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2 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 06 La economíaargentina:avances,deudas pendientes y una oportunidad por delante. Por IvánCachanosky. 04 18 política 22 comercio exterior editorial economía Ni el tiro del final te va a salir. Por Richard Leslie Ramsay. La crisis no es de la democracia, sino de las respuestas. Por Valentin Giachello. La evolución del Riesgo País. Por Guillermo Luis Covernton. Esta vez el liderazgo parece ser la clave. Por Matías Bolis Wilson. Gobernadores e Intendentes se resisten a bajar impuestos. Elnuevo Régimen deImportacióndeLíneasde Producción Usadas. DecretoN483/2026ysu impacto operativo. Por Dr. Juan Pedro Arancedo. Fuerte “voto de confianza” de Velis a los Despachantes y puñetazo para las Terminales Portuarias. Comercio Exterior Argentino: cinco señales positivas que podrían redefinir la próxima década Por Lic. Vicente Viciconte. El comercio global necesita más madera: la oportunidad que se abre para Argentina.

3 www.netnews.com.ar D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 Subdirectora General Paola Batista Asesoría Legal Estudio Arbit y Asoc. Diseño Gráfico Ronald Leslie Ramsay Desafío Exportar La revista de comercio exterior es una publicación de Puls Media Editor/Director Richard Leslie Ramsay Fray Justo Sarmiento 992 - (1602) Florida Buenos Aires - Argentina. Tel: (00 54 11) 37 73 38 59 Email: revistadesafioexportar@gmail.com 252 EXPORTAR cio exteriol a r e v i s t a d e c o m e r r @desafio @Netexportar | NetNews NewsArg 34 producción 46 sociedad Dr. Matías Chacón. 48 novedades empresarias 50 online ElEstadose quedaconel 61,9%delarentaagrícola en unescenario de costosen alza. Tierras Raras IV: La Trampa de la Primarización y el Estrangulamiento Logístico Regional. Por Dr. Julio Theaux. Soberanía regalada. Históricoreconocimientointernacionalpara el oncólogo

4 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 editorial d e l t i n t e r o Richard Leslie RAMSAY Editor | Director Revista Desafío Exportar Bajó el telón de esta tragicomedia. Sin aplausos, sin silbi- dos ni tampoco risas. El vodevil Manuel Adorni, ¿terminó o recién empezará? Las cachetadas no las recibirá él, que seguramente será compensado con algo para que se despida desde la ex- planada de la casa de gobierno declamando inocencia de todo lo que se le endilga, pero de esos malos momentos seguro obtendrá una excelente compensación. Así fun- ciona la casta que prometieron combatir. De un sueldo que le permitía vivir ajustadamente haciendo presencias como panelista en programas de televisión, a uno de los cargos más importantes del gobierno nacional. De una vida ajustada económicamente a una vida holgada para disfrutar en el futuro, a menos que el fiscal y el juez no se sientan conformes decidan ahondar y sigan encontrando motivos para que disfrute de un tiempo de descanso en alguna cárcel o en su propio departamento con pulsera y prisión domiciliaria. El presidente puso distancia con gente valiosa que lo ayu- dó a ser presidente, y no dudó un segundo en tomar la determinación. En cambio, con Manuel Adorni lo pensó tres meses, y ni aún así no estaba convencido de “acep- tarle” la renuncia. Mal asesorado o mal convencido el problema es que no se midieron los daños. Cuando un buque es alcanzado por un proyectil lo primero que ordena el capitán es una evaluación de los daños, para ordenar cómo resolver el problema y determinar cómo solucionarlo. Adorni pro- vocó muy serios daños a LLA, al presidente Javier Milei, a la credibilidad y transparencia de lo proclamado, pu- diendo evitarlo. Si hubiera renunciado inmediatamente para ponerse a disposición de la justicia para que lo in- vestigue, y si resultara inocente, tal como lo grita a los cuatro vientos, podía volver por la puerta grande para aspirar a cargos importantes o una embajada. Hoy, con todo el manoseo durante tres meses, hasta el gabinete empezó observar con recelo los acontecimientos, causa- ba molestias la debilidad del presidente para tomar una determinación demasiado tardía, ya que, cada día que pasaba más problemas se le presentaban al jefe de gabi- nete, y el malestar de propios y ajenos se manifestaba en encuestas que mostraban caída de imagen positiva del presidente. Los últimos quince días el malestar en toda la cúpula del gobierno dejó de ser un secreto. Aun así, Ni el tiro del final te va a salir

5 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 el presidente permanecía firme en su actitud de respal- darlo. ¿Mal asesorado o mal convencido? El tiempo que todo lo puede develará los motivos... La economía, piedra basal de este gobierno, presenta características muy buenas para algunos y muy malas para otros. La anulación de impuestos, cargos y contri- buciones, que en los hechos no termina de materializarse como una reducción efectiva de la presión fiscal sino más bien como una simplificación de trámites —que si bien es bienvenida por las empresas, no modifica el peso real del sistema impositivo—, permite que algunas compañías, liberadas de esas pesadas mochilas generadas para sos- tener estructuras nacionales, provinciales y municipales, comiencen a obtener mayores beneficios, mientras que la otra cara de la moneda sigue mostrando que para mucha gente sus economías se han ido resintiendo. Millones de jubilados fueron privados de beneficios en medicamen- tos, subsidios en los servicios esenciales; agua, luz y gas, lo que agrava los míseros pesos que cobran. Mientras que se divulgan cifras extravagantes en sueldos a miembros del directorio de YPF, millones de jubilados comen sólo una vez al día. Recomponer el país, sin duda es tarea titánica. Terminar con las mafias enquistadas en distintos organismos del Es- tado no se logra de un día para otro, tampoco esperando que la masa de pobres jubilados se vaya achicando por muerte natural y así aliviar la carga. El gobierno se encuentra entre la espada y la pared, sin duda, pero la inacción para aliviar en parte la crítica si- tuación permite que este drama se agrave. Abrigarse más como dijo el flamante ministro, para no usar el gas para calefaccionarse, es propio de alguien que nunca sufrió el frío. Los viejos no tienen recursos para defenderse como sí lo tienen los jóvenes, y aun así frío y hambre es una combinación difícil de sobrellevar tanto para unos como para otros. Lo triste es que usando la inteligencia y el sentido común la gran mayoría de los problemas tendrían solución, pero la miopía, el entretenimiento en peleas con los opositores son el árbol que no permite ver el bosque. Hoy dice el presidente “no hay plata”, pero la habría y mucha para resolver estos y muchos otros problemas que adolece nuestro país aplicando criterios de desarro- llo modernos. Dicen que el sentido común, muchas veces es el menos común de los sentidos... En otro orden, comenzó el mundial de football, al prin- cipio con mucha apatía, pero una pasión creciente en la medida que va avanzando el torneo y Argentina va mos- trando su potencial. Lionel Messi al frente del equipo argentino, en la medida que avanza, alegra millones de corazones y aquieta las aguas distanciando a la gente de los problemas internos. Ganar este campeonato sin duda beneficiaría al gobier- no, dado que mientras duraran los festejos los problemas internos quedarían relegados. Por último una triste plegaria para tantos muertos y heri- dos venezolanos y extranjeros fallecidos como consecuen- cia de los dos terremotos, absolutamente inesperados. Que el Cielo se apiade de todos ellos. richardleslieramsay@gmail.com

6 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 e c o n o m í a La economía argentina: avances, deudas pendientes y una oportunidad por delante suras, es el equilibrio fiscal. El Sector Público Nacional acumuló en el pri- mer trimestre de 2026 un superávit primario y financiero del 0,2%, so- brecumpliendo la meta con el FMI. De sostenerse, 2026 cerraría con tres años consecutivos de superávit financiero, algo inédi- Si hay un pilar que se sostuvo sin fi- La economía argentina llega a mitad de 2026 con un diagnóstico que ya no admite el blanco o negro de hace dos años. Hay pilares que se sostuvie- ron con disciplina, otros que avanza- ron con paso vacilante, y un debate de fondo, la heterogeneidad del crecimiento, que conviene entender bien. A esto se suma una novedad re- ciente que puede ser clave para la es- trategia de mediano plazo: la media sanción del Súper RIGI en Diputados. Este resultado se logró por el lado del gasto, no de una recaudación en expansión. Es un dato que con- viene no ocultar, porque desnuda la verdadera naturaleza del ajuste que implicó en recortar el Estado y no exprimir más al contribuyen- te. Por otro lado, hay una tensión real: buena parte del esfuerzo re- cayó sobre las provincias, que vie- ron caer las transferencias nacio- nales y hoy exhiben en conjunto un resultado fiscal deficitario. La sostenibilidad del ancla fiscal no puede descansar indefinidamente en trasladar el desequilibrio a otro nivel de gobierno. Aun así, el men- saje de fondo es claro: el equilibrio fiscal sigue siendo, con razón, el corazón del programa, y se viene cumpliendo. Si el frente fiscal fue el más consis- tente, el monetario fue el más errá- tico. Desde la idea de una Base Mo- netaria Amplia (BMA) a una Tasa de Política Monetaria, que luego se discontinuó, sentaron las bases para mostrar una enorme discre- cionalidad en materia monetaria. Lo que sí se observó con mayor cla- ridad es que desde agosto del año pasado, la base monetaria se con- geló y dejó de crecer, y ese efecto comenzó a verse en el retorno a la desinflación de abril en adelante de este año. Luego de alcanzar un pico de 3,4% mensual en marzo que venía arras- trando el rebrote post-elecciones, finalmente el nivel de precios volvió a desacelerarse a 2,6% en abril y 2,1% en mayo, el menor registro en los últimos ocho meses. La noticia es desde luego buena. No obstante, la recuperación en la de- manda de pesos pareciera ser par- cial aún. El apretón monetario está haciendo su trabajo, pero la con- fianza retornó a medias. Una venta-El ancla que no se mueve Una política monetaria sin brújula clara toenla historia fiscal reciente. Opinión Iván CACHANOSKY Economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso

7 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 Es decir, Argentina quiere ganar productividad. Este punto plantea un cambio es- tructural, que llevará su tiempo. Ar- ja es que los agregados monetarios en términos del PBI, siguen en ni- veles bajos en perspectiva histórica. Por lo tanto, hay margen para que la confianza crezca. En definitiva, es una tarea pendiente que no repre- senta un fracaso, pero sí se encuen- tra inconclusa por el moemento. El otro gran tema de discusión es la disparidad sectorial. Mientras ener- gía, minería y agro muestran tasas de crecimiento de dos dígitos, bue- na parte de la industria manufactu- rera y el consumo interno todavía no traccionan igual. Para muchos, eso prueba que la recuperación es “desigual”. Sin embargo, En este sentido, es aire para las em- presas y el gobierno debe continuar con las reformas estructurales (prin- cipalmente la baja de impuestos) para que el medio ambiente laboral sea más competitivo. gentina viene de más de seis déca- das de un modelo construido sobre el proteccionismo y la sustitución de importaciones. Cambiar esa matriz no es un proceso instantáneo ni indoloro. Todoa transición genera heterogeneidad: crecen los sectores alineados con la nueva estructura de incentivos, y sufren los que cre- cieron al amparo de un esquema que ya no existe. Esto no es una falla, sino un costo de transitar un cambio estructura para que Argen- tina sea más productiva. En el corto plato, para la transición, la buena noticia es que En términos de reducción de im- puestos, el Super RIGI puede jugar un papel crucial. Argentina sigue arrastrando una carga tributaria excesiva y mal distribuida entre Na- ción, provincias y municipios, con impuestos distorsivos como Ingre- sos Brutos, que se aplica en cascada en cada etapa de la cadena produc- tiva y que castigan a los sectores más integrados. La reforma tri- butaria de fondo sigue siendo la principal tarea pendiente. En lo laboral, el RIFL avanzó reduciendo contribuciones para incorporar tra- bajadores no registrados, pero falta extender esa lógica al resto de la economía formal. En este contexto, la media sanción que obtuvo el Súper RIGI merece un párrafo aparte. El régimen ofre- ce una alícuota reducida del 15% en Ganancias (contra el 25% del RIGI original y el 35% general) a proyec- tos de al menos USD 1.000 millones El debate sobre la heterogeneidad El Súper RIGI: una oportunidad se debe entenderque Argentian está atravesando un proceso hacia uncambioen sumatriz pro- ductiva. si la infla- ciónsigue bajando, habrá más espacio para reducir las tasas de interés, lo que representa oxígeno directo para el crédi- to ylainversión de las PyMES.

8 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 en actividades que hoy no existen en el país o están en fase experi- mental: baterías de litio, vehículos eléctricos, paneles solares, semicon- ductores, inteligencia artificial, hi- drógeno verde, entre otras. Si una multinacional instala una planta de baterías de litio que hoy no existe en la Argentina, no le quita mercado a ninguna empresa local. Por el contrario, crea una actividad que de otro modo no se desarrollaría aquí. Es decir: 15% de algo que antes era cero es, en términos de recauda- ción efectiva, una ganancia neta para el Estado, no una pérdida. Ahí está la oportunidad de fondo. Si el régimen atrae las inversiones que promete, generará recaudación adi- cional de actividades genuinamente nuevas. Ese margen fiscal extra es, potencialmente, lo que permitiría avanzar con la baja de impuestos distorsivos sobre los sectores que ya operan en el país, sin poner en riesgo el equilibrio fiscal alcanzado. En otras palabras, más inversión genuina, más recaudación sin más presión sobre quienes ya producen, y margen para bajar la carga sobre el resto de la economía. Argentina está en un momento bi- sagra. El equilibrio fiscal se sostiene, la inflación retomó su sendero des- cendente, y la heterogeneidad sec- torial, bien entendida, no es alarma sino el costo visible de una transfor- mación productiva largamente pos- El Súper RIGI, si se plas- ma en inversiones concretas, puede ser la pieza que destrabe el círculo virtuoso hacia más inversión, más recaudación genuina, más margen para aliviar la carga del resto de la economía. Con disciplina fiscal, una política monetaria ordenada y las reformas pendientes, la heteroge- neidad de hoy puede convertirse, en pocos años, en el crecimiento sostenido que el país necesita. Lacrítica habitual esque el régi- men “le regala” recaudación al capital extranjero. Pero esa lec- tura omite el punto central: es- tos proyectos no compiten con industrias que ya existenen el país. tergada. Quedan tareas pendien- tes como consolidar la demanda de pesos, ordenar lo monetario, avanzar con la reforma tributa- ria, pero el rumbo defondoes correcto. Una mirada con esperanza La refor “ma tributaria de fondo sigue siendo la

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10 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 e c o n o m í a La evolución del Riesgo País Este diferencial de tasas de interés, entre una nación y otra ha sido En las últimas semanas (junio 2026), la caída del indicador ma- croeconómico “Riesgo País” ha sido significativa y responde principal- mente a mejoras esperadas en las calificaciones crediticias, asimismo como a avances relevantes en los fundamentos macroeconómicos: “el riesgo país es el riesgo adicio- nal que estamos asumiendo cuan- do invertimos en un país determi- nado. La definición más básica de riesgo país consiste en calcular la diferencia de rendimiento en- tre un bono del Tesoro de los Es- tados Unidos y un bono del país en cuestión con el mismo plazo de vencimiento.” (1) atribuido generalmente a la dife- rencia entre el contexto institucio- nal, el respeto o no de las reglas de juego y el cumplimiento estricto o no de los contratos. La caída ha sido sostenida y evi- dente, ya que 12 meses atrás, los niveles de este indicador, más que triplicaban a los niveles actuales. Como puede verse en el gráfico, el riesgo país (medido por el EMBI de JP Morgan) perforó la barrera de los 450 puntos básicos El 11 de ju- nio de 2026 cayó un 11,9% hasta 443 puntos básicos. El 12 de junio cerró en torno a 437 puntos (con piso intradiario de 433). Esto representa el nivel más bajo de toda la gestión de Javier Milei y marca una fuerte compresión res- pecto a los ~500-600 pb de princi- pios de 2026. Para tomar dimensión de lo que esta mejora significa, debemos remontar- nos al primer cuatrimestre de 2018, para encontrar niveles similares. Opinión Guillermo Luis COVERNTON Dr.EnEconomía, (ESEADE). Magíster en Economía y Administración, (ESEADE).

11 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 La causa inmediata y más potente fue la mejora en las calificaciones soberanas: La empresa de investiga- ción y análisis financiero Standard & Poor’s subió la nota de Argentina, desde CCC+ a B- el 10 de junio de 2026 (con outlook estable). La agencia de calificación crediti- cia Fitch Ratings ya lo había hecho en mayo de 2026 (también desde CCC+ a B-). Lo cual muestra con- sistencia en el análisis de los datos relevantes de Argentina. Los efectos de esta recalificación son lo más interesante de todo este proceso: Ya que estas subas permiten que un universo mucho más amplio de fondos institucionales (que tienen mandatos de inversión que exi- gen al menos calificación B- de dos agencias principales) puedan com- prar bonos argentinos. Hasta antes de alcanzar esos ratios, la deman- da de títulos de deuda de nues- tro país estaba reducida, ya que los inversores institucionales no tenían permitido invertir en ellos. Ahora se abre una oportunidad in- teresante a la inversión extranjera. Esto generó fuerte demanda, suba de precios de los bonos soberanos y compresión de spreads.(2) Entre los factores de fondo que justificaron las mejoras de rating (según S&P y analistas), podemos mencionar: Superávit fiscal sostenido y reducción de vulnerabilidades económicas. Acumulación de reservas del BCRA: más de US$ 10.000-10.200 millones netos comprados en los meses que han transcurrido de 2026. Desinflación: inflación de mayo fue de 2,1% mensual (y la inflación nú- cleo fue de 1,9%, valor que se ubi- ca por primera vez por debajo del 2% en mucho tiempo). Mejora gradual en la liquidez exter- na y perspectivas de crecimiento. Entre otros elementos de apoyo, se puede mencionar un acuerdo con el Banco Mundial por garantías de US$ 2.000 millones para refinanciar pagos y un contexto de mercado externo más El mérito del actual gobierno es sus- tancial y directo. Las políticas imple- mentadas desde diciembre de 2023 generaron los fundamentos para que los mercados y las agencias de rating cambiaran su visión. Ahora se está valorando el esfuerzo de hacer un ajuste fiscal agresivo que permitió alcanzar y mantener su- perávit primario (uno de los pilares centrales del programa). Otro elemento fundamental ha sido el logro de una desinflación rápida desde niveles muy altos. Además de la mencionada acumu- lación de reservas internacionales, otra cuestión muy bien vista desde el exterior son las reformas de des- regulación y las señales de compro- miso con la disciplina fiscal, que se han logrado muy a pesar de las ad- vertencias de opositores y críticos sobre los supuestos costos sociales y políticos iniciales. Sin estos resultados concretos (espe- cialmente el superávit fiscal y la baja de inflación), las mejoras de rating y la fuerte compresión de las tasas de

12 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 interés que se reflejan en el riesgo país no se podrían haber logrado. La percepción de muchos analistas, entre los que nos incluimos, es que los mercados están reconociendo la credibilidad macroeconómica cons- truida por el equipo económico del ministro Caputo. Analicemos qué efectos puede te- ner todo esto: La mejora del con- texto macroeconómico tendrá im- pactos esperados en inversión, cos- to del financiamiento y desarrollo. La baja del riesgo país genera un cír- culo virtuoso: En relación a la inver- sión: Mayor confianza atrae flujos de capital (tanto inversión extran- jera directa como de cartera). Esto facilita el crédito para empresas y proyectos productivos. Una posible reclasificación de MSCI a “Mercado de Frontera” podría habilitar flujos adicionales de fondos indexados. En cuanto al costo del financia- miento: Reduce significativamente el costo de endeudamiento para el Estado, provincias y empresas. Abre la puerta a un regreso orde- nado a los mercados internaciona- les de deuda a tasas más razona- bles (el gobierno habla de apuntar a niveles cercanos a 400 puntos básicos para emitir de forma “sus- tentable”). Por supuesto, todo esto genera que refinanciar vencimien- tos resulta más barato. En cuanto a su impacto en el de- sarrollo económico: Más disponibi- lidad de crédito y capital impulsa la actividad, especialmente en sec- tores como energía (Vaca Muerta), infraestructura y producción. Me- jora la liquidez externa y reduce la necesidad de ajustes adicionales. Favorece el crecimiento sostenido y la creación de empleo a mediano plazo. Tiene un impacto sustancial y rele- vante en la evolución de las empre- sas PyMEs. En resumen: menor riesgo país miento más acelerado y sostenido. En cuanto a las perspectivas futu- ras: ¿Puede seguir bajando en los próximos meses? Nosotros creemos que sí, que tie- ne margen para seguir bajando si se mantienen las políticas actuales, aunque no de forma lineal ni ga- rantizada. ¿Cuáles son los factores que po- drían impulsarlo? La continuidad del superávit fiscal. Que la inflación siga moderándose hacia un dígito. Que continúe el proceso de acumulación adicional de reservas, apoyado en el mencio- nado superávit. Más actualizaciones de ratings o noticias positivas (revisión del FMI, MSCI, etc.). El gobierno tiene como meta implí- cita acercarlo a ~400 puntos bási- cos para un regreso óptimo a los mercados. Por supuesto que se debe estar muy atento a circunstancias excep- cionales y que no dependen del ac- cionar del gobierno, como choques externos (variaciones de las tasas de EE.UU., precios internacionales de los commodities, y otras cuestio- nes de geopolítica). El gobierno deberá prestar enorme atención a las dificultades que pue- dan surgir para mantener la disci- plina fiscal ante presiones políticas o sociales. Y a los problemas en el manejo cambiario o cuenta corriente. Pero en el contexto actual (junio 2026), debemos coincidir en que la tendencia es claramente favorable y los mercados están premiando la consistencia del programa económi- co. Si el presidente Milei y su equipo sostienen el rumbo de estabiliza- ción, es muy probable que el ries- go país siga comprimiéndose y que el contexto macroeconómico siga mejorando en los próximos meses y trimestres. La clave será la continui- dad de los resultados en el terreno fiscal, de reservas internacionales y de control de la inflación, más que en anuncios aislados. (1) https://es.investing.com/analysis/ que-es-como-se-mide-y-de-que-depen- de-el-riesgo-pais-200223837?utm_ source=google&utm_medium=cpc&utm_ campaign=23140383979&utm_content=&utm_ term=_&GL_Ad_ID=&GL_Campaign_ID=23 140383979&ISP=1&npl=1&ppu=9801673&g ad_source=1&gad_campaignid=23130524577& gbraid=0AAAAAqyPZ3kZV1QMxwmHIEtssbQte Pb_H&gclid=Cj0KCQjwo_PRBhDNARIsAEcVALU- 9vFoRTU4tkU-xwDong1gAaMtds_EYcddeF5Jd- 5HbpdADobkv8gZYaAsR0EALw_wcB (2) https://www.bloomberglinea.com/lati- noamerica/argentina/riesgo-pais-argentino-se- hunde-a-minimos-de-la-gestion-milei-tras-suba- de-calificacion-de-sp/ e c o n o m í a

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14 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 e c o n o m í a Esta vez el liderazgo parece ser la clave La visión entre la economía keyne- siana y la neoclásica no es solo aca- démica o ideológica, sino que tiene alcances bien concretos sobre la eco- nomía real que deben contemplarse en la construcción de un proyecto político. En su conversación dialéctica con los neoclásicos, cuando estos postu- laban, durante la crisis de los años treinta, que, en el largo plazo, la economía, de forma autónoma, en- cuentra el equilibrio (de pleno em- pleo de los factores productivos), Keynes formuló su famosa frase: “en el largo plazo, estamos todos muer- tos”. Claro, para decir esto, Keynes hacía pie en uno de sus más novedo- sos aportes: la economía podía en- contrar un equilibrio, pero ese equi- librio podía ser subóptimo, es decir con desempleo y que podía perdu- rar en el tiempo porque era, en de- finitiva, un equilibrio (John Nash lo demostró matemáticamente mucho tiempo después a través de la Teoría de los Juegos). En la visión neoclásica (y también la de la Escuela Austríaca y la Schum- peteriana), el crecimiento se da a partir del incremento de la oferta agregada (esto implica el aumento del stock de capital, el incremento poblacional o de la productividad a través de la innovación, o una com- binación de todo). La idea de la eco- nomía circular (en donde los facto- res productivos detrás de la oferta y la demanda agregadas se conectan) deriva en la Ley de Say, por el econo- mista francés Jean-Baptiste Say, que postula que la oferta crea su propia demanda, lo que quiere decir que, en términos agregados y dada esta circularidad de la economía, por de- trás de la oferta existen los deman- dantes alimentados por los ingresos provenientes de los ingresos vincula- Saliendodeladiscusiónacadémica o ideológica(hay,porlomenos,tres Keynesdistintosyelúltimofueel más intervencionista,aunquesiem- pre jugódentrodelasreglascapi- talistas),hayrazonesmuyconcretas que dificultanlaaplicacióndepolí- ticas deingresoqueimpulsenlade- mandaagregada.¿Dequémanera financiaríaelEstadoestaspolíticas? ¿Emitiendo en el borde hiperinfla- cionarioenelqueseencontrabala economíaafinalesde2023(además, con unaeconomíacerradaycon dos a la propia oferta. Cuando Keynes propone una eco- nomía “tirada por la demanda “, re- chaza explícitamente la Ley de Say y propone exactamente lo contrario, especialmente cuando la economía se encuentra en ese equilibrio su- bóptimo: incentivar la demanda em- pujaría la economía de tal manera que el propio crecimiento haría recu- perar el ingreso público a través del aumento de la recaudación. ¿Cómo se vincula esto con la actualidad argentina? Opinión Matías BOLIS WILSON Economista.

15 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 oferta limitada por falta de importa- ción e inversión la presión inflaciona- ria iba a ser mayor)? ¿O se hacía un default y financiababan compulsiva- mente, una vez más, los tenedores de bonos para no entrar más a los mer- cados de capitales? ¿O se usaba un fondo anticíclico inexistente? ¿Y si se aumentaban los impuestos desincen- tivando la IED o la inversión local? ¿O se aumentaban las retenciones para seguir erosionando la competitividad externa? Hay más posibilidades. Elige tu propia aventura. Las balas de incentivo a la demanda ya fueron mal gastadas. Está claro que esa clase de políticas de deman- da sin las condiciones adecuadas para que reaccione la oferta (incremento de la inversión impulsada por la esta- bilidad macroeconómica, salto de la productividad e innovación que im- pulsen la competitividad, apertura a nuevos mercados) no solo no funcio- naron (la economía no crece desde 2011), sino que empeoraron las cosas (incluso presionar la inflación). O sea que la discusión entre neoclá- sicos y keynesianos luce como una cuestión de cómo llegar al óptimo del largo plazo haciendo algo o no en el corto plazo. Estoy simplificado mucho, lo sé. Pero lo cierto es que nos quedamos sin combustible para para aplicar las políticas para transitar de forma más fácil al largo plazo sin empeorar las cosas. Y como se trata de una tran- sición sumamente desafiante por- que los efectos van a tardar en verse dado que es un difícil equilibrio entre el corto (sin anabólicos) y el largo plazo (más sostenible y que prometeun futuro mejor que el pasado), Parodian- do la frase de 1992 de James Carville, el estratega jefe de la campaña presi- dencial de Bill Clinton, pero al revés: es la política, estúpido. Necesitamos que ese liderazgo convenza de que en el largo plazo no estaremos todos muertos. La tentación del político siempre es tener resultados rápidos, aunque no sean perdurables. Por eso, la idea de atarse al mástil para no caer en la tentación del canto de las sirenas no luce tan descabellado. Hace poco, un empresario alemán me dijo que les estaba atrayendo mu- cho la Argentina para invertir, pero me preguntó quién les aseguraba la continuidad en el tiempo de estas po- líticas de cambio. Le respondí que eso es parte del cambio institucional que necesita construir Argentina. Me ima- gino que la pregunta del empresario alemán se la hacen muchos otros empresarios extranjeros que están evaluando hundir capital en nuestro pais, así como los propios argentinos que todavía tienen los trecientos mil millones de dólares fuera del sistema. Si el horizonte luce más prometedor que el presente, es necesario que ese liderazgo conduzca convincentemen- te a cruzar el río para no quedar atra- pados en el presente como El Día de la Marmota. lo queluce más necesario paraese tránsito es un liderazgo fuerte y convincente para poder expli- car y convencer sobre el signifi- cado de este camino y que estos cambios estuvieron condiciona- dos por los pocos grados de li- bertad dados desde el punto de partida. Esos grados de libertad au- mentan a medida de que se avanza en el proceso de estabilización. Está claro que la confianza y la credi- bilidad deben ser efectivas para no perder el esfuerzo hecho y que finalmente nos bajemos del caballoa mitad del río.

16 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 Un reciente informe de la Fundación Libertad y Progreso pone en evidencia la resistencia de gober- nadores e intendentes a bajar impuestos. Mientras el Gobierno nacional impulsa una reducción de la carga tributaria, provincias y municipios parecen aferrarse a esquemas de recaudación que castigan a ciudadanos y empresas. El informe indica que en la legislación argentina exis- ten 150 tributos entre impuestos, tasas, contribucio- nes y otros. El dato más llamativo es que el único cambio en vías de reducir la cantidad de impuestos ocurrió sólo a ni- vel nacional, pasando de 45 a 40 tributos. Esto es una consecuencia directa de la “Ley de Modernización Laboral”, donde los tributos eliminados se vinculan a: i) vehículos automotores, ii) objetos suntuarios, iii) seguros, iv) servicios de telefonía celular, y v) embar- caciones de recreo o deportivas. Provincias y municipios no registraron ningún cambio en su legislación tributaria. A ellos les correspon- den 110 de los 150 tributos vigentes, el 73% del universo tributario, y ninguno fue modificado. Peor aún, a contramano de Nación, incrementaron la can- tidad de tributos. El dato pone en perspectiva la asimetría del proceso desregulador. La Nación no solo eliminó estos cinco impuestos internos, sino que además suprimió el Im- puesto PAIS y avanzó en la reducción de derechos de exportación y aranceles de importación, siendo me- didas que alivian costos sobre exportaciones, impor- taciones, inversión y consumo. Economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso sostuvo que Dentro de ese universo de tributos provinciales, In- gresos Brutos merece una mención especial por ser uno de los impuestos más distorsivos del sistema ar- gentino. A diferencia del IVA, que solo grava el valor agregado en cada etapa, Ingresos Brutos se aplica en cascada: cobra impuesto sobre impuesto en cada eslabón de la cadena productiva, sin posibilidad de descontar lo ya pagado en etapas anteriores. El resul- tado es que las cadenas de producción más largas e in- tegradas terminan pagando proporcionalmente más impuesto, no porque generen más valor, sino simple- mente porque tienen más eslabones.” A pesar de existir 150 tributos, sólo 6 de ellos explican el 85% de la recaudación: IVA, Aportes y contribucio- nes a la Seguridad Social, Impuesto al crédito y débito bancario, Impuesto a las ganancias, Impuesto provin- cial a los Ingresos Brutos y la Tasa por inspección de seguridad e higiene municipal (TISH). Más aún, su- mando los próximos tres impuestos de importancia, se alcanza la cifra del 94% de la recaudación. Donde de estos 10 tributos, 7 son nacionales, uno provincial, y dos municipales. Para Agustín Echevarne, director general de la Fun- dación Libertad y Progreso, la pregunta de fondo no es cuántos tributos se eliminan sino si el sistema pue- de recaudar sobre una economía más grande y másformal. Iván Cachanosky, “la Nación estáhaciendounesfuer- zograndepara poder disminuirlacantidadde “La Argentina no necesita 150 tributos. Necesita un sistema que recaude sobre una economía más grande, más formal y más libre. El objetivo no es recaudar menos por capricho; es recaudar mejor, con menos daño y con más crecimiento”, sostuvo en un análisis reciente. Informe Gobernadores e Intendentes se resisten a bajar impuestos impuestos, sería bueno que las provincias y los municipios acompañen ese esfuerzo”. e c o n o m í a

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18 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 p o l í t i c a La crisis no es de la democracia, sino de las respuestas Cuando los problemas se vuelven permanentes, los procedimientos dejan de ser el único criterio de legitimidad. El verdadero problema Tres respuestas distintas a una misma demanda Fenómenos tan distintos como Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador o el ascenso de discursos centrados en la ase- quibilidad económica en ciudades como Nueva York comparten un mismo trasfondo. No son respues- tas ideológicas idénticas, son res- puestas a demandas insatisfechas. Milei llegó al poder en un contex- to de inflación crónica, deterioro económico y creciente frustración con la dirigencia política. Su pro- puesta libertaria representó una ruptura con el consenso político de las últimas décadas, lo que mo- vilizó a gran parte de sus votantes no fue únicamente la adhesión al liberalismo económico, sino la ex- pectativa de resolver un problema concreto: una economía que pa- recía haber dejado de funcionar. Si mañanaaparece un dirigente capaz de resolver el problema de la inseguridad, estabilizar la eco- nomía y devolver cierta previsibi- lidad al futuro, ¿cuántos ciudada- nos estarían dispuestos a cuestio- nar los métodos que utiliza para hacerlo? La pregunta puede parecer incó- moda, pero ayuda a entender uno de los fenómenos políticos más importantes de nuestro tiempo. En distintas partes del mundo cre- cen liderazgos que tensionan los límites de la democracia liberal, cuestionan instituciones tradicio- nales o concentran cada vez más poder. Sin embargo, el verdadero interrogante no es por qué existen estos dirigentes, sino por qué mi- llones de personas los eligen. En los últimos años se intentó ex- plicar este fenómeno desde las ideologías. Algunos hablan del avance de nuevas derechas, otros del agotamiento de los consensos progresistas y otros directamen- te de una crisis de la democracia. Pero quizás el problema sea más sencillo y, al mismo tiempo, más profundo: las democracias libe- rales continúan ofreciendo liber- tades civiles, elecciones competi- tivas, estabilidad institucional y división de poderes, pero muchas veces no logran resolver las de- mandas concretas que afectan la vida cotidiana de las personas, y cuando los problemas se acumu- lan durante décadas, las priorida- des cambian. La discusión deja de girar alrededor de procedimientos y comienza a girar alrededor de resultados. Opinión Valentin GIACHELLO Estudiante avanzado en Ciencia Política y Coordinador General del Grupo Joven de Fundación Libertad.

19 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 A eso se sumó una narrativa que identificó a la “casta política” como responsable de los problemas del país, construyendo la idea de que quienes gobernaban habían dejado de representar a la sociedad para convertirse en una élite preocupa- da por sus propios intereses. Por otro lado, Bukele emergió en circunstancias completamente dis- tintas. El Salvador convivió durante décadas con niveles extremos de violencia e inseguridad. Su promesa fue simple y contundente: recupe- rar las calles y derrotar a las pandi- llas. El éxito de esa narrativa no se explica solamente por su capacidad comunicacional, sino porque ofre- ció una solución donde el sistema político había ofrecido frustracio- nes. Para una parte importante de la sociedad salvadoreña, los méto- dos utilizados pasaron a un segun- do plano frente a los resultados ob- tenidos. Allí aparece una de las ten- siones centrales de nuestro tiempo: cuando la ciudadanía percibe que un problema histórico finalmente encuentra una respuesta, los pro- cedimientos dejan de ser el único criterio de evaluación política. No es casual que, pese a las críticas de organismos de derechos humanos, juristas y sectores de la oposición por el debilitamiento de controles institucionales y el uso prolongado del estado de excepción, Bukele mantenga niveles extraordinaria- mente altos de popularidad. El caso de Zohran Mamdani resulta particularmente interesante por- que introduce una lógica diferente. Su concepto de “affordable” —vi- vienda, transporte, salud y costo de vida— desplaza la discusión desde las identidades partidarias tradicio- nales hacia una pregunta mucho más concreta: ¿puede una persona común permitirse vivir en la ciudad donde trabaja? El concepto funcio- na porque conecta directamente con una ansiedad material com- partida por amplios sectores de la sociedad. No se trata de una discu- sión abstracta sobre izquierda o de- recha, sino de la posibilidad real de construir un proyecto de vida. Allí radica parte de su fuerza política: transformar una preocupación co- tidiana en una identidad electoral. Lo que une a estos casos no es la ideología. Milei proviene del libe- ralismo libertario, Bukele constru- yó un liderazgo personalista difícil de encasillar y Mamdani se ubica dentro de la izquierda progresista. Lo interesante no es lo que los di- ferencia, sino la condición que hizo posible su aparición. Las ideologías

20 D e s a f í o E x p o r t a r | J u l i o 2 0 2 6 siguen existiendo, pero dejan de ordenar por completo el comporta- miento electoral cuando la ciudada- nía percibe que ciertos problemas básicos se vuelven permanentes. Para entender por qué estos fenó- menos son cada vez más frecuentes hay que observar una transforma- ción más profunda. Durante gran parte del siglo XX, la representación política estaba or- ganizada alrededor de estructuras partidarias sólidas. Los ciudadanos tendían a identificarse con parti- dos, tradiciones ideológicas y orga- nizaciones permanentes. La política funcionaba a través de intermedia- rios: partidos, sindicatos, medios de comunicación y organizaciones so- ciales que articulaban las demandas de la ciudadanía. Hoy ese esquema partidos continúan existiendo, pero ya no monopolizan la representación. La relación entre ciudadanos y dirigen- tes es cada vez más directa y per- sonalizada y los líderes construyen legitimidad a través de su imagen, su capacidad comunicacional y su vínculo con la audiencia. Las plataformas digitales aceleraron este proceso hasta niveles que Manin difícilmente podría haber imaginado. En un ecosistema saturado de infor- mación, la atención se convirtió en el recurso más escaso de la política. Ya no alcanza con tener una propuesta; es necesario captar atención suficien- te para que esa propuesta logre exis- tir en la conversación pública. Las audiencias ya no son masivas y homogéneas. Son fragmentadas, segmentadas y organizadas por perdió centralidad, los El riesgo para la democracia libe- ral no surge únicamente de diri- gentes dispuestos a tensionar sus límites. Surge también cuando las instituciones dejan de producir respuestas satisfactorias para am- plios sectores de la sociedad. Durante mucho tiempo, las demo- cracias occidentales construyeron su legitimidad sobre una combina- ción de libertades políticas, creci- miento económico y expectativas de progreso. Cuando esa ecuación comienza a deteriorarse, aparecen tensiones dumbre económica, la sensación de estancamiento y la pérdida de pre- inevitables. La incerti- algoritmos. La comunicación polí- tica se volvió permanente e hiper- personalizada. En este contexto, la capacidad de construir un vínculo emocional con los ciudadanos pue- de resultar tan importante como la capacidad de gobernar. La consecuencia de esta transfor- mación es una política cada vez más personalizada. Los partidos ya no son los únicos capaces de orga- nizar demandas sociales, construir identidades políticas o canalizar el descontento ciudadano. Los líderes pueden hacerlo de manera directa, apoyándose en plataformas digita- les que les permiten comunicarse sin intermediarios y construir comu- nidades propias. En este nuevo escenario, las deman- das insatisfechas encuentran cana- les de expresión mucho más rápidos y eficaces que en el pasado. La in- seguridad, el deterioro económico, la crisis habitacional o el aumento del costo de vida dejan de ser única- mente problemas sociales para con- vertirse rápidamente en banderas políticas capaces de movilizar millo- nes de interacciones. La democracia de audiencias ayuda a comprender cómo esas demandas logran trans- formarse en poder político. visibilidad sobre el futuro erosionan la confianza en los mecanismos tra- dicionales de representación. A esto se suma una creciente polari- zación política y cultural. Las discusio- nes públicas se vuelven más intensas, más emocionales y menos propensas al consenso. Como consecuencia, sec- tores cada vez más amplios del elec- torado terminan apoyando dirigen- tes más radicales que prometen solu- ciones contundentes, incluso cuando estas implican tensiones con algunos principios clásicos de la democracia liberal y republicana. Quizás por eso el debate sobre las democracias iliberales suele co- menzar por el lugar equivocado. El problema no parece ser únicamen- te la existencia de líderes que desa- fían ciertas normas institucionales, el problema es que esos líderes en- cuentran sociedades dispuestas a escucharlos. Tal vez el siglo XXI no venga a ter- minar con la democracia que cono- cimos durante el siglo XX. Tal vez lo que está terminando es el con- junto de herramientas políticas, comunicacionales e institucionales con las que esa democracia logró sostenerse durante décadas. La tecnología alteró la representa- ción, la comunicación y la forma en que los ciudadanos construyen sus preferencias políticas. Las deman- das sociales cambiaron y las expec- tativas también. Es posible que es- temos atravesando una transición hacia nuevas formas de legitimidad política cuyos contornos todavía no terminamos de comprender. La pregunta, entonces, no es si las democracias liberales sobrevivirán a los desafíos del siglo XXI. La pre- gunta es si serán capaces de vol- ver a producir las respuestas que durante décadas les dieron legiti- midad. Porque cuando los proble- mas se vuelven permanentes, los ciudadanos no abandonan necesa- riamente la democracia, empie

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