Documento de 9 páginas que explica la evaluación sensorial y la prueba de alcohol como pruebas de plataforma para recibir leche cruda. Describe cómo la evaluación sensorial revisa color, olor, sabor y textura, y cómo la prueba de alcohol mide la estabilidad de la leche. Incluye tres puntos clave sobre la importancia de ambas pruebas para la seguridad alimentaria y una conclusión.
Este documento es una presentación educativa sobre la evaluación sensorial y la prueba de alcohol de la leche, dirigida a estudiantes o profesionales del área láctea. Explica dos pruebas rápidas y obligatorias para recibir leche cruda en la industria.
La introducción describe ambas pruebas: la evaluación sensorial como primer filtro usando los sentidos para revisar color, olor, sabor y textura, y la prueba de alcohol para medir la estabilidad de la leche mezclándola con alcohol al 68-72%.
La sección de evaluación sensorial detalla cómo se analizan las características del alimento usando vista, olfato, gusto, tacto y oído para identificar alteraciones en apariencia, olor, sabor, textura y frescura.
La prueba de alcohol se explica como un análisis para evaluar la estabilidad de la leche frente al alcohol, detectando problemas como acidez elevada o desequilibrios en sales. Si se forman grumos, la leche se rechaza.
Los tres puntos clave resumen la importancia de ambas pruebas para detectar alteraciones, controlar la calidad y garantizar que la leche sea apta para procesamiento y consumo. La conclusión refuerza que contribuyen a un producto inocuo y de buena calidad.