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Signos de Puntuación y Reglas de Acentuación Francisco Gordillo Gordillo Paco 2023
Todos los derechos reservados. ©Francisco Gordillo Gordillo © Portada: Francisco Gordillo Gordillo???? franciscogordillo@gmail.com Segunda edición: marzo, 2023 Reservados todos los derechos. No se permite la reproducción total o parcial de esta obra, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio (electrónico, mecánico, fotocopia, graba- ción u otros) sin autorización previa y por escrito de los titulares del copyright. La infracción de dichos derechos puede constituir un delito contra la propiedad intelectual.
Índice
Signos de Puntuación Los signos de puntuación son los signos ortográficos que organizan el discurso para facilitar su comprensión, poniendo de manifiesto las rela- ciones sintácticas y lógicas entre sus diversos constituyentes, evitando posibles ambigüedades y señalando el carácter especial de determinados fragmentos (citas, incisos, intervenciones de distintos interlocutores en un diálogo, etc.).
8 El Punto El punto señala el final de un enunciado —que no sea interrogativo ni exclamativo—, de un párrafo o de un texto. Punto y seguido Se escribe al final de un enunciado, entre una oración y otra, cuando ambas están relacionadas entre sí. Es una continuación de la misma idea. Después de punto y seguido se continúa el texto en la misma línea: Para abordar la tesis central sobre la estructura y el funcionamien- to de la ideología, quiero presentar antes dos tesis. Una es negativa y la otra positiva. La primera trata del objeto “representado” en la forma imaginaria de ideología, y la segunda trata de la materialidad de la ideología (Althusser, 1979). Incluso estirando el tiempo, cuatro minutos bastaron para que la urna recibiese sus primeros once votos. Y la espera, no quedaba otro remedio, comenzó (Saramago, 2004). Si terminas temprano, te puedes ir. Mañana te espero a las ocho de la mañana. Punto y aparte Este signo se escribe al final de un párrafo e inicio de otro. Al abordar un aspecto distinto del mismo tema o se cambia por otro asunto, debe escribirse punto y aparte: Los comejenes entraban y rebotaban contra la lámpara de petró- leo, cayendo al suelo con las alas chamuscadas. Y afuera seguía avanzando la noche (Rulfo, 1985). Estuvo rondando la casa varias horas, silbando claves privadas, hasta que la proximidad del alba lo obligó a regresar. En el cuarto de su madre, jugando con la hermanita recién nacida y con una cara que
9 se le caía de inocencia, encontró a José Arcadio. Úrsula había cumplido apenas su reposo de cuarenta días, cuando volvieron los gitanos. Eran los mismos saltimbanquis y malabaristas que llevaron el hielo (García Márquez, 1967). ¿Cómo se vería la isla de los empresarios mexicanos? Básica- mente habría un puñado de mansiones y millones de pobres. En Empresalandia, las tres mansiones más grandes las tendrían una empresa de telecomunicaciones, América Móvil, y un banco […] (Ríos, 2022). Cuando aparecen aisladas en la página o son el único texto del ren- glón, no debe escribirse punto final tras secuencias de los tipos siguien- tes: Títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc.: Cien años de soledad Títulos y cabeceras de cuadros y tablas: Tabla l. Clasificación de los signos de puntuación Nombres de autor en cubiertas, portadas, prólogos, firmas de docu- mentos, etc. Un cordial saludo, Luis Pérez Eslóganes publicitarios: Asturias, paraíso natural Direcciones electrónicas: www.excelsior.com.mx consulta@rae.es
10 Los textos bajo ilustraciones, fotos, organigramas no se cierran con punto, si son rótulos o etiquetas. Se puede usar punto, cuando los pies de imagen o foto poseen carácter discursivo o enunciados explicativos. Abreviaturas: Sr., Sra. EE. UU. Pág., págs., avda., Atte. Llevan punto las letras o números de una lista de diversos elementos: a. México b. Antillas c. Perú Después de los signos de interrogación, admiración o puntos suspen- sivos no se escribe punto. Si una interrogación o una exclamación se encierra entre comillas, paréntesis, puntos suspensivos, raya o corchete, entonces sí se escribe punto al final de la expresión. Bueno, el director me preguntó: “¿Cuándo empiezas?”. Inmedia- tamente, le dije. “¡Vaya lío en que me metiste! ¿Por qué lo hiciste?”. Cuando llegó ya no había comida. (Eso lo enojó mucho). No debe dejarse espacio después del punto entre iniciales de nombres: H.G. Wells T.S. Elliot O.J. Simpson Abreviaturas de medidas no llevan punto: cm=centímetro m=metro
11 l=litro k=kilo gr=gramo Para marcar decimales: 0.250 3.1416 0.01 Coma Se emplea en las enumeraciones consecutivas de sustantivos, adjeti- vos, verbos, etc. Cuando se use alguna de las conjunciones copulativas (y, e, ni, o, u), dejará de ponerse coma: Si vivo solo en la selva o el bosque no necesito leyes, contrato so- cial ni justicia, sólo necesito una regla: sobrevivir. Para comer tengo que cazar o cultivar plantas, hierbas, frutos, etc. Me gusta el teatro, la danza, la literatura y el arte. Estás extraña, ausente e irreconocible. En el mercado no encontré tomate, cebolla ni chile. Cantamos, bailamos o recitamos. Usa sinónimos para no repetir las palabras: rogar, suplicar, pedir u orar. Cuando la conjunción ni se repite debe llevar coma: Ni te compro limas, ni te compro peras, ni te comprometas a lo que no puedas (Dicho mexicano). Series de frases pequeñas y homogéneas, se separan con comas:
12 Aquí había sido primero como una sangría, un vapuleo de uso interno, una necesidad de sentir el estúpido pasaporte de tapas azules en el bolsillo del saco, la llave del hotel bien segura en el clavo del tablero. Luego vuelvo a entrar en la estancia y me siento con gesto de cansancio, de tristeza y de resignación (Cortázar, 1963). La humanidad vive, la sociedad marcha, los pueblos sufren cam- bios y vicisitudes mientras el tiempo corre implacable. Vive la vida, planta un árbol, escribe un libro, haz lo que quieras. Cuando no duermo bien me pongo irascible, no coordino bien mis ideas, no me enfoco en mis tareas, constantemente divago, y me engento rápidamente. Los llamados vocativos se separan, igualmente, con comas. Vocativo es el nombre de la persona a la que dirigimos la palabra: Deténgase, señor Don Quijote, y advierta que éstos que derriba, destroza y mata, no son verdaderos moros, sino figurillas de pasta. Oye, muchacha, sigue trabajando. Amigo, te llamé y no me contestabas. ¿De qué me hablas?, Juan. A ver, jovencito, ¡no vuelva a hacer eso! No, señor. No te pedí que hicieras eso, José. El vocativo lleva coma después de sí cuando está al principio de lo que se dice, y en otros casos la lleva antes y después: Mexicano, a qué le tiras cuando sueñas.
13 A qué le tiras cuando sueñas, mexicano. Cuando sueñas, mexicano, a qué le tiras. Locuciones con interjecciones se separan por comas: Bah, no te afanes. ¡Ay de mí!, si pudiera regresar al pasado… Se usará coma para separar, dentro de la oración, un elemento inciden- tal (1): Mañana, si el tiempo lo permite, daremos un paseo. Ha sido todo un éxito este proyecto, nunca concebido, en el que nadie creía. Tráelo, urgentemente, desde donde quiera que esté. Cuando Montesquieu murió su gloria era europea. Cuando Montesquieu murió, casi ciego, en 1755, siete años des- pués de la publicación de su gran obra, tras de la cual sólo había publicado muy pocas cosas, su gloria era europea. Se escribe coma cuando se invierte el orden gramatical de una frase: cuando se escriba primero lo que en orden regular o lógico va después. Conforme a la sintaxis regular diré: Juan (sujeto) apresuró (verbo) su viaje en el momento en que su- pimos de la llegada de mi padre. (1) Inciso, según la Academia, es lo que se intercala en una oración para aclarar o explicar algo. Para reconocerlo en la práctica bastará quitarlo de la oración y ver si ésta queda con sentido completo.
14 Pero si cambio el orden gramatical, escribiré la coma: En el momento en que supimos de la llegada de mi padre, Juan apresuró su viaje. Apresuró su viaje, Juan, en el momento en que supimos de la llegada de mi padre. Las oraciones participiales, es decir, las construidas con un partici- pio (ado, edo, ido), aunque sean pequeñas, llevarán, por lo general, una coma: Acabada la cena, todos se retiraron. Nombrado capitán de los tebanos a la muerte de Epaminondas, Filipo de Macedonia, les quitó la libertad después de la victoria. Abatido, dejó la casa y dejó la ciudad. Siempre buscó ser ascendido de puesto, con todo merecimiento. Se usará coma para reemplazar a un verbo que se calle —elisión— (y se usará también el punto y coma): Tu hermano es un gran cantante; tú, no ((eres). Me gusta el café por la mañana, en la tarde, no (gusta). Manuel era simpático; Pedro, antipático (era). Yo soy pintor; mi hermano, poeta (es). Compramos algo; los vecinos, también (compran). Mi novia es güera; mi cuñada, morena (es). Nueve por tres, veintisiete (son).
15 Los que no tengan invitación, por aquella puerta (pasen). A veces se usará coma para separar oraciones enlazadas por la conjun- ción y en los casos de posible confusión: El medio ambiente es vital, y es criminal no cuidarlo. (En este caso la coma es para precisar el sentido y evitar la confusión al unir vital y criminal mediante la conjunción y). El Estado capitalista reconoce y garantiza el derecho a la propie- dad privada. La Ley regulará su adquisición, uso, goce y disposición, y facilitará el acceso de todos a la propiedad. Fuimos a comer antojitos. Comimos chalupas, butifarras y ade- más un chamorro de puerco, y hasta unos comensales sorprendidos por todo lo que pedimos se nos quedaron viendo. Sin la coma después de la palabra puerco se podría pensar que nos comimos hasta unos comensales… Se usa coma antes de y, si en una serie de elementos el último enun- ciado es consecuencia de los anteriores: Tomó el paraguas, su sombrero, su gabardina, y se despidió diri- giéndose a la calle. Al presentar su examen, respiró profundo, compuso su postura, y se dispuso a contestarlo. Pintaron las paredes de la habitación, pusieron alfombras nuevas, y quedaron encantados con el resultado. Si la conjunción y tiene valor adversativo (pero), puede anticiparse una coma: Siempre se lo pedí, y no lo hizo.
16 Se lo expliqué muchas veces, y no me entendió. Se escribe coma antes o después de la y en el caso de un periodo o inciso encerrado entre comas: Sí, fui a verlo, Pedro, y no me recibió. Elena, y tus hermanos ¿dónde están? Suscríbete, no tardes, y recibe muchos premios. Fusiona el jazz, a la mexicana, y la música clásica. Sociedad, base de todo, y gobierno van juntos. En muchos casos se usará coma antes de excepto, salvo y menos: A todos les tocó, excepto a mí. Ella era muy tranquila, salvo cuando se ponía a bailar. A mí me gustan muchas comidas típicas, menos el mondongo. Se escriben entre comas: por lo tanto, a veces, efectivamente, general- mente, naturalmente, por regla general, y otras parecidas: Usted conoce mi criterio, por lo tanto, la reorganización debe ser realizada. Le he expuesto tres razones poderosas, por consiguiente, me callo los demás argumentos. En la reunión hubo consenso, por supuesto, fue fruto de una ope- ración política eficaz. No sabía qué había sucedido, efectivamente, fue un gran aconte- cimiento.
17 Se escribe coma ante oraciones coordinadas adversativas introducidas por pero, mas, aunque, sino: Hazlo si quieres, pero luego no digas que no te lo advertí. Todo mundo le dijo, mas no le importó. Debemos mantener una actitud positiva, aunque sean tiempos complicados. Los políticos no tienen interés por la sociedad, sino por el dinero. Ante oraciones consecutivas introducidas por conque, así que, de manera que, etc.: Los resultados del proyecto no han sido los esperados, a estas alturas, conque terminemos sin más contratiempos me daré por bien servido. Prometiste acompañarla, así que ahora no te hagas el remolón. A todos nos iban a tocar incentivos, de manera que no importaba quién trabajara más o menos que otros. Antes de finalmente, asimismo, se coloca coma: El debate fue intenso, finalmente ni hubo consenso. Aunque te expliqué mis razones, finalmente hiciste tu capricho. Te envío los documentos solicitados, asimismo te envío un saludo muy cordial Después de una negación completa, sino ya no lleva coma: No era quién se la debía sino quién se la pagaba.
18 No importa el dinero sino la acción. En función de y o al contraponer dos palabras que denotan cualidades no se antepone coma: Es una actitud comprensible pero vana. Era un día nublado pero hermoso, Se coloca una coma después de pero cuando le sigue una aclaración: El proyecto era interesante, pero, por la falta de consenso, no se llevó a cabo. No te digo que no, pero, dadas las circunstancias, tengo que pen- sarlo. Se escribe coma antes y después de no obstante, en fin, por supuesto, por último, por consiguiente, en realidad, francamente, a pesar de, esto es, es decir, a saber, pues bien, ahora bien, en primer lugar, por un/otro lado, por una/otra parte, además, con todo, en tal caso, sin embargo, , por el contrario, en cambio, desde luego: Me gustó el espectáculo musical, no obstante, no esperaba esa calidad artística, afortunadamente fue toda una sorpresa agradable. Nadie hizo eco a mis propuestas, en fin, lo intentaré en otra parte. La autoridad no ha cumplido con sus obligaciones, por supuesto, que la ciudadanía se lo exigirá. Fue un día muy atareado, por último, nos desestresamos yendo a tomar una copa. Varios compañeros faltaron, por consiguiente, se suspendió la re- unión por falta de quórum.
19 Muchos vecinos sólo ven por sus intereses, en realidad, a muy pocos les importa la colectividad. Aunque la reunión fue muy controvertida, por otro lado, el con- senso fue unánime. Me dijo que invitó a todos, sin embargo, faltaron personas impor- tantes. Se escribe coma después de locuciones como en cuanto a, respecto de, con respecto a, en relación con, con referencia a, a tenor de, etc.: En cuanto a tus objeciones, quizá tengas razón. Respecto de lo del préstamo, me lo negaron. Con respecto a ese caso, te he dicho todo. En relación con el trabajo, no es lo que me conviene. Con referencia a los documentos, es posible que mañana me los entreguen. A tenor de las circunstancias, prefiero dejarlo para mañana. Los sobrenombres o seudónimos se escriben entre comas cuando se mencionan tras el nombre verdadero: Ignacio Ramírez, el Nigromante, fue un político liberal mexicano. Benito Juárez, el Benemérito de las Américas, es una figura señe- ra de la historia de México. Se encierra entre comas el nombre del autor de una obra citada: La Mona Lisa, de Leonardo da Vinci, es una obra maestra del Renacimiento italiano.
20 Me impactó el libro Crónica de una muerte anunciada, de Ga- briel García Márquez, por el paralelismo con mi propia historia. No se encierra entre comas los sobrenombres que son parte del nom- bre propio: Lorenzo el Magnífico, Pedro el Grande, Alfonso X el Sabio, Isa- bel la Católica, Jack el Destripador. En documentos, las fechas se encierran entre comas: Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, a 21 de enero de 2022. Cita: jueves, 23 de septiembre de 1999. Cuando pero precede a una pregunta o exclamación, no lleva coma después: Pero ¿cómo llegaste a esa conclusión? Pero ¡qué necedad la tuya! Para separar cifras en millares: 8,000 / 15,000 Se escribe coma al afirmar después de una negación: No, nunca lo vuelvo a hacer. Jamás, te lo prometo. Nunca, no es ético. Hay una excepción a la regla de no separar el sujeto y el predicado cuando se da una orden (imperativo):
21 Roberto, apúrate. Inés, olvídalo. Después de las interjecciones, se escribe coma: ¡Oh, no lo puedo creer! ¡Ah, qué feliz soy! ¿Eh, qué quieres decir? ¡Epa!, no abuses. Bah, no le hagas caso. ¡Basta!, ¡ya escuché suficiente! Para continuar una idea, después de signos de admiración e interroga- ción, se escribe coma: ¿Cuál es el problema?, si ayer lo aclaramos muy bien. ¡Votemos!, ya hemos discutido suficiente. A veces conviene marcar una pausa mínima con la coma, ya sea por- que así lo exige el sentido de la frase, ya porque así lo reclama la claridad del pensamiento: Como no hemos recibido su contestación, nos parece oportuno recordarle que el plazo para la licitación vence pronto. Como el convenio debió ser hecho de prisa, fue imposible con- sultar con usted. Se separan por comas adverbios correlativos que funcionan como conjun- ciones distributivas o disyuntivas, como bien..., bien...; ora..., ora...; ya..., ya...:
22 Bien en la mañana, bien en la tarde, donde tú quieras. Mi abuela nunca está quieta, ora está en casa de mi madre, ora está en su casa. Ya porque es de día, ya porque es de noche, el caso es que nunca tienes tiempo para mí. Se debe separar por comas las oraciones yuxtapuestas de sentido dis- tributivo: Nunca nos pusimos de acuerdo: unos opinaban una cosa, otros se oponían, pero la mayoría se comportó indiferente. Cuando la oración subordinada adverbial precede a la principal en oraciones compuestas: Siempre tienes esa actitud, mejor no participes. Aunque te dije que no lo hicieras, lo hiciste. Antes de entrar, dejen salir. Punto y coma Cuando en una oración se hace necesaria una pausa mínima, debemos poner coma. Ahora bien, si además de pausa hay corte, debe colocarse el punto y coma. El corte supone que cambiamos de verbo, que pasamos a hablar de otro sujeto, que la materia o el aspecto ya no es el mismo. El corte a que nos hemos referido no debe ser absoluto, sino relativo; por lo general, se da entre oraciones subordinadas a una principal. Los trabajadores de las personas jurídicas antedichas están su- jetos a la Ley del Trabajo y a sus leyes especiales; en lo referente a huelgas, se someterán a las disposiciones que rigen para los trabaja- dores de las empresas de servicios públicos.
23 Todos imaginaron dos obras; nadie pensó que libro y laberinto eran un solo objeto (Jorge Luis Borges). En la región oriental predomina el calor; la humedad del suelo es constante; el bosque, tupido y enmarañado, se dilata y prolonga legua tras legua; los ríos caudalosos tejen una como red de agua con los pequeños que en ellos desembocan. El punto y coma sirve para separar conjuntos de miembros ya separa- dos entre sí por comas. En otros términos, para separar elementos de una enumeración que ya contienen comas: La galería de lectores es copiosa. El estudiante que se desoja en vísperas de examen sobre el libro de texto; el profesor que trasnocha entre tratados, acopiando datos para su lección; la matrona que, para- da junto al fogón, recita en voz alta las instrucciones coquinarias que conducen a suculento plato; el funcionario en retiro que demanda a las páginas del libro la mejor manera de invertir sus ahorros; o la dama, muy cursada ya en la treintena, que se retira al secreto de su tocador y corre renglón tras renglón en procura de experimentados avisos que le devuelvan sus gracias fugitivas; todos ellos, y mil más, no pasan de leedores (Pedro Salinas). Así como en Platón en cuanto filósofo se dan juntos el más ardien- te idealismo para la investigación abstracta y crítica con la frescura de la creación artística; del mismo modo, como hombre se combinan en él la severidad de los principios morales con la viva sensibilidad para la belleza; la nobleza y elevación del alma, con la ternura del sentimiento; la pasión, con el dominio de sí mismo; el entusiasmo, con la calma filosófica; la gravedad, con la mansedumbre; la magna- nimidad, con la benevolencia, y la dignidad, con la dulzura (Varios autores, Diálogos de Platón, 1981). Acudieron a la reunión, el director, Fernández; el superintenden- te, Suárez; el subdirector, Flores; y el secretario general del sindica- to, Negrete.
24 Desde niño fue el cura Hidalgo de la raza buena, de los que quie- ren saber. Los que no quieren saber son los de la raza mala. Vio los negros esclavos, y se llenó de horror. Vio maltratar a los indios, que son tan mansos y generosos, y se sentó entre ellos, como un herma- no viejo, a enseñarles las artes finas que el indio aprende bien; la música, que consuela; la cría del gusano, que da la seda; la cría de la abeja, que da la miel. Tenía fuego en sí, y le gustaba fabricar, creó hornos para cocer ladrillos (José Martí). Cuando en un mismo período dos o más oraciones se relacionan entre sí y les es aplicable el mismo verbo, las separaremos con punto y coma. Dicho verbo sólo ha de escribirse en la primera oración, puesto que, en la segunda queda omitido, y su lugar, ocupado por la coma (oraciones elípticas): La primera parte de la obra era interesante; la segunda, insípida; la tercera, francamente, aburrida. Creí en su posición; al principio era coherente; después, desdibu- jada; finalmente, naufragó. Valoramos cosas sin importancia, irrelevantes, intrascendentes; materiales, suntuosas, ostentosas; ridículas, nimias, cursis; además de ser efímeras. Para separar oraciones sintácticamente independientes entre las que existe una estrecha relación semántica: Hoy hemos cumplido con el trabajo; hora de irnos a casa. Nuestro país ya no vive en una economía de mercado, sino en una sociedad de mercado; es urgente una revisión del sistema económi- co. Los partidos nos han fallado; es nuestro turno. En todo período de alguna extensión se pondrá punto y coma antes de
25 conectores de sentido adversativo, concesivo o consecutivo, como pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, no obstante, a pesar de, etc.: El director de Rentas juzgó necesario aprobar medidas drásticas para el cobro de los impuestos; pero todo fue en vano y el resultado estamos viendo. El viento estaba fuerte e intentamos tapiar todas las ventanas; mas todo fue tan repentino que no nos dio tiempo. Yo mantengo mi decisión de no participar en estas elecciones; aunque considero que mucha gente no comparte mi criterio. Me parece que tus resultados no son suficientes; sin embargo, voy a darte otra oportunidad. Cada vez son más frecuentes las descalificaciones de mis rivales políticos; por tanto, he decidido exigir más rigor intelectual. Esperábamos pronto la mercancía para su venta; por consiguien- te, ya estábamos listos, pero no se dio la entrega. Han disminuido los accidentes de tránsito por la imprudencia de los conductores; no obstante, continuaremos con la campaña de edu- cación vial. Cada mañana llega una parvada de loros a mi jardín; a pesar de que los gatos los persiguen siempre. Si las frases separadas por dichas conjunciones son cortas y están muy relacionadas, bastará usar la coma: Vendré, pero tarde. Me quedé, aunque no me interesaba.
26 El punto y coma sirve para separar incisos: Estos son los pasos para resolver problemas, de una manera or- denada: 1) Identificar el problema; 2) Representar el problema; 3) Diseñar un plan o estrategia; 4) Llevar a cabo el plan; 5) Concluir y revisar los resultados. Dos puntos Después de las expresiones con las que se suele abrir las cartas, me- morandos y mensajes afines: Estimado amigo: Distinguida señora: Señor Ministro: A quien corresponda: Señoras y señores: Después de las expresiones como, a saber, por ejemplo, verbigracia, como sigue, lo siguiente, son, de la siguiente manera, es decir, a conti- nuación, así, de este modo, como sigue y otras parecidas, antes de una enumeración explícita anunciada: La economía se divide en tres grandes ramas o secciones, que son: agrícola, fabril y comercial. Los cuatro elementos irreductibles presocráticos eran los siguien- tes: aire, agua, tierra y fuego. La música tiene tres elementos básicos, a saber: la melodía, la armonía y el ritmo. Al invertir la posición de la enumeración: Agrícola, fabril y comercial: son las tres grandes ramas o seccio- nes de la economía.
27 Aire, agua, tierra y fuego: son los cuatro elementos irreductibles presocráticos. Después de los dos puntos se escriben con mayúscula en los siguientes casos: Nombres propios: Todos sabían quién era, pero su nombre no era mencionado: Her- nando, era el innombrable. Oraciones independientes del enunciado que las antecede: La expresión salutatoria del griego era: “Hállate bien”, o, más a menudo: “Regocíjate”, concepto este último revelador de que, en la luminosa Hélade, lo principal y más importante era llenar la vida de alegría (Carlos González Peña). Citas o refranes: Como dice el dicho: “Arrieros somos y en el camino andamos”. De otra forma, después de dos puntos se escribe la palabra inicial con minúscula: Pues bien: elocuente semejanza notáis entre estos honestos cua- drúpedos y la persona que, al entrar en recinto donde se hallan otra u otras, no se acuerda de que es persona y olvida el saludo (Carlos González Peña). Al citar palabras textuales, se ponen dos puntos antes del primer voca- blo de la cita, el cual suele principiar con mayúscula. Si en el original el primer vocablo está con minúscula, van puntos suspensivos después de las comillas que abren la cita. Me escribe un lector: “Le ruego me conteste muy seriamente, de qué forma debe uno vivir para ser feliz”.
28 Escribe Platón en La República: “… porque vemos al mismo tiempo a la misma cosa como una y múltiple hasta el infinito”. Cuando a una o varias oraciones sigue otra que es consecuencia o resumen de lo que antecede, ésta ha de separarse con dos puntos: El hombre, me parece, no está en la historia: es historia (Octavio Paz). ¿Qué acontece en el ánimo de la gente cuando una obra de arte, por ejemplo, una producción teatral, le “gusta”? La respuesta no ofrece duda: a la gente le gusta un drama cuando ha conseguido inte- resarse en los destinos humanos que le son propuestos (José Ortega y Gasset). En enumeraciones de carácter explicativo: Fui a la biblioteca a devolver dos libros: uno de José Saramago y otro de Juan José Arreola. Se repartieron varios bonos de productividad: algunos para el área administrativa y otros para el área técnica. Ante una determinación se escriben dos puntos: Todos quieren escucharte: yo no. No dio su mejor esfuerzo: él no será parte del proyecto. Los dos puntos sustituyen enlaces como en consecuencia, por lo tanto, así que, por lo que, indicando un efecto: No se esforzó: fracasó (por lo que). Nunca entendió razones: tuvo que irse (así que). Al enunciar diálogos:
29 … vuélvese hacia los transeúntes, y murmura: —¡Quesadillas! ¡Quesadillas! Ella, después de leerlo, le dijo —Si le quitas las malas palabras, los nombres propios y las referencias indiscretas, podrías publicarlo. Dos puntos para separar horas de minutos: 14:36 En matemáticas indican división: 50 : 2 = 25 En cartografía indican escala: 1 : 200 En definición de conceptos: Norma: es la horma que norma la conducta del individuo. Puntos suspensivos Se usan para dar a entender que se deja incompleto lo que se escribe (van junto a la palabra anterior, y separada de la que le sigue): Pues mire, sospecho que… No siga porque… Si se cierra el enunciado, la palabra que le sigue se escribe con mayús- cula inicial: Bueno, la tristeza… Mejor no pensemos en ello. Hay personas que me sacan de mis… Qué difícil es practicar la tolerancia. Cuando se hace una pausa para expresar temor, duda, sorpresa, emo- ción, suspenso:
30 Se citó a asamblea general, se distribuyeron centenares de invi- taciones, se hicieron los preparativos del caso, y nos reunimos… cuatro personas. No estoy conforme... podría ser una trampa. Bueno... no lo creo. Es que... no sé si invitarla, tal vez... ya no sé. Cuando al copiar una frase, cláusula o período de otro autor (cita tex- tual), se prescinde de algunas palabras innecesarias a juicio del copiante. Es recomendable encerrar en corchetes los puntos suspensivos: “He aquí el último retrato del álbum. Las canas le cercan la cabe- za como si fuera un velo nupcial […]”. “Tomemos, si no, las criadas. Y no nos ocupemos de su quehacer dentro de la casa, para la ejecución del cual, en vez de la escoba de popotes, con que escarbaban tan bien los rincones, usan ahora cepi- llos de encerar y escobas eléctricas […]” (Salvador Novo). Sin embargo, se puede usar paréntesis por ser más accesibles en el teclado de la computadora: “(…) que los españoles no resisten el ímpetu de la caballería fran- cesa y que los suizos son derrotados por la infantería española” (Ma- quiavelo). La académica Viri Ríos, apunta sobre el sexenio de Peña Nieto: “(…) recién accedió a la presidencia en diciembre de 2012, México recaudaba menos que la mayoría de los países de Latinoamérica”. Ante la presencia de comas, puntos, paréntesis, etc., los puntos sus- pensivos siguen los criterios de puntuación general. Si forman parte del discurso que va entre paréntesis, raya o comillas:
31 Me prometió que iría (como si no lo conociera…). A Juan Rulfo no le interesaba la fama (aunque, al final, a pesar de no desearlo…). A veces puede coincidir con el punto de una abreviatura: Alemania, Japón, Francia, EE. UU…. son varios los interesados en invertir en México. Los puntos suspensivos pueden insinuar palabras altisonantes: ¡Me lleva la ch…! ¡Qué poca m…! Al dejar abierta una enumeración: Estuvieron parientes, colegas, socios… Puedes justificar todo lo que quieras: olvido, indiferencia, que no te incumbe… Signos de interrogación y admiración Siempre deben usarse los signos de apertura y de cierre en los enun- ciados interrogativos o exclamativos. ¿Qué es, al fin, la ley? ¡Ay de mí, que desconozco mi sino! Después del primer signo de interrogación o de admiración se escri- be con minúscula cuando el sentido de la pregunta o de la exclamación comienza en la misma frase: Los signos de admiración ¿sirven para algo?
32 ¿Desde cuándo lo conoce?, preguntó Juan. Haz como quieras, ¡no te debo ninguna explicación! No se pone punto después de admiración o interrogación: ¿Que por qué nos llaman gatos? ¡Vaya usted a saber! ¿Te dije que no? Entonces, dalo por hecho. ¡Vaya problema! Es la hora en que no lo entrega. Se puede escribir una serie de preguntas separadas por comas: ¿Cuáles opciones?, ¿qué oportunidades?, ¿cuántas promociones? ¿Cómo se llama?, ¿en qué trabaja?, ¿cuánto gana? Cuando una oración es a la vez interrogativa y exclamativa, se puede usar ambos signos, con el de apertura de uno y el de cierre de otro: ¿Cómo lo hiciste! ¡Por qué no le dijiste? ¿Cómo te has atrevido! O se usan ambos, el de cierre y apertura: ¿¡Cómo le hiciste!? ¡¿Por qué no le dijiste?! En palabras o expresiones enfáticas, se puede usar varios signos de exclamación o admiración: ¡¡¡Ganamos!!! / ¡¡¡Te lo dije!!!
33 Comillas Hay tres tipos de comillas: las angulares (« ») (también llamadas lati- nas o españolas), las inglesas (" ") y las simples (‘ ’). Se sugiere el uso de las comillas latinas de preferencia, aunque hay una tendencia a usar las inglesas porque son más accesibles en los teclados de las computadoras. Sirven para destacar una cita o una frase reproducida textualmente: La sentencia de Heráclito: «Nadie se baña dos veces en el mismo río» se opone radicalmente a la concepción ontológica que Parméni- des tiene del ser. Yo estaba allí, cuando de repente sonó una voz: «entren inmedia- tamente todos». No pude más que entrar. Cada vez que entro, me dice “¡lárgate!”. “No lo hagas”, le suplicó a su amiga. “El sol caía a plomo sobre la ancha carretera, uno de esos caminos de Castilla en cuyas lindes busca inútilmente el viajero un árbol que le preste sombra o un arroyo donde calmar su sed” (Joaquín Dicenta). Se las puede usar cuando se quiere enfatizar una palabra o frase, en- marcar una palabra vulgar o dar un acento irónico: El público, tan poco exigente, «propinó» al espectáculo una ova- ción desmedida. Fue acusado de corrupto, pero él dijo que su riqueza era «heren- cia» de su abuelo. Como te has portado “tan bien” ... Se siente “muy importante”, pero no lo es.
34 Cada vez que mi amigo “realiza su danza del chantaje”, me pro- duce vergüenza ajena. En el Laberinto de la Soledad, Octavio Paz “desarma” la palabra “chingada”: palabra que está en el centro de la cultura de los mexi- canos. A veces se las escribe para encerrar una palabra nueva o cualquier vocablo o pequeña frase poco conocida: Primitivamente los seres humanos vivieron en promiscuidad se- xual, a la que Bachofen da, impropiamente, el nombre de «heteris- mo». “Hibris” o “hubris” es un concepto griego que se refiere a la des- mesura de un individuo, un orgullo o confianza en sí mismo dema- siado exagerada, y que en ocasiones merece castigo. Para enmarcar un sobrenombre o a veces un nombre propio de cosa o animal: Lo encontramos en la pulquería «Las ánimas». El “Matador” dejó los tercios toreros y se dedicó a atender un bar. “Chicharito” mete goles de maneras inusitadas. Se usan comillas al citar el título de un artículo, reportaje, cuento, poe- ma, capítulo de un libro o cualquier parte de una publicación, si aparece junto con el título de una obra. Los títulos de los libros, revistas y perió- dicos se citan en cursiva (si el texto está en redonda o regular) o regular o redonda (si el texto está en cursiva). En el libro No es normal, de Viri Ríos, hay un capítulo llamado «La banca abusa», donde se plantea que, ante la ausencia de compe- tencia de la banca en México, los corporativos abusan con el cobro de los servicios a sus clientes.
35 “No oyes ladrar los perros” es un conmovedor cuento de El Llano en Llamas de Juan Rulfo. El Universal es un periódico que se mantiene en la polémica por la crítica al gobierno actual. Paréntesis Se escriben cuando interrumpimos el sentido del discurso con una ora- ción incidental larga (ver usos de la coma) y de remota conexión con lo anteriormente anunciado. Implica una oración más aislada que si estuvie- ra entre comas: Avellaneda, queriendo competir con Cervantes (que tanto llega a la locura de los nombres), sólo consiguió remedarle. Cada fin de semana voy a comer a los pueblos circunvecinos (co- mer es mi placer favorito), donde encuentro deliciosos platillos típi- cos de mi país. Cuando se interrumpe un enunciado con una aclaración o periodo accesorio: Dejamos San Cristóbal (demasiado frío) para seguir nuestro viaje hasta Palenque. El fin de semana, fuimos a comer a casa de mi madre (la mejor cocinera del mundo) con toda la familia. Para intercalar datos, fechas, lugares: Cuando estudiaba el bachillerato (1977) se estrenaba La Guerra de las Galaxias. La ONU (Organización de las Naciones Unidas) agrupa a 193 países y dos observadores: Vaticano y el Estado de Palestina.
36 Toda su familia nació en Guadalajara (México). Para introducir opciones en un texto (van pegados al texto del que son alternativa): Se solicitan trabajadoras(es) para el turno de la tarde. En el documento se indicará(n) el(los) día(s) en que haya tenido lugar la baja. Se encierran entre paréntesis los puntos suspensivos (1) para indicar que en una frase textual se suprimió un fragmento del original: “Entre los individos (...), el respeto al derecho ajeno es la paz” (Benito Juárez). “Los abismos atraen (...)” (Juan José Arreola). “Nunca falta un calcetín roto para un descocido (…)”. Las enumeraciones pueden escribirse con paréntesis, completos o solo el de cierre: Estos son los artistas de los discos que tengo: (1) Luis Miguel (2) Elton John (3) Frank Sinatra (1) Cada día es más común que los textos suprimidos, en medio y al final, se indiquen con puntos suspensivos encerrados entre paréntesis, pero se sugie- re que se usen los corchetes. Al principio basta con los puntos suspensivos sin corchetes ni paréntesis.
37 Libros más vendidos del 2022: 1) Cocina fácil y rápido 2) Hábitos atómicos 3) Historias de mujeres casadas Corchete Se usan dentro de un enunciado que ya va entre paréntesis para intro- ducir una precisión: Una de las obras de Antonio Muñoz Molina (algunos la conside- ran como su mejor novela [1997]) es Plenilunio. Una de las últimas novelas que publicó Galdós (algunos estudio- sos consideran su obra Fortunata y Jacinta [1886-87] la mejor nove- la española del siglo XIX) fue El caballero encantado (1909). En la transcripción de un texto, se emplean para marcar cualquier interpolación o modificación en el texto original, como aclaraciones, adiciones, enmiendas o el desarrollo de abreviaturas: Hay otros [templos] de esta misma época de los que no se con- serva prácticamente nada; Subió la cue[s]ta con dificultad. [En el original, cuenta]; Acabose de imprimir el A[nno] D[omini] de 1537. Se escriben corchetes para intercalar comentarios y aclaraciones de quien reproduce una cita textual entre comillas: “Muestra la más delicada, la más exquisita de civilidad, es el salu- do. En la manera de saludar se conoce a las personas [hoy en desuso entre los jóvenes], y por el acto del saludo se diferencian sustancial- mente las personas de las bestias” (Carlos González Peña).
38 La raya Para encerrar aclaraciones que interrumpen el discurso. Se puede sus- tituir por paréntesis o comas: Fui a visitar a Enrique —un buen amigo— para felicitarlo por su cumpleaños. Fui a visitar a Enrique, un buen amigo, para felicitarlo por su cumpleaños. Fui a visitar a Enrique (un buen amigo) para felicitarlo por su cumpleaños. Cuando se introduce una nueva aclaración o inciso en un texto ya encerrado entre paréntesis: Si desea más información sobre este tema (la bibliografía existente — incluso en español— es bastante extensa), deberá acudir a otras fuentes. Cuando el que cita textualmente hace una aclaración o comentario: “En específico, me parece que las cuotas de seguridad social y los impuestos a la nómina deben abolirse porque promueven la automa- tización —señala Viri Ríos—, la pérdida de empleo y el SALARIO bajo”. Pero se escribe coma, no raya, al final de un entrecomillado: “(...) bajo la máscara de la religión se oculta el espíritu de domi- nio”, escribió ‘El Nigromante’, Ignacio Ramírez. La raya se usa para textos narrativos. No se usa raya de cierre, si luego del narrador no retoma el personaje: —¿Para qué? —le pregunté yo.
39 —Llévenselo —volvió a decir la voz de adentro. Si continúa el personaje, luego de la aclaración del narrador, se escribe raya: —Aquí se fregarían más —nos dijo—. Mejor me vuelvo. Si el comentario del narrador incluye un verbo de habla o verba dicen- di (o verbos de lengua) (1), iniciará con minúscula sin importar si sigue de un signo de cierre de interrogación o admiración: —¿Cuántas veces te lo repetiré? —reclamó su esposa. Si el narrador no utiliza un verbo de habla y el enunciado está comple- to, se cerrará con punto, y el comentario del narrador inicia con mayúscu- la: —¿Quién eres tú para decirme con quién debo salir? —No supo qué decir y se fue. En un diálogo: —No entiendo por qué tardaste tanto. —Es que hubo un embotellamiento. —Ah, solo que sea por eso. Cuando se enlistan elementos: El curso de fotografía incluye: (1) Los verbos de habla o verba dicendi son verbos que designan acciones co- municativas —decir, responder, contestar...— o que expresan creencia, reflexión o emoción —pensar, lamentar, suponer...— y que sirven para introducir la voz del personaje, ya sea en estilo directo o indirecto.
40 — Elementos de la cámara — Enfoque — Planos y ángulos Cuando la lista es más compleja, se usará punto y coma entre los ele- mentos en listados: Los beneficios que brindan los árboles en la ciudad son: —Refrescan las calles y la ciudad; —su sombra te protege de los rayos ultravioleta; —los árboles sanan. Los enunciados completos se cierran con punto: —Los árboles proporcionan sus copas y un hábitat para la vida silvestre. —Los árboles proporcionan alimento. —Los árboles ayudan a prevenir la erosión de terreno. —Los árboles ayudan a prevenir la contaminación del agua. El guion En la unión de adjetivos que se aplican a un mismo sustantivo se sepa- ran con guion: Es una lección teórico-práctica. El caballo es de origen hispano-árabe.
41 La alianza ruso-china es un reto para EUA. Vivimos en zona sísmico-volcánica. Palabras unidas con guion conservan las tildes que les corresponde a cada una, y las mayúsculas cuando pertenecen a un nombre de institución o grupo: Sala de lo Contencioso-Administrativo Grupo de Amistad México-República de la India Guion en formación de unidades léxicas complejas ocasionales. Fu- sión de dos sustantivos, donde el segundo modifica al primero, aportando alguna propiedad o rasgo: Hombre-caballo (hombre con cuerpo de caballo) Vivienda-habitación (casa que sirve de habitación) Algunas combinaciones pueden llegar a ser de uso corriente, por lo que pueden perder el guion: Ciencia ficción Coche bomba Hombre rana Sofá cama El guion se escribe en la repetición de algunas onomatopeyas: Ta-ta-ta-ta-ta Taca-taca-taca-taca Pum-pum-pum-pum
42 El guion puede unir iniciales o segmentos de letras y números: DC-10 (avión) R-15 (rifle) Sub-21 (categoría de edad) Para separar intervalos numéricos: 1969-2015 Siglos XII-XVII En las páginas 60-73 Para dividir una palabra al final del renglón cuando no cabe en él completa. La injusticia es un dolor profundo porque violenta tus derechos. Se manifiesta como un enojo interiorizado en todos los ámbitos vulnerables, como son pobreza, niños, abuso, animales, discapaci- tados, ancianos e incluso la naturaleza. Las lenguas germánicas, por regla general, anteponen el adjeti- vo al sustantivo: “un negro caballo”, en vez de “un caballo negro”. Hay autores que defienden esta colocación diciendo que, al antepo- ner el adjetivo “negro”, imagino primero la idea de color para adju- dicarla inmediatamente al caballo (Martín Vivaldi, Gonzalo, 1976) Diéresis o crema Para señalar la pronunciación de la vocal -u en las combinaciones gue, gui. agüita exangüe paragüitas ambigüedad fragüe pedigüeño
43 amortigüe güiro pingüe antigüedad halagüeño pingüino bilingüe lengüetazo vergüenza cigüeña lingüista yegüita contigüidad mengüe zarigüeya degüello nicaragüense La barra o diagonal Con valor de preposición en ejemplos como: 120 km/h (por hora) salario bruto 1600 euros/mes (euros por mes) $100.00 c/u (adjetivos indefinidos cada + uno) Para abreviar palabras: c/ (calle) v/ (visto) c/c (cuenta corriente) Cuanto escribimos un poema en la misma línea, podemos separar los versos con la barra o diagonal: Cultivo una rosa blanca / en junio como en enero / para el amigo sincero / que me da su mano franca / Y para el cruel que me arranca / el corazón con que vivo, / cardo ni ortiga cultivo; / cultivo una rosa blanca (José Martí). Raya como signo de división: 20 / 5 = 4
44 60 / 3 = 20 Raya para indicar fracciones: 3/4 (tres cuartos) 2/8 (dos octavos) Asterisco Señalar una nota al margen o a pie de página dentro de un texto (Se sugiere no usar más de dos): Beethoven* compuso una única ópera, titulada Fidelio**. * Bonn, 1770-1827. ** Estrenada en Viena en 1805, durante la ocupación francesa de la ciudad. Señalar la forma incorrecta de una palabra: Pienso *de que vendrá mañana (forma correcta: pienso que ven- drá mañana). Apóstrofo Cuando se apunta el habla coloquial en la que se suprimen letras (eli- sión): Te lo digo Chana, pa’que lo entiendas Juana. Sacúdete el vestido m’ija. Las palabras de otros idiomas con apóstrofo lo conservan: D’or
45 Mc’Donald O’Donell O’Farrill El apóstrofo separa minutos de segundos: 10’33” (Diez minutos con 33 segundos) 5h 14’12” (Cinco horas, catorce minutos, doce segundos)
47 Reglas de Acentuación La sílaba es «la unidad de la lengua compuesta por uno o más sonidos articulados que se agrupan en torno al de mayor sonoridad, que por lo común es una vocal».
48 Sílaba Las sílabas se clasifican en: a) Libres o abiertas, terminan en una vocal: ro-cí-o, pa-pa-do b) Trabadas o cerradas, terminan en consonante: re-co-no-cer, co- mu-ni-ca-ción, la-bial. Acento Las palabras tienen una sílaba que se pronuncia con mayor intensidad: esta sílaba se llama tónica, las sílabas no acentuadas se llaman átonas. El acento es la fuerza con la que pronunciamos una sílaba, como en mar-có, el énfasis cae en la sílaba -có; o pe-ro, donde el acento recae en la sílaba -pe. Existen dos tipos de acento: si solo se pronuncia, es prosódico; cuan- do es escrito, ortográfico. Una vez ubicada la sílaba tónica, determinamos si la palabra es aguda, grave, esdrújula o sobresdrújula, luego revisamos la regla de acentuación para colocar la tilde (dibujo o rasgo gráfico), a la que también llamamos acento. Existe un procedimiento para determinar qué tipo de palabra es por su sílaba tónica o acentuada. Las sílabas se cuentan de derecha a izquierda, nombrando cada sílaba como última, penúltima, antepenúltima o antes de la antepenúltima.
49 Agudas Son las palabras que suenan más fuerte en la última sílaba y se tildan si terminan en -n, -s o vocal. Cuando terminan en más consonantes no llevan tilde: confort, robots, tictacs, zigzags. Aquí tienes algunos ejemplos de palabras agudas que se tildan porque terminan en: acabó, almacén, anís, allá, arnés, atún, café, cojín, conseguí, faisán, Galdós, jamás, jamón, tabú, obús Graves o llanas
50 Las palabras que suenan más fuerte en la penúltima sílaba, y, si ¡no terminan! en -n, -s o vocal, se tildan o acentúan. Si terminan en dos o más consonantes se tildan: bíceps, cómics, fórceps, récord, referéndums, superávits. No se tildan si terminan en vocal: accidente, mano, monte, planta. No se tildan si terminan en -n: pasan, piensen, transan. No se tildan si terminan en -s: antifaces, notas, peces. Se tildan si terminan en cualquier consonante, que no sea -n o -s: álbum, ámbar, césped, dócil, frágil, Héctor, lápiz, néctar, Óscar, portátil, revólver, símil, tóner, útil Esdrújulas Son las palabras acentuadas en la antepenúltima sílaba y, sin excep- ción, se tildan o acentúan todas. Las palabras terminadas en -metro, -dromo, -grafo son esdrújulas: centímetro decímetro kilómetro aeródromo autódromo hipódromo cinematógrafo mecanógrafa polígrafa
51 Sobresdrújulas Son aquellas palabras que suenan más fuerte antes de la antepenúltima sílaba, y también, sin excepción, se acentúan todas. Estas palabras gene- ralmente se forman con pronombres enclíticos me, te, se, lo, la, los, las, como en per-mí-ta-se-me, ad-ju-di-cár-se-te-lo, pro-mé-te-se-lo, jú-ra- se-los, trá-e-te-lo, en-tré-ga-se-las, re-cor-dán-do-nos-los, tó-ma-te-lo, en-tré-ga-me-lo. Palabras de otros idiomas incorporados al castellano se tildan de acuerdo con nuestro idioma: accésit eslogan líder bóiler eslóganes quórum carné estándar referéndum claxon estrés réquiem cliché fólder súper clímax fórum superávit cóctel gángster tedeum cómic hábitat tráiler cóver ídem vademécum currículum júnior vermut déficit láser
52 Palabras que se pueden escribir con tilde o sin ella: afrodisíaco afrodisiaco alvéolo alveolo amoníaco amoniaco anémona anemona atmósfera atmosfera austríaco austriaco básquetbol basquetbol cántiga cantiga cardíaco cardiaco cleptomaníaco cleptomaniaco cóctel coctel demoníaco demoniaco dínamo dinamo dionisíaco dionisiaco égida egida elegíaco elegiaco etíope etiope fútbol futbol gladíolo gladiolo hemiplejía hemiplejia hipocondríaco hipocondriaco íbero ibero ilíaco iliaco maníaco maniaco olimpíada olimpiada omóplato omoplato ósmosis osmosis paradisíaco paradisiaco pecíolo peciolo período periodo policíaco policiaco polícromo policromo reúma reuma tortícolis torticolis zodíaco zodiaco
53 Súper lleva tilde cuando se usa como apócope de supermercado, o designando un tipo de gasolina o muy bien. Regla de las monosílabas Las palabras de una sola sílaba no se tildan o acentúan. bar, bien, chal, clan, cien, club, con, diez, dio, don, doy, fa, fan, fiar, fin, flan, fluir, gas, gel, gol, golf, gran, gris, hiel, huir, ir, Juan, luz, mal, mar, mes, ni, nuez, pan, par, pez, pie, pus, ron, ruin, sal, sed, seis, sol, sien, son, soy, sur, tan, test, tren, tres, tul, ven, ver, voy, voz, yo, zaz Estas formas verbales tampoco se tildan: crie, crio, criais, crieis (de criar); fie, fio, fiais, fieis (de fiar); flui, fluis (de fluir); frio, friais (de freír); frui, fruis (de fruir); guie, guio, guiais, guieis (de guiar); hui, huis (de huir); lie, lio, liais, lieis (de liar); pie, pio, piais, pieis (de piar); rio, riais (de reír). (1) Los sustantivos guion, ion, muon, pion, prion, ruan y truhan; y, entre los nombres propios, Ruan y Sion, se permite tildarlas por ser agu- das acabadas en -n, -s o vocal, si quien escribe las pronuncia claramente como hiatos, por lo que se las considerará bisílabas: fié (fi-é), huí (hu-í), riáis (ri-áis), guión (gui-ón), truhán (tru-hán), etc., según el habla de cada país hispanohablante; aunque la RAE recomienda no tildarlas, se puede hacer si se es consistente en la escritura con tilde. Acentuación de diptongos, triptongos, hiatos Diptongos Secuencia de dos vocales distintas que se pronuncian en una sola emisión de voz en la misma sílaba. Vocal fuerte o abierta (a, e, o) seguida o precedida de vocal débil o cerrada (i, u), siempre que la vocal cerrada o débil no suene más fuerte (el orden es indiferente abierta + cerrada o cerrada + abierta). (1) Fuente: https://www.academia.org.mx/consultas/obras-de-consulta-en-li- nea/diccionario-minucias-del-lenguaje/item/guion-o-guion-2
54 Tilde en diptongos Las palabras con diptongos se tildan de acuerdo con las reglas gene- rales de acentuación. La u de güe y güi forman diptongo con la e y la i, porque suena por la diéresis. Vio, cien, bien, doy, diez, fue, vio no llevan tilde por ser monosílabas; bonsái, pidió, atestigüé, licuó, destruí, rufián, recién, habláis, estéis, son agudas que se tildan por terminar en vocal, -n y -s; y huésped, Gutiérrez, káiser, máuser, estiércol por ser graves terminadas en consonante distinta de -n o -s, también se tildan; superfluo, Rosario, serio, cuentan, hieren, miopes, guapas y viernes no llevan tilde por ser graves terminadas en vocal, -n y -s, respectivamente; y cuáquero, murciélago y lingüístico se tildan, sin excepción, por ser esdrújulas. En los diptongos formados por una vocal abierta tónica (á, é, ó) y una cerrada átona (i, u), o viceversa, la tilde se coloca sobre la vocal abierta: adiós hidráulico aeronáutica inició améis marramáu aparecéis murciélago áureo náufrago Cáucaso náusea cáustica náutico cláusula soñéis después terapéutico dieciséis En los diptongos formados por dos vocales cerradas (i, u) la tilde se coloca sobre la segunda vocal: acuífero, casuística, construí, cuídate, demiúrgico, distribuía, huía, incluíamos, veintiún.
55 Tipos de diptongo: Ascendente o creciente: Cuando termina en vocal abierta. uo: cuota, ambiguo, individuo, residuo, antiguo, inocuo, menguó, oblicuo, acuoso, duodeno, secuoya. ue: bueno, cuerpo, puente, juez, puerta, abuelo, cuero, frambuesa, cuento, sabueso. ua: guardar, ascua, casual, mensual, actuar, cuatro, cuadro, eva- cuar, cuanto, acuario, cuajo, pascua. io: labio, violín, acción, pasión, idioma, dios, sabio, tibio, turbio, limpio, proverbio. ie: tienda, siembra, cierra, cielo, tierra, dieta, ambiente, miel, fiel, bien, invierno, abierto, piensa, riego. ia: rubia, alubia, comercial, demasiado, cotidiano, rabia, fobia, cambia, agobia, hacia. Descendente o decreciente: Cuando termina en vocal cerrada. ou: estadounidense, Lourdes (en México, “Lurdes”), Salou, bou- tique (“butic”), souvenir (“suvenir”), gourmet (“gurmet”), glamour (“glamur”). oi: oigo, heroico, prohibir, sois, celuloide, boina, coincidir, an- droide, coincidencia, romboide, tifoideo, coinversión. eu: eufemismo, reunión, neutro, deuda, terapéutico, neurona, feu- do, pleura, neutrón, neurocirujano, deudor, reuma (se acepta reúma, hiato). ei: reinar, aceitoso, veinte, peine, tenéis, deidad, afeitar, aceituna, descafeinado, aceitoso, pleito. au: auténtico, raudo, aula, pausa, jaula, bautizo, causa, incauto, embaucar, cauce, caucho, caudal, ausente. ai: baile, aire, soñáis, paisaje, baile, caigo, arcaico, apagabais, al- caide, cantabais, incaico, maizal.
56 Diptongos homogéneos. La unión de dos vocales débiles o cerradas distintas (i, u). iu: ciudades, pódium, ciudadano, diurno, miura, diurético, poliu- retano, viudedad, triunfo, oriundo, viudo, veintiún. ui: cuidar, ruido, buitre, fui, juicio, cuidado, circuito, muy, atri- buir, contribuir, inmiscuir, huir, jesuita, jesuítico. Triptongos La secuencia de tres vocales que pertenecen a la misma sílaba formada por una vocal fuerte o abierta (a, e, o) situada entre dos vocales cerradas o débiles (i, u), siempre que ninguna de las vocales débiles o cerradas sea tónica: vocal cerrada + vocal abierta + vocal cerrada. Ejemplos de triptongos: averiguáis, buey, Paraguay, vieira, confiáis, opioide, guau, despreciéis, dioico, Cuauhtémoc, Cuautla, huauzontle. Los triptongos observan las reglas generales de acentuación y la tilde la llevan en la vocal fuerte o abierta (a, e, o). Así, lieis, buey, miau, guau no llevan tilde por ser monosílabas; requetemiáu, continuéis y despre- ciáis la llevan por ser agudas terminadas en -s, mientras que biaural, Paraguay y Uruguay, que también son agudas, no se tildan por terminar en consonante distinta de -n o -s; tuáutem (persona importante) lleva tilde por ser grave terminada en consonante distinta de -n o -s, mientras que vieira y opioide no la llevan por ser graves terminadas en vocal, así como hioides que termina en -s. Colocación de la tilde en los triptongos. La tilde va siempre sobre la vocal abierta (a, e, o): consensuéis, habituáis, copiáis, averigüéis, acen- tuéis. Hiatos Los hiatos son secuencias de dos vocales que pertenecen a sílabas distintas, se tildan de acuerdo con las reglas generales de acentuación, y estos son los casos:
57 Dos vocales fuertes o abiertas iguales (aa, ee, oo): Agudas, suenan más fuerte en la última sílaba y se tildan si terminan en -n, -s o vocal: Aarón (A-a-rón), cooperar (co-o-pe-rar), proveedor (pro-ve-e- dor), reeditar (re-e-di-tar), Isaac (I-sa-ac), poseer (po-se-er), creer (cre-er), leer (le-er), proveer (pro-ve-er), contraargumentar (con- tra-ar-gu-men-tar), azahar (a-za-har). Graves, suenan más fuerte en la penúltima sílaba: afrikáans (a-fri-cá-ans) se tilda al terminar en dos consonantes; albahaca (al-ba-ha-ca), dehesa (de-he-sa), microondas (mi-cro-on- das), Saavedra (Sa-a-ve-dra) no se tildan por terminar en -s y vocal. O dos débiles (ii, uu): chií (chi-í), aguda, que termina en vocal; antiinflamatorio (an-ti- in-fla-ma-to-rio), priista (pri-is-ta), tiito (ti-i-to), riito (ri-i-to), chiita (chi-i-ta), duunviro (du-un-vi-ro), diita (di-i-ta), todas graves, sin til- de porque terminan en vocal. Dos vocales abiertas distintas. Agudas: peleó (pe-le-ó), peón (pe-ón), acordeón (a-cor-de-ón), con tilde por terminar en vocal y -n; caer (ca-er), Galaor (Ga-la-or), roedor (ro-e-dor), agudas sin tildar por terminar en consonante dis- tinta de -n y -s. Graves: bóer (bo-ér), Sáenz (Sá-enz), Sáez (Sá-ez), Peláez (Pe- lá-ez) llevan tilde por ser graves y terminar en consonante distinta de -n o -s. Anchoa (an-cho-a), ahogo (a-ho-go), teatro (te-a-tro), poema (po- e-ma), pelea (pe-le-a), aldea (al-de-a), caoba (ca-o-ba), caen (ca- en), coartada (co-ar-ta-da), ateo (a-te-o), zanahoria (za-na-ho-ria),
58 correa (co-rre-a), ahorro (a-ho-rro), bacalao (ba-ca-la-o), vean (ve- an) no se tildan porque terminan en -n y vocal. Esdrújulas: aéreo (a-é-re-o), eólico (e-ó-li-co), héroe (hé-ro-e), océano (o-cé-a-no), créeme (cré-e-me), teórico (te-ó-ri-co), espeleó- logo (es-pe-le-ó-lo-go), léalo (lé-a-lo), caótico (ca-ó-ti-co), zoólogo (zo-ó-lo-go), coágulo (co-á-gu-lo). Las palabras con hiato formado por una vocal cerrada tónica (í, ú) y una vocal abierta átona (a, e, o), o por una vocal abierta átona (a, e, o) y una cerrada tónica (í, ú), siempre llevan tilde sobre la vocal cerrada, con independencia de que lo exijan o no las reglas generales de acentuación: Agudas: ahí oír baúl raíz laúd Raúl maíz reír país Graves: abogacía alegría bahía acentúa armonía búho acentúo aúllan cafeína caída hastío raíces crío hematíe reúne decíais insinúe río desvíe leído sombrío dúo lejía todavía egoísmo Lucía transeúnte enfríe María tranvía feúcho países travesía flúor paraíso zooloogía grúa púa
59 Esdrújulas: comíamos, distribuíamos, insinuábamos, reuníamos, salíamos, vehículo. La presencia de una hache intercalada no exime de la obligación de tildar la vocal tónica del hiato: ahínco (a-hín-co), ahí (a-hí), ahíto (a-hí-to), búho (bú-ho), ná- huatl (ná-huatl), prohíbe (pro-hí-be), prohíbo (pro-hí-bo), retahíla (re-ta-hí-la), turbohélice (tur-bo-hé-li-ce) Los adjetivos con el sufijo mente conservan la tilde que les correspon- de separados, según las reglas de acentuación, aunque la pronunciación tiene dos sílabas tónicas (reCÍprocaMÉNte): animadamente matemáticamente desordenadamente recíprocamente endiabladamente sarcásticamente equivocadamente solícitamente entusiasmadamente soterradamente estrafalariamente superficialmente estrepitosamente tácitamente estupendamente unívocamente hábilmente universalmente maravillosamente valientemente merecidamente verídicamente Tilde diacrítica La tilde diacrítica diferencia palabras tónicas de otras idénticas átonas, pero que tienen diferente significado o función gramatical. Las palabras monosílabas no se acentúan, pero tienen excepciones que se marcan con la tilde diacrítica.
60 de (preposición, nombre de letra): Origen: Soy de África. Material: Vaso de peltre. Posesivo: Esta pluma es de Anita. Contenido: Vaso de agua. Letra de. dé (forma del verbo dar) Dé saludos a su esposa. Espero que a la hora no te dé la espalda. el (artículo definido singular masculino) El perro es negro. Es el mejor jamón que he probado. No pierdas el tiempo. él (pronombre de tercera persona singular) Él es muy alto. Me lo dijo él. No importa si él te lo dijo. mas (conjunción adversativa, equivale a pero y sin embargo). “Mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno” (Amado Nervo). Quiso partir, mas no lo dejaron. Puedo hablar con ella, mas no te prometo nada. más (adverbio comparativo —indica cantidad—, adjetivo o pronom- bre) Soy más alto que tú. Cuando más lo necesitaba salieron las cosas. Mucho más que eso.
61 Fue de lo más aterrador. No llegaron más clientes. Dos más dos son cuatro. Más te vale llegar a tiempo. Estamos esperando más. mi (adjetivo posesivo, forma átona de mío, nota musical). Mi casa es grande. Te presto mi coche. Sonata en mi menor. mí (pronombre de primera persona singular, reflexivo). Para mí. A mí me gusta. Volví en mí. tu (adjetivo posesivo, forma átona de tuyo) Tu casa es muy grande (la casa tuya). Lo que no fue en tu año, no fue en tu daño (año tuyo, daño tuyo). tú (pronombre personal tónico de caso nominativo y vocativo de la segunda persona singular). Soy más viejo que tú. ¿Tú, qué dices? Sólo me importas tú. Que tengan éxito tú y tu hermano. se (pronombre personal de acusativo, dativo o reflexivo). El chico se fue. . Se ruega no fumar. Se lavó las manos.
62 sé (del verbo saber, primera persona presente de reflexivo y recíproco, indicativo o segunda persona singular del imperativo ser). No lo sé. Sé que vendrá mañana. Sé valiente. si (conjunción condicional o de suposición, nombre de nota musical) Si mañana hace buen tiempo, me voy a la playa. Si lo quieres, te lo regalo. La obra está en si bemol. sí (pronombre personal, adverbio afirmativo, caso preposicional reflexivo y recíproco de tercera persona o sustantivo que indica aproba- ción). —¿Vienes? —Sí, voy. —Tú, sí que sabes. No está seguro de sí mismo. Después de un rato, volvió en sí. Todos votaron por el sí. te: (pronombre personal de segunda persona átono, de caso acusativo, dativo y reflexivo de tú, letra del alfabeto). —¿Te vas ya? —Te daré el libro mañana. —Pide lo que más te guste. —No te ausentes sin avisar. La letra te está borrosa. té: (sustantivo, es el nombre de un tipo de arbusto; palabra de origen indostánico. El plural conserva la tilde: tés).
63 La hora del té. Té, te daré. Tomando té. Me gustan los tés de todo tipo. aun: (adverbio, conjunción concesiva o preposición. Significa has- ta, también, incluso. Aun cuando equivale a aunque, Ni aun equivale a siquiera o tampoco). Aun así, no se quedó satisfecho. Lucharemos cada día y aun cada hora. Aun conociendo el duro problema, lo intentó. Vinieron todos, aun Javier. Aun cuando venga a tiempo no lo recibiré. Ni aun entendiéndolo pudo cambiar. aún: (adverbio de tiempo, equivale a todavía; con valor ponderativo o intensivo). Aún no lo he visto. Estoy en el trabajo aún. Tras releer la noticia, me parece aún menos creíble. Ganó la lotería y aún se queja. Sus últimos trabajos son aún mejores. El pronombre ti no se tilda. Por qué, porque, porqué y por que por qué (introduce oraciones interrogativas o exclamativas, directas o indirectas): ¿Por qué no te callas? ¿Por qué lloras? ¡Por qué te haré caso!
64 Pregunta indirecta: Me he preguntado por qué, muchas veces. ¡Por qué tiene que ser así! porque (conjunción causal, responde a la pregunta ¿por qué? Puede sustituirse por puesto que o ya que): Vine porque estaba preocupado (ya que estaba preocupado). Mañana salgo para México porque trabajo (puesto que trabajo). Porque es todo lo que traje (ya que es todo lo que traje). Como conjunción final, seguida de un verbo en subjuntivo, con senti- do equivalente a para que: Lo desconecté porque no te electrocutaras (para que no te elec- trocutaras). No lo hice porque no te enojaras (para que no te enojaras) por que (la preposición por + el pronombre relativo que). En este caso es más común usar el relativo con artículo antepuesto el que, la que, los que, las que, lo que: Este es el motivo por (el) que te llamé. Los premios por (los) que competían no resultaban muy buenos. No sabemos la verdadera razón por (la) que dijo eso. También puede tratarse de la preposición por exigida por el verbo, el sustantivo o el adjetivo, y la conjunción que: Al final optaron por que no se presentase. Están ansiosos por que empecemos a trabajar en el proyecto. Nos confesó su preocupación por que los niños faltaran.
65 porqué (sustantivo que significa motivo o causa) Todo tiene un porqué. No sabemos el porqué de las cosas. Dame tus porqués. Otros casos de tilde diacrítica solo (adjetivo que significa sin compañía, en soledad). Estoy solo. No puedo hacerlo solo. Siempre me dejan solo. sólo (adverbio que equivale a solamente). Me lo dijo sólo a mí (solamente a mí). Sólo fui una vez a Europa. No lo dijo sólo por eso. (1) La Academia Mexicana de la Lengua (AML) recomienda que se acentúe sólo cuando funciona como adverbio, para distinguirlo de su fun- ción adjetiva: Me dijo que le costó tan sólo diez pesos vs Me dejó solo, con diez pesos; Estaré solo un mes (solo, sin compañía) / Estaré sólo un mes (solamente un mes). Sólo hizo lo que pudo y se fue. / Solamente hizo lo que pudo y se fue. Solo hizo lo que pudo y se fue. / Hizo lo que pudo sin compañía y se fue. Esto no contradice lo indicado por la Ortografía de la lengua española, elaborada por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española (Madrid: Espasa, 2010), ya que el apartado concer- niente a la acentuación de estas formas afirma que ahora se podrá prescin- dir de la tilde. Esto implica que el uso del acento diacrítico tiene un carác- ter potestativo (a voluntad), y su empleo queda a juicio del hablante. (1) Fuente: https://www.academia.org.mx/consultas/consultas-frecuentes/ item/solo-y-solo
66 La AML considera que el empleo del acento diacrítico en sólo es útil como una estrategia didáctica que permite a los profesores y a los estudiantes distinguir categorías gramaticales y, sobre todo, que permi- te establecer relaciones entre palabras, a nivel sintáctico y semántico. También considera que resulta conveniente para lograr la claridad de los textos. Si se opta por emplear el acento diacrítico en este caso, se recomienda que su uso sea consistente y sistemático; es decir, siempre que aparezca el adverbio sólo, llevará acento, exista o no una interpretación ambigua. A principios del mes de marzo de 2023 surgieron noticias de que la RAE había autorizado de nuevo el uso de la tilde en el adverbio sólo. Sin embargo, sólo admitió que puede tildarse en caso de ambigüedad: 1. Se mantiene la obligatoriedad de no tildar el adverbio solo y los pronombres demostrativos cuando no exista riesgo de ambigüedad 2. Se mantiene la opción de tildar o no estas palabras cuando haya riesgo de ambigüedad. Al introducir «a juicio del que escribe», no se añade nada nuevo. Es siempre el que escribe quien valora si existe o no ambigüedad. Incluye a los pronombres ése, éste, aquél con sus femeninos y plura- les. Tú dile a Miguel, ése no me hace caso. Cada vez que visito a mi amigo, veo a su padre, éste se ve muy bien. Aquél sí pudo hacerlo; felicítalo de mi parte. La conjunción o ya no se tilda. Pronombres demostrativos átonos (no tildados) Este, esta, estos, estas, ese, esa, esos, esas, aquel, aquella, aquellos, aquellas (implican distancia).
67 Este libro es el que te prometí. Estos son los días que me gustan. Esta casa tiene mejor vista. Todas estas tardes las he disfrutado. No funciona ese carro. Esos modos no son apropiados. Esa pregunta ni se pregunta. Las horas, esas tan lentas, me angustian. Aquel árbol es muy frondoso. Recuerdo aquellos días de verano. Aquella que va río abajo se llama Panchita. No hay forma de regresar a aquellas alegrías. Esto, eso y aquello, formas neutras de los pronombres demostrativos (para cosas), no llevan tilde: Esto no es lo que pedí. Eso me gano por no estar atento. Aquello fue temporal. Tilde diacrítica en interrogativos y exclamativos (acento enfático). Pronombres interrogativos o exclamativos (enfáticos) con tilde: adón- de, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, dónde, qué y quién: Interrogativos ¿Adónde vas que más valgas? ¿Cómo quieres regresar a casa? ¿Cuál modelo usas? ¿Cuán larga está la fila? ¿Cuándo vienes a casa? ¿Cuánto me quieres? ¿Dónde pasarás las vacaciones? ¿Qué te apetece? ¿Quién te lo dijo?
68 Exclamativos o enfáticos ¡Cómo te has puesto guapa! ¡Qué gentil! ¡Quién lo hubiera dicho! ¡Cuánto aprecio este regalo! ¡Qué tonterías dices! Mira, ¡cuánta gente! qué, cómo, cuánto, cuándo, dónde, quién en oraciones interrogativas o exclamativas indirectas: Quisiera saber qué es lo que pensaba. Si supieras qué situación tan difícil pasé, serías más amable con- migo. Cómo habrá caído que no se lastimó. Cuánto lo he esperado y al fin sucedió. Pregunto a qué horas vas a venir. Me gustaría saber cuándo vamos al cine. No sé en dónde dejé las llaves. No dijo quién era su favorito. Como sustantivos: El qué, el cómo y el cuándo son asunto mío. Lo importante es conocer el cómo. Formas no tildadas Adverbios relativos (átonos, no tildados): como, cuando, cuanto y donde: Hazlo como quieras. Como ella no conocía, se perdió. Cuando lo pienses bien, te pregunto de nuevo. De vez en cuando me doy mis gustos. Iniciamos cuando tú quieras
69 En cuanto pueda te visito. Aproveché la ocasión y comí cuanto pude. Cuanto más llovía el peligro crecía. Todo cuanto te dije es verdad. Puedes vivir donde sea. Donde quiera que estés… Yo descanso donde me agarre la noche. Ella siempre supo donde estuve toda la tarde. Te mando un abrazo donde quiera que te encuentres. Formas átonas sin tilde: cual, cuan y adonde: Cada cual tiene su premio. Bailaba cual bailarina de ballet. Cayó cuan largo es. Adonde quiera que vayas irás tú. Algunos casos que pueden generar confusión: ¿Que te han despedido? (¿Es cierto que te han despedido). ¡Que se me hace tarde! (Apurate, que se me hace tarde). Si puedes contestar sí o no, no se tilda. No tengo qué comer. (No hay alimentos que yo coma.) No tengo que comer. (No estoy obligado a comer: no.) No hay cómo ir al cine. (No hay forma de ir al cine.) No hay como ir al cine. (Es muy bueno ir al cine: sí.) quien Este es el hombre de quien te hablé. Vete con quien quieras.
70 No hay quien nos atienda. Dáselo a quien tú quieras. Quien haya sido tendrá su castigo. A veces recibes más de quien no es tu amigo. quien/quienes (Se usan solamente para referirse a seres humanos en cláusulas parentéticas [encerradas en paréntesis], i.e. (es decir), cláusulas que están marcadas por comas. Se puede sustituir el pronombre relativo que por quien o quienes, lo que es de uso más común en el habla corrien- te.) Mi tío, que era escritor, vivía en Hermosillo. Mi tío, quien era escritor, vivía en Hermosillo. Esas mujeres, que están en el balcón, son ricas. Esas mujeres, quienes están en el balcón, son ricas. quien (Como sujeto se usa sólo en refranes y algunas frases hechas.) Quien no trabaja, no come. Quien a hierro mata, a hierro muere. Sea quien sea, no quiero hablar de ello. El quien es quien en los precios. Haz el bien sin mirar a quien. donde (pronombre relativo de lugar, se puede sustituir en que, en el cual, en la cual, en los cuales, en las cuales por donde). El pueblo en que yo crecí es ahora ciudad. El pueblo en el cual yo crecí es ahora ciudad. El pueblo donde yo crecí es ahora ciudad. Hay varias zonas en las que sucede eso. Hay varias zonas en las cuales sucede eso. Hay varias zonas donde sucede eso. El que, los que, la que, las que se refieren a un nombre ya mencionado y se usan para evitar la repetición del sustantivo.
71 —¿Tomaste el examen de español? —No, el que tomé era de matemáticas. —¿De qué raza son esos perros? —Los que ves aquí son pastores alemanes. —¿Tienes una pluma verde? —No, la que tengo es roja. —¿Son españolas esas mujeres? —¿Cuáles? ¿Las que hablan allí? Lo que se usa para referirse a ideas, acciones o conceptos. Nunca se refiere a sustantivos. Aproximadamente significa la cosa que o la acción que: Lo que necesitamos es más tiempo. Lo que él me dijo era pura mentira. Perdí mi reloj, lo que me dejó muy triste. Lo que necesitas es esforzarte más. Sé lo que estás pensando. Si hicieras lo que te pedí, ya estarías libre. El uso de los pronombres relativos el cual, los cuales, la cual, las cuales, generalmente se limitan a un sentido de formalidad. Se puede sustituir el pronombre relativo en la mayoría de los casos: Ningún alumno salió bien en el examen, el cual fue difícil. Los peldaños, por los cuales subimos hasta la cima del templo, eran muy angostos. El hombre pidió una cerveza bien fría, la cual bebió de un solo trago. El gobernador recibió a las señoras, las cuales le habían pedido una audiencia.
72 El pronombre relativo lo cual se refiere a ideas o acciones ya mencio- nadas, sin embargo, es más común el uso de lo que: El chico rompió el vaso, lo cual (lo que) enfadó a sus padres. Armando terminó su ensayo, lo cual (lo que) enorgulleció a su profesor. Su esposa se fue, sin la cual (la que) le resulta difícil vivir. Mañana te llevo los documentos, los cuales (los que) son muy importantes para el proyecto. Los pronombres relativos cuyo, cuyos, cuya, cuyas denotan posesión. Siempre mantienen concordancia con la posesión, nunca con el poseedor: La mujer, cuyo hijo se viste de pantalones negros, es gitana. El hijo, cuyos padres sean ricos, será también rico. El alumno, cuya silla está al frente de la clase, se llama Miguel. Ese hombre, cuyas hijas son todas rubias, es nuestro vecino. Acentuación de palabras y expresiones compuestas Palabras compuestas con guion Sin importar cómo se pronuncien, siempre se tildarán de acuerdo con las reglas de acentuación, tal y como les corresponde por separado: Sánchez-Cano germano-soviético teórico-práctico médico-quirúrgico Madrid-Málaga músico-vocal
73 marxista-leninista chileno-argentina contencioso-administrativo liberal-conservador avión-hospital chino-japonés cine-teatro histórico-crítico artístico-político físico-químico étnico-religioso hispano-marroquí Las palabras compuestas sin guion se tildan en el segundo elemento, siguiendo las reglas de acentuación: abrecartas dieciséis salvoconducto abrefácil enhorabuena supermercado asimismo espantapájaro tejemaneje baloncesto fotografía tentempié cabizbajo puntapié traspiés decimoprimero rectilíneo vaivén decimoséptimo sacacorchos Las abreviaturas llevan tilde si la palabra de la que derivan la lleva: Cía. (compañía). Luis Á. (Luis Ángel). pág. (página). Los nombres y los apellidos llevan tilde según las reglas generales: Míriam (Grave terminada distinta a -n o -s). Sáenz (Hiato, grave terminada en doble consonante). Luis (Monosílaba, no se acentúa). Arnaiz (Aguda, no terminada en -n, -s o vocal). Pérez (Grave terminada distinta a -n o -s). Ruiz (Monosílaba, no se acentúa).
74 Los nombres propios extranjeros mantienen el acento y la ortografía de la lengua de origen: António Lobo Antunes Rainer Maria Rilke Cuando los nombres propios son transliteración de otros alfabetos, se sigue las reglas del español: Borís Fiódorovich Godunov Acentuación de voces y expresiones latinas Las voces y expresiones latinas integradas al español se someten a las reglas de acentuación: tedeum (sin tilde por ser palabra aguda termina- da en -m); quórum, referéndum, superávit, ultimátum (con tilde, por ser palabra grave terminada en cualquier consonante que no es -n o -s); (1) hábeas corpus (há-be-as) lleva tilde por ser una palabra esdrújula, mien- tras que corpus no la lleva por ser grave terminada en -s); currículum (esdrújula, por lo tanto, lleva tilde). Estas locuciones latinas no se tildan: Curriculum vitae Corpore insepulto Delirium tremens Grosso modo Statu quo Las palabras latinas usadas en el nombre científico de las categorías taxonómicas de animales y plantas (especie, género, familia, etc.) se escriben siempre sin tilde, por tratarse de nomenclaturas de uso interna- cional: Rana sphenocephala, Quercus ilex, familia Pongidae. Fuente: *https://www.rae.es/dpd/tilde
75 La tilde en palabras de origen extranjero Las palabras que no son usuales en el español ni están adaptadas conservan los signos ortográficos del idioma original y se escriben en cursiva. baguette dolce vita bitcoin Lord bluetooth software gaming samurai hardware Sir Las que han sido adoptadas en nuestro idioma siguen las reglas de acentuación: bóiler márquetin (marketing) cómic máster estándar Milán (Milano) fólder récord láser yogur mitin Las palabras de idiomas que no usan alfabeto latino se transcriben con las reglas de acentuación del español: Glásnost Taiwán Tolstói
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77 Bibliografía Alarcos Llorach, Emilio, Real Academia Española, Colección Nebrija y Bello, (1999), Gramática de la lengua española, España: Espasa Calpe. Cohen, Sandro. (2010). Redacción sin dolor (5.a ed.). México: Planeta. Real Academia Española, 2005, Diccionario Panhispánico de Dudas, . https://www.rae.es/dpd/ Martínez de Sousa, José (2001), Manual de estilo de la lengua española, España: Trea. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, (2012), Ortografía Básica de la lengua española, Madrid: Espasa. López, Carlos, (2016), Redacción en movimiento, México: Praxis.
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79 Signos de Puntuación y Reglas de Acentuación Compilado por Francisco Gordillo Gordillo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México, marzo 2023. Email: franciscogordillo26@gmail.com
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