliva "Son nuevas cada mañana; ¡grande es tu fidelidad!" — Lamentaciones 3:23 NVI Nota de Esther: El versículo de Lamentaciones es paradójico — está en un libro de duelo y sin embargo es uno de los más hermosos de toda la Biblia. Las misericordias de Dios son nuevas cada mañana. No viejas. No recicladas. Nuevas. Eso me recuerda al huevo poché, que es un desayuno que parece sofisticado y en realidad es el más simple y más fresco que existe: agua, un huevo, y el momento exacto. Nuevo cada vez. Ingredientes (1 porción): 2 huevos muy frescos (el huevo fresco tiene la yema redonda y firme — fundamental para el poché) 1 litro de agua 25 / 48

1 cucharada de vinagre blanco Sal marina 1 taza de espinaca fresca o rúgula 1 tomate chonto en rodajas Aceite de oliva y limón para el aderezo 1 rebanada de pan integral tostado Preparación: 1. Hervís el agua con el vinagre en una olla pequeña — no con sal, porque la sal rompe la clara. 2. Cuando hierva, bajás a fuego suave hasta que solo haya pequeñas burbujas. 3. Rompés el huevo en una taza pequeña primero. 4. Hacés un remolino suave en el agua con una cuchara, y volcás el huevo en el centro del remolino. Esto envuelve la clara alrededor de la yema. 5. 3-4 minutos sin tocar. Sacás con espumadera. 6. En el plato: poné la espinaca o rúgula, el tomate, el aceite de oliva y limón. El huevo encima. 7. Espolvoréale sal marina solo al servir. Opción express: Huevo escalfado en microondas: ½ taza de agua en taza grande, romper huevo adentro, cubrir con plato pequeño, 1 minuto a 70% potencia. Pregunta del día: ¿Qué misericordia nueva está disponible para mí hoy que no vi ayer? Día 17 — Sardinas en aceite de oliva con pan y tomate "Y le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos." — Lucas 24:42-43 RV60 Nota de Esther: Jesús resucitado comió pescado. Eso siempre me parece importante. No una visión, no un espejismo — comió. El cuerpo resucitado comía. Eso le da una dignidad enorme al acto de alimentarse: no es algo que debemos trascender o superar. Es parte de ser humano, incluso en la plenitud. Las sardinas son uno de los pescados más nutritivos y más baratos. En Colombia las conseguís en lata en cualquier tienda. Las que vienen en aceite de oliva son las mejores para este desayuno. Ingredientes (1 porción): 1 lata de sardinas en aceite de oliva 2 rebanadas de pan integral 1 tomate mediano en rodajas gruesas Cebolla morada en rodajas finas (½ cebolla pequeña, remojada 10 minutos en agua fría y limón para suavizarla) 26 / 48

Aceitunas verdes o negras (opcional) Jugo de limón Preparación: 1. Tostás el pan. 2. Sobre el pan, poné las rodajas de tomate. 3. Encima, las sardinas con un poco del aceite de la lata. 4. La cebolla morada escurrida por encima. 5. Las aceitunas si tenés. 6. Un chorrito de limón fresco al final. Opción express: Es prácticamente instantáneo ya — 3 minutos con el tostado del pan. Pregunta del día: ¿Qué hay en mi vida que parece ordinario pero que en realidad es un regalo? Día 18 — Shakshuka (huevos en tomate con hierbas bíblicas) "Alegraos siempre en el Señor. Otra vez digo: ¡Alegraos!" — Filipenses 4:4 RV60 Nota de Esther: La shakshuka es un plato del Medio Oriente — exactamente la zona geo- gráfica donde transcurre la Biblia. Huevos pochados directamente en una salsa de tomate especiada con comino, pimentón y hierbas. El tomate es americano y no bíblico estricta- mente, pero el concepto — huevos cocinados en una base de verduras especiadas — sí lo es. Y el versículo de Pablo encaja perfecto: este es un desayuno alegre. Colorido, aromático, fes- tivo. Para los domingos, para cuando querés empezar el día con algo especial. Ingredientes (2 porciones): 4 tomates chontos maduros, picados en cubos ½ cebolla mediana picada 2 dientes de ajo picados 1 pimentón rojo en cubos pequeños 4 huevos 2 cucharadas de aceite de oliva 1 cucharadita de comino molido 1 cucharadita de pimentón dulce ahumado Sal y pimienta al gusto Cilantro y perejil fresco picado para servir Pan integral para acompañar 27 / 48

Preparación: 1. En sartén grande con tapa (o cazuela) a fuego medio, calentar el aceite de oliva. 2. Sofreír la cebolla y el ajo 3 minutos. 3. Añadís el pimentón, el comino y el pimentón ahumado. Sofríes 1 minuto más — el aroma va a ser increíble. 4. Añadís los tomates en cubos con su jugo. Sal y pimienta. Cocís a fuego medio 10-12 minutos hasta que espese. 5. Hacés 4 huequitos en la salsa con una cuchara. Quebrás un huevo en cada huequito. 6. Tapás la sartén y cocinás 4-5 minutos — las claras deben estar opacas pero las yemas todavía blandas. 7. Servís directo de la sartén con el cilantro y perejil encima, y el pan al lado. Opción express: Versión individual en microondas: salsa de tomate en taza, 1 huevo en- cima, tapar, 2 minutos al 70%. Pregunta del día: ¿De qué puedo alegrarme genuinamente esta mañana? Día 19 — Tostadas con hummus casero y verduritas "Así que, ya sea que comáis o bebáis, o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios." — 1 Corintios 10:31 RV60 Nota de Esther: El hummus es literalmente tan antiguo como la Biblia. Los garbanzos es- tán mencionados en la Biblia, y la pasta de sésamo (tahini) también. Este desayuno es una versión matutina del hummus — más claro, más suave que el hummus del almuerzo, servido con vegetales frescos y pan. Hacerlo en casa lleva 10 minutos si tenés los garbanzos cocidos listos. Yo suelo tener siempre un frasco de garbanzos cocidos en la nevera para usar durante la semana. Ingredientes del hummus rápido (4-6 porciones): 1 taza de garbanzos cocidos (de lata o cocidos en casa y guardados) 2 cucharadas de tahini (pasta de ajonjolí — en tiendas naturistas) o 2 cucharadas de ajonjolí tostado licuado con poquita agua Jugo de 1 limón grande 1 diente de ajo 3 cucharadas de aceite de oliva + más para servir Sal al gusto Agua fría (para ajustar consistencia) Para el desayuno: 2 rebanadas de pan integral tostado Hummus generoso 28 / 48

Rodajas de pepino, tomate cherry, zanahoria en bastones Aceite de oliva y pimentón dulce para decorar Preparación: 1. Todos los ingredientes del hummus en la licuadora o procesador, excepto el agua. 2. Licuás a velocidad alta 1-2 minutos. 3. Vas añadiendo agua fría de a cucharadas hasta la consistencia que querés — suave y cremoso. 4. Probás de sal y limón. 5. Para el desayuno: ponés el hummus generosamente sobre el pan tostado, los vegetales al lado, un chorrito de aceite de oliva y una pizca de pimentón dulce encima. Opción express: Hummus de lata o frasco comercial + pan + vegetales. 3 minutos. Pregunta del día: ¿Cómo puedo hacer que algo ordinario de hoy sea un acto para la gloria de Dios? Día 20 — Fruta de temporada con ricota y miel "Como el manzano entre los árboles del bosque, así es mi amado entre los jóvenes. Bajo su sombra deseé sentarme, y su fruto es dulce a mi paladar." — Cantar de los Cantares 2:3 RV60 Nota de Esther: El Cantar de los Cantares está lleno de frutas — manzanas, granadas, uvas, higos. Es el libro más sensorial de la Biblia, el más corporal. Y me parece hermoso que sea parte del canon sagrado: el placer legítimo de los sentidos, incluyendo el placer de comer algo delicioso, es también un don de Dios. Este desayuno es una celebración de la fruta de temporada — lo que haya en tu mercado este mes, fresco y en su punto. Ingredientes (1 porción): 1 taza de fruta de temporada colombiana (mango, maracuyá, lulo, pitahaya, mora, fresa — o la combinación que querás) ½ taza de ricota o queso crema natural sin aditivos 1-2 cucharadas de miel Opcional: ralladura de limón, hojitas de albahaca fresca o menta Preparación: 1. Lavás y preparás la fruta — cortada en trozos generosos si es mango, en mitades si es fresa, en rodajas si es pitahaya. 2. En el plato o tazón, poné primero la ricota o el queso crema. 3. Acomodás la fruta encima. 4. Finalizás con la miel en hilo, y la ralladura de limón o las hierbas frescas si las tenés. 29 / 48

Opción express: Fruta + miel + cualquier queso blanco que tengas en la nevera. 2 minutos. Pregunta del día: ¿Dónde encuentro placer legítimo y gratuito en lo que Dios me dio hoy? Día 21 — Desayuno del Lago: trucha asada con pan y hierbas "Jesús les dijo: Venid, desayunad." — Juan 21:12 RV60 Nota de Esther: Volvemos al desayuno de Juan 21 para cerrar la semana del Mar de Gali- lea, pero esta vez con trucha — el pescado colombiano más parecido al que había en el lago Tiberíades. La trucha del Eje Cafetero o de Huila, preparada simplemente con hierbas y aceite, es uno de los desayunos más hermosos y nutritivos que existe. Si podés conseguirla fresca, mejor. Si es congelada, también funciona perfectamente. Ingredientes (1 porción): 1 filete de trucha (150-180g) 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen Romero fresco, tomillo, orégano Sal marina y pimienta Jugo de 1 limón 2 rebanadas de pan integral tostado Preparación: 1. Sazonás la trucha con sal, pimienta, las hierbas frescas y la mitad del limón. 5 minutos de marinado. 2. Sartén bien caliente con el aceite de oliva. 3. La trucha va con la piel hacia abajo primero — 4 minutos sin moverla. 4. Volteás con cuidado — 2-3 minutos más. 5. La piel va a quedar dorada y crujiente. La carne, rosada y jugosa. 6. Servís con el pan tostado y el resto del limón. Opción express: Trucha enlatada o en filete precocido + aceite de oliva + limón + pan. 4 minutos. Pregunta del día: ¿A quién puedo invitar hoy a que "venga y desayune" conmigo? 30 / 48

C A P Í T U L O 05 Semana 4 — Desayunos de la Mesa de Pablo: Días 22 al 28 31 / 48

Semana 4 — Desayunos de la Mesa de Pablo: Días 22 al 28 "Todo lo que Dios creó es bueno, y nada debe rechazarse si se recibe con acción de gra- cias." — 1 Timoteo 4:4 NVI La cuarta semana entra en la filosofía de Pablo: la gratitud como primer ingrediente. Pablo comía en casas de griegos, de judíos, de romanos. Comía lo que le ponían delante con grati- tud, sin hacer drama, sin preguntar con ansiedad si era "limpio" o "inmundo". "Todo lo que Dios creó es bueno si se recibe con acción de gracias." Eso me liberó profundamente cuando lo entendí. No hay una lista de alimentos prohibidos para el cristiano del Nuevo Testamento. Hay una actitud: gratitud, moderación, propósito. Los desayunos de esta semana son variados, algunos más elaborados, algunos muy rápidos. Todos comienzan con acción de gracias antes de comer — no como ritual vacío, sino como reconocimiento genuino: esto que tengo en el plato es un regalo. Día 22 — Avena nocturna con vainilla y frutos rojos "Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra." — Colosenses 3:2 RV60 32 / 48

Nota de Esther: La avena nocturna es una de esas preparaciones que te organiza la ma- ñana desde la noche antes. Algo pequeño que hacés con intención la noche anterior, y al abrir la nevera en la mañana ya está lista. Me parece una metáfora hermosa de lo que dice Pablo: prepararte con anticipación para el día, poner la mente en lo que viene, no en la an- siedad del momento. Ingredientes (1 porción): ½ taza de avena en hojuelas ½ taza de yogur natural ½ taza de leche de almendras sin azúcar 1 cucharadita de extracto de vainilla natural 1 cucharada de miel 1 cucharada de semillas de chía ½ taza de frutos rojos frescos o congelados Preparación (noche anterior): 1. En un frasco de vidrio con tapa, mezclás la avena, el yogur, la leche de almendras, la vainilla, la miel y las semillas de chía. 2. Revolvés bien, tapás, nevera. En la mañana: 1. Sacás el frasco. 2. Añadís los frutos rojos encima. 3. Si está muy espeso, un chorrito de leche de almendras y mezclás. 4. Listo. Sin cocinar, sin calentar. Opción express: Ya es express. El trabajo lo hiciste anoche. Pregunta del día: ¿Qué puedo preparar hoy para que mañana sea más fácil? Día 23 — Tostadas con queso de cabra y miel de acacia "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?" — 1 Co- rintios 3:16 RV60 Nota de Esther: Este versículo es hermano del que me cambió la vida — el de 1 Corintios 6:19. Pablo lo repite porque quiere que lo entendamos de verdad: el cuerpo no es tuyo para destruirlo ni para ignorarlo. Es morada del Espíritu. Cuidarlo bien es un acto espiritual. El queso de cabra, si lo conseguís, tiene una complejidad de sabor que el queso de vaca no tiene — es el queso más parecido al que se consumía en tiempos bíblicos. En Colombia lo conse- guís en tiendas especializadas o en algunos supermercados premium. Si no, el queso blanco campesino fresco funciona también. 33 / 48

Ingredientes (1 porción): 2 rebanadas de pan integral de semillas 50g de queso de cabra fresco (o quesito campesino) 1 cucharada de miel de acacia o miel oscura de caña Nueces troceadas al gusto Hojas de tomillo fresco (opcional) Preparación: 1. Tostás el pan hasta que esté dorado y crujiente. 2. Untás el queso de cabra generosamente — que se derrita un poco con el calor del pan. 3. Ponés las nueces encima. 4. Finalizás con el hilo de miel y las hojitas de tomillo. Opción express: Pan + queso blanco + miel. 3 minutos. Pregunta del día: ¿Qué significa concretamente hoy que el Espíritu mora en mi cuerpo? Día 24 — Batido de plátano con leche de almendras y mantequilla de nuez "No que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta." — Filipenses 4:17 RV60 Nota de Esther: Este es uno de los favoritos de Mateo, mi hijo de 12 años. Lo llamo el "ba- tido del rey" en casa porque tiene todo: plátano maduro, leche de almendras, mantequilla de maní o de nuez, miel. Nutritivo, cremoso, llena bien. Para los días que toca salir corriendo y no hay tiempo para sentarse. Pero incluso en esos días, Dios dice: que haya fruto. Que lo que hacés rinda. Ingredientes (1 porción grande): 1 plátano maduro congelado (el truco es congelar los plátanos maduros — quedan cremosos como helado) 1 taza de leche de almendras 1 cucharada de mantequilla de maní natural o de nuez 1 dátil Medjool sin semilla ½ cucharadita de canela Opcional: 1 cucharada de proteína en polvo natural sin aditivos Preparación: 1. Todos los ingredientes en la licuadora. 2. Licuás a velocidad alta 45 segundos. 34 / 48

3. Servís en vaso alto. Es espeso — casi para comer con cuchara. Opción express: Esta ya es express. 3 minutos con el lavado. Pregunta del día: ¿Qué fruto quiero ver abundar en mi vida este mes? Día 25 — Huevos con espinacas y aceitunas "Comed lo que os pongan delante, sin preguntar nada por motivos de conciencia." — 1 Co- rintios 10:27 NVI Nota de Esther: Pablo le escribía esto a la comunidad de Corinto que tenía ansiedad reli- giosa con los alimentos: ¿este pollo fue sacrificado a un ídolo? ¿Puedo comerlo? Pablo dijo: comé con gratitud. No hagas de la comida un campo de ansiedad espiritual. Eso me habla directo a muchas mujeres que conozco que tienen una relación llena de culpa con la comida. Hoy, este desayuno es una declaración de paz: huevos, espinacas, aceitunas. Cosas buenas. Recibidas con gratitud. Sin culpa. Ingredientes (1 porción): 2 huevos 1 taza grande de espinacas frescas 6-8 aceitunas negras o verdes sin semilla 2 cucharadas de aceite de oliva 1 diente de ajo laminado Sal marina y pimentón dulce Pan integral para acompañar Preparación: 1. En sartén mediana, calentar el aceite de oliva a fuego medio. 2. Añadís el ajo laminado, 30 segundos hasta que dore ligeramente. 3. Añadís las espinacas — van a reducir muchísimo en 1-2 minutos. Revolvés. 4. Hacés dos huequitos en las espinacas y quebráis los huevos directamente. 5. Tapás la sartén 3-4 minutos hasta que las claras estén opacas y las yemas todavía blandas. 6. Añadís las aceitunas, espolvoréas el pimentón, sal. 7. Servís directamente de la sartén. Opción express: Espinacas salteadas en aceite de oliva + 1 huevo revuelto encima. 5 minutos. Pregunta del día: ¿Qué cosa buena puedo recibir con gratitud hoy, sin culpa? 35 / 48

Día 26 — Chia pudding con leche de coco y mango "Haced todas las cosas sin murmuraciones ni contiendas." — Filipenses 2:14 RV60 Nota de Esther: Este versículo de Pablo me habla de la actitud con la que hacemos lo coti- diano. Las semillas de chía no son bíblicas — son americanas. Pero el concepto del pudding de semillas que se esponjan en líquido es muy parecido a preparaciones del mundo antiguo. Lo más importante es la actitud: preparar con calma, sin quejarse de que "siempre hay que pensar qué comer", sino con gratitud de que hay algo qué comer y algo rico con qué prepararlo. Ingredientes (1 porción, preparar noche anterior): 3 cucharadas de semillas de chía 1 taza de leche de coco light (en lata — la conseguís en supermercados) 1 cucharadita de miel ½ cucharadita de extracto de vainilla Para servir en la mañana: ½ mango maduro en cubos Coco rallado natural (sin azúcar) Un hilo de miel adicional Preparación: 1. Noche anterior: mezclás las semillas de chía con la leche de coco, miel y vainilla en frasco de vidrio. Agitás bien, nevera. 2. Mañana: el pudding está gelatinoso y cremoso. Si formó grumos, desmenuzás con tenedor. 3. Ponés encima el mango en cubos, el coco rallado y el hilo de miel. Opción express: Esta ya es de la noche anterior. En la mañana es 2 minutos de servir. Pregunta del día: ¿Qué hago a diario con queja que podría hacer con gratitud? Día 27 — Tazón de lentejas rojas tibias con huevo y limón "Daniel entonces dijo al jefe de los oficiales... ruégote que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber." — Daniel 1:11-12 RV60 36 / 48

Nota de Esther: Sí, este es un desayuno de lentejas. Y sé que puede sorprender. Pero el Método Daniel — en el que los cuatro jóvenes pidieron comer solo vegetales y legumbres en lugar de la comida del rey — es una de las historias de alimentación más citadas de la Biblia. Y al final del capítulo 1 dice que estaban más saludables que todos los que comían de la mesa del rey. Las lentejas rojas cocidas suavemente son cálidas, suaves y sorprendentemente re- confortantes para desayunar en días fríos. En Bogotá, en Manizales, en cualquier ciudad fría de Colombia — este desayuno es una bendición. Ingredientes (1 porción): ½ taza de lentejas rojas (no necesitan remojo previo) 1½ tazas de agua o caldo de verduras 1 huevo Jugo de ½ limón Sal marina, comino y cúrcuma Aceite de oliva para servir Cilantro fresco picado Preparación: 1. En olla pequeña, cocés las lentejas rojas con el agua, la sal, el comino y la cúrcuma a fuego medio — 10-12 minutos. Se deshacen solas en una crema suave. 2. En los últimos 5 minutos, hacés un huequito en la olla y pochás el huevo directamente en el caldo caliente de las lentejas (o cocinás el huevo aparte si preferís más control). 3. Servís en tazón profundo, añadís el limón, el aceite de oliva y el cilantro. Opción express: Lentejas de lata cocidas + huevo escalfado en microondas + limón + aceite de oliva. 5 minutos. Pregunta del día: ¿Qué convicción mía, como la de Daniel, vale la pena sostener hoy? Día 28 — Granola con fruta fresca y oración de gratitud "Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Je- sús." — 1 Tesalonicenses 5:18 RV60 Nota de Esther: Para cerrar la semana de Pablo, volvemos a la granola bíblica del Día 14 — pero hoy la comemos con una práctica distinta. Pablo dice: dad gracias en todo. No solo en lo bueno, no solo cuando todo salió bien. En todo. Hoy, antes de comer, ponés las manos sobre el tazón y decís en voz alta o en silencio tres cosas por las que estás agradecida esta mañana. Pueden ser pequeñas. "Tengo agua caliente." "Mi hija está bien." "Dormí." La grati- tud cambia la química del cuerpo antes de que la comida entre. Ingredientes (1 porción): ½ taza de granola bíblica (del Día 14 — si la hiciste, quedó en frasco) 37 / 48

½ taza de yogur natural ½ taza de fruta fresca de temporada 1 cucharada de miel Preparación: 1. En tazón bonito, poné el yogur. 2. La granola encima. 3. La fruta encima de la granola. 4. El hilo de miel. 5. Antes de la primera cucharada: tres gracias en voz alta. Opción express: Granola + leche + fruta. 1 minuto. Pregunta del día: ¿Por qué tres cosas puedo dar gracias genuinamente hoy, en este momento? 38 / 48

C A P Í T U L O 06 Días 29, 30 y 31 — Desayunos de Celebración y Extras de Temporada 39 / 48

Días 29, 30 y 31 — Desayunos de Celebración y Extras de Temporada "El corazón alegre constituye buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos." — Pro- verbios 17:22 RV60 Los últimos días del mes son para celebrar. No el haber sido perfecta — sino haber llegado hasta aquí. Cada desayuno que preparaste fue un acto de cuidado. Cada versículo que leíste fue una mañana distinta. Eso merece una celebración sencilla, alegre, compartida. Día 29 — Torta de pan con miel y uvas pasas (desayuno familiar de domingo) "Mejor es un bocado seco, y en paz, que casa de contiendas llena de provisiones." — Prover- bios 17:1 RV60 Nota de Esther: La torta de pan es una de esas recetas que en Colombia se llama de mil formas — pudin de pan, budín, torta de sopa. En el fondo es lo mismo: pan de varios días, huevos, leche, un endulzante natural, y lo que quieras ponerle. Antiquísima — es exacta- mente lo que hacían las familias cuando sobraba pan. Nada se desperdiciaba. Este domingo, con familia o sola, preparala con calma y disfrútala. Ingredientes (4-6 porciones): 4 tazas de pan integral de varios días cortado en cubos (puede ser pan que ya estaba duro) 3 huevos 2 tazas de leche de almendras o leche entera 3 cucharadas de miel ½ taza de uvas pasas 1 cucharadita de vainilla natural 1 cucharadita de canela 1 cucharada de aceite de oliva o de coco para el molde Preparación: 1. Precalentás el horno a 175°C. 2. En tazón grande, mezclás los huevos batidos, la leche, la miel, la vainilla y la canela. 3. Añadís los cubos de pan y las pasas. Dejás reposar 15 minutos para que el pan absorba el líquido. 4. Engrasás un molde rectangular con el aceite. Vertís la mezcla. 40 / 48

5. Horneás 35-40 minutos hasta que esté dorado y firme en el centro. 6. Servís tibio, con un hilo de miel extra encima si se quiere. Opción express: No hay versión rápida de esta — es para el domingo que sobra tiempo. Pregunta del día: ¿Con quién quiero compartir este desayuno? Día 30 — Desayuno para invitadas de la célula o grupo de oración "No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ánge- les." — Hebreos 13:2 RV60 Nota de Esther: Una de las cosas que más me han enseñado las mujeres que han hecho este devocional es que lo comparten. Le mandan una foto a la hermana de la iglesia, le cuen- tan de la receta que probaron, la invitan a desayunar. La hospitalidad bíblica empieza en la cocina, en la mesa. Esta es la receta para cuando llegan visitas — un desayuno completo, hermoso, fácil de multiplicar. Mesa completa para 4-6 personas: Pan integral artesano (o arepas grandes) + aceite de oliva para mojar Tazón grande de frutas frescas de temporada con miel Yogur natural con granola y miel en tazón para compartir Huevos revueltos con hierbas y cebolla en sartén grande para el centro de la mesa Café tinto colombiano o infusión de hierbas Preparación: 1. Los huevos revueltos: se hacen de últimos, cuando todo lo demás está en la mesa. 2. Las frutas y el yogur: se preparan la noche anterior. 3. El pan: se calienta en el horno 10 minutos antes de que lleguen. 4. El café: en tinto — preparado con calma en el tiempo que llegan. 5. La mesa se pone bonita: mantel de lino o tela sencilla, flores frescas si hay, los tazones en el centro. Pregunta del día: ¿A quién puedo invitar a compartir la mesa esta semana? Día 31 — Smoothie bowl festivo: el tazón del Cantar "Sustentadme con pasas, confortadme con manzanas; porque estoy enferma de amor." — Cantar de los Cantares 2:5 RV60 41 / 48

Nota de Esther: El Cantar de los Cantares es el libro más sensorial de la Biblia y este úl- timo desayuno del mes lo celebra. Un smoothie bowl vibrante, colorido, lleno de frutas. El tipo de desayuno que se ve hermoso y se siente aún mejor. Treinta y un días de mañanas con intención. Treinta y un desayunos preparados con propósito. Eso merece un poco de fiesta. Ingredientes (1 porción): Base del smoothie: 1 plátano congelado ½ taza de moras o fresas congeladas ½ taza de leche de almendras 1 cucharada de miel Toppings: Fruta fresca variada (kiwi en rodajas, fresas, mango en cubos, uvas) Granola bíblica (Día 14) Semillas de chía Coco rallado sin azúcar Miel en hilo Preparación: 1. Licuás los ingredientes de la base a velocidad alta — debe quedar muy espeso, casi como helado. Si queda muy líquido, añadís más plátano congelado. 2. Vertís en tazón amplio y plano. 3. Acomodás los toppings en secciones — que sea hermoso. El Cantar de los Cantares es el libro de la belleza sagrada. 4. La miel en hilo fino al final. 5. Tomás una foto si querés — y si se la mandás a una hermana para animarla, mejor todavía. Pregunta del día: ¿Qué mañana de este mes fue la más especial para mí y por qué? 42 / 48

C A P Í T U L O 07 Guía de ingredientes y sustituciones colombianas 43 / 48

Guía de ingredientes y sustituciones colombianas Los 15 ingredientes esenciales de los 30 Desayunos del 44 / 48

Reino INGREDIENTE BÍBLICO NOMBRE EN COLOMBIA DÓNDE CONSEGUIRLO Higo fresco Breva Plazas de mercado, mercados campesinos Dátil Medjool Dátil Medjool Tiendas naturistas, El Éxito, Jumbo Aceite de oliva extra virgen Aceite de oliva Cualquier supermercado, sección aceites Miel de abeja pura Miel de abeja Tiendas naturistas, plazas de mercado Granada Granada Plazas grandes, mercados de frutas especializados Tahini (pasta de sésamo) Pasta de ajonjolí Tiendas naturistas, importadas Nueces de nogal Nueces Tiendas naturistas, supermercados Almendras Almendras Cualquier supermercado Avena en hojuelas Avena en hojuelas Cualquier tienda Yogur natural sin azúcar Yogur natural / griego Cualquier supermercado Pan de trigo integral Pan integral de semillas Supermercados, panaderías artesanales Lentejas rojas Lentejas rojas Tiendas naturistas, supermercados grandes Garbanzos cocidos Garbanzos Cualquier supermercado (lata o seco) Leche de almendras sin azúcar Leche de almendras Supermercados, tiendas naturistas Queso blanco fresco Quesito campesino Cualquier tienda, plaza de mercado 45 / 48

Sustituciones de emergencia SI NO CONSEGUÍS USAD NOTA Brevas o higos frescos Ciruelas de temporada o uvas El dulzor es similar Dátiles Medjool Uvas pasas + extra de miel Menos proteína pero igual dulzura Bulgur de trigo Avena en hojuelas gruesas Texture similar, cocción igual Queso de cabra Quesito campesino fresco Más suave pero muy rico Tahini Ajonjolí tostado licuado con agua Artesanal pero funciona bien Leche de almendras Leche de avena sin azúcar Muy similar en textura Trucha fresca Tilapia o mojarra Pescados colombianos de río muy parecidos Granada Brevas partidas o arándanos Para el color y el toque ácido Nota de Esther sobre los ingredientes Hermana, no te angustiés si no conseguís todos los ingredientes exactos. La alimentación bí- blica no se trata de conseguir ingredientes raros ni de importar cosas costosas. Se trata del espíritu: ingredientes simples, no procesados, preparados con cuidado y recibidos con gratitud. Si vivís en una ciudad pequeña y no conseguís ni brevas ni dátiles, el banano colombiano de toda la vida es un fruto que Dios puso en nuestra tierra y que es nutritivo y delicioso. El que- sito de la tienda del barrio es tan honrado como el queso de cabra importado. La avena del mercado local es tan bíblica en su filosofía como el bulgur de trigo del Medio Oriente. Lo que le da el espíritu a estos desayunos no son los ingredientes — es la intención con la que los preparás y el versículo con el que los acompañás. "Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuer- pos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional." — Romanos 12:1 RV60 Que cada desayuno de este mes sea ese sacrificio vivo: cuerpo cuidado, mente orientada, co- razón agradecido. Con amor de hermana, 46 / 48

Esther Ramírez Nutricionista — Medellín, Colombia 47 / 48

Gracias Esther Ramírez — Medellín, Colombia. Que cada mañana que preparés uno de estos desayunos sea un acto de gratitud. Con cariño de hermana, Esther. — Esther Ramírez 48 / 48