2026 SFA NOVENA borrador

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ránsitoSan FranciscoSan FranciscoSan Francisco 8° Centenario8° Centenario8° Centenario1226-2026DevocionarioDevocionarioDevocionarioFranciscanoFranciscanoFranciscanoFamilia:

Oraciones a san franciscoNovena y cantos...Novena y cantos...Novena y cantos....Oración simple (San Francisco de Asís) Oh, Señor, hazme un instrumento de Tu Paz . Donde hay odio, que lleve yo el Amor. Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón. Donde haya discordia, que lleve yo la Unión. Donde haya duda, que lleve yo la Fe. Donde haya error, que lleve yo la Verdad. Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría. Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz. Oh, Maestro, haced que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, como amar. Porque es: Dando , que se recibe; Perdonando, que se es perdonado; Muriendo, que se resucita a la Vida Eterna.ASAS SSFranciscoFranciscoFranciscoSandeI G L E S I AI G L E S I A L A SL A S N U Ñ E ZN U Ñ E ZI G L E S I A L A S N U Ñ E Z

ORACIÓN ANTE EL CRUCIFIJO DE SAN DAMIÁN Oh alto y glorioso Dios, Ilumina las tinieblas de mi corazón Y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta; Sentido y conocimiento, Señor, Para que se cumpla tu santo y veraz mandamiento. Amen. Salve, Señora, santa Reina, santa Madre de Dios, María, que eres virgen hecha iglesia y elegida por el santísimo Padre del cielo, a la cual consagró Él con su santísimo amado Hijo y el Espíritu Santo Paráclito, en la cual estuvo y está toda la plenitud de la gracia y todo bien. Salve, palacio suyo; salve, tabernáculo suyo; salve, casa suya. Salve, vestidura suya; salve, esclava suya; salve, Madre suya y todas vosotras, santas virtudes, que sois infundidas por la gracia e iluminación del Espíritu Santo en los corazones de los fieles, para que de infieles hagáis fieles a Dios.Saludo a la bienaventurada Virgen María

ORACIÓN CONSAGRACIÓN (P. OTHMAR STAHELI) Que cada latido de mi corazón sea un acto de amor, Cada respiro un ofrecimiento contigo en tu divino Hijo al Padre en el Espíritu Santo; que cada movimiento sea una conformidad en tu si; que cada pensamiento sea un adentrarse contigo en la insondable vida divina, en el misterio del amor del Dios Trinitario y así llegar con todo nuestro ser a la Plenitud. Amén. Bendición de San Francisco a Fray. León El Señor te bendiga y te guarde; te muestre su faz y tenga misericordia de ti. Vuelva su rostro a ti y te dé la paz. ~Te adoramos~ del Testamento de S. Francisco Te adoramos, Señor Jesucristo, también en todas tus iglesias que hay en el mundo entero y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Altísimo y omnipotente buen Señor, tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda bendición. A ti solo, Altísimo, te convienen y ningún hombre es digno de nombrarte. Alabado seas, mi Señor, en todas tus criaturas, especialmente en el Señor hermano sol, por quien nos das el día y nos iluminas. Y es bello y radiante con gran esplendor, de ti, Altísimo, lleva significación. Alabado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas, en el cielo las formaste claras y preciosas y bellas. Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento y por el aire y la nube y el cielo sereno y todo tiempo, por todos ellos a tus criaturas das sustento. Alabado seas, mi Señor, por el hermano fuego, por el cual iluminas la noche, y es bello y alegre y vigoroso y fuerte. Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sostiene y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas. Alabado seas, mi Señor, por aquellos que perdonan por tu amor, y sufren enfermedad y tribulación; bienaventurados los que las sufran en paz, porque de ti, Altísimo, coronados serán. Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana muerte corporal, de la cual ningún hombre viviente puede escapar. Ay de aquellos que mueran en pecado mortal. Bienaventurados a los que encontrará en tu santísima voluntad porque la muerte segunda no les hará mal. Alaben y bendigan a mi Señor y denle gracias y sírvanle con gran humildad. Cantico a las creaturas

Aunque Francisco animaba con todo su empeño a los hermanos a llevar una vida sobria, sin embargo, no era de una vida sin misericordia. Prueba de este es el siguiente hecho. Cierta noche, un hermano que ayunaba hacía varios días, se sintió atormentado con un hambre tan terrible, que no podía estar tranquilo. Dándose cuenta san Francisco, llamó al hermano, le preparó la mesa con alimentos y -para evitarle toda posible vergüenza- comenzó él mismo a comer primero, invitándole dulcemente al hermano que sufría, que también él comiera. Venció el hermano su vergüenza y tomó el alimento necesario, sintiéndose muy confortado, porque, gracias a la prudente acción del santo, había superado su desvanecimiento corporal, y además había recibido un gran ejemplo de edificación. LECTURA DE LOS ESCRITOS DE SAN FRANCISCO 1. DIA1. DIA Esperanza que seEsperanza que se comparte en el amorcomparte en el amor Esperanza que se comparte en el amor A la mañana siguiente, el varón de Dios, Francisco, llamó a sus hermanos y les contó lo sucedido aquella noche, añadiéndoles esta prudente recomendación: «Hermanos, que les sirva de ejemplo, en este caso, no tanto el alimento, sino el amor». Les enseñó, además, a guardar la discreción, como reguladora de las virtudes; pero no la discreción que sugiere la carne, sino la que enseñó Cristo, un verdadero ejemplo de perfección.

¡QUE PODEMOS VER?¡QUE PODEMOS VER?¡QUE PODEMOS VER? Lo que ocurre en la anécdota El hermano está debilitado por el ayuno y siente hambre. Humanamente, podría haberse quedado en la vergüenza o en la debilidad. San Francisco no lo reprende ni lo obliga, sino que comparte con él: se sienta a la mesa y, con ternura, comienza a comer primero, para que el hermano no se sienta juzgado ni avergonzado. El hermano no solo recibe alimento, sino también consuelo, esperanza y confianza: no está solo, no es menos por tener necesidad, y el amor fraterno lo sostiene. n la Bula, el Papa Francisco enseña que: «La esperanza… se fundamenta en la fe y se nutre de la caridad, y de este modo hace posible que sigamos adelante en la vida.» (Spes non confundit, 3) Eso es exactamente lo que San Francisco hizo: El hermano estaba desfalleciendo, pero la caridad fraterna del santo le dio fuerza para seguir adelante. El amor se convirtió en esperanza concreta, porque levantó al hermano en su debilidad. La misericordia compartida no fue solo alimento material, sino signo de que Dios cuida de nosotros a través de la caridad de los demás. Esta anécdota muestra que: La esperanza cristiana no es abstracta, sino que se hace presente cuando alguien actúa con misericordia. La caridad vivida en fraternidad transforma la vergüenza y la debilidad en consuelo y fortaleza. San Francisco nos enseña que la verdadera austeridad no es rígida, sino siempre guiada por el amor que edifica.

ILUMINACIÓNILUMINACIÓNILUMINACIÓNPAPA FRANCISCO – FRATELLI TUTTI (2020), N. 66 66. Mejor no caer en esa miseria. Miremos el modelo del buen samaritano. Es un texto que nos invita a que resurja nuestra vocación de ciudadanos del propio país y del mundo entero, constructores de un nuevo vínculo social. Es un llamado siempre nuevo, aunque está escrito como ley fundamental de nuestro ser: que la sociedad se encamine a la prosecución del bien común y, a partir de esta finalidad, reconstruya una y otra vez su orden político y social, su tejido de relaciones, su proyecto humano. Con sus gestos, el buen samaritano reflejó que «la existencia de cada uno de nosotros está ligada a la de los demás: la vida no es tiempo que pasa, sino tiempo de encuentro»[57]. 3. La esperanza efectivamente nace del amor y se funda en el amor que brota del Corazón de Jesús traspasado en la cruz: «Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más ahora que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida» (Rm 5,10). Y su vida se manifiesta en nuestra vida de fe, que empieza con el Bautismo; se desarrolla en la docilidad a la gracia de Dios y, por tanto, está animada por la esperanza, que se renueva siempre y se hace inquebrantable por la acción del Espíritu Santo. BULA SPES NON CONFUNDIT (“LA ESPERANZA NO DEFRAUDA”, PAPA FRANCISCO, JUBILEO 2025) Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquel que nos amó. Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor» ( Rm 8,35.37-39). He aquí porqué esta esperanza no cede ante las dificultades: porque se fundamenta en la fe y se nutre de la caridad, y de este modo hace posible que sigamos adelante en la vida. San Agustín escribe al respecto:«Nadie, en efecto, vive

REFLEXIÓNREFLEXIÓNREFLEXIÓN “Una vida no se salva si no es con el amor; nadie madura ni alcanza la plenitud aislándose. Se necesita cultivar la memoria agradecida, reconocer la esperanza que nos transmitieron y compartirla con amor”. PRIMERA REGLA NO BULADA (REGLA DE 1221), CAP. XI, 1-2: «Y ámense mutuamente, como dice el Señor: “Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado” (Jn 15,12). Y muestren con las obras el amor que tienen entre sí, como dice el Apóstol: “No amemos de palabra ni de boca, sino con obras y de verdad” (1 Jn 3,18).» Virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad son las virtudes teologales. La bula recuerda que no están separadas, sino que funcionan juntas: la esperanza “nace del amor” (caridad) y se funda en él, y a su vez la caridad se hace visible en gestos concretos hacia los demás. Para Francisco, ese Corazón traspasado de Cristo lo llevó a vivir la Pasión del Señor con ternura y sencillez, reconociéndolo en el leproso, en el pobre, en el hermano necesitado. La caridad que nace del encuentro con Cristo pobre y crucificado se convierte en esperanza compartida con los más pequeños. Un franciscano diría: La esperanza que se comparte en el amor es mirar a cada hermano con misericordia, especialmente al más olvidado. La caridad se vuelve esperanza cuando, al servir al pobre, este descubre que no está solo y que Dios lo ama. La alegría franciscana es precisamente esa: ser portadores de esperanza porque somos canales del amor de Dios.

ORACION DE LOS FIELESORACION DE LOS FIELESORACION DE LOS FIELES DONDE HAY CARIDAD Y AMOR, /ALLÍ ESTÁ EL SEÑOR/Por la Iglesia, para que sea signo vivo del amor de Cristo y siembre esperanza en medio del mundo, roguemos al Señor. Roguemos al Señor Por los que sufren hambre, soledad o enfermedad, para que encuentren en la caridad de los cristianos consuelo y apoyo, roguemos al Señor. Roguemos al Señor Por nuestras comunidades franciscanas y parroquiales, para que vivan la fraternidad en la alegría y el servicio mutuo, roguemos al Señor. Roguemos al Señor Por cada uno de nosotros, para que sepamos compartir con sencillez el pan de cada día y dar esperanza a los hermanos, roguemos al Señor. Roguemos al Señor CompromisoCompromisoAmorAmorAmorCITA BIBLICA:Juan 13, 34-35MENSAJES CON GESTOS Cada participante escribe en un papel un gesto concreto de amor o servicio que dará en la semana para sembrar esperanza en alguien que lo necesite. Organizar una “mesa compartida” donde todos aporten algo y todos reciban sin distinción.

LIBRES COMO FRANCISCO, IR POR EL MUNDO CANTANDO AMOR. POBRES COMO FRANCISCO SER LOS MENORES DE CORAZÓN. Cantos de Asís 1.- El sol que todo sabe alumbrar, es nuestro guía al marchar; luz y amistad por el mundo dar, siempre a todos por igual. 2.- Ver una flor que sabe adornar, ser un adorno de Dios, ver a las aves, oír su cantar, ser instrumentos de paz. 3.- Canto la gloria del Creador, canto mi alegre ilusión, canto al hermano, canto al amor, canto la gloria de Dios. 4.- Somos el resto del gran Israel, somos porción del Señor, somos los pobres del Dios de Jacob, somos amigos de Dios. 2.Francisco es melodía mas dulce que la miel y Clara la ternura vestida de mujer los dos forman una armonía para Dios. 3.La tierra que sin más un día los vio nacer celebra hoy llena de gozo y alegría Asís del trovador que grande privilegio que Dios te concedió cuna de Clara 1.La rosa y el clavel perfuman el altar y es la oración mas agradable en tu presencia Francisco es la pasión y Clara la esperanza de un nuevo amanecer que ya se acerca. Y CANTAN DE ALEGRÍA LA ROSA Y EL CLAVEL Y JUNTO CON LAS AVES ALABAN AL SEÑOR. Libres como Francisco Francisco y Clara

/OH, FRANCISCO, QUIERO AMAR COMO TÚ OH, FRANCISCO, CAMINAR JUNTO A MI JESÚS/ Cantos de Asís 1. Francisco un joven rico. que se hizo pobre por amor encarnando el Evangelio dando todo por el Señor. 2.Amaba siempre en las creaturas la grandeza de su Creador teniendo a todos como hermanos y muy amados por el Señor. 3. Al llegar, paz y bien deseada y a sus hermanos fortalecía enseñando con el ejemplo y viviendo con alegría. 4. Los estigmas le dio el Señor como un regalo de su amor porque en Francisco Jesús hallaba el gran amigo que Él amaba. 1.TUS MANOS QUE ACOGEN A LOS POBRES Y PARTEN SU PAN CON EL MENDIGO, YO QUIERO TAMBIÉN AMAR A TODOS, ¡YA PUEDES, SEÑOR, CONTAR CONMIGO! 2. SEMBRANDO LA PAZ Y EL BIEN CAMINAS, Y YO, SEMBRADOR, IRÉ A TU LADO. EN TI EL EVANGELIO ES CARNE VIVA, Y CRISTO OTRA VEZ CRUCIFICADO. ROSAS DE SANGRE HAN FLORECIDO, REVIVEN EN TU CUERPO LA PASIÓN, FRANCISCO, DE AMOR ESTÁS HERIDO, LAS MANOS, LOS PIES Y EL CORAZÓN. un Joven Rico Huellas del crucificado

POR EL MUNDO LLEVAREMOS LA ALEGRÍA Y LA ESPERANZA, LA VERDAD Y LA JUSTICIA QUE NACEN DEL AMOR. Y SEMBRAREMOS LA SEMILLA DE LA PAZ Y LA ARMONÍA, PARA HACER DE CADA DÍA UN CANTO PARA DIOS. Cantos de Asís 1. La paz y el bien nuestra bandera y Dios en nuestro corazón; somos soldados en la guerra… ¡Francisco es nuestra luz! 1.Con tu cuerpo y sangre, misterio divino, te haces presente aquí en el altar. /Tú estás con nosotros en el pan y el vino que reconcilian, que dan vida y paz/. 2. Señor amigo, Palabra de Dios, tú nos invitas a ser fraternidad. /Por ti aquí estamos y eres alimento que nos llena de amor para sanar/. 3. Fraternidad es más que una palabra, es un abrazo olvidando el rencor, /es dar la mano al pobre y desvalido, es consolar al hermano en la aflicción/. 4. Tú nos enseñas a amar al más pequeño, ustedes son todos hermanos, sean uno. /Desde Ecuador, para el mundo entero, anunciamos: Tú eres la vida, Jesús/. FRATERNIDAD PARA SANAR EL MUNDO ESO NOS MUESTRAS, SEÑOR, DESDE LA CRUZ. /TÚ NOS CONGREGAS EN TORNO A TU MESA Y NOS ENSEÑAS AL HERMANO A AMAR/. Francisco es nuestra luz En toRno a tu MESA 2. El testimonio de su vida enciende nuestro corazón, nuestro ideal está en la cruz, ¡Francisco es nuestra luz! 3.El Evangelio nos convierte en mensajeros del Señor; y en el amar y el compartir… ¡Francisco es nuestra luz! HIMNO OFICIAL DEL 53° CEI QUITO 2024

PADRE BUENO, DIOS ALEGRE, PRIMAVERA Y MANANTIAL, DIOS HERMANO, DIOS AMIGO, PADRE NUESTRO, CELESTIAL. Cantos de Asís 1. Tú, Señor, que enciendes las estrellas, Tú que al sol le das su resplandor, Tú que cuidas del pájaro perdido que va buscando un nido guiado por tu amor. Tú que siembras rosas y trigales, Tú que al lirio vistes de esplendor, nos proteges, Señor, con más cariño, pues quieres más a un niño que al pájaro y la flor. Fui trovador, me llamaban Francisco, Cantaba alegre en las noches de Asís, Más ya no quiero cantar a Rolando, Ni las proezas del gran Amadis. Fui descubriendo un camino distinto, Sentí en mi alma un vacío total, No quiero amores que pasan y mueren, Hoy solo canto a mi rey inmortal. YO QUIERO SER EVANGELIO VIVIENTE, ABANDONARME EN TUS BRAZOS SEÑOR. SER COMO UN NIÑO QUE JUEGA O SE DUERME, MIENTRAS SU PADRE LE ENVUELVE EN AMOR. Padre bueno, dios hermano Evangelio viviente 2. Tú, Señor, que velas por el pobre, y al humilde das tu protección, al que amas le ofreces un tesoro que vale más que el oro: le das tu corazón. Tú, Señor, que alumbras mi camino, Tú, que escuchas siempre mi oración, en tu amor pongo yo mi confianza, renace mi esperanza, se acuna mi canción. Vestía trajes lujosos de seda, Y al cinto un precioso puñal, Hoy mis señores son esos leprosos, Y mi vestido este pobre sayal. Cambie tesoros por dama probreza, Placer, honores por la santidad, Y soy feliz como nunca lo he sido, Dios es mi gozo, mi felicidad.

HERMANO JUGLAR, TE ACERCASTE A DIOS A TRAVÉS DE LA NATURALEZA HERMANO JUGLAR, SOY UN LOBO MODERNO BUSCANDO EL CÓMO MIL RESPUESTAS; HERMANO JUGLAR. Cantos de Asís Hermano camino sembrado de noches serenas, tu ejemplo es un canto que quiero elevar yo también, te escucho en el río y el viento que impulsa mi vela, y en todas las cosas que tu me enseñaste a ver. Hermano del árbol, tu voz es palabra elegida, floresta que el sol vagabundo aún suele alegrar, has puesto tu fe poderosa montada en mi ruta, cruzando el invierno de un siglo confuso y sin paz. CANTANDO ALEGRE VIENE FRANCISCO UNA ALABANZA PARA EL SEÑOR, DESCALZO Y POBRE VIENE ANUNCIANDO EL EVANGELIO CON MUCHO ADMOR. Hermano juglar Cantando alegre viene francisco Hermano de tanta verdad y de tanta ternura, que cumples el viejo mistero de amar y cantar, estoy diciendo a seguirte y correr la aventura, sabré comenzar cada día dispuesto a cambiar. Un hombre rico, era Francisco de los mejores, un gran Señor; //Tenía todo lo que quería hasta que un día Dios lo llamó.// Se despojó de su realeza se hizo pobre todo dejó //Pero él sabía que entre los pobres encontraría a su Señor. // Cómo quisiera seguir a Cristo como Francisco, sentir su amor //Dejarlo todo casa y familia volverme pobre como el Señor. //

LOADO SEAS, MI SEÑOR, POR TODA CRIATURA, POR EL HERMANO SOL. LOADO SEAS, MI SEÑOR, POR LA HERMANA TIERRA, LAS FLORES DE COLOR. Cantos de Asís Omnipotente, Altísimo, bondadoso Señor, tuya es la alabanza, la gloria y el honor. Tan sólo Tú eres digno de toda bendición, y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención. OMNIPOTENTE ALTÍSIMO Y por la hermana luna de blanca luz menor, y las estrellas claras que tu poder creó, tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son, y brillan en los cielos, loado mi Señor Y por la hermana agua, preciosa en su candor, que es útil, casta, humilde, loado mi Señor Por el hermano fuego que alumbra al irse el sol y es fuerte, hermoso, alegre loado mi Señor. Y por la hermana tierra que es toda bendición la hermana, madre tierra, que da en toda ocasión las hierbas y los fruto y flores de color, y nos sustenta y rige, loado mi Señor. Y por los que perdonan y aguantan por tu amor los males corporales y la tribulación ¡felices los que sufren en paz con el dolor porque les llega el tiempo de la consolación! Y por la hermana muerte, loado mi Señor. Ningún viviente escapa de su persecución ¡Ay, si en pecado grave sorprende al pecador! ¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios !No probarán la muerte de la condenación ¡ ¡Servidle con ternura y humilde corazón! ¡Agradeced sus dones, cantad su creación! Todas las criaturas load a mi Señor.

HERMANO SOL, TU NOS TRAES ALEGRÍA, Y DEL SEÑOR EL AMOR, POR TU NUEVO DÍA LOADO MI SEÑOR. Cantos de Asís 1.A tu paso alegras el cielo y nos traes luz y calor. Por tu sol de alegres vuelo, loado mi Señor. Te deslizas por las praderas y en los campos pintas Verdor, por tus luces placenteras loado mi Señor CANTICO AL HERMANO SOL Hermano Sol, Hermana Luna 2.No distingues malos y buenos, para todos es tu calor. Quieres tu que nos amemos loado mi Señor. Con tu mano todos los días, pobre y rico cubren dolor, aprendemos tu alegría, loado mi Señor. 3.Tu maduras frutos y mieses, y a las flores das el color, por el paso de los meses, loado mi Señor. Recorriendo la hermana tierra, a los hombres sin amor, por los que no quieren guerra loado mi Señor. Qué gran dulzura ver como renace humildemente el amor en mí. Qué gran dulzura ver que no estoy solo, que formo parte de una inmensa vida que resplandece a mi alrededor, regalo suyo, de su inmenso amor. Nos da el cielo, las claras estrellas, el Sol hermano y la hermana Luna, la madre Tierra con frutos, prados, flores, el fuego, el viento, aire y agua pura, fuente de vida de sus criaturas, regalo suyo, de su inmenso amor, regalo suyo, de su inmenso amor.

SÓLO DIOS, SÓLO DIOS, ES ESA FUERZA QUE INUNDA, QUE INVADE TODO TU SER. SÓLO DIOS, SÓLO DIOS, ES ESA PAZ INFINITA QUE ACTÚA DENTRO DE TI. Cantos de Asís Dinos Francisco, Cómo es que puedes hablar, A aquellas flores del campo, A aquellos peces del mar. Dinos Francisco, Cómo es que puedes amar A todos los que te gritan Que eres un "loco de atar". De dónde sacas la fuerza Que no permite perder Esa alegría que llena, Entero, tu corazón. dinos francisco POBRE DE CRISTO Dinos Francisco, Cómo es que puedes dejar Dinero, nombre y amigos, Para marcharte con Dios. Dinos Francisco, Cómo es que puedes estar En medio de los leprosos Dando ternura y amor. Y dice la gente que sólo con verte Ya se llenaba de ternura y de paz. Nos enseñaste a amar la naturaleza y a contemplar a Dios en cada ser. Siguiendo fiel las huellas del Maestro, llegaste a ser testigo de su amor. FUENTE DE AMOR, FUENTE DE PAZ, POBRE DE CRISTO, SIEMPRE SERÁS. EL MUNDO ENTERO BRILLA CON TU LUZ AMIGO FIEL, TESTIGO DE JESÚS. Alegre soñador, el mundo es tu casa, sabes que Dios nunca te abandona, vives feliz, dispuesto siempre a todo, adonde Dios te pide, allá te vas. Nosotros que también somos tus hermanos, damos a Dios gracias por tus glorias; y al aclamar tu entrega y tu virtud, pedimos que nos haga como tú.

REZO DE LA ESTACIóN V. Seas por siempre bendito y alabado. R. Mi dulcísimo Jesús por mi amor sacramentado. (se repite 3 veces) Padre Nuestro, Avemaría, Gloria. Canto Eucarístico. Exposición del Santísimo. COMUNION ESPIRITUAL. Yo quisiera señor, recibirte con aquella pureza, humildad y Devoción con que te recibo tu Santísima Madre; con el espíritu y fervor de los santos. Amén. Adoración al Santísimo Sacramento Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el Cielo y en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, Te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén. Evangelio del Dia Reflexión

Adoración en silencio. Canto Eucarístico. ORACIóN V. Nos distes pan del cielo. R. Que contiene en si todo deleite. Oh Dios. que nos distes el verdadero pan del cielo Concédenos, te rogamos, que, con la fuerza de este alimento espiritual, siempre vivamos en ti y resucitemos gloriosos en el último día. Amen. ¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo! ¡Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan, no te aman! (Tres veces). Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes con los que El es ofendido. Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pecadores.

PRECES DE DESAGRAVIO. Bendito sea Dios. Bendito sea su Santo Nombre. Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre. Bendito sea tu nombre Jesús. Bendito sea su Sacratísimo Corazón. Bendita se su preciosísima Sangre. Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar. Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito. Bendito sea la Excelsa Madre de Dios, María Santísima. Bendita sea su Gloriosa Asunción a los Cielos. Bendito sea San José su casticismo esposo. Bendito sea Dios en sus Ángeles y Santos. Danos, señor, Sacerdotes Santos. Danos, señor Sacerdotes Santos. Daños Señor, muchos sacerdotes Santos. BENDICION Hermanos, recibamos la bendición de Jesús presente en la Eucaristía y que llegue también a todas nuestras familias. Y que Jesús nos bendiga en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

Santo Rosario

Inicio Señal de la cruz Lector: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Todos: Amén Oración de invocación al Espíritu Santo: Lector: Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles. Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor. Lector: Envía, Señor, tu Espíritu Todos: Y se renovará la faz de la tierra. Oremos: ¡Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo!, concédenos que sintamos rectamente con el mismo Espíritu y gocemos siempre de su divino consuelo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. Lector: Ave María purísima Todos: Sin pecado concebida Guía para rezar el Santo Rosario

Acto de contrición. Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén. Lector: Abre, Señor, mis labios. Asamblea: Y mi boca proclamará tu palabra. Lector: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Todos: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Rezo de los Misterios Guía: Hoy vamos a meditar los Misterios... (Mencionar los misterios que se van a rezar cada día: misterios gozosos: lunes y sábado Misterios luminosos: Jueves Misterios dolorosos: martes y viernes Misterios gloriosos: Miércoles y domingo

Primer Misterio... se reza un Padre Nuestro, Diez Aves Marías, un Gloria y las Jaculatorias. Padre Nuestro: +Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; vnega a nosotros tu reino; Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. +Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén. Ave María: +Dios te Salve, María, llena eres de gracia; el Señor está contigo. Bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. +Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén Gloria: +Gloria al padre, y al Hijo , y al Espíritu Santo. +Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos. Amén

Primer misterio Gozoso: La encarnación del Hijo de Dios. (Lc 1, 26-31) Segundo misterio Gozoso: La visita de María Santísima a Santa Isabel. (Lc 1, 39-40) Tercer misterio Gozoso: El Nacimiento del Niño Dios en el Portal de Belén. (Lc 2, 1-7). Cuarto misterio Gozoso: La presentación del Niño Jesús al Templo. (Lc 2, 22-23.25.34) Quinto misterio Gozoso: El niño Jesús, perdido y hallado en el Templo. (Lc 2, 41-51) Los misterios gozosos se rezan los días Lunes y sábados. Misterios Gozosos

Misterios Luminosos Los misterios luminosos se rezan los días Jueves. Primer misterio Luminoso: El Bautismo del Señor. (Lc 1, 26-31) Segundo misterio Luminoso: Las Bodas de Caná. (Jn 2,1-11) Tercer misterio Luminoso: El anuncio del Reino. (Mc 1-14-15) Cuarto misterio Luminoso: La transfiguración del Señor. (Mc 9,1-10) Quinto misterio Luminoso: La Institución de la Eucaristía. (Mc 14, 12-25)

Primer misterio Doloroso: La Oración de Jesús en el Huerto. (Mc 14,34-38) Segundo misterio Doloroso: La Flagelación de Jesús, atado a la columna. (Mc 15, 15) Tercer misterio Doloroso: La Coronación de espinas del Hijo de Dios. (Mc 15, 16-19) Cuarto misterio Doloroso: Jesús camino del Calvario con la Cruz a cuestas. (Mc 15, 21-22) Quinto misterio Doloroso: Crucifixión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo. (Jn 19,18.25-30) Misterios Luminosos Los misterios dolorosos se rezan los martes y viernes.

Primer misterio Glorioso: La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo (Mt 28, 1-6) Segundo misterio Glorioso: La Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo (Mc 16, 19-20) Tercer misterio Glorioso: La venida del Espíritu Santo el día de Pentecostés. (Hech 2, 1-4) Cuarto misterio Glorioso: La Asunción de María en Cuerpo y Alma a los Cielos. (Cantar 6, 10) Quinto misterio Glorioso: La Coronación de María Santísima como Reina de los Cie- los y Tierra. (Ap 12, 1) Misterios Luminosos Los misterios dolorosos se rezan los Miércoles y Domingos

Señor, ten piedad, Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad, Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad, Señor, ten piedad. Cristo, óyenos. Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos. Dios, Padre celestial, Ten piedad de nosotros. Dios, Hijo, Redentor del mundo, Dios, Espíritu Santo, Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, Santa María, Ruega por nosotros. Santa Madre de Dios, Santa Virgen de las Vírgenes, Madre de Cristo, Madre de la Iglesia, Madre de la Misericordia, Madre de la divina gracia, Madre de la Esperanza, Madre purísima, Madre castísima, Madre siempre virgen, Madre inmaculada, Madre amable, Madre admirable, Madre del buen consejo, Madre del Creador, Madre del Salvador, Madre de misericordia, Letanía Lauretana

Virgen prudentísima, Virgen digna de veneración, Virgen digna de alabanza, Virgen poderosa, Virgen clemente, Virgen fiel, Espejo de justicia, Trono de la sabiduría, Causa de nuestra alegría, Vaso espiritual, Vaso digno de honor, Vaso de insigne devoción, Rosa mística, Torre de David, Torre de marfil, Casa de oro, Arca de la Alianza, Puerta del cielo, Estrella de la mañana, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consuelo de los migrantes, Consoladora de los afligidos, Auxilio de los cristianos, Reina de los Ángeles, Reina de los Patriarcas, Reina de los Profetas, Reina de los Apóstoles, Reina de los Mártires, Reina de los Confesores, Reina de las Vírgenes, Reina de todos los Santos, Reina concebida sin pecado original, Reina asunta a los Cielos, Reina del Santísimo Rosario, Reina de la familia, Reina de la paz. Letanía Lauretana

Conclusión Oración Todos: Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no desprecies las oraciones que te hacemos en nuestra necesidad. Antes bien, líbranos de todos los peligros, oh Virgen Gloriosa y Bendita. Lector: Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Todos: Para que se amos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén. Oración Final Lector: OREMOS: Señor, concede a tus hijos gozar siempre de completa salud de alma y cuerpo; y por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen María, libranos de las tristezas de esta vida y concédenos disfrutar de las alegrías eternas. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de las promesas y gracias de nuestro Señor Jesucristo.

Coronilla a la Divina Misericordia Las 15:00 horas se conoce como la «hora de la gran misericordia» en recuerdo de la muerte de Cristo en la cruz a las 15:00 horas del Viernes Santo. Del mismo modo, a menudo se reza el Vía Crucis en este momento. ¿Dónde, si no en la Divina Misericordia, puede encontrar el mundo refugio y luz de esperanza? Papa San Juan Pablo II

Utilizando cuentas de rosario normales (o tus diez dedos), sigue esta estructura: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Prepara tu corazón y tu mente. Expiraste, Jesús, pero la fuente de la vida brotó para las almas, y el océano de la misericordia se abrió para el mundo entero. Oh Fuente de Vida, Divina Misericordia insondable, envuelve el mundo entero y vacíate sobre nosotros. Reza la oración de Santa Faustina. En cada una de las tres cuentas pequeñas, reza: Oh Sangre y Agua, que brotasteis del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, ¡en Vos confío! (x3) Reza un Padre Nuestro. Reza un Ave María. Reza el Credo de los Apóstoles. Primera década En la primera cuenta grande, rezamos lo siguiente: Padre eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, en expiación de nuestros pecados y los del mundo entero.

En las diez cuentas pequeñas, rezamos lo siguiente: Por su dolorosa Pasión, ten piedad de nosotros y del mundo entero. (x10) Después de cinco décadas, reza por misericordia. Repite la siguiente oración tres veces: Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero. (x3) Oh Sangre y Agua, que brotasteis del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, ¡en Vos confío! (x3) Oremos: Dios eterno, en quien la misericordia no tiene fin y el tesoro de la compasión es inagotable, míranos con bondad y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en los momentos difíciles no desesperemos ni nos desanimemos, sino que con gran confianza nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia mismos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

María, madre solícita en la Visitación enséñanos a escuchar la Palabra, una escucha que nos hace estremecer y, a toda prisa, hace que nos dirijamos hacia todas las situaciones de pobreza donde se necesita la presencia de tu Hijo. Enséñanos a llevar a Jesús en silencio y con humildad, como tú lo hiciste. Que nuestras fraternidades se hagan presentes entre los que no lo conocen para difundir su Evangelio, dando testimonio de él, no con palabras, sino con la vida; no anunciándolo, sino viviéndolo. Enséñanos a viajar con sencillez como tú hiciste, con la mirada puesta siempre en Jesús presente en tu vientre: contemplándolo, adorándolo e imitándolo. María, mujer del Magnificat enséñanos a ser fieles a nuestra misión: llevar a Jesús a la gente. Oh amada Madre, esta es tu propia misión, la primera que Jesús te confió, y que te has dignado a compartir con nosotros. Ayúdanos e intercede por nosotros para que podamos hacer lo que tu hiciste en la casa de Zacarías, glorificando a Dios y santificando a las personas en Jesús, ¡por Él y para Él! ¡Amén! San Carlos de Foucault Oración de la Visitación

Las 3 Ave Marias Dios todopoderoso, tu que inspiraste a la Virgen María, cuando llevaba en su seno a tu Hijo, el deseo de visitar a su prima Isabel, concédenos, te rogamos, que, dóciles al soplo del Espíritu, podamos, con María, cantar tus maravillas durante toda nuestra vida. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén María Madre mía, líbrame de caer en pecado mortal. 1. Por el poder que te concedió el Padre Eterno Dios te salve, María... 2. Por la sabiduría que te concedió el Hijo. Dios te salve, María... 3. Por el Amor que te concedió el Espíritu Santo Dios te salve, María... Gloria Oración:

“Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia –como lo había prometido a nuestros padres– en favor de Abrahám y su descendencia por siempre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.” Canto de María Magníficat

La Corona Franciscana La Corona Franciscana, también conocida como Rosario de las Siete Alegrías de la Virgen María, es una devoción mariana nacida en el seno de la Orden de los Hermanos Menores a mediados del siglo XV. La Corona Franciscana nació en el corazón de la espiritualidad franciscana en el siglo XV, en un contexto en que la piedad popular encontraba nuevas formas de meditación en torno a la vida de la Virgen María. Su origen concreto se sitúa, según las fuentes conventuales, en el convento de San Francisco en Asís, hacia el año 1422, y está vinculado a un novicio franciscano llamado, según algunas tradiciones manuscritas, fray Jaime (Jacobo). Este joven solía ofrecer flores a la Virgen en su infancia, y al entrar en la vida religiosa sintió dolor por no poder continuar ese gesto. En la angustia de esa renuncia, la Virgen María se le apareció y le reveló que había un modo aún más precioso de agradarla: rezar cada día siete decenas del Avemaría en recuerdo de sus siete alegrías, desde la Anunciación hasta la Asunción y Coronación. “Salve, Señora santa, Reina santísima, Madre de Dios […] en ti estuvo y está toda plenitud de gracia y todo bien.” (Saludo a la bienaventurada Virgen María, Escritos Completos de San Francisco de Asís, BAC) Desde su origen, la Corona no fue una mera alternativa al rosario tradicional, sino una expresión contemplativa centrada en el gozo pascual de María y en su cercanía como madre y discípula. Con el tiempo, fue reconocida y recomendada por el Magisterio de la Iglesia, convirtiéndose en una joya espiritual de la familia franciscana y de toda la Iglesia.

La Corona Franciscana, en su forma establecida desde el siglo XV, se compone de siete decenas, cada una dedicada a una de las Siete Alegrías de la Virgen María. Esta estructura no es fruto del azar, sino una síntesis espiritual en la que la meditación, la memoria y la alegría convergen en una única oración profundamente mariana y pascual. Los Siete Misterios de la Corona Franciscana son: La Anunciación del ángel a María La Visitación de María a su prima Isabel El Nacimiento de Jesús en Belén La Adoración de los Reyes Magos El hallazgo de Jesús en el templo La Resurrección del Señor La Asunción y Coronación de María en el cielo Cada uno de estos misterios se contempla rezando: 🔹 1 Padrenuestro 🔹 10 Avemarías 🔹 1 Gloria Al concluir las siete decenas, se añaden dos Avemarías adicionales, para completar el número de 72 años que, según una antigua tradición, vivió la Virgen María en la tierra (cf. Meditationes vitae Christi, cap. CXIV).

Señor; ten piedad Cristo; ten piedad Señor; ten piedad Santa María Madre de Dios; Ruega por nosotros Hija y esclava del Rey Altísimo. Madre de nuestro santísimo Jesucristo Esposa del Espíritu Santo Señora y Reina Virgen hecha Iglesia Elegida por el santísimo Padre Consagrada por el mismo Altísimo Padre Consagrada por su Hijo amado Consagrada por el Espíritu Santo Virgen llena de gracia Virgen que tuvo y tiene todo bien Virgen que acoge la Palabra de Dios Virgen pobre Virgen adornada de todos los dones Virgen honrada a causa de la encarnación Palacio de Dios Tabernáculo de Dios Casa de Dios Vestidura de Dios Esclava de Dios Madre nuestra Abogada nuestra LETANÍAS FRANCISCANAS A MARÍA

ORACIÓN FINAL: Santa Virgen María, no ha nacido en el mundo entre las mujeres ninguna semejante a ti. Hija y esclava del altísimo y sumo Rey, el Padre celestial. Madre de nuestro santísimo Señor Jesucristo. Esposa del Espíritu Santo: Ruega por nosotros con san Miguel arcángel, y con todas las virtudes de los cielos y con todos los santos ante santísimo tu amado Hijo, Señor y maestro. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amen

San Francisco, hermano nuestro, tú que hace ochocientos años fuiste al encuentro de la hermana muerte como un hombre reconciliado, intercede por nosotros ante el Señor. Tú, que en el Crucifijo de San Damián reconociste la paz verdadera, enséñanos a buscar en Él la fuente de toda reconciliación que derriba todo muro. Tú, que desarmado atravesaste las líneas de la guerra y de la incomprensión, concédenos el coraje de construir puentes allí donde el mundo levanta fronteras. En este tiempo afligido por conflictos y divisiones, intercede para que lleguemos a ser artesanos de paz: testigos desarmados y desarmantes de la paz que viene de Cristo. Amén Oración del Papa León xvi a San FranciscoASAS SSFranciscoFranciscoFranciscodeI G L E S I AI G L E S I A L A SL A S N U Ñ E ZN U Ñ E ZI G L E S I A L A S N U Ñ E ZSan

Una semilla de vida eternaránsitoSan FranciscoSan FranciscoSan Francisco 8° Centenario8° Centenario8° Centenario1226-2026